
El Instituto de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA) de la
Universidad de Zaragoza organiza por quinto año consecutivo el curso
Science and Past. La edición de este año "Science and Past: Climate and
environment evolution through time" tendrá lugar en Zaragoza los días 27
a 29 de noviembre de 2013.
Este curso, de carácter
internacional, se centra en el desarrollo y uso de técnicas y métodos
científicos con objeto de estudiar los cambios del clima y la evolución
del medio ambiente desde el pasado, prestando especial atención a
técnicas IRMS (isotope-ratio mass spectrometry) aplicadas a la
caracterización de materiales que facilitan información importante sobre
la evolución del clima a través del tiempo.
Es un curso
interdisciplinar dirigido a profesionales, investigadores y estudiantes
de química, geología, paleontología, física, geografía, arqueología,
etc. y será impartido por expertos procedentes de distintos centros y
organismos españoles y europeos
Las charlas se impartirán en inglés e incluyen los siguientes temas:
- Climate changes in our planet
- Testing in the ice: Climate evolution with ice core data
- Testing in the soils: Sediments and rocks
- Environmental reconstructions: mammals, anphibians and reptiles
- Changes and evolution results: The paleobotanical record
- Changes and evolution results: Humans and environment
- IRMS (isotope-ratio mass spectrometry) techniques
Fechas clave:
Programa definitivo: Principios de octubre
Inscripción tarifa reducida: Hasta 11 de noviembre, 2013
Solicitud financiación para gastos de asistencia: Hasta 4 de noviembre, 2013
(El número de asistentes al curso es limitado)
Convalidación de créditos:
Licenciaturas Facultad de Ciencias: 2 ETCS
Licenciaturas Facultad Filosofía y Letras: 2 ETCS (en trámite)
Grados: 0,5 ETCS (en trámite)
Los
alumnos de la Universidad de Zaragoza que acrediten estar matriculados
en estudios de enseñanzas oficiales obtendrán una bonificación del 25%
sobre el precio estipulado
Puede encontrar más información sobre el curso en el siguiente enlace o contactar con el IUCA por correo electrónico (iuca@unizar.es)

Hace unas semanas falleció el catedrático de Paleontología de la
Universidad de Oviedo Jaime Truyols. Entre los paleontólogos españoles
era bien conocido. Su tema de investigación, los invertebrados del
Paleozoico no le permitió tener la repercusión mediática que tienen los
investigadores de otros grupos. Sin embargo muchos pensamos que es uno
de los padres de la Paleontología moderna en nuestro país. Su hija y
profesora de la Universidad de Oviedo Montse Truyols ha escrito una
reseña en el País Digital que os reproducimos en parte. Sirva esto de homenaje a este gran paleontólogo y mejor persona.
En
los primeros años de la posguerra, pocos destacaban en el gris panorama
de la ciencia española. Jaime Truyols (Sabadell, 1921), maestro de
paleontólogos, fue uno de ellos. Se inició en su especialidad, en medio
de las grandes dificultades propias de la época —a las que se añadían
las de haber nacido en una familia de modestos recursos— bajo la guía de
Miguel Crusafont, la gran figura de la paleontología española del
periodo.
Al concluir sus estudios, interrumpidos por la Guerra
Civil, simultaneó la investigación en el entonces pequeño museo de
Sabadell con la docencia en distintos centros de enseñanza media, pues
en aquellos años solo había dos plazas de paleontólogos en España. Se
entregó a su pasión por la investigación en aquel ambiente hostil para
el desarrollo de las ideas y suspicaz frente a una ciencia cuyo
fundamento era la evolución biológica, cuyos planteamientos no eran muy
acorde con la enseñanza oficial.
Muchos de sus trabajos,
especialmente los dedicados a los vertebrados del Terciario, fueron
profundamente innovadores, aplicando por primera vez en nuestro país
análisis estadísticos a los estudios evolutivos y de los fósiles.
Algunos, a pesar del tiempo transcurrido, siguen siendo un referente
para paleontólogos y zoólogos; destaquemos que varios fueron publicados
en la prestigiosa revista Evolution, lo que le permitió entrar en
contacto con Georges Gaylor Simpson, uno de los padres de la Teoría
Sintética de la Evolución.
A comienzos de los sesenta Crusafont
obtuvo una cátedra de Paleontología en la recién creada Facultad de
Geología de Oviedo y propuso a Truyols que lo acompañase. Allí expuso la
primera tesis doctoral en Paleontología y Geología que se defendió en
la Universidad de Oviedo y, tras la marcha de Crusafont a Barcelona en
1963, ocupó su cátedra.
Su radicación definitiva en Oviedo estuvo
en parte motivada por razones científicas. A mediados de los sesenta,
las explotaciones carboníferas asturianas estaban en pleno desarrollo y
la paleontología era fundamental para la datación de los terrenos y el
desarrollo de las infraestructuras geológicas españolas. Por eso Truyols
optó por formar un equipo de colaboradores que se especializasen en
Paleontología del Paleozoico.
Su equipo de discípulos, al que
formó con la pasión que sentía por la enseñanza, se convirtió con el
tiempo en un grupo de profesionales de prestigio internacional, con
profesores en la mayor parte de las universidades españolas y algunas
extranjeras.
El resto en el País Digital
The Department of Earth and Planetary Sciences at the University of New Mexico invites applications for a tenure track faculty position at the rank of Assistant Professor in the field of Paleobiology and/or Geobiology with demonstrated research expertise which complements existing departmental strengths (see epswww.unm.edu [1]). The position is a full-time, probationary appointment leading to a tenure decision. We are particularly interested in candidates who use field, laboratory, and/or quantitative methods to reconstruct the co-evolutionary history of the Earth and its biosphere. The University of New Mexico is the largest and most comprehensive of the state’s institutions of higher education and is both a Carnegie Very High Research University and a federally designated Hispanic-Serving Institution. Located in Albuquerque, the largest and fastest growing metropolitan area in the state, the University of New Mexico features a growing campus that reflects the cultures and diversity of the Southwest and fosters an excellent work environment for its faculty and learning environment for its students. The Department of Earth and Planetary Sciences has a faculty of 19 and offers undergraduate degrees in Earth and Planetary Sciences and Environmental Science, and M.S. and Ph.D. degrees in Earth and Planetary Sciences.
The successful candidate will be expected to develop an active program of extramurally funded research supervising and supporting graduate students, and teaching at the graduate and undergraduate levels in the Earth and Planetary Science and Environmental Science curricula.
Minimum qualifications are a Ph.D. in Geosciences or a related field at the time of appointment, targeted for August 2014.
Preferred Qualifications are: demonstrated publication record in peer-reviewed journals; demonstrated commitment and energy to establish a vigorous and externally funded research program. Evidence of a research area that complements existing research in the Department and demonstrated commitment to collaborative science. Evidence of a demonstrated commitment to excellence in undergraduate and graduate level teaching.
The application package, containing a letter of interest, curriculum vitae, a statement of teaching and a statement of research interests, and the names of three references with contact information, should be submitted electronically to UNM Jobs: https://unmjobs.unm.edu/applicants/Central?quickFind=74723 [2]
For best consideration, all materials must be received by January 6, 2014. However, the position will remain open until filled.
For questions regarding the application process please contact Paula Pascetti (pascetti@unm.edu), Search Coordinator, Department of Earth and Planetary Sciences
El enrollamiento en trilobites es un comportamiento que ha fascinado a
los paleontólogos ya desde la época en la que Barrande encontró y
describió los primeros ejemplares enrollados en Bohemia. Enrollarse
servía básicamente a los trilobites para proteger las partes blandas de
la cara ventral de su cuerpo, así enrollados sólo dejaban el caparazón,
que es duro, al exterior.
Tal comportamiento estaba bien conocido entre los representantes más
modernos de estos artrópodos y se pensaba que se trataba de un
comportamiento que había aparecido sólo en especies más modernas,
mientras que las más antiguas eras poco más o menos que torpes animales
que andaban como podían por los mares del paleozoico inferior. Sin
embargo durante los últimos años se ha ido viendo que en realidad los
trilobites más antiguos ya era capaces de adoptar esta postura con el
objeto de protegerse de depredadores o bien de las inclemencias
ambientales.
Javier Ortega (Universidad de Cambridge) junto con
nuestro antiguo compañero Jorge Esteve (Nanjing Institute of Geology and
Palaeontology) y Nick Butterfield (Universidad de Cambridge) han
publicado en la revista británica Biology Letters el hallazgo más
antiguo de un trilobites enrollado. Los ejemplares descritos en este
trabajo fueron descubiertos en el Jasper National Park en Alberta
(Canadá). Los trilobites fueron animales marinos (artrópodos) que
aparecieron hace unos 520 millos de años, pero estos fósiles presentados
por Ortega y sus colaboradores tienen una edad de 510 millones de años
(Cámbrico inferior) lo que indica que el enrollamiento tubo una
aparición muy temprana en la evolución de este grupo fósil, al contrario
de lo que se había pensado hasta ahora. El estudio de estos ejemplares
ha permitido comprobar como fueron los primeros pasos en el
enrollamiento y aunque poseían un enrollamiento completo no era
totalmente encapsulado, es decir aunque la parte posterior del cuerpo
tocaba la parte anterior formado una especie de esfera, existen huecos
que no protegen las partes blandas del animal.
Ahora nos podemos
preguntar, por qué no se había encontrado antes trilobites enrollados
tan antiguos. Bueno el hecho es que se necesitan unas condiciones de
fosilización extraordinarias, principalmente un enterramiento muy rápido
para enterrar al trilobites enrollado y que llegue así hasta nuestros
días.
Estos animales carecían de ninguna estructura que los
mantuviera herméticamente enrollados por lo que al morir y ser
enterrados era fácil romper la configuración enrollada. Sin embargo los
trilobites más jóvenes ya desarrollaron mejores estructuras que
facilitaban la conservación enrollada u por eso son más comunes en el
registro fósil. Por tanto, vemos que este comportamiento aunque tuvo
unos orígenes humildes fue de vital importancia para la evolución de
este grupo que pervivieron durante más de 250 millones de años.
Más en http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/9/5/20130679
Pie de figura: Ejemplar de Mummaspis muralensis enrollado, siendo el más antiguo del registro fósil
Entre Los días 12 y 19 de Septiembre de 2013 se ha celebrado en la
monumental ciudad de Mysore (India) la 7ª Olimpiada Internacional de
Ciencias de la Tierra (IESO). Amelia Calonge nos ha enviado una reseña
que os adjuntamos. Han participado en ella 27 países con equipos de
cuatro alumnos que competían por las medallas, así como diplomes por
investigaciones de campo en equipos Internacionales y por pósteres de
contenido geoambiental.
La competición se ha desarrollado en el
Campus de Infosys (una empresa india puntera en el campo de las nuevas
tecnologías), un marco incomparable con instalaciones ultramodernas
rodeadas de cuidados jardines tropicales.

El equipo español, formado
por cuatro alumnos (Aida Cuevas, Laia Marín, Alejandro Martos y Mario
Placeres), acompañado por dos mentores (Juan Centeno y Xavier Juan) y un
profesor observador (Fernando Alonso) ha vuelto a casa con una notable
cosecha (dos medallas de bronce, un diploma por la investigación de
campo en equipo y dos diplomas por pósteres geoambientales) a pesar de
competir con equipos con períodos de concentración y preparación de
varios meses. Destacan en este aspecto los equipos asiáticos con Corea
del Sur, Taiwán y Tailandia a la cabeza del medallero.
Aparte de
las actividades puramente académicas, tanto profesores como alumnos
pudieron disfrutar de dos visitas culturales al centro histórico de
Mysore, y a varios templos cercanos, así como a una escuela local donde
pudieron comparar las condiciones, instalaciones, etc. De las escuelas
indias con las españolas.
Cabe destacar el buen ambiente que se
estableció desde el primer momento entre los miembros de la delegación
española así como los lazos de amistad establecidos por los estudiantes
con compañeros de todo el mundo y los contactos profesionales
desarrollados por los profesores acompañantes con colegas
internacionales.
La próxima Olimpiada tendrá lugar en Vermont
(USA) entre finales de Julio y principios de Agosto de 2015. Esperamos
repetir o, si puede ser, mejorar los resultados de esta pasada
Olimpiada.

El estudio del báculo o hueso peneano de cinco ejemplares del oso
extinto Indarctos arctoides del yacimiento de Batallones-3 (Madrid) ha
permitido deducir que esta especie mantenía cópulas largas y que
probablemente las hembras se apareaban con varios machos en el periodo
fértil. El estudio ha sido publicado hoy por Juan Abella, investigador
del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont y del Museo de
Ciencias Naturales-CSIC en la revista PLOS ONE. Os adjuntamos la nota de
prensa del ICP.
El
báculo (también llamado hueso peneano) es el hueso presente en el pene
de algunos grupos de mamíferos, incluyendo insectívoros, roedores,
carnívoros y primates (excepto los humanos). En el caso concreto de los
carnívoros, está bastante desarrollado en los caniformes (perros,
tejones u osos) mientras que en los feliformes (por ejemplo gatos y
hienas) está reducido o incluso está ausente. Su morfología y tamaño es
diferente en cada grupo, y en muchos casos, su función es hacer de
soporte físico para mantener la erección y facilitar la cópula.
El
investigador Juan Abella, del Institut Català de Paleontologia Miquel
Crusafont (ICP) y el Museo de Ciencias Naturales-CSIC, describe en un
artículo publicado hoy en la revista PLOS ONE, 5 báculos de Indarctos
arctoides, una especie de oso extinta hace unos 9 millones de años
hallados en el Cerro de los Batallones, en la Cuenca de Madrid, una zona
de cuevas o pseudo-cuevas que actuaron como trampas naturales y que
presentan una gran cantidades de carnívoros fósiles. El báculo es un
resto fósil que aparece muy raramente en las excavaciones, ya que se
trata de un hueso alargado y delicado y que sólo está presente en la
mitad de la población viva (los machos).
Los huesos descritos
pertenecen a 4 individuos adultos y un subadulto. La longitud media del
hueso de los individuos adultos es de unos 24 cm., mucho más largos que
los de los osos actuales de tamaño similar, como el oso pardo. Son los
primeros báculos de huesos fósiles que se encuentran (sin contar los del
oso de las cavernas del pleistoceno, una especie mucho más reciente) y
fueron excavados en varias campañas, durante los años 2008, 2010 y 2012.
Los
investigadores han comparado el tamaño y la forma de estos báculos con
el de algunas especies de mamíferos actuales para inferir algunos
aspectos del comportamiento sexual y social de Indarctos arctoides. Los
investigadores sugieren que esta especie mantenía cópulas largas y que
el báculo actuaba como soporte físico durante la cópula, de modo que
podía mantener la penetración y tener eyaculaciones más prolongadas.
También es posible que tuvieran un sistema reproductor donde varios
machos copulaban con una misma hembra.
Las cópulas largas se dan
en especies donde los encuentros sexuales son poco frecuentes para
asegurar el éxito de la fecundación. Esto ocurre con especies que
presentan una baja densidad de individuos o cuando las poblaciones están
muy fragmentadas y separadas geográficamente. En el caso de Indarctos
arctoides, su distribución estaría muy restringida a los frondosos
bosques de ribera y no podrían vivir en zonas abiertas, donde entrarían
en competencia con los grandes tigres de dientes de sable y con los
anficiónidos, unos carnívoros extintos con características exteriores
tanto los cánidos como los osos.
El hecho que el báculo de
Indarctos arctoides sea considerablemente mayor que el de otras especies
de oso de tamaño parecido hace suponer a los investigadores que es una
característica seleccionada sexualmente, es decir que las hembras
preferían aparearse con los machos con báculos más grandes. Esta
característica se transmitiría a la descendencia de modo que el tamaño
promedio del báculo de esta especie aumentaría a lo largo de la
evolución.
Aunque algunos estudios afirman que la selección
sexual también ha favorecido los penes grandes en los humanos, no se
puede hacer una comparación directa entre el báculo de los osos con el
tamaño del pene de los humanos. El pene de los hombres no tiene báculo
(de los grandes simios, los gorilas y los chimpancés conservan un báculo
pequeño y no es retráctil como el de los carnívoros) y la erección se
logra por la irrigación de los cuerpos cavernosos sin la necesidad de un
hueso para mantenerla.
+ info: Abella,
J., Valenciano, A., Pérez-Ramos, A., Montoya, P. & Morales, J. (In
press). On the socio-sexual behaviour of the extinct ursid Indarctos
arctoides: an approach based on its baculum size and morphology. PLOS
ONE

Todo sistema defensivo se basa en el reconocimiento del invasor y, por
lo tanto, debe ser capaz de distinguir lo propio de lo no propio”. No,
no es una cita del gran libro del Tao, de Lao Tzu, sino una cita de
Santiago Merino Rodríguez en su libro “Diseñados por la Enfermedad. El
papel del parasitismo en la evolución de los seres vivos”, de la
editorial Síntesis (más información en http://www.sintesis.com/diversos-75/disenados-por-la-enfermedad-libro-1734.html).
Esta
tarde, 19 de Septiembre del 2013, nuestra aragosaurera Gloria Cuenca
presentara al autor en el Ámbito Cultural El Corte Inglés de Zaragoza,
el que está en el Paseo Independencia, a las 19:30. Más información en: http://www.redaragon.com/agenda/fichaEvento.asp?id=63054
Santiago
Merino, actual director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, es un
científico que investiga sobre parásitos y las estrategias adaptativas
de parásitos y hospedadores, y sobre cómo evoluciona la interacción
defensa-ataque para lograr que, tanto huésped como hospedador continúen
vivos el tiempo suficiente para producir descendencia. Lo conocimos en
las Jornadas Darwin, organizadas el pasado invierno por el instituto
Francés de Zaragoza.
Y ahora volvemos a tener el placer de escucharle.
Su
libro, del cual nos hablará el mismo autor me ha resultado fascinante.
Mi investigación en fósiles de vertebrados me ha llevado a preguntarme
muchas veces qué significado tienen las perforaciones, surcos y otras
marcas que se observan con frecuencia en la superficie de los huesos
fósiles. No importa el tamaño, no es raro encontrar alteraciones
superficiales que nos hablan de cómo fueron acumulados y enterrados los
huesos, los cuales podemos encontrar miles, millones de años después.
Pero estos procesos (que llamamos tafonómicos) son todos posteriores al
enterramiento, son sólo debido a los organismos carroñeros que degradan
los tejidos blandos hasta dejar sólo los huesos.
El libro de
Santiago nos abre nuevas perspectivas a los interesados por la ciencia
en general, y a los que trabajamos con organismos del pasado, los
paleontólogos en particular. Me pregunto ¿y si algunas de las marcas
fueron producidas por parásitos? Más aún, son las marcas que vemos las
causantes de la muerte del animal…
El autor: Santiago Merino Rodíiguez
Email: santiagom@mncn.csic.es
Teléfono: 914111328 – 1109
Departamento: ECOLOGIA EVOLUTIVA
Cargo: Profesor de investigación del CSIC
Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid
The department of Ecology, Evolution & Organismal Biology (EEOB) at Iowa State University seeks a creative individual employing and/or developing macroevolutionary and phylogenetic comparative approaches to address key questions in the evolution of organismal systems and biological diversity. Possible research areas include but are not limited to: elucidating rates and patterns of evolutionary change in adaptive traits, linking species-level changes in phenotypes with environmental change, identifying the emergence of novel phenotypes that influence speciation and/or extinction, and discovering mechanisms underlying the evolution of biotic diversity. Successful candidates will establish a vibrant, extramurally funded program of research, will demonstrate an ability to work collaboratively within existing research strengths at ISU, and will skillfully contribute to undergraduate and graduate education, including courses in their area(s) of expertise.
Application instructions are located at www.iastatejobs.com (vacancy 131002). In brief, applicants should submit a cover letter, CV, a research/vision statement that includes how their research program addresses unresolved problems in the field, a teaching statement, and up to three reprints by October 15, 2013. Submission of three confidential letters of recommendation should be arranged as per instructions in the on-line application system.
Please address questions regarding this vacancy to Dr. Dean Adams (515-294-3834, dcadams@iastate.edu). If you have questions regarding the application process, please email employment@iastate.edu or call 515-294-4800 or Toll Free: 1-877-477-7485.