Desde hace años colaboramos con el Museo de los Dinosaurios de Salas de
los Infantes en excavaciones, publicaciones, charlas, investigación. Se
ha hecho oficial esta colaboración con la firma de un convenio de
colaboración entre la Universidad de Zaragoza y el Museo. El convenio
tiene una parte inicial donde se apunta que esta colaboración servirá
para la mejora del personal y para el intercambio de experiencias con
colegas de otros países.
La colaboración pretende aunar esfuerzos
en docencia, investigación y difusión científica a través de la
celebración de congresos o actividades de formación, edición conjunta de
publicaciones y propuestas museísticas. Los estudiantes universitarios
zaragozanos podrán realizar en el Museo salense prácticas relacionadas
con planes de estudio de grado y postgrado, o también obtener créditos
académicos en actividades programadas por las dos instituciones. También
hay un compromiso mutuo para buscar financiación de las programaciones
que se elaboren. El convenio prevé la constitución de una comisión mxta
para promover el desarrollo de los objetivos del convenio.
La
relación entre las dos instituciones data de hace varios años,
principalmente a través del Grupo Aragosaurus y de otros investigadores
del Departamento de Ciencias de la Tierra. Así, se han desarrollado
proyectos comunes de investigación paleontológica, muchos de ellos
centrados en fósiles conservados en el Museo de Salas de los Infantes, y
que han propiciado la publicación de varios trabajos en congresos y
revistas de ámbito nacional e internacional. Estudiantes zaragozanos han
participado en excavaciones de dinosaurios y de vegetales fósiles
realizadas en la Sierra de la Demanda, y el Doctor José Ignacio Canudo
(Grupo Aragosaurus) es uno de los coautores de la descripción del
dinosaurio Demandasaurus darwini, uno de los fósiles más importantes del museo salense.
El
convenio firmado servirá para afianzar una relación de colaboración
entre la Universidad de Zaragoza y el Museo de Dinosaurios salense, que
va a posibilitar una sinergia muy positiva para ambas instituciones a lo
largo de los próximos años.
sábado, marzo 02, 2013
viernes, marzo 01, 2013
Finalmente… en Orce se encuentra el europeo más antiguo
La gran polémica científica de la paleoantropología española ha sido la
asignación de unos restos a homínidos en yacimientos de hace más de un
millón de años en Orce (Granada). El fallecido investigador Gisbert
defendió durante muchos años que un resto craneal encontrado en Venta
Micena representaba la evidencia de un poblamiento humano en la
península ibérica hace más de un millón de años. Independientemente que
este fósil fuera o no humano, había algunas evidencias en forma de
industria lítica que apuntaba la posibilidad que la presencia de humanos
en la Península Ibérica en una cronología tan antigua. El
descubrimiento hace pocos años de una mandíbula humana de hace 1.200.000
años en Atapuerca aún ponían más en valor los yacimientos de Granada y
acercaban la posibilidad de encontrarlos en niveles tan antiguos.
Precisamente esto es lo que ha ocurrido, se ha publicado en la
prestigiosa revista Journal of Human Evolution el descubrimiento de un
diente de leche de un homínido de hace 1,4 millones de años encontrado
en el yacimiento de Barranco León, en Orce (Granada). Esto supone el
resto de homínido más antiguo encontrado en Europa.
El hallazgo se produjo durante las excavaciones en el año 2002, pero teniendo en cuenta la importancia y lo fragmentario del fósil ha sido necesario un estudio laborioso. El descubrimiento ha sido presentado en Granada por los dos primeros firmantes del trabajo: Bienvenido Martínez-Navarro, investigador del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), e Isidro Toro, director del Museo Arqueológico de Granada. Nuestro colega Bienvenido ha apuntado que el diente es indudablemente de un humano juvenil. Se trata de un molar de un niño o niña de 10 años. El diente está muy desgastado en su cara oclusal (la de masticación), que es ligeramente asimétrica y presenta cinco cúspides. Por el momento no se ha asignado a ninguna de las especies conocidas
El yacimiento de Barranco León es bien conocido por su contenido paleontológico en huesos fósiles y de industria lítica. Son 1.244 piezas líticas, talladas a mano alzada o a yunque. Estas piezas se tallaron en el mismo lugar del yacimiento sugiere Bienvenido. La fauna del yacimiento, está compuesta por huesos de osos, chacales, lobos pintados, zorros, hienas gigantes de cara corta, tejones, rinocerontes, dos especies de caballos, hipopótamos o bisontes, entre otros muchos vertebrados.
El hallazgo se produjo durante las excavaciones en el año 2002, pero teniendo en cuenta la importancia y lo fragmentario del fósil ha sido necesario un estudio laborioso. El descubrimiento ha sido presentado en Granada por los dos primeros firmantes del trabajo: Bienvenido Martínez-Navarro, investigador del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), e Isidro Toro, director del Museo Arqueológico de Granada. Nuestro colega Bienvenido ha apuntado que el diente es indudablemente de un humano juvenil. Se trata de un molar de un niño o niña de 10 años. El diente está muy desgastado en su cara oclusal (la de masticación), que es ligeramente asimétrica y presenta cinco cúspides. Por el momento no se ha asignado a ninguna de las especies conocidas
El yacimiento de Barranco León es bien conocido por su contenido paleontológico en huesos fósiles y de industria lítica. Son 1.244 piezas líticas, talladas a mano alzada o a yunque. Estas piezas se tallaron en el mismo lugar del yacimiento sugiere Bienvenido. La fauna del yacimiento, está compuesta por huesos de osos, chacales, lobos pintados, zorros, hienas gigantes de cara corta, tejones, rinocerontes, dos especies de caballos, hipopótamos o bisontes, entre otros muchos vertebrados.
martes, febrero 26, 2013
De grandes y pequeños saurópodos del final del Cretácico: su locomoción
Nuestro aragosaurero Bernat Vila (Universidad de Zaragoza), junto con
investigadores del ICP y la universidades de UAB, Manchester y Liverpool
acaba de publicar a la revista PLOS ONE
un interesante trabajo que confirma que los saurópodos titanosaurios
que vivieron en el Pirineo en el Cretácico superior andaban de una
manera muy particular, independientemente de su tamaño. Estos resultados
refuerzan la hipótesis de que estos animales presentaban unas
características anatómicas únicas.
En el artículo los investigadores han comparado el rastro fósil de un titanosaurio de pequeño tamaño que vivió en lo que ahora es la zona de Fumanya (Berguedà, Barcelona) hace unos 70 millones de años con otros rastros correspondientes a animales de tamaño mayor de la misma localidad. Esta comparación, que se ha hecho en base a parámetros icnológicos y con hipótesis de similaridad geométrica y dinámica, ha permitido establecer una relación causa-efecto entre la forma de andar, el tamaño y disposición de las huellas y las proporciones del cuerpo de los dinosauris que las produjeron.
Los titanosaurios son un grupo de dinosaurios saurópodos que vivieron en la zona pirenaica a finales del Cretácico (hace 70 Ma), justo antes de la extinción. Eran animales cuadrúpedos y presentaban una disposición muy característica del fémur y de la cadera que se refleja en los rastros conservados en el registro fósil. Los rastros presentan un patrón ancho, con una notable anchura interna, y las huellas o icnitas dejadas por sus pies estan pues muy separadas entre sí en ambos lados del rastro. La forma de las huellas de pies y manos era muy diferentes; mientras en las primeras se reconoce una morfología seudotriangular, las segundas tienen una forma de media luna.
En el estudio que se acaba de publicar en la prestigiosa revista americana PLoSONE los paleontólogos han comparado los rastros de 11 individuos de varios tamaños (grandes y pequeño) y han visto que existen muchos parecidos geométricos en su constitución corporal. La anchura de los rastros, tan característica del grupo, se observa tanto en los individuos grandes com en el individuo de pequeño tamaño. Los parámetros de locomoción que se derivan de esta disposición indican que los titanosaurios grandes y pequeños presentaban una dinámica locomotora similar a la hora de desplazarse y que probablemente lo hicieran de forma amblar (moviendo a la vez las patas de un mismo costado). Todos estos datos confirman la hipótesis que los titanosaurios tenían un conjunto de características anatómicas únicas entre los dinosaurios saurópodos.
Los saurópodos son el grupo de vertebrados terrestres más grandes que jamás han existido. Eran animales de alimentación herbívora con una cola y un cuello muy largo que les permitía llegar a la vegetación situada a más altura. Los titanosaurios que vivieron en Fumanya, en el Berguedà (Cataluña), podían llegar a medir hasta 15 metros de longitud y pesar hasta 15 toneladas.
Fumanya, yacimientos únicos de dinosaurios
Los yacimientos de Fumanya, situados en los términos municipales de Fígols y Vallcebre, fueron declarados Bien Cultural de Interés Nacional en el año 2005. El conjunto paleontológico incluye las antiguas explotaciones de carbón a cielo abierto de Fumanya Sur, Mina Esquirol, Fumanya Norte, Tumi. Este conjunto de yacimientos tiene una extensión de más de 38.000m2, donde se han identificado más de 3.000 huellas de dinosaurio, y huevos y huesos de dinosaurio y por esta razón, se le considera como uno de los yacimientos más importantes de Europa con restos fósiles de dinosaurios del Cretácico Superior.
+ info: Bernat Vila, Oriol Oms, Àngel Galobart, Karl T. Bates, Victoria M. Egerton and Phillip L. Manning. Dynamic similarity in titanosaur sauropods: ichnological evidence from the Fumanya dinosaur tracksite (southern Pyrenees). PloS ONE
En el artículo los investigadores han comparado el rastro fósil de un titanosaurio de pequeño tamaño que vivió en lo que ahora es la zona de Fumanya (Berguedà, Barcelona) hace unos 70 millones de años con otros rastros correspondientes a animales de tamaño mayor de la misma localidad. Esta comparación, que se ha hecho en base a parámetros icnológicos y con hipótesis de similaridad geométrica y dinámica, ha permitido establecer una relación causa-efecto entre la forma de andar, el tamaño y disposición de las huellas y las proporciones del cuerpo de los dinosauris que las produjeron.
Los titanosaurios son un grupo de dinosaurios saurópodos que vivieron en la zona pirenaica a finales del Cretácico (hace 70 Ma), justo antes de la extinción. Eran animales cuadrúpedos y presentaban una disposición muy característica del fémur y de la cadera que se refleja en los rastros conservados en el registro fósil. Los rastros presentan un patrón ancho, con una notable anchura interna, y las huellas o icnitas dejadas por sus pies estan pues muy separadas entre sí en ambos lados del rastro. La forma de las huellas de pies y manos era muy diferentes; mientras en las primeras se reconoce una morfología seudotriangular, las segundas tienen una forma de media luna.
En el estudio que se acaba de publicar en la prestigiosa revista americana PLoSONE los paleontólogos han comparado los rastros de 11 individuos de varios tamaños (grandes y pequeño) y han visto que existen muchos parecidos geométricos en su constitución corporal. La anchura de los rastros, tan característica del grupo, se observa tanto en los individuos grandes com en el individuo de pequeño tamaño. Los parámetros de locomoción que se derivan de esta disposición indican que los titanosaurios grandes y pequeños presentaban una dinámica locomotora similar a la hora de desplazarse y que probablemente lo hicieran de forma amblar (moviendo a la vez las patas de un mismo costado). Todos estos datos confirman la hipótesis que los titanosaurios tenían un conjunto de características anatómicas únicas entre los dinosaurios saurópodos.
Los saurópodos son el grupo de vertebrados terrestres más grandes que jamás han existido. Eran animales de alimentación herbívora con una cola y un cuello muy largo que les permitía llegar a la vegetación situada a más altura. Los titanosaurios que vivieron en Fumanya, en el Berguedà (Cataluña), podían llegar a medir hasta 15 metros de longitud y pesar hasta 15 toneladas.
Fumanya, yacimientos únicos de dinosaurios
Los yacimientos de Fumanya, situados en los términos municipales de Fígols y Vallcebre, fueron declarados Bien Cultural de Interés Nacional en el año 2005. El conjunto paleontológico incluye las antiguas explotaciones de carbón a cielo abierto de Fumanya Sur, Mina Esquirol, Fumanya Norte, Tumi. Este conjunto de yacimientos tiene una extensión de más de 38.000m2, donde se han identificado más de 3.000 huellas de dinosaurio, y huevos y huesos de dinosaurio y por esta razón, se le considera como uno de los yacimientos más importantes de Europa con restos fósiles de dinosaurios del Cretácico Superior.
+ info: Bernat Vila, Oriol Oms, Àngel Galobart, Karl T. Bates, Victoria M. Egerton and Phillip L. Manning. Dynamic similarity in titanosaur sauropods: ichnological evidence from the Fumanya dinosaur tracksite (southern Pyrenees). PloS ONE
lunes, febrero 25, 2013
Postdoctoral en Alemania para paleoantropólogos
Se ha ofertado una plaza postdoctoral (Junior Research Group Leader) sobre paleoantropología en la Universidad Tübingen (Alemania) con la Dra. Katerina Harvati. Hay de plazo para solicitarlo hasta el 20 de marzo. El anuncio oficial: goo.gl/oKChA; en inglés: goo.gl/2a14U;
Conocimiento de la lengua alemana no es un requisito y el inglés es suficiente.
Conocimiento de la lengua alemana no es un requisito y el inglés es suficiente.
martes, febrero 19, 2013
y ahora toca los mordiscos de los cocodrilos del Cretácico
El investigador y profesor de la Universidad de Cantabria David Didier
Bermúdez-Rochas, en colaboración con investigadores del Museo Geominero
de Madrid (IGME) y del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) ha
publicado un trabajo en el que se describe la muestra más completa
conocida de marcas de depredación hechas por reptiles en bivalvos de
agua dulce del Mesozoico. Los moluscos afectados con estas marcas fueron
recuperados en el yacimiento de Valdeperillo (La Rioja), de una edad
aproximada de 125 millones de años de antigüedad (Cretácico Inferior).
Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista
científica “Lethaia”, especializada en Paleontología y Estratigrafía. Os
adjuntamos la nota de prensa que ha sacado la Universidad de Cantabria.
El estudio ilustra y recopilar numerosas marcas de mordiscos (desde surcos a perforaciones totales o parciales de las conchas), algunas de ellas conservadas de manera excepcional. Su morfología parece indicar a "cocodrilos" del Cretácico Inferior como los posibles causantes de las mismas. Este tipo de marcas, relativamente bien conocidas en moluscos marinos, eran prácticamente desconocidas hasta la fecha en bivalvos de medios de agua dulce en el registro fósil. Una de las conclusiones a las que apunta el trabajo es que, al igual que sucede con algunos cocodrilos hoy en día, durante el Cretácico, los cocodrilos que habitaban en La Rioja, pese a no tener una dentición idónea para ello, podrían alimentarse ocasionalmente de bivalvos cuando sus presas habituales escasearan en el entorno. Sus poderosos dientes y mandíbulas eran capaces de romper las conchas.
Bajo el título “Evidence of predation in Early Cretaceous unionoid bivalves from freshwater sediments in the Cameros Basin, Spain”, el artículo está firmado por David D. Bermúdez-Rochas, Graciela Delvene (investigadora del Instituto Geológico y Minero de España, IGME) y José Ignacio Ruiz-Omeñaca (investigador del Museo del Jurásico de Asturias, Universidad de Oviedo). David Didier Bermúdez-Rochas es profesor del Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales en la Facultad de Educación de la UC y especialista en tiburones fósiles. Graciela Delvene es investigadora del IGME y especialista en moluscos bivalvos. José Ignacio Ruiz-Omeñaca es investigador del Museo del Jurásico de Asturias, además de aragosaurero, y especialista en vertebrados fósiles del Mesozoico.
La referencia del trabajo es: Bermúdez-Rochas, D.D., Delvene, G. & Ruiz-Omeñaca, J.I. 2013: Evidenceof predation in Early Cretaceous unionoid bivalves from freshwater sediments in the Cameros Basin, Spain. Lethaia, 46(1): 57-70.
El estudio ilustra y recopilar numerosas marcas de mordiscos (desde surcos a perforaciones totales o parciales de las conchas), algunas de ellas conservadas de manera excepcional. Su morfología parece indicar a "cocodrilos" del Cretácico Inferior como los posibles causantes de las mismas. Este tipo de marcas, relativamente bien conocidas en moluscos marinos, eran prácticamente desconocidas hasta la fecha en bivalvos de medios de agua dulce en el registro fósil. Una de las conclusiones a las que apunta el trabajo es que, al igual que sucede con algunos cocodrilos hoy en día, durante el Cretácico, los cocodrilos que habitaban en La Rioja, pese a no tener una dentición idónea para ello, podrían alimentarse ocasionalmente de bivalvos cuando sus presas habituales escasearan en el entorno. Sus poderosos dientes y mandíbulas eran capaces de romper las conchas.
Bajo el título “Evidence of predation in Early Cretaceous unionoid bivalves from freshwater sediments in the Cameros Basin, Spain”, el artículo está firmado por David D. Bermúdez-Rochas, Graciela Delvene (investigadora del Instituto Geológico y Minero de España, IGME) y José Ignacio Ruiz-Omeñaca (investigador del Museo del Jurásico de Asturias, Universidad de Oviedo). David Didier Bermúdez-Rochas es profesor del Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales en la Facultad de Educación de la UC y especialista en tiburones fósiles. Graciela Delvene es investigadora del IGME y especialista en moluscos bivalvos. José Ignacio Ruiz-Omeñaca es investigador del Museo del Jurásico de Asturias, además de aragosaurero, y especialista en vertebrados fósiles del Mesozoico.
La referencia del trabajo es: Bermúdez-Rochas, D.D., Delvene, G. & Ruiz-Omeñaca, J.I. 2013: Evidenceof predation in Early Cretaceous unionoid bivalves from freshwater sediments in the Cameros Basin, Spain. Lethaia, 46(1): 57-70.
lunes, febrero 18, 2013
Puesto de trabajo en la Universidad de Oslo
Un puesto de trabajo para investigar en polen fósil en la Universidad de Oslo
The posting of a 4 year PhD position in palynology / organic geochemistry at the University of Oslo in collaboration with NIOZ & Utrecht University. The topic is the environmental history during the Late Triassic.
Further information can be found at http://uio.easycruit.com/vacancy/927708/64289?iso=no
The deadline for applications is the 15th of March 2013.
I would be very grateful if you would circulate this message among your final year undergraduate and MSc students.
The posting of a 4 year PhD position in palynology / organic geochemistry at the University of Oslo in collaboration with NIOZ & Utrecht University. The topic is the environmental history during the Late Triassic.
Further information can be found at http://uio.easycruit.com/vacancy/927708/64289?iso=no
The deadline for applications is the 15th of March 2013.
I would be very grateful if you would circulate this message among your final year undergraduate and MSc students.
viernes, febrero 15, 2013
Premio a la investigación en sistemática Paleontológica
Premio a la investigación en sistemática paleontológica. Ahí va la información.
Paleontological Research Institution's J. Thomas Dutro Jr. Student Award in Systematic Paleontology In recognition of the importance of basic systematic research to the science of paleontology, Paleontological Research Institution annually presents an award in systematic paleontology to a deserving graduate student, who is also a member in good standing. This award of $500 is available to any student enrolled in an advanced degree program (Masters or Ph.D.) who is pursuing research in any area of systematic paleontology. Acceptable costs are research supplies and bench fees, fieldwork or museum visit expenses, and/or travel to a scientific meeting to present research results. Membership information can be found at http://www.museumoftheearth.org/membership and can be applied for at the time of application. The award recipient will be expected to write a short essay about his/her research for PRI's membership newsletter and the online magazine Evolution - This View of Life: Paleontology (http://www.thisviewoflife.com/index.php/paleontology/index.php/).
The application deadline for 2013 is March 1. To apply, send (email preferred) a 500-word description of your research project, including a simple budget of how the funds will be used, plus a letter of recommendation from your primary research advisor (sent separately or with application) to: mailto:pmm37@cornell.edu
Paleontological Research Institution's J. Thomas Dutro Jr. Student Award in Systematic Paleontology In recognition of the importance of basic systematic research to the science of paleontology, Paleontological Research Institution annually presents an award in systematic paleontology to a deserving graduate student, who is also a member in good standing. This award of $500 is available to any student enrolled in an advanced degree program (Masters or Ph.D.) who is pursuing research in any area of systematic paleontology. Acceptable costs are research supplies and bench fees, fieldwork or museum visit expenses, and/or travel to a scientific meeting to present research results. Membership information can be found at http://www.museumoftheearth.org/membership and can be applied for at the time of application. The award recipient will be expected to write a short essay about his/her research for PRI's membership newsletter and the online magazine Evolution - This View of Life: Paleontology (http://www.thisviewoflife.com/index.php/paleontology/index.php/).
The application deadline for 2013 is March 1. To apply, send (email preferred) a 500-word description of your research project, including a simple budget of how the funds will be used, plus a letter of recommendation from your primary research advisor (sent separately or with application) to: mailto:pmm37@cornell.edu
jueves, febrero 14, 2013
Un nuevo cocodrilo del final de la era de los dinosaurios
Últimamente los cocodrilos fósiles aragoneses estan de moda. Si en las últimas semanas se ha comentado mucho sobre Maledictosuchus riclaensis, un cocodrilomorfo marino del grupo Thalattosuchia que se encontró en el Jurásico de Ricla (Zaragoza), hoy le toca el turno a Allodaposuchus subjuniperus,
una nueva especie de cocodrilomorfo (esta vez terrestre) eusuquio del
Cretácico Superior de Huesca, cuyo estudio ha sido liderado por el
investigador Eduardo Puértolas Pascual, del grupo Aragosaurus-IUCA de la
Universidad de Zaragoza. El trabajo se ha publicado en la revista Historical Biology. También hay información y fotografías en Vive la Paleo.
La nueva especie se basa en un cráneo bastante completo que se recuperó en las cercanías de la localidad pirenaica de Serraduy del Pon (Huesca). Se excavó en sedimentos muy cercanos al límite Cretácico-Terciario, es decir, que este animal convivió con los últimos dinosaurios no avianos poco antes de su gran extinción, y sería el más moderno de su género con una edad próxima a los 65 millones de años. Allodaposuchus subjuniperus, cuyo nombre significa “Cocodrilo extranjero bajo la sabina” debido a que se encontró en sedimentos bajo este árbol cuyas raíces lo atravesaban en diferentes partes de su cráneo, pertenece a un género de cocodrilomorfos exclusivamente europeos cuyos restos también se han encontrado en otras localidades de España, Francia y Rumanía.

Los primeros restos del género Allodaposuchus fueron encontrados en Valioara (Rumanía) y descritos a principios del siglo XX por el aristócrata y paleontólogo de Transilvania, el Barón Franz Nopcsa, que denominó a esta especie Allodaposuchus precedens, siendo hasta ahora la única especie descrita de este género. Sin embargo con la descripción de A. subjuniperus se plantea un escenario más complejo con un género formado por al menos dos especies diferentes, aunque probablemente los fósiles franceses también pertenezcan a otra nueva especie.
El género Allodaposuchus junto a la familia Hylaeochampsidae pertenecen a un grupo de cocodrilomorfos que prácticamente solo aparecen en Europa y que filogenéticamente se encuentran en la base de Crocodylia, por lo que resultan clave para entender la radiación de Eusuchia (cocodrilos verdaderos) durante el Cretácico Superior y la aparición de Crocodylia, donde se incluyen a todas las especies actuales de cocodrilos, aligátores, caimanes y gaviales. Cuándo y dónde surgieron los primeros eusuquios y cocodrilianos ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de las últimas décadas.
El registro más antiguo de Eusuchia se remonta al Cretácico Inferior de Inglaterra siendo sus miembros más primitivos principalmente de Europa, lo que apunta a un origen europeo para este grupo. Además los miembros más basales de Crocodylia aparecen en Norteamérica y Europa, apuntando también a un origen en Laurasia (antígua región formada por Norteamérica, Europa y Asia) para Crocodylia. Sin embargo existen otros eusuquios basales procedentes de Gondwana (concretamente de África y Australia) durante el Cretácico medio, lo que sugiere un escenario evolutivo y paleobiogeográfico más complejo. Por lo tanto, la descripción de Allodaposuchus subjuniperus aporta una pieza más al complicado puzzle que supone el origen de los cocodrilos modernos, siendo el escaso registro fósil de cocodrilomorfos europeos durante el Cretácico Superior uno de los puntos claves para aclarar este enigma aún sin resolver.
La referencia completa es: Puértolas-Pascual, E., Canudo, J.I., Moreno-Azanza, M. 2013. The eusuchian crocodylomorph Allodaposuchus subjuniperus sp. nov., a new species from the Latest Cretaceous (upper Maastrichtian) of Spain. Historical Biology,
La nueva especie se basa en un cráneo bastante completo que se recuperó en las cercanías de la localidad pirenaica de Serraduy del Pon (Huesca). Se excavó en sedimentos muy cercanos al límite Cretácico-Terciario, es decir, que este animal convivió con los últimos dinosaurios no avianos poco antes de su gran extinción, y sería el más moderno de su género con una edad próxima a los 65 millones de años. Allodaposuchus subjuniperus, cuyo nombre significa “Cocodrilo extranjero bajo la sabina” debido a que se encontró en sedimentos bajo este árbol cuyas raíces lo atravesaban en diferentes partes de su cráneo, pertenece a un género de cocodrilomorfos exclusivamente europeos cuyos restos también se han encontrado en otras localidades de España, Francia y Rumanía.

Los primeros restos del género Allodaposuchus fueron encontrados en Valioara (Rumanía) y descritos a principios del siglo XX por el aristócrata y paleontólogo de Transilvania, el Barón Franz Nopcsa, que denominó a esta especie Allodaposuchus precedens, siendo hasta ahora la única especie descrita de este género. Sin embargo con la descripción de A. subjuniperus se plantea un escenario más complejo con un género formado por al menos dos especies diferentes, aunque probablemente los fósiles franceses también pertenezcan a otra nueva especie.
El género Allodaposuchus junto a la familia Hylaeochampsidae pertenecen a un grupo de cocodrilomorfos que prácticamente solo aparecen en Europa y que filogenéticamente se encuentran en la base de Crocodylia, por lo que resultan clave para entender la radiación de Eusuchia (cocodrilos verdaderos) durante el Cretácico Superior y la aparición de Crocodylia, donde se incluyen a todas las especies actuales de cocodrilos, aligátores, caimanes y gaviales. Cuándo y dónde surgieron los primeros eusuquios y cocodrilianos ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de las últimas décadas.
El registro más antiguo de Eusuchia se remonta al Cretácico Inferior de Inglaterra siendo sus miembros más primitivos principalmente de Europa, lo que apunta a un origen europeo para este grupo. Además los miembros más basales de Crocodylia aparecen en Norteamérica y Europa, apuntando también a un origen en Laurasia (antígua región formada por Norteamérica, Europa y Asia) para Crocodylia. Sin embargo existen otros eusuquios basales procedentes de Gondwana (concretamente de África y Australia) durante el Cretácico medio, lo que sugiere un escenario evolutivo y paleobiogeográfico más complejo. Por lo tanto, la descripción de Allodaposuchus subjuniperus aporta una pieza más al complicado puzzle que supone el origen de los cocodrilos modernos, siendo el escaso registro fósil de cocodrilomorfos europeos durante el Cretácico Superior uno de los puntos claves para aclarar este enigma aún sin resolver.
La referencia completa es: Puértolas-Pascual, E., Canudo, J.I., Moreno-Azanza, M. 2013. The eusuchian crocodylomorph Allodaposuchus subjuniperus sp. nov., a new species from the Latest Cretaceous (upper Maastrichtian) of Spain. Historical Biology,
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