viernes, marzo 02, 2018

PhD fellowship in paleontology, incorporated at the Department of Earth Sciences of FCT- NOVA, Portugal.

We are looking for candidates for a PhD fellowship in paleontology, incorporated at the Department of Earth Sciences of FCT- NOVA, Portugal.

The application is through a competitive call for PhD Fellowships at FCT funding agency (Portugal).

Ideal candidates have a Master degree and one or more scientific publications.

Eligibility: National citizens, citizens of other European Union member states, third-country nationals who hold, valid residence permits in Portugal (up to the date at the start of the scholarship) or who are beneficiaries of long-term resident status, or citizens from countries with which Portugal has entered into reciprocal agreements.

Email: omateus@fct.unl.pt

Deadline for FCT: March 28th, 2018. But please contact us before March 18th or earlier.

The research topic can be developed with the candidate.

More information at http://docentes.fct.unl.pt/omateus/announcements/phd-fellowship-paleontology-2018

Also, I look forward to see you in Portugal for the Congress EAVP 2018 (Vertebrate Palaeontologists), June 2018 in Portugal

Reconstruyendo los lugares donde vivían los dinosaurios del Cretácico Inferior de Teruel

Acabamos de publicar un trabajo en la revista Journal of Iberian Geology, en la que se hace una puesta al día sobre la evolución sedimentaria, tectónica y paleogeográfica de la subcuenca de Oliete durante el Barremiense (Formación Blesa). Los resultados del trabajo son relevantes para precisar el marco geológico de los numerosos yacimientos de vertebrados del Barremiense de la subcuenca de Oliete, objeto de estudio desde hace más de una década por paleontólogos del grupo Aragosaurus. En esta nueva publicación se revisa la posición de estos yacimientos dentro del nuevo marco estratigráfico definido para la Formación Blesa.

Para llevar a cabo este estudio hemos contado con un equipo multidisciplinar, con presencia de nueve investigadores pertenecientes a tres áreas de conocimiento (estratigrafía, paleontología y geodinámica interna) y a tres grupos de investigación del IUCA (Aragosaurus, Stratos y Geotransfer). Tras revisar y realizar nuevas secciones estratigráficas y cartografías geológicas, hemos dividido la Formación Blesa en tres unidades limitadas por discontinuidades (secuencias de Blesa inferior, media y superior). Las distribuciones verticales y laterales de los principales tipos de facies de la Formación Blesa se han sintetizado en una serie de paneles de correlación y en una serie de mapas paleogeográficos, en los que se muestra la evolución de la cuenca de sedimentación en tres etapas. 


La etapa inicial de sedimentación se caracterizó por la presencia de llanuras aluviales y lagos, con una actividad de fallas normales muy acusada. Incluye el registro de los yacimientos de La Cantalera (Josa) y de las icnitas recientemente descubiertas en la margen derecha del río Cabra (Obón). Una segunda etapa, de la parte media del Barremiense, implica la entrada de aguas marinas desde dominios más meridionales, con la instalación de llanuras costeras y sedimentos de bahías con abundantes restos de ostras. Estos niveles incluyen a su vez un variado registro de vertebrados, que está siendo objeto de estudio por parte de nuestro grupo. En el estadio final, la influencia marina es menor, si bien se observan evidencias de la acción de corrientes mareales en las areniscas que se acumulan al norte de la cuenca, en el entorno de Alacón. Este tercer episodio de la parte superior del Barremiense incluye los yacimientos del Barranco del Hocino (Estercuel).

La Formación Blesa fue definida a mediados de los años 70, en la Tesis Doctoral del geólogo francés Joseph Canérot. Veinte años después, a finales de los 90, los trabajos de la Tesis Doctoral de Ana Rosa Soria supusieron un notable impulso en el conocimiento de la subcuenca de Oliete. En los últimos veinte años, los investigadores hemos seguido visitado una y otra vez esta zona de notable riqueza geológica y paleontológica del norte de Teruel, en la que se enmarca el Parque Cultural del río Martín. En estas visitas, nos hemos ido formulando nuevas cuestiones, muchas de ellas respondidas en el trabajo que presentamos. Esperemos poder seguir acumulando cuestiones y nuevos datos en las dos próximas décadas, de modo que la siguiente revisión del Barremiense de la subcuenca de Oliete suponga un nuevo avance en el conocimiento de nuestro patrimonio geológico y paleontológico.



La referencia del trabajo es: M. Aurell, A. R. Soria, B. Bádenas, C. L. Liesa, J. I. Canudo, J. M. Gasca, M. Moreno‐Azanza, E. Medrano‐Aguado, A. Meléndez (2018): Barremian synrift sedimentation in the Oliete sub‐basin (Iberian Basin, Spain): palaeogeographical evolution and distribution of vertebrate remains. Journal of Iberian Geology, https://doi.org/10.1007/s41513-018-0057-3


lunes, febrero 26, 2018

Invertebrate Paleontology Intern Job Posting

The Division of Paleontology at the American Museum of Natural History is looking for curatorial interns for this coming summer.  Please see details below:


Invertebrate Paleontology Intern Job Posting

Position Summary:
The Division of Paleontology at the American Museum of Natural History is offering a small number of full-time, 8-week internships for graduate or undergraduate students in geology, invertebrate paleontology, life sciences, museum studies, or related fields (June 11, 2018 start). The interns will participate in an IMLS-funded project to curate the Mapes collection in the Invertebrate Paleontology department at AMNH. 
A description of the Mapes collection at the AMNH can be found here:
http://www.amnh.org/our-research/paleontology/collections/fossil-invertebrates/royal-mapes-collection
A summary of the IMLS-funded project to curate the Mapes collection can be found here:
https://www.imls.gov/grants/awarded/ma-30-15-0491-15

The interns will work with collection management staff to rehouse, conserve, catalog and database specimens.
A stipend will be provided as support over the internship period. 


Required Qualifications:
Applicants should be enrolled in an undergraduate or graduate degree course, or about to apply to a graduate course in invertebrate paleontology, life sciences, museum studies, or related fields. Ability to work with paleontological research collections, ability to perform tasks requiring physical strength and high manual dexterity, proficiency in the use of Mac and PC based software, good organizational, excellent interpersonal skills, and ability to work independently. Experience working in museum collections a plus.


Interested parties should apply online:
pa495.peopleadmin.com/applicants/Central?quickFind=52732

Applications must be received no later than March 16, 2018

Applications cannot be accepted via email or snail mail. Due to the high volume of applications, we cannot respond to email inquiries about application status.
Applicants will only receive notification if they qualify for an interview.


The American Museum of Natural History is one of the world's preeminent scientific and cultural institutions. Since its founding in 1869, the Museum has advanced its global mission to discover, interpret and disseminate information about human cultures, the natural world and the universe through a wide-ranging program of scientific research, education and exhibition. The Museum is renowned for its exhibitions and scientific collections, which serve as a field guide to the entire planet and present a panorama of the world's cultures.
The American Museum of Natural History is an Equal Opportunity Employer. The Museum does not discriminate due to age, sex, religion, race, color, national origin, disability, marital status, veteran status, sexual orientation, or any other factor prohibited by law. Qualified candidates of diverse ethnic and racial backgrounds are encouraged to apply for 
vacant positions at all levels. Please be advised that due to the high volume of applicants, we are only able to contact those candidates whose skills and background best fit the needs of the open position.
 

sábado, febrero 24, 2018

Los últimos neandertales de la Meseta


Hoy queremos hablar en Aragosaurus de los neandertales, los últimos probablemente que habitaron en España. Su desaparición en la Meseta, hace alrededor de 40.000 años parece estar ligada a la pérdida de los grandes animales de los que se alimentaban y seguramente les proporcionaban pieles, grasa, huesos...  Es curioso, a medida que se van haciendo nuevos estudios y nuevos descubrimientos, se puede ver que los neandertales fueron perfectamente capaces de sobrevivir a las duras condiciones climáticas, a las que estaban acostumbrados desde hacía más o menos 100.000 años  y seguramente también a la escasez de caza mayor durante las edades del hielo. Entonces ¿qué pasó? ¿Por qué desaparecen hace alrededor de 40.000 años?

La búsqueda de respuestas al porqué de esta desaparición solo puede satisfacerse con más estudios científicos en viejos o también recién descubiertos yacimientos. Este es el caso de Los Casares, en Guadalajara, un importante yacimiento conocido desde finales del s. XIX.
El estudio de la Cueva de los Casares comenzó a finales del siglo XIX al descubrir restos óseos en los sedimentos del interior, aunque fue en los años 1960 cuando se hicieron las primeras excavaciones arqueológicas en la cueva dirigidas por Ignacio Barandiarán, entonces profesor de la Universidad de Zaragoza, junto con estudiantes, hoy profesores de la Universidad de Zaragoza e investigadores del IUCA, como Pilar Utrilla. Desde entonces, y hasta hace sólo unos años, el yacimiento quedó sin estudiar. Un joven profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Alcaraz-Castaños, reabre las investigaciones de Los Casares junto con un amplio equipo multidisciplinar en el que se integra la aragosaurera Gloria Cuenca. 


Los Casares es un importante yacimiento que se encuadra en un proyecto más amplio sobre las dinámicas de la población humana, especialmente las poblaciones de neandertales, en la región central de la Península Ibérica durante el Pleistoceno Superior, es decir, entre los 100.000 y los 12.000 años. Dicho proyecto se coordina desde el Neanderthal Museum (Mettmann, Alemania) y está dirigido por Alcaraz-Castaños y los investigadores Alemanes.  Los sedimentos del Seno A de la Cueva de los Casares constituyen un documento excelente para valorar las teorías clásicas sobre el poblamiento paleolítico del centro de la Península Ibérica durante el Pleistoceno superior.
La idea preponderante de una Meseta visitada esporádicamente por los neandertales con su industria musteriense, o directamente despoblada en las oscilaciones frías, es la predominante. No parece que los humanos modernos penetraran tampoco en el interior peninsular hasta bastante más tarde, cuando las condiciones mejoraron y empezaron a  asentarse los humanos modernos conocidos como magdalenienses en territorios interiores. Estuvo la meseta “vacía” de pobladores humanos desde el final de las ocupaciones musterienses tardías (40.000 años aproximadamente) hasta prácticamente el Magdaleniense (18.000 años).


La Cueva de los Casares albergaba a un grupo de esos últimos neandertales de la meseta, desaparecidos hace unos 40.000 años pero que sobrevivieron un poco más (hasta los 30.000 años más o menos) en el sur de la Península, en las Cuevas de Gibraltar. Los Casareños cazaron lo que pudieron en los alrededores de la cueva, en las bellas tierras cerca de Riba de Saelices, en Guadalajara. La cueva es grande por lo que les proporcionaría buen refugio, y está cerca de un rio, por lo que no les faltaría el agua. Los castores poblaban el río, los bisontes, ciervos, toros y otros grandes herbívoros sirvieron de alimento para hombres y carnívoros como leopardos, linces y zorros. Hombres y animales coexistieron durante uno de los llamados periodos cálidos (MIS3) de la última gran glaciación conocida en Europa como Würm. 


Además, el trabajo coordinado de arqueólogos, paleontólogos y geólogos ha permitido conocer la estratigrafía de la cueva, clasificar la fauna, el polen y la industria lítica encontrada en los sedimentos proporcionando un importante “álbum de fotografías” de los neandertales del interior peninsular. No tuvieron competencia con otros humanos, fueron los dueños absolutos de las tierras cercanas a La Alcarria y el Señorío de Molina, antes, mucho antes de la llegada de los humanos modernos a la región. Los de hoy se llaman Rayanos.


Si quieren saber más sobre cómo se estudia una cueva, los grandes animales cazados por los neandertales de los casares, los micromamíferos y otros métodos que han permitido datarlos en 40-45 mil año, pueden leer el artículo publicado en la revista PlosOne.


Alcaraz-Castaño, M; Alcolea-González, J; Kehl M; Albert R-M; Baena-Preysler J; de Balbín-Behrmann R; Cuartero F; Cuenca-Bescós G; Jiménez-Barredo F; López-Sáez JA; Piqué R; Rodríguez-Antón D; Yravedra J; Weniger G-Ch. 2017. A context for the last Neandertals of interior Iberia: Los Casares cave revisited. PlosOne, Crossref DOI link: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0180823


Hoy queremos hablar en Aragosaurus de los neandertales, los últimos probablemente que habitaron en España. Su desaparición en la Meseta, hace alrededor de 40.000 años parece estar ligada a la pérdida de los grandes animales de los que se alimentaban y seguramente les proporcionaban pieles, grasa, huesos...  Es curioso, a medida que se van haciendo nuevos estudios y nuevos descubrimientos, se puede ver que los neandertales fueron perfectamente capaces de sobrevivir a las duras condiciones climáticas, a las que estaban acostumbrados desde hacía más o menos 100.000 años  y seguramente también a la escasez de caza mayor durante las edades del hielo. Entonces ¿qué pasó? ¿Por qué desaparecen hace alrededor de 40.000 años?

La búsqueda de respuestas al porqué de esta desaparición solo puede satisfacerse con más estudios científicos en viejos o también recién descubiertos yacimientos. Este es el caso de Los Casares, en Guadalajara, un importante yacimiento conocido desde finales del s. XIX.
El estudio de la Cueva de los Casares comenzó a finales del siglo XIX al descubrir restos óseos en los sedimentos del interior, aunque fue en los años 1960 cuando se hicieron las primeras excavaciones arqueológicas en la cueva dirigidas por Ignacio Barandiarán, entonces profesor de la Universidad de Zaragoza, junto con estudiantes, hoy profesores de la Universidad de Zaragoza e investigadores del IUCA, como Pilar Utrilla. Desde entonces, y hasta hace sólo unos años, el yacimiento quedó sin estudiar. Un joven profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Alcaraz-Castaños, reabre las investigaciones de Los Casares junto con un amplio equipo multidisciplinar en el que se integra la aragosaurera Gloria Cuenca. 


Los Casares es un importante yacimiento que se encuadra en un proyecto más amplio sobre las dinámicas de la población humana, especialmente las poblaciones de neandertales, en la región central de la Península Ibérica durante el Pleistoceno Superior, es decir, entre los 100.000 y los 12.000 años. Dicho proyecto se coordina desde el Neanderthal Museum (Mettmann, Alemania) y está dirigido por Alcaraz-Castaños y los investigadores Alemanes.  Los sedimentos del Seno A de la Cueva de los Casares constituyen un documento excelente para valorar las teorías clásicas sobre el poblamiento paleolítico del centro de la Península Ibérica durante el Pleistoceno superior.
La idea preponderante de una Meseta visitada esporádicamente por los neandertales con su industria musteriense, o directamente despoblada en las oscilaciones frías, es la predominante. No parece que los humanos modernos penetraran tampoco en el interior peninsular hasta bastante más tarde, cuando las condiciones mejoraron y empezaron a  asentarse los humanos modernos conocidos como magdalenienses en territorios interiores. Estuvo la meseta “vacía” de pobladores humanos desde el final de las ocupaciones musterienses tardías (40.000 años aproximadamente) hasta prácticamente el Magdaleniense (18.000 años).


La Cueva de los Casares albergaba a un grupo de esos últimos neandertales de la meseta, desaparecidos hace unos 40.000 años pero que sobrevivieron un poco más (hasta los 30.000 años más o menos) en el sur de la Península, en las Cuevas de Gibraltar. Los Casareños cazaron lo que pudieron en los alrededores de la cueva, en las bellas tierras cerca de Riba de Saelices, en Guadalajara. La cueva es grande por lo que les proporcionaría buen refugio, y está cerca de un rio, por lo que no les faltaría el agua. Los castores poblaban el río, los bisontes, ciervos, toros y otros grandes herbívoros sirvieron de alimento para hombres y carnívoros como leopardos, linces y zorros. Hombres y animales coexistieron durante uno de los llamados periodos cálidos (MIS3) de la última gran glaciación conocida en Europa como Würm. 


Además, el trabajo coordinado de arqueólogos, paleontólogos y geólogos ha permitido conocer la estratigrafía de la cueva, clasificar la fauna, el polen y la industria lítica encontrada en los sedimentos proporcionando un importante “álbum de fotografías” de los neandertales del interior peninsular. No tuvieron competencia con otros humanos, fueron los dueños absolutos de las tierras cercanas a La Alcarria y el Señorío de Molina, antes, mucho antes de la llegada de los humanos modernos a la región. Los de hoy se llaman Rayanos.


Si quieren saber más sobre cómo se estudia una cueva, los grandes animales cazados por los neandertales de los casares, los micromamíferos y otros métodos que han permitido datarlos en 40-45 mil año, pueden leer el artículo publicado en la revista PlosOne.


Alcaraz-Castaño, M; Alcolea-González, J; Kehl M; Albert R-M; Baena-Preysler J; de Balbín-Behrmann R; Cuartero F; Cuenca-Bescós G; Jiménez-Barredo F; López-Sáez JA; Piqué R; Rodríguez-Antón D; Yravedra J; Weniger G-Ch. 2017. A context for the last Neandertals of interior Iberia: Los Casares cave revisited. PlosOne, Crossref DOI link: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0180823

miércoles, febrero 21, 2018

Nuevas aportaciones a la biodiversidad de los terópodos barremienses de España


Acaba de publicarse un nuevo trabajo liderado por el aragosaurero Antonio Alonso sobre dinosaurios en la prestigiosa revista Journal of Iberian Geology. En este trabajo se aborda el estudio de la paleobiodiversidad de dinosaurios terópodos de la parte media de la Formación Blesa (Barremiense, Cretácico Inferior) a partir de los dientes aislados encontrados en el yacimiento de Barranco del Hocino 1, en el entorno de la localidad de Estercuel (Teruel). Son fósiles depositados en el Museo
El yacimiento, descubierto por el aficionado a la Paleontología Juan Rubio, ha sido objeto de tres campañas de excavación por parte de nuestro grupo Aragosaurus-IUCA en la cuales se han recuperado restos fósiles fragmentarios de dinosaurios ornitópodos, terópodos y tireóforos junto con restos de crocodilomorfos y coprolitos. Hasta ahora lo más significativo son los dientes aislados de terópodos objeto de esta nueva publicación.


Los dientes aislados de terópodos son habituales en el registro fósil debido a la dureza del esmalte y  al reemplazo constante de dientes en estos tetrápodos, pudiendo generar un único individuo cientos de dientes en el transcurso de su vida con posibilidad de fosilizar. Su estudio tiene un gran interés dada la escasez de otros restos craneales y postcraneales en el registro de los terópodos, siendo muchas veces el estudio de los dientes la única forma de conocer la biodiversidad de estos dinosaurios conservadas en los yacimientos del Cretácico Inferior de Teruel.


El estudio de los caracteres cualitativos, la realización de mediciones morfométricas y el análisis estadístico de tipo multivariante junto a análisis cladístico ha permitido asignar los dientes aislados al clado Tetanurae. Más específicamente se ha identificado la presencia del conocido grupo de los dinosaurios espinosáuridos, con dientes cónicos ormanentados de estrías longitudinales, grupo al que se le ha atribuido una estrategia de alimentación predominantemente piscívora e incluso adaptaciones semiacuáticas. El otro grupo representado es el clado Carcharodontosauria, con dientes curvados y aplastados con los márgenes recubiertos de una fina serración, semejantes a cuchillos de cortar carne. Estos dientes tienen caracteres muy similares a otros dinosaurios carnívoros de la misma época como Neovenator de Inglaterra o Erectopus de Francia.


El estudio además pone de manifiesto el potencial fosilífero del término municipal de Estercuel, donde hasta el momento no se habían registrado restos de dinosaurios y otros vertebrados del Mesozoico. Los yacimientos encontrados sitúan a esta localidad con un gran potencial para conocer la biodiodiversidad de vertebrados del continente en el Barremiense de esta parte de la península ibérica. 


La referencia completa es: Alonso, A., Gasca, J.M., Navarro-Lorbés, P., Rubio, C. y Canudo, J.I. (2018). A new contribution to our knowledge of the large-bodied theropods from the Barremian of the Iberian Peninsula: the “Barranco del Hocino” site (Spain). Journal of Iberian Geology https://doi.org/10.1007/s41513-018-0051-9

martes, febrero 20, 2018

Recuperados para el Museo de Ciencias Naturales de la UZ dos holotipos de roedor fósil Columbomys

 
En el año 1992 investigadores franceses, Marguerite Hugueney, Etienne Moissenet y el español Rafael Adrover, publicaron en una prestigiosa revista científica, Comptes Rendues,  la descripción de dos nuevas especies de roedores del Oligoceno superior de Teruel (unos 30 millones de años). Una de ellas fue dedicada a la investigadora del grupo Aragosaurus-IUCA Gloria Cuenca con el nombre de Columbomys cuencae y otra a un investigador catalán con el nombre de Columbomys agustii. Estos fósiles se encontraban guardados en la Universidad de Lyon (Francia), pero gracias a una gestión conjunta del Museo de Ciencias de la UZ y la dirección general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón se ha conseguido recuperar estos importantes fósiles para nuestra comunidad que ya han quedado depositados en el Museo.

Los roedores pertenecen a la Familia Theridomyidae, exclusivamente fósiles que se caracterizan por ser de tamaño relativamente grande, que podría llegar al de los actuales conejos o algo más. Tenían dientes con coronas altas y algunos representante llegaron a ser totalmente hipsodontos que quiere decir que sus dientes no tenían raíces y crecían de manera continua casi durante toda la vida del animal (parecido a los caballos actuales). Posiblemente eran adaptaciones a un clima cada vez más árido y unos ambientes cada vez más abiertos que se fueron desarrollando durante el Oligoceno. Los Theridomyidae vivieron en Europa unos 30 millones de años, durante el Terciario, aparecen en el Eoceno y desaparecen en el Mioceno, siendo relativamente abundantes en el Oligoceno.

Los holotipos de C. cuencae y C. agustii provienen de las localidades turolenses de Alcorisa y Vivel del Río respectivamente. En la publicación original se apuntaba que se iban a depositar en el Museo de Paleontología de la UZ, pero ese deposito no se había realizado. Por esa razón se hicieron las gestiones para que los fósiles quedaron custodiados en la tipoteca del Museo de Ciencias Naturales de la UZ, lo que se ha producido recientemente. En la fotografía se puede ver los pequeños dientes de C. cuencae. Son fósiles de gran interés científico y patrimonial, pero poco valor expositivo al ser de tamaño microscópico y solo visible por el microscopio. 

La referencia completa es:

Hugueney, M., Moissenet, E., Adrover, R. 1992. Une nouvelle lignée de genre Columbomys (Mammalia, Rodentia, Theridomyidae) dans l’Oligocene supérieur d’Espagne. Comptes Rendus de l’Académie des Sciences Paris, 315, II, 379-385.

miércoles, febrero 14, 2018

Una nueva técnica para estudiar trilobites con poco relieve


Se acaba de presentar en la revista Scientific Reports un trabajo liderado por un antiguo estudiante de la Universidad de Zaragoza, el Dr. Jorge Esteve donde se desarrolla una técnica que permite el estudio de trilobites con poco relieve, donde los caracteres no son evidentes. Los ejemplares utilizados en este trabajo han sido depositados en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza

La novedad de este trabajo está en la técnica utilizada por Esteve y sus colaboradores para evaluar la variabilidad morfológica de los surcos de la glabela de tres poblaciones del trilobites Oryctocephalus indicus. Esteve y sus colaboradores han trabajado en la taxonomía y en la variabilidad morfológica de esta especie en los últimos tres años. Se trata de una de las especies de trilobites con mayor distribución geográfica, encontrándose en EE.UU., China, India o Siberia. Además estos estudios han permitido definir la base de la Serie Mialiangianse (antiguo Cámbrico medio) en la sección Wuliu-Zengjiayan cerca del pueblo de Balang en la provincia de Guizhou en el sur de China. 

Unos de los retos a los que se encontraba este grupo de investigación liderado por Esteve era demostrar que las tres poblaciones (china, americana y siberiana) pertenecían a una misma especie. En un primer estudio publicado en la revista Lethaia en 2017 demostraban que la forma del cranidio (parte de la cabeza) de las poblaciones chinas y siberianas eran idénticas. Sin embargo, existían diferencias en ciertos rasgos morfológicos como son unos surcos en la parte media del cranidio llamados surcos glabelares. Mientras que los surcos de la población americana siempre están muy bien marcados, en la población china existe cierta variabilidad y en la siberiana aparecen muy difuminados o ausentes. El problema residía en mostrar si la población siberiana también tenían estos surcos o no, y en caso afirmativo discutir qué factores fisicoquímicos habían jugado un papel importante durante el proceso de fosilización.

 Esteve se juntó con dos colegas de la Universidad Complutense (Dr. Miguel Angel Mate) y de la Universidad Autónoma de Madrid (Dr. Miguel Gómez-Heras) para resolver este problema. Con la ayuda de estos colegas lograron combinar los datos obtenidos con un rugosímetro para generar imágenes tridimensionales de estos trilobites cámbricos y poder analizar la variabilidad de estos surcos, que apenas llegan a unas pocas micras. Un rugosímetro se utiliza para determinar el grado de alteración meteórica en todo tipo de rocas y su uso en arqueología es muy común, no así en paleontología donde se ha utilizado por primera vez. El rugosímetro permite obtener imágenes tridimensionales de alta resolución aunque en áreas muy reducidas, 25 mm2. Esto no era un problema ya que lo que se pretendía analizar era precisamente un área muy pequeña, y de fósiles también bastante pequeños. 

Una vez escaneados los fósiles y obtenidas las imágenes 3D, pudieron constatar que los surcos también se encontraban en la población siberiana. Aunque su pequeño tamaño los hace casi imperceptibles al ojo humano en una fotografía convencional, los resultados no dejaban ninguna duda, estos surcos también se encontraban en la población siberiana. Además, el tratamiento estadístico de las imágenes les permitió evaluar los cambios morfológicos de los surcos glabelares y su relación con factores fisicoquímicos como son la disolución de los caparazones de estos trilobites y la cementación de la roca que los alberga. Los ejemplares con un bajo grado de disolución presentan surcos que están bien definidos y redondeados (ej. EE. UU.). Sin embargo, los ejemplares que sufrieron más disolución generalmente muestran surcos glabelares más afilados (ej. Siberia y China). 

Además, la presencia de fracturas relacionadas con la compactación se ajusta a esta observación. Los ejemplares de Siberia a menudo presentan fracturas que sugieren que la disolución del exoesqueleto original debe haber ocurrido después de la compactación de los sedimentos durante el entierro. Esteve y sus colaboradores concluyen que estos factores tuvieron un gran impacto en la preservación de pequeñas características morfológicas, como son los surcos glabelares.

Referencias:

Esteve, J., Zhao, Y.L., Maté-González, M.A., Gómez-Heras, M., Peng, J. 2018. A new high-resolution 3-D quantitative method for analysing small morphological features: an example using a Cambrian trilobite. Scientific Reports.  8:2868 DOI:10.1038/s41598-018-21088-4
https://www.nature.com/articles/s41598-018-21088-4.pdf



Esteve, J., Zhao, Y. & Peng, J. 2017. Morphological assessment of the Cambrian trilobites Oryctocephalus indicus (Reed 1910) from China and Oryctocephalus ‘reticulatus’ (Lermontova 1940) from Siberia. Lethaia.50, 175-193. 


martes, febrero 13, 2018

XI Olimpiada de Geología en Aragón

Guillermo Martínez, estudiante del IES Valdespartera, es el ganador de la XI Olimpiada de Geología en Aragón


El 9 de febrero tuvo lugar la fase territorial aragonesa en la Universidad de Zaragoza, a la que se habían inscrito 140 alumnos procedentes de 22 centros de las tres provincias aragonesas. Esta actividad pretende que los estudiantes se interesen en la Geología y que promuevan su difusión 
La Olimpiada Española de Geología es una competición académica centrada en los contenidos de Ciencias de la Tierra y con ella se pretende incrementar el interés de los estudiantes por esta ciencia, dándole visibilidad y poniendo en relieve su importancia en el mundo contemporáneo, en la que han participado 140 alumnos de 22 centros aragoneses.

Esta actividad es promovida y convocada anualmente por la Asociación Española para la Enseñanza de Ciencias de la Tierra (AEPECT), en colaboración con la Sociedad Geológica de España (SGE). Tiene su continuidad en la Olimpiada Internacional de Ciencias de la Tierra (IESO). El Departamento de Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza es el encargado de organizar la fase territorial aragonesa de la que resultan los representantes de nuestra Comunidad Autónoma en la Fase Nacional. Este año la fase nacional se celebrará en Segovia y la internacional en Tailandia.
La Olimpiada ha tenido tres fases: la primera de carácter individual, la segunda se ha realizado en grupos de 5 alumnos con un formato tipo gymcana y a la tercera han accedido individualmente los 8 mejor clasificados en las dos anteriores, que han debido contestar preguntas teórico-prácticas cortas (se adjunta fotografía de los 8 clasificados)

El acto se inició a las 10:15 h en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias, con un acto de bienvenida por parte de Luis Oriol, decano de la Facultad de Ciencias y Enrique Villas, director del Departamento de Ciencias de la Tierra. A las 10:45 h dio comienzo el primer ejercicio y a las 11:30 h la segunda prueba que se realizó en los laboratorios del Departamento de Ciencias de la Tierra. La prueba final se desarrolló de nuevo en el Aula Magna a las 13 h.

De esta Fase Territorial han salido tres ganadores que representarán a la Comunidad de Aragón en la Fase Nacional que se celebrará en Segovia:

Guillermo Martínez, del IES Valdespartera (Zaragoza)

Alejandro Andrés, del IES Francés de Aranda (Teruel)

Guillermo Adiego, del IES Elaios (Zaragoza)