Los boxeadores suelen tener nombres sonoros para identificarlos, los que
tengan una cierta edad recordarán al Tigre de Cestona, el famoso
Urtain. No es un boxeador, pero en Zaragoza tenemos al Tiburón del
Huerva. Vamos a conocer un poco de él. Para los que no conozcan nuestra
ciudad. Se encuentra en el interior de España, alejada cientos de
kilómetros del mar, pero unida a él por el río Ebro. En sus aguas suele
haber los típicos peces de río, pero no tiburones. Hace casi cien años
se encontró un pequeño ejemplar de tiburón gato que forma parte de la
colección Navás y que próximamente se expondrá en el Museo de Ciencias
Naturales de la Universidad de Zaragoza. Si alguien sabe de esta
historia es Juan Jose Bastero, padre Jesuita experto en la historia de
Longinos Navás. Os dejamos un delicioso escrito suyo con toda la
historia del tiburón de Huerva.
En un pequeño frasco de formol y
con el tamaño y aspecto de una gruesa sardina, se conserva el pez marino
cartilaginoso, de familia próxima al tiburón, que sorprendentemente fue
recogido por unos niños en el río Huerva a su paso por Zaragoza.
En una revista aragonesa de divulgación científica del año 1923 apareció la siguiente noticia:
«Zaragoza.
El día 21 de Octubre se recogió en el Huerva un ejemplar joven de unos
dos decímetros de longitud del selacio escílido Scyllium canicula Cuv.
El ejemplar está en el Museo del Colegio del Salvador, regalado por D.
Francisco Orús. En dicho Museo ya existía otro adulto de la misma
especie, procedente del Mediterráneo. Por la rareza del caso se consigna
aquí, habiendo sido antes objeto de comentarios de la prensa local y de
la curiosidad...»
Años más tarde, evocando sucesos antiguos en la prensa local zaragozana, se leía lo siguiente:
«Cosas
nuevas de la Zaragoza vieja. Tres niños pescaron un tiburón en el
Huerva. El suceso fue registrado en el Boletín de la Sociedad Ibérica de
Ciencias Naturales.»
Continúa el redactor con un ameno y detallado relato del hallazgo y sus repercusiones en la ciudad.
Se trataba de un tiburón pescado por los hermanos Marcelino, Felixín y
Antoñico en la mañana del domingo 21 de octubre de 1923, en el río
Huerva, junto a la fábrica de Yarza y la salida de la turbina del
almacén de maderas de Hijos de Nicasio Gracia, enfrente del edificio de
la actual Casa de Socorro.
Los tres niños, de 11, 10 y 9 años,
eran hijos de Marcelino Gargallo, empleado del Centro Mercantil
Industrial y Agrícola (Casino Mercantil), que vivía en la calle Miguel
Servet, frente al cuartel de Intendencia de la calle Conde de Alperche.
Los niños bajaron a jugar al Bote: prender fuego, sirviéndose de una
caña con un papel ardiendo enganchado en su extremo, al chorro de gas
acetileno que sale por el orificio practicado en el fondo de una lata
vacía de conservas de tomate, en la cual se ha introducido carburo de
calcio, y, vuelta del revés, se ha apretujado con tierra en una hoya en
la que se ha echado agua u orina. El bote acaba saliendo despedido. Otro
juego: tirar piedras que reboten en el agua de la presa del paseo de la
Mina.
«Los tres hermanos vieron que en dirección de la corriente
venía un pez no muy grande pero que tenía una forma muy rara; el
benjamín de los Gargallo, más atrevido que sus hermanos mayores, después
de varios intentos y corridas, cogió al animal por la cola, y viendo
que el pescado hacía extraños y bruscos movimientos, lo tiró con toda su
fuerza a tierra, donde el singular pez dio los últimos coletazos.»
Lo llevaron a casa. Sus padres asombrados. El padre lo lleva al Casino
Mercantil, a D. Marcelino Ariza (aficionado a la pesca con caña). De
ahí lo presentaron a Mariano Sánchez Gascón (Presidente de la Sociedad
de Pescadores), y a varios pescadores reunidos con él: nadie supo decir
de qué se trataba. Por fin, a...
«...Francisco Orús, muy aficionado a
la pesca, que viéndose asimismo incapaz de catalogar al pez, recurrió a
quien en Zaragoza les podía sacar de la duda.»
«En el Colegio de El
Salvador [sic], de los padres jesuitas, impartía clase de ciencias el
ilustre naturalista padre Longinos Navás, y a él acudió el señor Orús
con el pez envuelto en un papel, excusándose de las molestias que podía
ocasionar al sabio jesuita, el cual al desenvolver el paquete y ver el
pez, exclamó con toda la naturalidad del mundo:
—Esto es un tiburón.
—¿Un tiburón dice usted, padre?
—Un tiburón pequeño, por supuesto. ¿Se ha cogido en el Huerva?
—Sí, padre, en el río Huerva. esta mañana. Yo pensaba que podía haber bajado del pantano de Mezalocha.
—De
ninguna manera. Estos peces son marinos y no suben a los ríos a
desovar. Ha venido del Mediterráneo subiendo por el Ebro y después por
el Huerva. Es un caso raro y que en tantos años de estar en Zaragoza no
había oído.»
«El naturalista, padre Navás, siguió reconociendo al
pez: la boca semicircular en la cara inferior, evidente señal de los
selacios; las cinco aberturas branquiales; aletas características; la
cola indivisa u homocerca [sic]... No había duda, aquel joven pez de
unos veinticinco centímetros de largo, era un tiburón, un seláceo de la
familia de los escílidos, la especie Scyllicem canicula [sic]; pez abundante en el Mediterráneo que llega a alcanzar cincuenta o sesenta centímetros de longitud.»
«El
caso por lo raro e infrecuente era digno de consignarse en una revista
científica, por lo que el padre jesuita del Colegio de El Salvador [sic]
de Zaragoza, padre Longinos Navás, lo comunicó, con un cuidadoso
estudio, a la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, para su
divulgación. Quedando el tiburón pescado en el Huerva en el gabinete de
ciencias naturales del colegio, dentro de un frasco con alcohol, para su
clasificación y posterior conservación.»
domingo, julio 06, 2014
lunes, junio 30, 2014
Puesto de trabajo en el Smithsonian National Museum of Natural History
Nos ha llegado información de un puesto de trabajo en el Smithsonian National Museum of Natural History que os puede interesar.
Develops, designs, implements and maintains sustainable and extensible database-driven web applications.
Assists research staff in implementing digital collaboration with colleagues outside the Museum and will support a facility for two-way sharing of research data.
Establishes and oversees a georeferencing program to georeference Paleo and historical United States Geologic Survey collecting localities according to best practices and established standards.
Researches and reviews the applicability of new information technologies and processes that improve the efficiency and productivity of Department digitization and research programs.
For full details and to apply:
For all applicants with non-Federal status: https://www.usajobs.gov/GetJob/ViewDetails/373760000
For all Federal status applicants: https://www.usajobs.gov/GetJob/ViewDetails/373776500
jueves, junio 26, 2014
El fresquito que pasaron los dinosaurios al final del Cretácico
Este periodo geológico, usado como modelo invernadero del futuro, concluyó con un descenso progresivo de temperaturas en el planeta
Una revista del grupo Nature publica la investigación realizada por paleontólogos de la Universidad de Zaragoza, Reino Unido, Italia y EEUU
Para el trabajo se han estudiado fósiles moleculares de membranas celulares bacterianas y su relación con la temperatura de las masas de agua marina superficiales donde vivieron
Una investigación internacional, en la que han participado micropaleontólogos de la Universidad de Zaragoza, demuestra que los últimos 18 millones de años del Cretácico se caracterizaron por un descenso global y progresivo de las temperaturas medias, poniendo fin a una de las etapas más cálidas de nuestro planeta.
La revista Nature Communications recoge en acceso abierto el trabajo de 10 geoquímicos y micropaleontólogos del Reino Unido, España, Italia y Estados Unidos, en el que se ha perfeccionado un reciente método de medir las temperaturas de las aguas marinas superficiales del pasado geológico. Este paleotermómetro (conocido como TEX86) se revela como una de las formas más precisas de evaluar las variaciones climáticas del pasado geológico. Por parte de la Universidad de Zaragoza han participado Irene Pérez Rodríguez y José Antonio Arz Sola, miembros del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Instituto de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA).
Los científicos aragoneses han contribuido al establecimiento de un modelo de edad utilizando los foraminíferos planctónicos, un grupo de microfósiles de rápida evolución. Esto les ha permitido asignar una edad específica a cada muestra analizada mediante el TEX86y, por lo tanto, situar correctamente los valores de temperatura en la escala temporal del Cretácico.
El método. El TEX86 relaciona la temperatura del agua con la composición de las membranas celulares de las Thaumarchaeota, bacterias que abundan flotando en las capas más superficiales de todos los mares y océanos. Sus membranas están formadas por unas moléculas lipídicas (los GDGT), que pueden contener hasta cuatro anillos de ciclopentano.
El número de anillos aumenta en función de la temperatura del agua, como una adaptación de la membrana celular que le permite regular su fluidez. Cuando estas bacterias viven en aguas cálidas o cuando lo hacen en aguas frías, las proporciones de los GDGT con 1, 2 3 ó 4 anillos son muy diferentes, según una relación hoy en día bien conocida. Tras la muerte de las bacterias, sus restos se acumulan en el fondo marino formando parte de los sedimentos.
El método del TEX86 consiste en analizar la abundancia relativa de los distintos tipos de GDGT preservados como biomoléculas fósiles en las rocas sedimentarias y aplicar las relaciones actuales para evaluar la temperatura de la superficie marina dónde y cuándo vivieron esas bacterias. Para ello se extraen los GDGTmediante complejas técnicas químicas, midiendo sus proporciones con un cromatógrafo de gases y un espectrómetro de masas. Después se analizan los valores mediante fórmulas análogas a las que relacionan en la actualidad las frecuencias de estas biomoléculas con la temperatura del agua y se sitúan estos valores en la escala temporal de millones de años.
En el estudio, se ha utilizado el TEX86 para analizar en Shuqualak (Estado de Mississippi) la evolución de la temperatura de las aguas marinas superficiales en rocas carbonatadas marinas de bajas latitudes, de entre 84 y 66 millones de años.Se ha evidenciado que a comienzos de este intervalo el Atlántico Norte fue un océano relativamente cálido con unos 35ºC de temperatura superficial media, disminuyendo con el tiempo hasta alcanzar los 28ºC. Esta tendencia coincide con algo ya conocido, el enfriamiento de las masas de agua superficial de altas latitudes y de las masas de agua oceánica profunda. Sobre la evolución climática en bajas latitudes no existen muchos datos fiables por lo que, cuando se coloca esta última pieza en los modelos de circulación oceánica, se comprueba que durante los últimos 18 Ma del Cretácico nuestro planeta estuvo sujeto a un enfriamiento climático importante, progresivo y de carácter global. En la publicación también se discute la causa principal de este cambio climático, concluyendo que el candidato más probable es una disminución en la cantidad de CO2 atmosférico, ligada a una ralentización de la actividad tectónica y de la desgasificación volcánica a escala planetaria.
Queda por explicar el motivo por el que este enfriamiento climático no provocó el crecimiento de casquetes polares en las altas latitudes, de modo similar a lo que ocurrió hace unos 35 millones de años, y cuál pudo ser su repercusión en los ecosistemas cretácicos, dominados por dinosaurios y grandes reptiles marinos.
miércoles, junio 25, 2014
Sobre la paleobiodiversidad de los dinosaurios iguanodontes en el Cretácico español
Los restos fósiles de dinosaurios suelen ser fragmentarios y abundantes
en el Barremiense (Cretácico inferior de la Cordillera Ibérica (España)
pero eso no significa que no puedan dar una importante información,
especialmente en cuanto a la paleobiodiversidad. Cuantos dinosaurios? y
de qué grupos? poblaban esta parte de la Cordillera ibérica en el
Barremiense son preguntas que se pueden responder con huesos aislados.
Un buen ejemplo es el trabajo que acabamos de publicar en la revista
Cretaceous Research.
Nuestro aragosaurero José Manuel Gasca ha liderado una investigación sobre fragmento de mandíbula y un isquion de un yacimiento de la localidad turolense de Gasca. Se trata de material encontrado hace años en la superficie de este yacimiento y que se encontraba depositado en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza. Se ha realizado una detallada y delicada preparación ha permitido recuperar los fósiles para el estudio. En la publicación se identifican estos fósiles como pertenecientes a un dinosaurio iguanodontio cercano a Delapparentia turolensis. Se trata de la primera cita de este taxón fuera del yacimiento-tipo situado en Galve. Delapparentia fue descrito hace pocos años por el aragosaurero José Ignacio Ruiz-Omeñaca a partir de un material excavado hace más de 50 años en el yacimiento de La Maca (Galve).
Además en el trabajo se hace un repaso de la paleobiodiversidad de los grandes ornitópodos en el Barremiense inferior, lo que permite demostrar que hay menos tres taxones distintos, uno de los cuales sería Delapparentia y otro cercano a Iguanodon. Ahora solo nos queda encontrar ejemplares algo más completos que permita definir o en su caso asignar a alguno de los taxones europeos ya descritos al material fragmentario que se encuentra en los yacimientos de Galve y de Josa.
La referencia completa es: Gasca, J.M., Canudo, J.I., Moreno-Azanza, M. 2014. On the Iberian iguanodont dinosaur diversity: new fossils from the early Barremian, Teruel province, Spain. Cretaceous Research 50, 264-272.
New fossils from the lower Barremian (Lower Cretaceous) of Spain increase the known occurrence of iguanodont dinosaurs (i.e. members of the clade Iguanodontia) in the Iberian Peninsula. A partial dentary and ischium from the fossil locality of La Cantalera 2 (Blesa Formation, municipality of Josa, Teruel province) testify to the presence of a new specimen in the early Barremian of Iberia, closely related to Delapparentia turolensis, which was previously only known in the type locality (La Maca-3, Camarillas Formation, municipality of Galve, Teruel province). These new fossils are assigned to Delapparentia turolensis (ischium) and cf. Delapparentia sp. (dentary). Moreover, the description and comparison of some of the characters of the ischium reveal that this bone is of previously unnoticed relevance for iguanodont systematics. The differences in overlapping postcranial material e observed by comparing ischial material from the provinces of Teruel and Burgos lead us to conclude that late Hauterivian-early Barremian iguanodont diversity in Iberia consists of at least two different taxa: Delapparentia turolensis and another form closely related to Iguanodon. Additionally, dental morphotypes from La Cantalera bonebed evince the presence of at least three different iguanodonts in the lower Barremian of Iberia.
Nuestro aragosaurero José Manuel Gasca ha liderado una investigación sobre fragmento de mandíbula y un isquion de un yacimiento de la localidad turolense de Gasca. Se trata de material encontrado hace años en la superficie de este yacimiento y que se encontraba depositado en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza. Se ha realizado una detallada y delicada preparación ha permitido recuperar los fósiles para el estudio. En la publicación se identifican estos fósiles como pertenecientes a un dinosaurio iguanodontio cercano a Delapparentia turolensis. Se trata de la primera cita de este taxón fuera del yacimiento-tipo situado en Galve. Delapparentia fue descrito hace pocos años por el aragosaurero José Ignacio Ruiz-Omeñaca a partir de un material excavado hace más de 50 años en el yacimiento de La Maca (Galve).
Además en el trabajo se hace un repaso de la paleobiodiversidad de los grandes ornitópodos en el Barremiense inferior, lo que permite demostrar que hay menos tres taxones distintos, uno de los cuales sería Delapparentia y otro cercano a Iguanodon. Ahora solo nos queda encontrar ejemplares algo más completos que permita definir o en su caso asignar a alguno de los taxones europeos ya descritos al material fragmentario que se encuentra en los yacimientos de Galve y de Josa.
La referencia completa es: Gasca, J.M., Canudo, J.I., Moreno-Azanza, M. 2014. On the Iberian iguanodont dinosaur diversity: new fossils from the early Barremian, Teruel province, Spain. Cretaceous Research 50, 264-272.
New fossils from the lower Barremian (Lower Cretaceous) of Spain increase the known occurrence of iguanodont dinosaurs (i.e. members of the clade Iguanodontia) in the Iberian Peninsula. A partial dentary and ischium from the fossil locality of La Cantalera 2 (Blesa Formation, municipality of Josa, Teruel province) testify to the presence of a new specimen in the early Barremian of Iberia, closely related to Delapparentia turolensis, which was previously only known in the type locality (La Maca-3, Camarillas Formation, municipality of Galve, Teruel province). These new fossils are assigned to Delapparentia turolensis (ischium) and cf. Delapparentia sp. (dentary). Moreover, the description and comparison of some of the characters of the ischium reveal that this bone is of previously unnoticed relevance for iguanodont systematics. The differences in overlapping postcranial material e observed by comparing ischial material from the provinces of Teruel and Burgos lead us to conclude that late Hauterivian-early Barremian iguanodont diversity in Iberia consists of at least two different taxa: Delapparentia turolensis and another form closely related to Iguanodon. Additionally, dental morphotypes from La Cantalera bonebed evince the presence of at least three different iguanodonts in the lower Barremian of Iberia.
martes, junio 24, 2014
Research Assistant in the Vertebrate Paleontology group at Oklahoma State University
We are hiring again at OSU-CHS in Tulsa! Below please find the advertisement for a Research Assistant in the Vertebrate Paleontology group at Oklahoma State University. We have a dynamic and growing program, and need help to support four research labs with varied (and fascinating) research foci.
The Vertebrate Paleontology laboratories in the Department of Anatomy and Cell Biology at OSU\'s Center for Health Sciences seek a Research Assistant to conduct and facilitate academic research in support of four faculty members. The work is varied and includes: running a volunteer program; training students and volunteers; managing laboratories; preparing specimens, including paleohistological specimens; and a significant public outreach component.
The Research Assistant must have strong osteological knowledge, with broad experience across Vertebrata. Must be able to use petrographic and binocular dissecting microscopes. Must be able to work independently in the laboratory and as part of a team, good communications skills are key. Should be familiar with general lab safety practices, able to use power tools, and comfortable with chemical preparation, or be willing to learn. If not already proficient with an SEM, Adobe Illustrator and Photoshop, and specialized analysis software, then should be motivated to learn. Prior experience in a vertebrate paleontology lab, collection, and/or museum is desirable. Creativity and initiative are a must. There may be opportunities to assist with field work but it is not required.
Must apply online: https://jobs.okstate.edu, job # 10679. Oklahoma State University is an AA/EEO/E-Verify employer committed to diversity. All qualified applicants will receive consideration for employment and will not be discriminated against based on race, color, religion, sex, national origin, disability or protected veteran status. OSU is a tobacco-free campus.
The Vertebrate Paleontology laboratories in the Department of Anatomy and Cell Biology at OSU\'s Center for Health Sciences seek a Research Assistant to conduct and facilitate academic research in support of four faculty members. The work is varied and includes: running a volunteer program; training students and volunteers; managing laboratories; preparing specimens, including paleohistological specimens; and a significant public outreach component.
The Research Assistant must have strong osteological knowledge, with broad experience across Vertebrata. Must be able to use petrographic and binocular dissecting microscopes. Must be able to work independently in the laboratory and as part of a team, good communications skills are key. Should be familiar with general lab safety practices, able to use power tools, and comfortable with chemical preparation, or be willing to learn. If not already proficient with an SEM, Adobe Illustrator and Photoshop, and specialized analysis software, then should be motivated to learn. Prior experience in a vertebrate paleontology lab, collection, and/or museum is desirable. Creativity and initiative are a must. There may be opportunities to assist with field work but it is not required.
Must apply online: https://jobs.okstate.edu, job # 10679. Oklahoma State University is an AA/EEO/E-Verify employer committed to diversity. All qualified applicants will receive consideration for employment and will not be discriminated against based on race, color, religion, sex, national origin, disability or protected veteran status. OSU is a tobacco-free campus.
lunes, junio 23, 2014
Puesto de Conservador en Paleontología de Vertebrados en el Museum of Comparative Zoology at Harvard University
The Museum of Comparative Zoology at Harvard University invites applications for the position of Curatorial Associate, Vertebrate Paleontology.
We seek an individual with extensive curatorial experience to:
• Assist with developing, reviewing, and implementing collections and conservation policies, plans, procedures, and priorities.
• Manage the curation of existing and new collections.
• Oversee and manage acquisitions and accessioning of new specimens.
• Manage loan program.
• Maintain collections database.
• Train and manage team of curatorial staff, students, and interns.
• Supervise access to the collections for study, research, exhibition, and publications.
• Assist with special projects, special events, and preparation of grant proposals.
In addition to at least 7 years’ experience in a paleontology collection, the successful candidate will have knowledge of vertebrate systematics, 3-5 years of supervisory experience, and a Master’s Degree required in paleontology, geology, or biology.
Learn more about the Museum by visiting http://www.mcz.harvard.edu/
Details and application instructions available on line at: https://jobs.brassring.com/1033/asp/tg/cim_jobdetail.asp?partnerID=25240&siteID=5341&AReq=32925BR
Harvard University is unable to provide work authorization and/or visa sponsorship for this staff position. We are an equal opportunity employer and all qualified applicants will receive consideration for employment without regard to race, color, religion, sex, national origin, disability status, protected veteran status, or any other characteristic protected by law.
We seek an individual with extensive curatorial experience to:
• Assist with developing, reviewing, and implementing collections and conservation policies, plans, procedures, and priorities.
• Manage the curation of existing and new collections.
• Oversee and manage acquisitions and accessioning of new specimens.
• Manage loan program.
• Maintain collections database.
• Train and manage team of curatorial staff, students, and interns.
• Supervise access to the collections for study, research, exhibition, and publications.
• Assist with special projects, special events, and preparation of grant proposals.
In addition to at least 7 years’ experience in a paleontology collection, the successful candidate will have knowledge of vertebrate systematics, 3-5 years of supervisory experience, and a Master’s Degree required in paleontology, geology, or biology.
Learn more about the Museum by visiting http://www.mcz.harvard.edu/
Details and application instructions available on line at: https://jobs.brassring.com/1033/asp/tg/cim_jobdetail.asp?partnerID=25240&siteID=5341&AReq=32925BR
Harvard University is unable to provide work authorization and/or visa sponsorship for this staff position. We are an equal opportunity employer and all qualified applicants will receive consideration for employment without regard to race, color, religion, sex, national origin, disability status, protected veteran status, or any other characteristic protected by law.
viernes, junio 20, 2014
Los primeros pasos en la evolución neandertal están en Atapuerca
Nuestra aragosarurera Gloria Cuenca-Bescos de la Universidad de Zaragoza
es una de las autores del artículo recientemente publicado en la
prestigiosa revista americana Science
sobre la colección de cráneos de homínidos del yacimiento de la Sima de
los Huesos (Atapuerca, Burgos, Castilla y León, España). El trabajo
liderado por Juan Luis Arsuaga se publica como Research Article,
categoría para trabajos destacados, a los que se les concede un mayor
espacio en la revista. Gloria ha sido la encargada de estudiar la
microfauna asociada a los cráneos y datar con los vertebrados el
yacimiento. Un papel fundamental para poder ubicar correctamente a los
humanos de la Sima de los Huesos en su contexto evolutivo y temporal.
El artículo da a conocer una importante colección de hasta diecisiete cráneos en diferentes estados de conservación que se publican veintiún años después de que en 1993 se presentaran en la revista Nature (equivalente británico de Science) los tres primeros cráneos encontrados en este yacimiento. En el tiempo transcurrido desde entonces los investigadores han trabajado en el yacimiento, identificando fragmentos craneales, a veces muy pequeños, para recomponer los cráneos, en un trabajo que todavía no ha concluido. Se estima que el número de individuos de la Sima de los Huesos se acerca a la treintena conservando los esqueletos completos, aunque los huesos se encuentran en muchos casos rotos y mezclados.
Durante estos años también se ha trabajado en un mejor conocimiento de la geología del yacimiento, fundamental para entender cómo se produjo la acumulación de tantos cadáveres y para su datación. Aplicando una batería de nuevas técnicas puestas a prueba en otros yacimientos de Atapuerca, y contrastando con los resultados de la bioestratigrafía, se estima una edad en torno a los 430.000 años para los fósiles.
Ningún yacimiento conocido ha proporcionado tantos cráneos de una especie humana extinguida. Todos los individuos de la Sima de los Huesos pertenecen a una misma población biológica, lo que permite estudiar su variación individual, las diferencias sexuales, el patrón de desarrollo, etc. Desde finales de los años ochenta el equipo de investigación sostiene que la población de la Sima está relacionada con los neandertales. Ahora sabemos que el origen de todo el grupo tiene al menos 430.000 años. Los fósiles de la Sima son los humanos más antiguos conocidos con caracteres neandertales.
Una cuestión muy debatida es la de cómo se fue construyendo el cráneo neandertal a lo largo de la evolución. El estudio de la Sima confirma la teoría, ya avanzada por otros autores, de que el patrón evolutivo es de tipo “modular” o “en mosaico”. Los primeros cambios se produjeron en los dientes y en la cara, lo que parece indicar que se trató de una especialización masticatoria. En la rueda de prensa internacional que tuvo lugar ayer, se destaco la posición del cóndilo articular de la mandíbula (lo que articula la mandíbula con el cráneo y nos permite abrir y cerrar la boca), bajo, un carácter único. Añadir que la articulación baja es propia de los mamíferos carnívoros, mientras que la articulación alta lo es de los herbívoros. Otras partes del cráneo, como la caja craneal o neurocráneo y el encéfalo que contiene, se modificaron más tarde.
La uniformidad de la población de la Sima contrasta con la variación que se encuentra cuando se comparan con otros fósiles europeos del Pleistoceno medio, periodo que va desde hace 780.000 años hasta hace 130.000 años. Algunas diferencias pueden deberse al tiempo que separa los yacimientos, pero otras parecen tener más que ver con diferencias regionales. Incluso es posible que convivieran poblaciones con rasgos neandertales más o menos marcados junto con otras que presentan un aspecto arcaico. Es probable que hubiera reemplazamientos de unas poblaciones por otras y también intercambios genéticos, como se ha apuntado al respecto del genoma mitocondrial recuperado hace poco en uno de los fósiles de la Sima, y que no es del tipo neandertal. Los autores del trabajo se decantan por un modelo de evolución complejo, de diversificación o cladogenético, antes que por uno lineal o anagenético, más simple.
El equipo de trabajo, además de la Universidad de Zaragoza, está formado por Investigadores del Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos (formado por la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Salud Carlos III), de las universidades de Alcalá, País Vasco, Burgos, Rovira i Virgili de Tarragona, Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Tarragona), University of Adelaide (Australia), Binghamton University (SUNY, USA), National Taiwan University, Berkeley Geochronology Center (USA), U.S. Geological Survey, y Muséum National d'Histoire Naturelle (Paris).
El artículo da a conocer una importante colección de hasta diecisiete cráneos en diferentes estados de conservación que se publican veintiún años después de que en 1993 se presentaran en la revista Nature (equivalente británico de Science) los tres primeros cráneos encontrados en este yacimiento. En el tiempo transcurrido desde entonces los investigadores han trabajado en el yacimiento, identificando fragmentos craneales, a veces muy pequeños, para recomponer los cráneos, en un trabajo que todavía no ha concluido. Se estima que el número de individuos de la Sima de los Huesos se acerca a la treintena conservando los esqueletos completos, aunque los huesos se encuentran en muchos casos rotos y mezclados.
Durante estos años también se ha trabajado en un mejor conocimiento de la geología del yacimiento, fundamental para entender cómo se produjo la acumulación de tantos cadáveres y para su datación. Aplicando una batería de nuevas técnicas puestas a prueba en otros yacimientos de Atapuerca, y contrastando con los resultados de la bioestratigrafía, se estima una edad en torno a los 430.000 años para los fósiles.
Ningún yacimiento conocido ha proporcionado tantos cráneos de una especie humana extinguida. Todos los individuos de la Sima de los Huesos pertenecen a una misma población biológica, lo que permite estudiar su variación individual, las diferencias sexuales, el patrón de desarrollo, etc. Desde finales de los años ochenta el equipo de investigación sostiene que la población de la Sima está relacionada con los neandertales. Ahora sabemos que el origen de todo el grupo tiene al menos 430.000 años. Los fósiles de la Sima son los humanos más antiguos conocidos con caracteres neandertales.
Una cuestión muy debatida es la de cómo se fue construyendo el cráneo neandertal a lo largo de la evolución. El estudio de la Sima confirma la teoría, ya avanzada por otros autores, de que el patrón evolutivo es de tipo “modular” o “en mosaico”. Los primeros cambios se produjeron en los dientes y en la cara, lo que parece indicar que se trató de una especialización masticatoria. En la rueda de prensa internacional que tuvo lugar ayer, se destaco la posición del cóndilo articular de la mandíbula (lo que articula la mandíbula con el cráneo y nos permite abrir y cerrar la boca), bajo, un carácter único. Añadir que la articulación baja es propia de los mamíferos carnívoros, mientras que la articulación alta lo es de los herbívoros. Otras partes del cráneo, como la caja craneal o neurocráneo y el encéfalo que contiene, se modificaron más tarde.
La uniformidad de la población de la Sima contrasta con la variación que se encuentra cuando se comparan con otros fósiles europeos del Pleistoceno medio, periodo que va desde hace 780.000 años hasta hace 130.000 años. Algunas diferencias pueden deberse al tiempo que separa los yacimientos, pero otras parecen tener más que ver con diferencias regionales. Incluso es posible que convivieran poblaciones con rasgos neandertales más o menos marcados junto con otras que presentan un aspecto arcaico. Es probable que hubiera reemplazamientos de unas poblaciones por otras y también intercambios genéticos, como se ha apuntado al respecto del genoma mitocondrial recuperado hace poco en uno de los fósiles de la Sima, y que no es del tipo neandertal. Los autores del trabajo se decantan por un modelo de evolución complejo, de diversificación o cladogenético, antes que por uno lineal o anagenético, más simple.
El equipo de trabajo, además de la Universidad de Zaragoza, está formado por Investigadores del Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos (formado por la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Salud Carlos III), de las universidades de Alcalá, País Vasco, Burgos, Rovira i Virgili de Tarragona, Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Tarragona), University of Adelaide (Australia), Binghamton University (SUNY, USA), National Taiwan University, Berkeley Geochronology Center (USA), U.S. Geological Survey, y Muséum National d'Histoire Naturelle (Paris).
martes, junio 17, 2014
Miguel Moreno ha defendido su tesis en cáscaras de huevo de amniotas del Cretácico Inferior de España.
Hoy es un día grande, nuestro aragosaurero Miguel Moreno acaba de
defender su tesis doctoral titulada Los huevos fósiles de amniotas del
Cretácico de la Península Ibérica: Tafonomía, formación de la cáscara y
sistemática. Ha obtenido la máxima calificación "Sobresaliente Cum
Laude" por unanimidad, además de tener la mención Europea. Ha estado
dirigido por José Ignacio Canudo y Blanca Bauluz. El tribunal ha estado
compuesto por Xabier Pereda Suberbiola (Universidad del País Vasco),
Octavio Mateus (Universidade Nova de Lisboa, Portugal) y Gloria Cuenca
Bescós (Universidad de Zaragoza).
En su presentación nos ha contado como ha estudiado las cáscaras fósiles de 55 (48 nuevos) yacimientos del Cretácico Inferior de las Cadenas Ibéricas de una edad del Valanginiense al Barremiense inferior. Por mucho que se han buscado no se han encontrado nidos y/o huevos completos. Todos los yacimientos, excepto uno, son acumulaciones de fragmentos de cáscaras. El yacimiento de Cuesta Corrales en Galve (Teruel) es el único que presenta asociaciones de fragmentos de cáscaras que formaron parte de huevos completos.
Uno de los aspectos más interesantes es el uso de
técnicas novedosas en el estudio de cáscaras de huevo, sobre todo el uso
del “Orientation Contrast Imaging and Electron Backscatter Difraction
(EBSD)” en cáscaras de terópodos no avianos y ornitisquios. El uso del
EBSD ha permitido proponer que el crecimiento de las cáscaras de huevo
de los dinosaurios esta contralado por el competitividad de los
cristales de calcita durante el crecimiento. Las cáscaras de los
terópodos tienen una estructura que las hace más fuertes a la rotura,
sin embargo las de los ornitisquios serían más frágiles. La
interpretación que le ha dado Miguel es los terópodos podrían sentarse
encima de los huevos para empollarlos, sin embargo los ornitisquios
serían más frágiles y serían más fáciles de romper para los embriones.
Hay muchas novedades en cuanto a la identificación de las cáscaras y a los dinosaurios a que pertenecen. Una de las más interesantes es la reconocer la estructura de la cáscara de “Macroolithus” turolensis perteneciente a Spheroolithidae y no a Elongaloolithidae como se había considerado hasta el momento. Tiene una consecuencia muy importante ya que estas cáscaras podrían pertenecer a iguanodóntidos. Este tipo de ornitópodos son los más abundantes en el Cretácico Inferior de España, sin embargo no se habían identificado sus cáscaras de huevo. Con esta nueva interpretación se soluciona la paradoja de la ausencia de cáscaras de iguanodontes.
Y mucho más que os iremos contando en próximas entregas.
En su presentación nos ha contado como ha estudiado las cáscaras fósiles de 55 (48 nuevos) yacimientos del Cretácico Inferior de las Cadenas Ibéricas de una edad del Valanginiense al Barremiense inferior. Por mucho que se han buscado no se han encontrado nidos y/o huevos completos. Todos los yacimientos, excepto uno, son acumulaciones de fragmentos de cáscaras. El yacimiento de Cuesta Corrales en Galve (Teruel) es el único que presenta asociaciones de fragmentos de cáscaras que formaron parte de huevos completos.
Uno de los aspectos más interesantes es el uso de
técnicas novedosas en el estudio de cáscaras de huevo, sobre todo el uso
del “Orientation Contrast Imaging and Electron Backscatter Difraction
(EBSD)” en cáscaras de terópodos no avianos y ornitisquios. El uso del
EBSD ha permitido proponer que el crecimiento de las cáscaras de huevo
de los dinosaurios esta contralado por el competitividad de los
cristales de calcita durante el crecimiento. Las cáscaras de los
terópodos tienen una estructura que las hace más fuertes a la rotura,
sin embargo las de los ornitisquios serían más frágiles. La
interpretación que le ha dado Miguel es los terópodos podrían sentarse
encima de los huevos para empollarlos, sin embargo los ornitisquios
serían más frágiles y serían más fáciles de romper para los embriones. Hay muchas novedades en cuanto a la identificación de las cáscaras y a los dinosaurios a que pertenecen. Una de las más interesantes es la reconocer la estructura de la cáscara de “Macroolithus” turolensis perteneciente a Spheroolithidae y no a Elongaloolithidae como se había considerado hasta el momento. Tiene una consecuencia muy importante ya que estas cáscaras podrían pertenecer a iguanodóntidos. Este tipo de ornitópodos son los más abundantes en el Cretácico Inferior de España, sin embargo no se habían identificado sus cáscaras de huevo. Con esta nueva interpretación se soluciona la paradoja de la ausencia de cáscaras de iguanodontes.
Y mucho más que os iremos contando en próximas entregas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





