El diario del AltoAragón de Huesca ca 10 de Agosto publica un especial
sobre Huesca. Ese día es la festividad de San Lorenzo, día grande de las
fiestas de la ciudad. Este año nuestro aragosaurero ha publicado un
artículo en este especial sobre los dinosaurios de Huesca, o como los
conocemos "los últimos dinosaurios de Europa". Os dejamos el texto y en
enlace al pdf.
Los monstruos y los gigantes forman parte de
ese mundo fantástico que tenemos en la cabeza y que en muchos casos los
humanos hemos querido ver en los fósiles. Un buen ejemplo cercano se
cita durante la construcción de la ermita de San Jorge en 1554. Diego
Aynsa, en su libro “Fundación, excelencias, grandezas y cosas memorables
de la antiquísima ciudad de Huesca” cita presencia de grandes huesos en
el lugar donde se construyó. Cuando se escribió esta referencia hace
varias siglos no se conocía los dinosaurios, ni tan siquiera en muchos
casos el origen orgánico de los fósiles. En la actualidad leyendo esta
vieja cita podríamos pensar que habían encontrado algunos huesos de
dinosaurios, teniendo en cuenta lo habitual que es asignar los huesos
fósiles con estos vertebrados. Se trata de una consecuencia más de la
dinomanía que nos invade. Sin embargo, esto no puede ser porque la
ciudad de Huesca se encuentra en rocas del Terciario, formadas muchos
millones de años más tarde que se extinguieran los dinosaurios.
Seguramente esos grandes huesos descubiertos en San Jorge serían de
grandes mamíferos extinguidos que vivieron hace más de 20 millones en la
Hoya de Huesca.
Para buscar los dinosaurios oscenses es
necesario desplazarse a algunas partes del Prepirineo, donde los grandes
movimientos de plegamiento de la corteza terrestre ha permitido que
afloren rocas antiguas del Cretácico. Los yacimientos con estos colosos
se encuentran en una franja que recorre de este oeste desde Arén hasta
Campo afloran las mismas formaciones geológicas que en el Pirineo
catalán son bien conocidos por sus fósiles de huesos y huevos de
dinosaurios. La importancia científica de los dinosaurios de Huesca es
enorme, son los que tienen más transcendencia internacional en Aragón.
Sirva como ejemplo que se han publicado más de 100 trabajos científicas
sobre ellos, algunos en las revistas más importantes de Paleontología.
La razón de este interés es que se tratan de los dinosaurios más
modernos de Europa. Como bien saben nuestros lectores, la mayor parte de
los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años (límite K/T)
posiblemente coincidiendo con la caída de un gran objeto
extraterrestre. Hay pocos lugares del mundo donde tengamos el registro
geológico de este intervalo temporal con dinosaurios. El Pirineo de
Huesca es uno de esos lugares. Hemos podido documentar con precisión
hasta el momento en que vivieron los dinosaurios, y a partir del momento
en que se extinguieron.
Pero la historia de los dinosaurios
oscenses es moderna. Solo hace 30 años, en la primavera de 1994, Nieves
López Martínez se puso en contacto conmigo y con Gloria Cuenca, también
profesora de la Universidad de Zaragoza para informarnos de un hallazgo
en Arén que nos podía interesar. Junto con Gloria formábamos el embrión
del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA. Una de nuestras líneas de
trabajo era la investigación de los dinosaurios en Aragón, hasta ese
momento centrada en los dinosaurios turolenses. Hasta ese momento no se
conocían restos de dinosaurios en Huesca, sin embargo éramos consciente
que podían encontrarse.
Hay proyectos que marcan personal y
científicamente como son los dinosaurios de Arén. Desde el principio la
buena sintonía con el ayuntamiento y la decidida ayuda económica de la
DGA permitió abordar un proyecto complejo como la excavación de los
yacimientos de Blasi en el término municipal de Arén. Los fósiles se
encontraban en una roca muy dura y sin acceso con vehículos. Pero los
problemas se fueron solucionando, se construyó un camino y se desarrolló
una nueva técnica de excavación más cercanos al trabajo del cantero.
Usamos amoladoras, martillos pilones y otro material pesado, si el
lector nos hubiera visto, la imagen tendrían poco que ver con el
paleontólogo de las películas. Con el trabajo de colegas y muchos
voluntarios durante cinco años recuperamos cientos de huesos de
vertebrados de seis yacimientos distintos. Fueron necesarios cientos de
horas de trabajo en el laboratorio para ir separando matriz de los
fósiles. Entonces comenzaba el trabajo del investigador en el
laboratorio.
La mayor parte de estos huesos descubiertos en Arén
pertenecen a hadrosaurios, los popularmente conocidos como “dinosaurios
picos de pato”. Se trata de unos dinosaurios comedores de plantas
caracterizados por tener cientos de dientes en su mandíbula. La mayor
colección proviene del yacimiento Blasi 3. Prácticamente están
representados todos los huesos del esqueleto, incluyendo el cráneo. El
estudio detallado permitió descubrir que no había ningún otro
hadrosaurio igual en el mundo, por eso lo pudimos nombrar como
Arenysaurus ardevoli. Se trataba del primer dinosaurio del Pirineo
aragonés y de esta manera es conocido mundialmente. Al que escribe le da
un poco de rubor de referirme al segundo hadrosaurio de Arén, en este
caso del yacimiento Blasi 1. Es un ejemplar menos completo, pero tiene
huesos tan importantes como la mandíbula. El nombre que le dieron los
colegas fue Blasisaurus canudoi, ya se pueden imaginar a quién está
dedicado. Cuando empiezan a dedicarle nombres de dinosaurios a los
investigadores es que están cerca de jubilación, espero que no sea el
caso. Blasisaurus también es un hadrosaurio pero diferente a Arenysaurus
en algunos caracteres del cráneo. Por tanto en Arén hay descritas dos
especies diferentes de dinosaurios, mérito que tienen pocas localidades
españolas. Además se encontraron dientes de dinosaurios carnívoros de
pequeño tamaño, al menos hay cuatro tipos distintos. Serían parientes de
los famosos Velociraptor conocidos por Parque Jurásico, pero poco más
podemos decir. En uno de los yacimientos de Arén (Blasi 2) también hemos
encontrado cáscaras de huevo de dinosaurio y de cocodrilos. Son solo
fragmentos aislados recuperados en el lavado-tamizado de varias
toneladas de sedimentos, pero esperemos que con un poco de tiempo
podamos encontrar los huevos enteros.
A finales de la década de
los 2000 recuperamos dos cráneos de cocodrilos en rocas de 66 millones
de años. Se trata de un descubrimiento excepcional, al ser los primeros
que se encuentran en nuestro país en rocas cercanos a la extinción de
los dinosaurios. Como cabía esperar se trataba de dos nuevos taxones,
uno de ellos lo llamamos Arenysuchus y tuvo una gran transcendencia en
prensa al representar una especie que nos informa sobre los primeros
pasos en la evolución de los cocodrilos modernos. El segundo lo hemos
nombrado Allodaposuchus subjuniperus. Se trata de un maravilloso un
cráneo prácticamente completo. El nombre del género ya era conocido y
pertenece al grupo que forma el origen del linaje del que descienden
todas las especies actuales de cocodrilos, gaviales, aligátores y
caimanes.
Si he logrado interesar al lector con el relato, sin
duda le gustaría poder conocer un poco más y además poder ver los
fósiles. El Museo de los últimos dinosaurios de Arén ocupa un edificio
de tres plantas (el antiguo ayuntamiento) en el casco antiguo de la
localidad. La primera planta tiene en su entrada unas icnitas marcadas
en el suelo que terminan en la reconstrucción de Arenysaurus. Hay videos
donde se explica cómo se recuperaron los restos, se pueden ver algunos
de los huesos más espectaculares como es una cola articulada. Si además
nos apetece conocer “in situ” donde se excavaron los fósiles, hay un
pequeño recorrido, de una hora o un poco más, que sube al yacimiento
donde hay paneles explicativos y las reconstrucciones de los huesos tal y
cómo se encontraron. Incluso nos podemos animar a visitar un
yacimiento de icnitas de hadrosaurios muy cerca del pueblo. Se trata de
una experiencia única poder disfrutar de los dinosaurios en el mismo
lugar donde se encontraron y visitar un rincón precioso de nuestro
Pirineo.
Fotografías. Se pueden descargar Aquí :Cuando se pincha en la imagen, hay una opción de máxima calidad (arriba y a la derecha)[Descarga el PDF relacionado]
viernes, agosto 29, 2014
miércoles, agosto 27, 2014
El pterosaurio que era... una tortuga
Toca un poco de cotilleo paleontológico. Os contamos la historia. Hace
pocas semanas los investigadores G. Grellet-Tinner y V.A. Codrea, V. A.
publicaron en la prestigiosa revista Gondwana Research la descripción de
un nuevo pterosaurio que denominaron 'Thalassodromeus sebesensis'.
El holotipo es un resto fragmentario supuestamente de un cráneo de
pterosaurio proveniente del Maastrichtiense del este de Europa. Los
autores lo han clasificado como un tapejárido, lo que significa que 'Thalassodromeus
sería un fósil fuera de tiempo y de lugar. Los tapejáridos son unos
pterosaurios descritos en el Cretácico Inferior de Brasil, aunque
también recientemente se han citado en el Cretácico Inferior de España.
Teniendo en cuenta que se trata de un resto muy fragmentario, entre los especialistas en pterosaurios rápidamente han entrado dudas si estaba bien identificado y clasificado. Se puede consultar la polémica en la web de Mark Witon
La replica preparada por varios investigadores, liderados por G. J. Dyke defiende que el supuesto fragmento de cráneo de tapejárido, es en realidad un fragmento del plastrón de una tortuga. La diferencia es sustancial, pero viendo la figura que ha preparado Dyke parece que sus argumentos son bastantes convincentes. Se puede ver en la fotografía la gran similitud del supuesto fragmento de cráneo con el de un plastrón de tortuga de la misma formación. Cuando vimos la publicación de Gondwana Research nos pareció bastante arriesgado asignar el fragmento que figuraban a un pterosaurio. No había argumentos convincentes que lo respaldarán. La revista Gondwana Research es una revista de alto índice de impacto, pero parece que se le cuelan trabajos con grandes errores. Esto no es raro, y ya lo hemos vivido nosotros recientemente.
Pero no nos desviamos de la noticia. El argumento usado por Grellet-Tinner y Codrea para contestar a los tortugueros es que Dyke y colegas no han visto el material fósil. Según se explica en el blog de Witon, no lo han podido consultar, porque no se lo han dejado ver con escusas que se estaba estudiando. Este es un tema que se repite una y otra vez en algunas instituciones que guardan fósiles. El material se deposita en una institución-museo porque las normas lo exigen, de manera para que otros investigadores puedan revisarlo, pero cuando pides permiso para verlo, todos son problemas…. es que forma parte de una tesis, es que no se puede ver porque es mal día… Precisamente esa es la diferencia con las colecciones privadas, la accesibilidad de los investigadores a fondos que ya están citados en revistas científicas. Se puede seguir el enfado de nuestros colegas en la web de Witon. Sin duda la polémica continuará, pero nos parece que la vida de Thalassodromeus sebesensis va a ser muy corta
-Codrea, V. A., Grellet-Tinner, G. (2014). Reply to Comment by Dyke et al. on "Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur" by Grellet-Tinner and Codrea (July 2014)" Gondwana Research. IN PRESS
Dyke, G. J., Vremir, M., Brusatte, S., Bever, G., Buffetaut, E., Chapman, S., Csiki-Sava, Z, Kellner, A. W. A., Martin, E, Naish, D, Norell, M, Ősi, A, Pinheiro, F. L., Prondvai, E, Rabi, M, Rodrigues, T., Steel, L., Tong, H, Vila Nova B. C. Witton, M. (2014). Thalassodromeus sebesensis-a new name for an old turtle. Comment on" Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur", Grellet-Tinner and Codrea. Gondwana Research. IN PRESS.
- Grellet-Tinner, G.,Codrea, V. A. (2014). Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur. Gondwana Research. IN PRESS
Teniendo en cuenta que se trata de un resto muy fragmentario, entre los especialistas en pterosaurios rápidamente han entrado dudas si estaba bien identificado y clasificado. Se puede consultar la polémica en la web de Mark Witon
La replica preparada por varios investigadores, liderados por G. J. Dyke defiende que el supuesto fragmento de cráneo de tapejárido, es en realidad un fragmento del plastrón de una tortuga. La diferencia es sustancial, pero viendo la figura que ha preparado Dyke parece que sus argumentos son bastantes convincentes. Se puede ver en la fotografía la gran similitud del supuesto fragmento de cráneo con el de un plastrón de tortuga de la misma formación. Cuando vimos la publicación de Gondwana Research nos pareció bastante arriesgado asignar el fragmento que figuraban a un pterosaurio. No había argumentos convincentes que lo respaldarán. La revista Gondwana Research es una revista de alto índice de impacto, pero parece que se le cuelan trabajos con grandes errores. Esto no es raro, y ya lo hemos vivido nosotros recientemente.
Pero no nos desviamos de la noticia. El argumento usado por Grellet-Tinner y Codrea para contestar a los tortugueros es que Dyke y colegas no han visto el material fósil. Según se explica en el blog de Witon, no lo han podido consultar, porque no se lo han dejado ver con escusas que se estaba estudiando. Este es un tema que se repite una y otra vez en algunas instituciones que guardan fósiles. El material se deposita en una institución-museo porque las normas lo exigen, de manera para que otros investigadores puedan revisarlo, pero cuando pides permiso para verlo, todos son problemas…. es que forma parte de una tesis, es que no se puede ver porque es mal día… Precisamente esa es la diferencia con las colecciones privadas, la accesibilidad de los investigadores a fondos que ya están citados en revistas científicas. Se puede seguir el enfado de nuestros colegas en la web de Witon. Sin duda la polémica continuará, pero nos parece que la vida de Thalassodromeus sebesensis va a ser muy corta
-Codrea, V. A., Grellet-Tinner, G. (2014). Reply to Comment by Dyke et al. on "Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur" by Grellet-Tinner and Codrea (July 2014)" Gondwana Research. IN PRESS
Dyke, G. J., Vremir, M., Brusatte, S., Bever, G., Buffetaut, E., Chapman, S., Csiki-Sava, Z, Kellner, A. W. A., Martin, E, Naish, D, Norell, M, Ősi, A, Pinheiro, F. L., Prondvai, E, Rabi, M, Rodrigues, T., Steel, L., Tong, H, Vila Nova B. C. Witton, M. (2014). Thalassodromeus sebesensis-a new name for an old turtle. Comment on" Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur", Grellet-Tinner and Codrea. Gondwana Research. IN PRESS.
- Grellet-Tinner, G.,Codrea, V. A. (2014). Thalassodromeus sebesensis, an out of place and out of time Gondwanan tapejarid pterosaur. Gondwana Research. IN PRESS
viernes, agosto 22, 2014
Novedades en el Museo de los Mares Paleozoicos
Desde el 15 de agosto, los visitantes del Museo de los Mares
Paleozoicos, en Santa Cruz de Nogueras (Teruel) encuentran ampliada su
exposición sobre la vida en los mares paleozoicos, con nuevos ejemplares
de fósiles de muy difícil conservación o que no eran muy frecuentes en
las asociaciones marinas del entorno. Se exponen ejemplares
espectaculares de crinoides perfectamente articulados. También las
placas óseas de pequeños peces acorazados o las espinas de las aletas de
peces acantodios. Uno de los fósiles más llamativos es la concha de un
gran cefalópodo endocérido, dentro de un canto rodado del Terciario del
Villar de los Navarros.
El Museo de los Mares Paleozoicos de Santa Cruz de Nogueras tiene como objetivo divulgar el patrimonio geológico y natural a partir de la exposición permanente “La vida en los mares paleozoicos” en la que se ilustran los principales grupos de fósiles presentes en las rocas de esa parte de la sierra de Cucalón y sirve para mostrar las características ecológicas de esos ambientes.
A pesar de su reducido espacio, cuenta con infinidad de fósiles originales de la época en que toda la zona de la sierra de Oriche estaba cubierta por el agua de mar. Las rocas de estas sierras de la Cordillera Ibérica guardan un registro excepcional de los animales marinos que vivieron entre el inicio del periodo Ordovícico (hace 488 millones de años) y el final del periodo Devónico (hace 360 millones de años).
Más información en:
http://mpblasco.jimdo.com/inicio/lugares-de-inter%C3%A9s/el-museo/
[Descarga el PDF relacionado]
El Museo de los Mares Paleozoicos de Santa Cruz de Nogueras tiene como objetivo divulgar el patrimonio geológico y natural a partir de la exposición permanente “La vida en los mares paleozoicos” en la que se ilustran los principales grupos de fósiles presentes en las rocas de esa parte de la sierra de Cucalón y sirve para mostrar las características ecológicas de esos ambientes.
A pesar de su reducido espacio, cuenta con infinidad de fósiles originales de la época en que toda la zona de la sierra de Oriche estaba cubierta por el agua de mar. Las rocas de estas sierras de la Cordillera Ibérica guardan un registro excepcional de los animales marinos que vivieron entre el inicio del periodo Ordovícico (hace 488 millones de años) y el final del periodo Devónico (hace 360 millones de años).
Más información en:
http://mpblasco.jimdo.com/inicio/lugares-de-inter%C3%A9s/el-museo/
[Descarga el PDF relacionado]
jueves, agosto 21, 2014
Puesto de trabajo de profesor de Paleontología en la Universidad de Michigan
The Museum of Paleontology and the Department of Earth and Environmental Sciences at the University of Michigan are searching for a tenure-track faculty candidate in the field of Paleontology.
This is a university year appointment with an expected start date of September 1, 2015. We anticipate an appointment at the assistant professor/assistant curator level, but applications at other levels will be considered. We seek applicants who have broad research and teaching interests within developing areas of evolutionary or environmental paleobiology, including, but not restricted to, macroevolution, interactions of developmental biology and evolution, extinction dynamics, paleoecology, organismal paleobiology, and biotic responses to global change. The Museum and Department will consider outstanding applicants in any of these areas. Taxonomic expertise is expected, but the specific area is open.
The successful candidate is expected to establish a leading research program and contribute to both undergraduate and graduate teaching. The appointment in the Museum of Paleontology involves shared curatorial responsibility for a major research collection, now on the threshold of significant enhancement of its online footprint. Applicants must have a PhD and should submit a CV, a statement of current and future research plans, a statement of teaching philosophy and experience, evidence of teaching excellence, and names of at least four persons who can provide letters of recommendation.
Further information about the Museum of Paleontology and the Department of Earth and Environmental Sciences can be found at: http://www.lsa.umich.edu/paleontology/ and http://www.lsa.umich.edu/earth, respectively.
To apply please go to http://www.earth.lsa.umich.edu/paleofacultysearch/newapplicant, complete the online form, and upload the required application documents as a single PDF file. If you have any questions or comments, please send an email message to: Michigan-paleosearch@umich.edu.
The application deadline is October 31, 2014 for full consideration, but applications will continue to be reviewed until the position is filled. Women and minorities are encouraged to apply. The University is supportive of the needs of dual-career couples. The University of Michigan is an equal opportunity/affirmative action employer.
This is a university year appointment with an expected start date of September 1, 2015. We anticipate an appointment at the assistant professor/assistant curator level, but applications at other levels will be considered. We seek applicants who have broad research and teaching interests within developing areas of evolutionary or environmental paleobiology, including, but not restricted to, macroevolution, interactions of developmental biology and evolution, extinction dynamics, paleoecology, organismal paleobiology, and biotic responses to global change. The Museum and Department will consider outstanding applicants in any of these areas. Taxonomic expertise is expected, but the specific area is open.
The successful candidate is expected to establish a leading research program and contribute to both undergraduate and graduate teaching. The appointment in the Museum of Paleontology involves shared curatorial responsibility for a major research collection, now on the threshold of significant enhancement of its online footprint. Applicants must have a PhD and should submit a CV, a statement of current and future research plans, a statement of teaching philosophy and experience, evidence of teaching excellence, and names of at least four persons who can provide letters of recommendation.
Further information about the Museum of Paleontology and the Department of Earth and Environmental Sciences can be found at: http://www.lsa.umich.edu/paleontology/ and http://www.lsa.umich.edu/earth, respectively.
To apply please go to http://www.earth.lsa.umich.edu/paleofacultysearch/newapplicant, complete the online form, and upload the required application documents as a single PDF file. If you have any questions or comments, please send an email message to: Michigan-paleosearch@umich.edu.
The application deadline is October 31, 2014 for full consideration, but applications will continue to be reviewed until the position is filled. Women and minorities are encouraged to apply. The University is supportive of the needs of dual-career couples. The University of Michigan is an equal opportunity/affirmative action employer.
jueves, agosto 14, 2014
Roedores tuneados
La evolución de las especies y las relaciones de parentesco entre unas y otras se basa sobre todo en el estudio de los caracteres morfológicos. Como las muelas son uno de los elementos del esqueleto de los mamíferos que mejor fosilizan, y además su morfología refleja el tipo de dieta, son la herramienta que más utilizamos los paleontólogos para desentrañar la historia natural y evolución de las especies y su filogenia.
La semana pasada, un equipo de biólogos, paleontólogos y médicos, encabezados por Enni Harjunmaa, de la Universidad de Helsinki, han publicado en la revista Nature los sorprendentes resultados de un trabajo emprendido hace cerca de dos décadas por Jukka Jernvall (Harjunmaa et al., 2014). Regulando los genes que controlan la forma de los molares en formación, se pueden “rehacer” muelas del pasado “in Vitro”. Las estructuras así reconstruidas son semejantes a las de los dientes de los mamíferos fósiles ancestros de los roedores actuales. El experimento es como un “tuneado” de los dientes por la aplicación de diferentes dosis de EDA a los embriones de los ratones en desarrollo.
Los mamíferos marsupiales y placentados que aparecieron en la era Secundaria o Mesozoica tenían molares tribosfénicos, con tres cúspides (las puntas elevadas de las muelas) en forma de triángulo, el trígono en las muelas superiores, trigónido en las interiores, para cortar la comida y un talón posterior para molerla. Los roedores actuales, tienen el mismo patrón aunque con las variaciones y modificaciones propias de cada grupo dice Zhe-Xi Luo, quien hace una reflexión, en la misma revista Nature, sobre las extraordinarias consecuencias que tendrá el trabajo de Harjunmaa y colaboradores en el conocimiento de la evolución de las especies (Luo 2014).
Harjunmaa y colaboradores han descubierto que los fenotipos intermedios (el fenotipo es la expresión externa del genotipo) se forman añadiendo “in vitro” una proteína llamada Eda gradualmente a los embriones deficientes en la misma. EDA afecta al gen responsable de la formación de los dientes. Diferentes dosis de EDA alteran la morfogénesis, es decir, la formación de las cúspides de las muelas a medida que se van desarrollando en el embrión, y el proceso es similar a las transformaciones dentales que ocurren durante la evolución de los ancestros de los mamíferos. Por ejemplo el trigónido se regenera con poca EDA, mientras que el talónido (el talón en las muelas inferiores), que evoluciona posteriormente, requiere una mayor cantidad.
Los autores han observado también, que las crestas, un carácter que apareció en las muelas de los roedores de hace 60 millones de años, se consigue en los embriones del experimento, alterando la concentración de otra proteína que regula el gen de crestas y cúspides de las muelas. Otros experimentos con ratones transgénicos muestran también la evolución de los ratones fósiles, y especialmente la aparición de las crestas (estefanodoncia) desde el Mioceno, hace unos 15 millones de años, (Gomes Rodrigues y colaboradores, 2013). Quizás lo más interesante del trabajo es que podremos saber en el futuro cuáles son los caracteres de más reciente adquisición y cuáles los más antiguos.
El dibujo de la noticia hecho por Luo en su reseña de Nature, representa la “reconstrucción” de la evolución de los dientes in vitro. En a, cuando los mamíferos evolucionan, sus molares se vuelven más complejos (en la mandíbula del dibujo un molar ha sido pintado de gris para distinguirlo del resto de los molares. Los trigónidos están coloreados de gris oscuro, los talónidos en gris claro, los hipoconúlidos en azul, y los anterocónidos en amarillo. Como muestra el cladograma, el trigonido (trigonid en el dibujo) es el carácter común de todos los mamíferos, y al trigónido se van añadiendo el resto de los caracteres. Los anterocónidos (amarillos) son un carácter convergente que aparece en los primitivos pseudo-tribosfénicos y en la región anterior del ratón común o doméstico. En b los caracteres convergentes y los más modernos, son los más variables al tratar los embriones con EDA. Diferentes dosis de la proteína alteran la morfología y génesis de los dientes de forma similar como ha sucedido en la evolución. Se requiere menor cantidad de EDA para regenerar el trigónido, la primera estructura del molar tribosfénico en aparecer.
Como comenta Luo en su reflexión final: la ingeniería genética en procesos de desarrollo embrionario in vitro es una manera fructífera de descifrar cómo la forma de los órganos u otras estructuras biológicas se modificaron por la evolución. Y la reflexión que hacemos nosotros, tenemos la oportunidad de ver la evolución en acción, ya que podemos observar procesos que ocurrieron en el pasado en el laboratorio. Se reafirma así la observación de la ontogenia recapitula la filogenia, propuesta por Haeckel en 1866 (en Gould, 1977).
Para más información consultar los artículos originales publicados en la revista Nature, la pasada semana de agosto de 2014 y otros relacionados:
Luo, Zhe-Xi. 2014. Tooth structure re-engineered. Nature, 5 1 2, 36-37.
Gomes Rodrigues, H., Renaud, S., Charles, C…et al., 2013. Roles of dental development and adaptation in rodent evolution. NATURE COMMUNICATIONS, 4: 2504, 1-8.
Gould, S. J. 1977. Ontogeny and Phylogeny. 501 pp, Belknap.
Harjunmaa, E., Seidel, K., Hakkinen T, Renvoise E….& Jernvall, J. 2014. Replaying evolutionary transitions from the dental fossil record. Nature, 512, 44-48 (1-10 methods).
La semana pasada, un equipo de biólogos, paleontólogos y médicos, encabezados por Enni Harjunmaa, de la Universidad de Helsinki, han publicado en la revista Nature los sorprendentes resultados de un trabajo emprendido hace cerca de dos décadas por Jukka Jernvall (Harjunmaa et al., 2014). Regulando los genes que controlan la forma de los molares en formación, se pueden “rehacer” muelas del pasado “in Vitro”. Las estructuras así reconstruidas son semejantes a las de los dientes de los mamíferos fósiles ancestros de los roedores actuales. El experimento es como un “tuneado” de los dientes por la aplicación de diferentes dosis de EDA a los embriones de los ratones en desarrollo.
Los mamíferos marsupiales y placentados que aparecieron en la era Secundaria o Mesozoica tenían molares tribosfénicos, con tres cúspides (las puntas elevadas de las muelas) en forma de triángulo, el trígono en las muelas superiores, trigónido en las interiores, para cortar la comida y un talón posterior para molerla. Los roedores actuales, tienen el mismo patrón aunque con las variaciones y modificaciones propias de cada grupo dice Zhe-Xi Luo, quien hace una reflexión, en la misma revista Nature, sobre las extraordinarias consecuencias que tendrá el trabajo de Harjunmaa y colaboradores en el conocimiento de la evolución de las especies (Luo 2014).
Harjunmaa y colaboradores han descubierto que los fenotipos intermedios (el fenotipo es la expresión externa del genotipo) se forman añadiendo “in vitro” una proteína llamada Eda gradualmente a los embriones deficientes en la misma. EDA afecta al gen responsable de la formación de los dientes. Diferentes dosis de EDA alteran la morfogénesis, es decir, la formación de las cúspides de las muelas a medida que se van desarrollando en el embrión, y el proceso es similar a las transformaciones dentales que ocurren durante la evolución de los ancestros de los mamíferos. Por ejemplo el trigónido se regenera con poca EDA, mientras que el talónido (el talón en las muelas inferiores), que evoluciona posteriormente, requiere una mayor cantidad.
Los autores han observado también, que las crestas, un carácter que apareció en las muelas de los roedores de hace 60 millones de años, se consigue en los embriones del experimento, alterando la concentración de otra proteína que regula el gen de crestas y cúspides de las muelas. Otros experimentos con ratones transgénicos muestran también la evolución de los ratones fósiles, y especialmente la aparición de las crestas (estefanodoncia) desde el Mioceno, hace unos 15 millones de años, (Gomes Rodrigues y colaboradores, 2013). Quizás lo más interesante del trabajo es que podremos saber en el futuro cuáles son los caracteres de más reciente adquisición y cuáles los más antiguos.
El dibujo de la noticia hecho por Luo en su reseña de Nature, representa la “reconstrucción” de la evolución de los dientes in vitro. En a, cuando los mamíferos evolucionan, sus molares se vuelven más complejos (en la mandíbula del dibujo un molar ha sido pintado de gris para distinguirlo del resto de los molares. Los trigónidos están coloreados de gris oscuro, los talónidos en gris claro, los hipoconúlidos en azul, y los anterocónidos en amarillo. Como muestra el cladograma, el trigonido (trigonid en el dibujo) es el carácter común de todos los mamíferos, y al trigónido se van añadiendo el resto de los caracteres. Los anterocónidos (amarillos) son un carácter convergente que aparece en los primitivos pseudo-tribosfénicos y en la región anterior del ratón común o doméstico. En b los caracteres convergentes y los más modernos, son los más variables al tratar los embriones con EDA. Diferentes dosis de la proteína alteran la morfología y génesis de los dientes de forma similar como ha sucedido en la evolución. Se requiere menor cantidad de EDA para regenerar el trigónido, la primera estructura del molar tribosfénico en aparecer.
Como comenta Luo en su reflexión final: la ingeniería genética en procesos de desarrollo embrionario in vitro es una manera fructífera de descifrar cómo la forma de los órganos u otras estructuras biológicas se modificaron por la evolución. Y la reflexión que hacemos nosotros, tenemos la oportunidad de ver la evolución en acción, ya que podemos observar procesos que ocurrieron en el pasado en el laboratorio. Se reafirma así la observación de la ontogenia recapitula la filogenia, propuesta por Haeckel en 1866 (en Gould, 1977).
Para más información consultar los artículos originales publicados en la revista Nature, la pasada semana de agosto de 2014 y otros relacionados:
Luo, Zhe-Xi. 2014. Tooth structure re-engineered. Nature, 5 1 2, 36-37.
Gomes Rodrigues, H., Renaud, S., Charles, C…et al., 2013. Roles of dental development and adaptation in rodent evolution. NATURE COMMUNICATIONS, 4: 2504, 1-8.
Gould, S. J. 1977. Ontogeny and Phylogeny. 501 pp, Belknap.
Harjunmaa, E., Seidel, K., Hakkinen T, Renvoise E….& Jernvall, J. 2014. Replaying evolutionary transitions from the dental fossil record. Nature, 512, 44-48 (1-10 methods).
miércoles, agosto 06, 2014
La ética entre investigadores. Kulindadromeus, Galvesaurus y otros comentarios
Este pasado mes de Julio ha sucedido algo inaudito que nos recuerda
experiencias vividas en primera persona hace nueve años: dos equipos de
paleontólogos diferentes han estudiado los mismos materiales proponiendo
nuevos taxones. En nuestro caso fue Galvesaurus vs. Galveosaurus.
Recuerdo a los que no conozcan el tema. Estábamos estudiando desde años
el saurópodo de Cuesta Lonsal cuando una doctoranda de la Universidad
de Bristol intento publicar el saurópodo antes que nosotros, hasta quiso
poner el mismo nombre que habíamos dicho de poner…. Pero se equivoco
por eso lo de Galveosaurus.
Ahora, dos investigadores de Moscú, por un lado, y un equipo internacional formado por investigadores de Bélgica, Rusia, Francia, Irlanda y Reino Unido, por otro lado, han publicado tres nuevos géneros y especies de dinosaurios ornitisquios con "plumas", que en realidad pueden pertenecer todos a un único género y especie. Los restos proceden de Kulinda a orillas del Río Olov, en el Distrito de Chernyshevsky (región de Zabaikalie, Distrito Federal de Siberia), a 220 Km al este de la ciudad de Chitá, la capital de Zabaikalie. El yacimiento fue descubierto por Sofia M. Sinitsa, del Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (INREC) de Chitá, dependiente de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias (SB-RAS), en verano del 2010. Geológicamente está situado en la base de la Formación Ukureyskaya, datada como Jurásico Medio-Superior.
Vladimir R. Alifanov, del Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de la Academia Rusa de Ciencias (RAS), y Sergei V. Saveliev, del Instituto de Investigación de Morfología Humana de la Academia Rusa de Ciencias Médicas (RAMS), han publicado en la revista rusa Paleontological Journal las especies Kulindapteryx ukureica ALIFANOV et SAVELIEV 2014 y Daourosaurus olovus ALIFANOV et SAVELIEV 2014, que clasifican dentro de las familias Jeholosauridae e Hypsilophodontidae, respectivamente (Alifanov & Saveliev, 2014). La versión en ruso fue publicada el 3 de julio de 2014, y la versión en inglés algunos días después. Previamente, estos investigadores habían publicado el descubrimiento del yacimiento (Alifanov, 2012), en el que inicialmente identificaban dos tipos de dinosaurio, un hipsilofodóntido y un terópodo (Alifanov, 2014), y habían descrito las escama-plumas de algunos ejemplares (Saveliev & Alifanov, 2014).
En otro trabajo, liderado por Pascal Godefroit del Real Instituto Belga de Ciencias de la Tierra (Bruselas), y publicado en la prestigiosa revista Science el 25 de julio de 2014, se crea la especie Kulindadromeus zabaikalicus GODEFROIT, SINITSA, DHOUAILLY, BOLOTSKY, SIZOV, MCNAMARA, BENTON et SPAGNA 2014, que se clasifica como un neornitisquio basal. En este trabajo participa Sofia Sinitsa, la descubridora del yacimiento (Godefroit et al., 2014). Estos autores también habían publicado previamente sus hallazgos, pero únicamente en un resumen de un congreso (Godefroit et al., 2013). Los fósiles de Godefroit y colaboradores se conservan en el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (Chitá), mientras que los de Alifanov y Saveliev se conservan en el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak (Moscú).
Los fósiles descritos por Godefroit y colaboradores fueron recuperados en 2010-2012, y hay nuevos restos excavados en 2013 aún por describir. Los fósiles descritos por Alifanov y Saveliev fueron excavados en 2011 en una expedición conjunta entre el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología de Chitá y el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de Moscú. Según Godefroit, los fósiles fueron llevados ilegalmente a Moscú (véase la Dinosaur Mailing List, 5-7-2014). Casi con toda seguridad, los fósiles de Kulindapteryx, Daourosaurus y Kulindadromeus representan un único animal. Aunque por unas pocas semanas, tendría preferencia el nombre de Kulindapteryx, debido a la actuación poco ética de Alifanov es posible que se acabe imponiendo el nombre de Kulindadromeus.
Desconocemos los entresijos de por qué Vladimir Alifanov ha publicado los nuevos dinosaurios sin contar con Sofia Sinitsa, después de haber publicado juntos un trabajo sobre el yacimiento (Alifanov & Sinitsa, 2013). La publicación de Kulindapteryx pasó muy desapercibida para los medios generalistas, pero la de Kulindadromeus apareció en prensa y TV a nivel internacional y nacional (por ejemplo ABC, EuropaPress, Tele5) .
En este caso, como en Galvesaurus ha habido una falta de ética por alguno de los equipos. Claramente Kulindapteryx es prioritario, pero cual de los nombres se impondrá no sabemos y estará muy relacionada con la actitud del resto de colegas. Estamos casí seguro que el nombre que se va a imponer es Kulindadromeus. Nuestra pregunta si los que siguen usando Galveosaurus amparándose en una supuesta preferencia del nombre van a seguir coherentes y van a considerar a Kulindapteryx como el taxón válido. O como dictan las normas de ética el nombre a usar es el de Godefroit y colegas, como debería usarse Galvesaurus…
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Mas información (con fotografías y vídeos) en la web de la Universidad de Bristol: Kulindadromeus, the feathered ornithischian
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PIE DE FIGURA
Arriba: Recontrucción de los esqueletos de Kulindapteryx ukureica (a) y Daurosaurus olovus (b) según Alifanov & Saveliev (2014: fig. 4), marcando en blanco los huesos disponibles de cada especie. Abajo: recontrucción del esqueleto de Kulindadromeus zabaikalicus (A), con fotografía y dibujo interpretativo del cráneo holotipo (B-C), y fotografías de algunos de los huesos (K-M), según Godefroit et al. (2014: fig. 4).
Ahora, dos investigadores de Moscú, por un lado, y un equipo internacional formado por investigadores de Bélgica, Rusia, Francia, Irlanda y Reino Unido, por otro lado, han publicado tres nuevos géneros y especies de dinosaurios ornitisquios con "plumas", que en realidad pueden pertenecer todos a un único género y especie. Los restos proceden de Kulinda a orillas del Río Olov, en el Distrito de Chernyshevsky (región de Zabaikalie, Distrito Federal de Siberia), a 220 Km al este de la ciudad de Chitá, la capital de Zabaikalie. El yacimiento fue descubierto por Sofia M. Sinitsa, del Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (INREC) de Chitá, dependiente de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias (SB-RAS), en verano del 2010. Geológicamente está situado en la base de la Formación Ukureyskaya, datada como Jurásico Medio-Superior.
Vladimir R. Alifanov, del Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de la Academia Rusa de Ciencias (RAS), y Sergei V. Saveliev, del Instituto de Investigación de Morfología Humana de la Academia Rusa de Ciencias Médicas (RAMS), han publicado en la revista rusa Paleontological Journal las especies Kulindapteryx ukureica ALIFANOV et SAVELIEV 2014 y Daourosaurus olovus ALIFANOV et SAVELIEV 2014, que clasifican dentro de las familias Jeholosauridae e Hypsilophodontidae, respectivamente (Alifanov & Saveliev, 2014). La versión en ruso fue publicada el 3 de julio de 2014, y la versión en inglés algunos días después. Previamente, estos investigadores habían publicado el descubrimiento del yacimiento (Alifanov, 2012), en el que inicialmente identificaban dos tipos de dinosaurio, un hipsilofodóntido y un terópodo (Alifanov, 2014), y habían descrito las escama-plumas de algunos ejemplares (Saveliev & Alifanov, 2014).
En otro trabajo, liderado por Pascal Godefroit del Real Instituto Belga de Ciencias de la Tierra (Bruselas), y publicado en la prestigiosa revista Science el 25 de julio de 2014, se crea la especie Kulindadromeus zabaikalicus GODEFROIT, SINITSA, DHOUAILLY, BOLOTSKY, SIZOV, MCNAMARA, BENTON et SPAGNA 2014, que se clasifica como un neornitisquio basal. En este trabajo participa Sofia Sinitsa, la descubridora del yacimiento (Godefroit et al., 2014). Estos autores también habían publicado previamente sus hallazgos, pero únicamente en un resumen de un congreso (Godefroit et al., 2013). Los fósiles de Godefroit y colaboradores se conservan en el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (Chitá), mientras que los de Alifanov y Saveliev se conservan en el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak (Moscú).
Los fósiles descritos por Godefroit y colaboradores fueron recuperados en 2010-2012, y hay nuevos restos excavados en 2013 aún por describir. Los fósiles descritos por Alifanov y Saveliev fueron excavados en 2011 en una expedición conjunta entre el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología de Chitá y el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de Moscú. Según Godefroit, los fósiles fueron llevados ilegalmente a Moscú (véase la Dinosaur Mailing List, 5-7-2014). Casi con toda seguridad, los fósiles de Kulindapteryx, Daourosaurus y Kulindadromeus representan un único animal. Aunque por unas pocas semanas, tendría preferencia el nombre de Kulindapteryx, debido a la actuación poco ética de Alifanov es posible que se acabe imponiendo el nombre de Kulindadromeus.
Desconocemos los entresijos de por qué Vladimir Alifanov ha publicado los nuevos dinosaurios sin contar con Sofia Sinitsa, después de haber publicado juntos un trabajo sobre el yacimiento (Alifanov & Sinitsa, 2013). La publicación de Kulindapteryx pasó muy desapercibida para los medios generalistas, pero la de Kulindadromeus apareció en prensa y TV a nivel internacional y nacional (por ejemplo ABC, EuropaPress, Tele5) .
En este caso, como en Galvesaurus ha habido una falta de ética por alguno de los equipos. Claramente Kulindapteryx es prioritario, pero cual de los nombres se impondrá no sabemos y estará muy relacionada con la actitud del resto de colegas. Estamos casí seguro que el nombre que se va a imponer es Kulindadromeus. Nuestra pregunta si los que siguen usando Galveosaurus amparándose en una supuesta preferencia del nombre van a seguir coherentes y van a considerar a Kulindapteryx como el taxón válido. O como dictan las normas de ética el nombre a usar es el de Godefroit y colegas, como debería usarse Galvesaurus…
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Mas información (con fotografías y vídeos) en la web de la Universidad de Bristol: Kulindadromeus, the feathered ornithischian
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PIE DE FIGURA
Arriba: Recontrucción de los esqueletos de Kulindapteryx ukureica (a) y Daurosaurus olovus (b) según Alifanov & Saveliev (2014: fig. 4), marcando en blanco los huesos disponibles de cada especie. Abajo: recontrucción del esqueleto de Kulindadromeus zabaikalicus (A), con fotografía y dibujo interpretativo del cráneo holotipo (B-C), y fotografías de algunos de los huesos (K-M), según Godefroit et al. (2014: fig. 4).
lunes, agosto 04, 2014
Aragosaurus es viejo.... pero no tanto
La semana pasada ha sido difundido por todos los medios españoles la
noticia que el saurópodo Aragosaurus era más antiguo de lo considerado
hasta ahora. Nuestro colegas de Dinópolis han hecho un interesante
estudio de redescripción del holotipo de esta especie, y además proponen
que su edad sería más antigua de la considerada hasta el momento, al
situarlo en la misma formación que Galvesaurus y Turiasaurus.
Dado que es el dinosaurio que da nombre a nuestro grupo de
investigación y además hemos publicado algunos trabajos con este tema
parece adecuado escribir una entrada sobre la edad de Aragosaurus. La fotografía es del original de Aragosaurus expuesto en
el Museo de Galve, ojo no equivocarse que no es la exposición del centro
de Dinópolis.
El saurópodo Aragosaurus proviene del yacimiento de las Zabacheras situado en la entrada de de Galve. Fue excavado a finales de la década de los 1950 por José María Herrero, un aficionado de Galve bien conocido por su gran esfuerzo en recuperar los dinosaurios de esta localidad y Dimas Fernández Galiano. La Universidad Autónoma también excavo este yacimiento en la década de los 1980, aunque encontró escaso material. Se trata de un ejemplar de saurópodo con una posición sistemática problemática de la que otro día hablaremos. Pero no de esto vamos a hablar en esta entrada, sino de su edad.
El tránsito entre el Jurásico y el Cretácico en la Cordillera Ibérica turolense se caracteriza por presentar unas facies regresivas (marinas que pasan a continentales) al final del Jurásico, tradicionalmente denominadas “Purbeck” y unas facies transgresivas (continentales que pasan a marinas) en el Cretácico Inferior denominadas “Weald”. En la zona de Galve, el Purbeck está representado por la Formación Villar del Arzobispo y el Weald por la Formación Castellar. Conocer la edad en detalle de las formaciones continentales en el Jurásico y el Cretácico es complejo por haber pocos fósiles característicos. Además en la Cordillera Ibérica no hay niveles con cenizas volcánicas que permitan hacer dataciones radiométricas. Sin embargo, a lo largo de los años se ha logrado tener una aproximación bastante fiable de la edad de las formaciones y de sus límites. En este contexto, el yacimiento de las Zabacheras donde se encontró Aragosaurus, se ha situado siempre en el Weald desde los 1980. Para comprobar esta posición cronológica hace pocos años hicimos un trabajo donde sintetizábamos todos los conocimientos estratigráficos, sedimentológicos y biocronológicos de la Formación Castellar (Canudo et al., 2012).
Esta formación tiene dos grandes unidades. Una inferior formada por arcillas rojas y areniscas, que es donde se encontró Aragosaurus y una superior formada por margas y calizas. Esta superior presenta carofitas del Barremiense inferior, por lo que se tiene pocas dudas sobre su edad. La inferior no tiene carofitas, lo que ha dificultado su datación. A pocos kilómetros de las Zabacheras, pero perfectamente correlacionable en el campo se encuentra un yacimiento con polen fósil de edad Valanginiense-Hauteriviense. Por tanto claramente Aragosaurus se encuentra en la secuencia del Cretácico Inferior y no en la del Purbeck. Quizás la edad exacta puede variar, pero siempre en el Cretácico Inferior.
Entre el Purbeck y el Weald hay una discordancia en la zona de Galve, por esa razón resulta sorprendente que nuestros colegas hayan obviado esta discordancia y han considerado todo el tramo inferior de la Formación Castellar como Formación Villar del Arzobispo. Dicho de otra manera han subido el límite Purbeck-Weald a la base del tramo carbonatado que sabemos es Barremiense inferior. La consecuencia es clara, Aragosaurus se encuentra en la misma formación geológica que Turiasaurus, Losillasaurus y Galvesaurus (usar Galveosaurus es incorrecto) inflando de manera artificial la biodiversidad.
Por tanto, el holotipo de Aragosaurus se encuentra en las Facies Weald de la parte inferior de la Formación Castellar. La edad de nuestro querido saurópodo pre-barremiense, posiblemente Valanginiense- Hauteriviense, pero no habría que descartar que pudiera ser Berriasiense superior. Una de las conclusiones del trabajo de nuestros colegas es que podría ser Berriasiense, y efectivamente podría serlo, pero el yacimiento de las Zabacheras no se encuentra en la Formación Villar del Arzobispo, al situarse por encima de la discordancia entre el Purbeck y el Weald.
Esta claro que vamos a tener que seguir profundizando en esta cuestión. Esto una discusión científica que al final proceso permitirá conocer mucho mejor a Aragosaurus.
El saurópodo Aragosaurus proviene del yacimiento de las Zabacheras situado en la entrada de de Galve. Fue excavado a finales de la década de los 1950 por José María Herrero, un aficionado de Galve bien conocido por su gran esfuerzo en recuperar los dinosaurios de esta localidad y Dimas Fernández Galiano. La Universidad Autónoma también excavo este yacimiento en la década de los 1980, aunque encontró escaso material. Se trata de un ejemplar de saurópodo con una posición sistemática problemática de la que otro día hablaremos. Pero no de esto vamos a hablar en esta entrada, sino de su edad.
El tránsito entre el Jurásico y el Cretácico en la Cordillera Ibérica turolense se caracteriza por presentar unas facies regresivas (marinas que pasan a continentales) al final del Jurásico, tradicionalmente denominadas “Purbeck” y unas facies transgresivas (continentales que pasan a marinas) en el Cretácico Inferior denominadas “Weald”. En la zona de Galve, el Purbeck está representado por la Formación Villar del Arzobispo y el Weald por la Formación Castellar. Conocer la edad en detalle de las formaciones continentales en el Jurásico y el Cretácico es complejo por haber pocos fósiles característicos. Además en la Cordillera Ibérica no hay niveles con cenizas volcánicas que permitan hacer dataciones radiométricas. Sin embargo, a lo largo de los años se ha logrado tener una aproximación bastante fiable de la edad de las formaciones y de sus límites. En este contexto, el yacimiento de las Zabacheras donde se encontró Aragosaurus, se ha situado siempre en el Weald desde los 1980. Para comprobar esta posición cronológica hace pocos años hicimos un trabajo donde sintetizábamos todos los conocimientos estratigráficos, sedimentológicos y biocronológicos de la Formación Castellar (Canudo et al., 2012).
Esta formación tiene dos grandes unidades. Una inferior formada por arcillas rojas y areniscas, que es donde se encontró Aragosaurus y una superior formada por margas y calizas. Esta superior presenta carofitas del Barremiense inferior, por lo que se tiene pocas dudas sobre su edad. La inferior no tiene carofitas, lo que ha dificultado su datación. A pocos kilómetros de las Zabacheras, pero perfectamente correlacionable en el campo se encuentra un yacimiento con polen fósil de edad Valanginiense-Hauteriviense. Por tanto claramente Aragosaurus se encuentra en la secuencia del Cretácico Inferior y no en la del Purbeck. Quizás la edad exacta puede variar, pero siempre en el Cretácico Inferior.
Entre el Purbeck y el Weald hay una discordancia en la zona de Galve, por esa razón resulta sorprendente que nuestros colegas hayan obviado esta discordancia y han considerado todo el tramo inferior de la Formación Castellar como Formación Villar del Arzobispo. Dicho de otra manera han subido el límite Purbeck-Weald a la base del tramo carbonatado que sabemos es Barremiense inferior. La consecuencia es clara, Aragosaurus se encuentra en la misma formación geológica que Turiasaurus, Losillasaurus y Galvesaurus (usar Galveosaurus es incorrecto) inflando de manera artificial la biodiversidad.
Por tanto, el holotipo de Aragosaurus se encuentra en las Facies Weald de la parte inferior de la Formación Castellar. La edad de nuestro querido saurópodo pre-barremiense, posiblemente Valanginiense- Hauteriviense, pero no habría que descartar que pudiera ser Berriasiense superior. Una de las conclusiones del trabajo de nuestros colegas es que podría ser Berriasiense, y efectivamente podría serlo, pero el yacimiento de las Zabacheras no se encuentra en la Formación Villar del Arzobispo, al situarse por encima de la discordancia entre el Purbeck y el Weald.
Esta claro que vamos a tener que seguir profundizando en esta cuestión. Esto una discusión científica que al final proceso permitirá conocer mucho mejor a Aragosaurus.
viernes, agosto 01, 2014
Cavernas y Cambio Climático global: una mirada al pasado.
La Universidad de Cantabria organiza un
curso de Verano en Ramales de la Victoria titulado Cavernas y Cambio Climático
global: una mirada al pasado. El curso de 20 horas de duración empieza el
próximo lunes, 4 de Agosto y terminará el Jueves 7 de Agosto. Entre los
profesores del curso se encuentra nuestra aragosaurera Gloria Cuenca que
hablará sobre la microfauna de los yacimientos de Atapuerca y Mirón. El pdf con toda la información en Aragosaurus.
Las cavernas son un excelente archivo del
pasado y en ellas se conserva información ambiental de muy diversos tipos. En
concreto, nos suministran gran cantidad de datos sobre los episodios de cambio
climático brusco acontecidos en otros tiempos, su intensidad, duración y otras
características. El curso reúne a especialistas procedentes de distintos
ámbitos de la investigación científica (geólogos, geógrafos, biólogos y
arqueólogos) para abordar desde esas distintas disciplinas el conocimiento del
clima del pasado y las distintas técnicas que, aplicadas al registro conservado
en las cavernas y su entorno inmediato, nos permiten reconstruir la historia
del cambio climático y su impacto sobre las sociedades humanos que los
conocieron.
Las cuevas son el sumidero (coladero,
tragadero, conducto) en el que se recolectan y congregan muchos de los
elementos que hay en el paisaje. Por ejemplo, los suelos que son barridos de vez
en cuando por las inundaciones. Con los suelos y el sedimento entran también
las plantas y animales que mueren, o los desechos de los que se alimentan cerca
de sus entradas. Los humanos también dejan su impronta en las cuevas, las
visitan para refugiarse en ellas, para preparar la comida, para enterrar a sus
muertos. Las cuevas son los mejores archivos del pasado. Los archivos de
Atapuerca y El Mirón serán presentados por Gloria Cuenca Bescós en el curso de
verano de la Universidad de Cantabria el lunes en una maratoniana sesión de
mañana.
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