jueves, octubre 14, 2021

Recuperan un bloque de dos toneladas de peso con huevos fósiles del yacimiento de Loarre

Durante el mes de septiembre, un equipo internacional de paleontólogos y preparadores liderado por el Grupo Aragosaurus-IUCA de Universidad de Zaragoza, en colaboración con la Universidade Nova de Lisboa, ha continuado con las excavaciones del yacimiento de huevos de dinosaurio de Loarre (Huesca). En esta campaña se han extraído dos nidos, excavados en 2020, y se han descubierto una treintena de huevos que se suman a los más de sesenta identificados hasta la fecha.


Los huevos son esféricos y tienen unos 15 centímetros de diámetro, presentan un estado de conservación óptimo, y se encuentran agrupados, sugiriendo la existencia de varios nidos. Un análisis preliminar apunta que pertenecen a dinosaurios saurópodos titanosaurios, unos herbívoros cuadrúpedos de largas colas y cuellos, que podrían alcanzar los 20 metros de longitud.

La actuación paleontológica, dirigida por Miguel Moreno-Azanza, Carmen Núñez-Lahuerta y Eduardo Puértolas (Universidade Nova de Lisboa/Grupo Aragosaurus-IUCA) ha contado con la participación de 25 paleontólogos y estudiantes de instituciones españolas, portuguesas y alemanas, con un total de siete nacionalidades diferentes, atestiguando la gran relevancia y proyección de este proyecto científico. La excavación está financiada por la Fundação para a Ciência e a Tecnologia de Portugal y el Ministerio de Ciencia e Innovación de España, a través de proyectos de investigación.

El principal objetivo de la campaña de 2021 era la extracción de un gran nido, que contiene al menos doce huevos, y que se encontraba integrado en un bloque de roca de más de dos toneladas de peso. El fósil había sido protegido con celulosa y escayola durante la campaña de 2020, y fue reforzado con una estructura metálica y una cubierta de poliuretano para su protección durante la extracción. En total, cinco personas han dedicado ocho horas al día durante cincuenta días para excavar el nido, que fue finalmente extraído con ayuda de una máquina excavadora. Es poco habitual que se extraigan bloques de estas dimensiones en una actuación paleontológica, pero a pesar de las dificultades técnicas que conlleva este proceso, la operación fue un éxito.

Este gran bloque, así como otros diez de menor tamaño extraídos este año, han sido transportados a un almacén provisional en la localidad de Loarre, a la espera de la culminación de las obras de acondicionamiento del futuro Laboratorio-Museo que se localizará en el casco urbano de la población oscense. Se espera que para la próxima primavera el espacio abra sus puertas a los visitantes que podrán seguir en directo el proceso de preparación y estudio de los fósiles de este yacimiento.

El museo cuenta con dos salas expositivas, donde se pondrá de manifiesto la importancia de este yacimiento y se explicará la metodología de una excavación paleontológica compleja, además de permitir presenciar el trabajo real de los preparadores. La exposición, que funcionará como una sala satélite del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, contará tanto con especímenes reales del yacimiento de Loarre como con réplicas de huevos de dinosaurio de otros lugares del mundo. El espacio, donado por el Ayuntamiento de Loarre, ya es un edificio singular, gracias a la actuación artística coordinada por Teresa Sempere, de El Artelier, que pintó un mural de grandes dimensiones en la fachada del edificio que albergará la exposición. La financiación de este futuro espacio de investigación y divulgación corre a cargo del área de desarrollo de la Diputación Provincial de Huesca, presidida por Roque Vicente, el Ayuntamiento de Loarre, el Gobierno de Aragón a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y la Universidad de Zaragoza.

Recientemente el proyecto de los Huevos de Dinosaurio de Loarre ha dado un gran paso adelante, ya que la Universidad de Zaragoza ha conseguido financiación para este proyecto durante los próximos tres años, en la última convocatoria ministerial de Proyectos de I+D+I Orientada a los Retos de la Sociedad en líneas estratégicas. 

martes, octubre 05, 2021

INAUGURACIÓN DEL “ESPACIO DEL GEOPARQUE SOBRARBE-PIRINEOS”

 


El pasado miércoles 29 de septiembre se inauguró el nuevo Espacio del Geoparque Sobrarbe-Pirineos (enlace web Geoparque https://www.geoparquepirineos.com/) tras su renovación. Localizado en la Torre sureste del castillo de Aínsa (Comarca de Sobrarbe, Huesca), en este espacio se hace un recorrido por los 500 millones de años de historia de la Tierra que han quedado registrados en las rocas de Sobrarbe. Un diseño moderno y espectaculares recursos expositivos, acompañan a rocas y fósiles originarios de distintas localidades de esta comarca, que ilustran al visitante sobre temas como el proceso de formación de los pirineos o la dinámica de los actuales glaciares que tapizan sus cumbres. La exposición del centro comienza con un espectacular audiovisual, del que no vamos a contar nada para no quitar la sorpresa al visitante.


El Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza ha colaborado con el proyecto de renovación de este espacio, y parte de los fósiles de vertebrados e invertebrados que se exponen en este centro forman parte de las colecciones del MCNUZ. Muchos de ellos son fósiles únicos en el mundo, y representan los últimos descubrimientos paleontológicos realizados en la Comarca de Sobrarbe por parte de investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza. En este sentido se quiere destacar la reconstrucción de Sobrarbesiren, además de poder contemplar alguno de los huesos, como sus costillas. Va a ser sin duda una de las estrellas del centro.

El Espacio Geoparque-Pirineos puede visitarse durante todo el año, y esperamos que tenga un enorme éxito. El Geoparque es un espacio único donde aprender y disfrutar de la geología del Pirineo, con el centro se consigue que sea más accesible a todo el público

jueves, septiembre 16, 2021

position of Lecturer or Senior Lecturer in Palaeontology. University of Portsmouth

The School of the Environment, Geography and Geosciences of University of Portsmouth is seeking to appoint an enthusiastic and committed individual to the position of Lecturer or Senior Lecturer in Palaeontology.

The School is based within the Faculty of Science and Health and holds strong teaching and research links with many collaborators from within academia, industry and the public sector.  The successful applicant will be passionate about education, research and innovation and be able to effectively articulate their contribution to delivering high quality services.  You will join our existing team delivering first class education to students in the School.

We are seeking applicants with expertise in palaeontology, particularly in the areas of paleoclimatology and/or paleoenvironmental analysis, and at least one of the other following areas: micropalaeontology, Cenozoic palaeontology, stable isotopes, carbonate sedimentology.

The post holder will be required to design and deliver first class teaching (including fieldwork) and pastoral support to our students in addition to undertaking research and/or innovation activities at a level commensurate to their role. Their teaching contribution will draw upon their specialist expertise as well as contributing to the broad coverage of provision across our courses.

The successful applicant will be appointed on the Lecturer or Senior Lecturer scale in accordance with qualifications and experience.

Link to advert:
https://www.jobs.ac.uk/job/CIU698/lecturer-or-senior-lecturer-in-palaeontology

miércoles, septiembre 15, 2021

LA CUEVA DEL OSO DE LAS CAVERNAS EN EL GEOPARQUE SOBRARBE-PIRINEOS: UN RECURSO TURÍSTICO QUE NACE DE LA INVESTIGACIÓN Y LA GEOCONSERVACIÓN

Son innumerables los tesoros geológicos que integran el Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe-Pirineos. Las formaciones kársticas, como por ejemplo las cuevas, son uno de ellos, y estas en ocasiones albergan otras sorpresas, los yacimientos paleontológicos y arqueológicos. La Cueva del Oso de Tella es uno de estos asombrosos lugares, donde investigación, conservación, divulgación y turismo se unen para sacar el máximo valor al patrimonio geológico. En relación a esta cuestión se acaba de publicar un artículo en la revista científica Geoconservation Research, firmado por miembros del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza y que son los investigadores que han estudiado este yacimiento paleontológico de osos de las cavernas (ver referencia completa al final).

Corría el año 1976 cuando un grupo de espeleólogos del Grupo Espeleológico de Badalona exploraron una cueva en el municipio de Tella-Sin, encontrando en lo más profundo de la misma un gran hallazgo: miles de huesos fósiles del famoso oso de las cavernas, conocido en el mundo científico como Ursus spelaeus. El estudio de estos fósiles crea los cimientos para un exitoso proyecto de geoturismo. Desde 1994 hasta 2011 el grupo de investigación Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza se hace cargo de las excavaciones, bajo la supervisión del Área de Patrimonio del Gobierno de Aragón.  En el año 2000, el Ayuntamiento de Tella-Sin acondiciona la cueva para su visita, con la instalación de iluminación y de un camino que facilite el recorrido por la misma. Posteriormente, en 2006, se inaugura el Museo del Oso de las Cavernas en la localidad de Tella, donde se pueden contemplar varios de los fósiles hallados en el yacimiento, así como una réplica de un esqueleto completo de un macho adulto y la reconstrucción de una hembra con su cría. La apuesta por la divulgación de este yacimiento paleontológico permite que cada año miles de personas puedan visitar este magnífico lugar y compartir la emoción de sus descubridores e investigadores.


La especie Ursus spelaeus vivió durante la mayor parte del Pleistoceno Superior, hace entre unos 127.000 años y 24.000 años, en bosques templados y fríos de Europa y el oeste de Asia. Sus hábitos cavernícolas (hibernaba en las cuevas) han proporcionado una gran abundancia de restos fósiles. Es uno de los mamíferos carnívoros más grandes que han existido, similar en tamaño al actual oso polar, y cercano en parentesco al oso pardo, pero a pesar de pertenecer al grupo de los carnívoros, su dieta era principalmente herbívora.

 La Cueva de Tella, situada a 1580 m de altitud, es el yacimiento más alto de osos de las cavernas de la Península Ibérica. Más de 5000 restos fósiles se han recuperado de su interior, todos pertenecientes a las especie Ursus spelaeus. Se acumularon al morir los osos durante el periodo de hibernación, durante un lapso de tiempo de al menos 7000 años, entre hace 43000 y 36000 años. Hay como mínimo 43 individuos, desde recién nacidos hasta muy viejos, tanto machos como hembras. Y uno de los hallazgos más llamativos son las abundantes y enormes marcas de mordiscos encontradas en cientos de sus huesos, probablemente producidas por los propios osos al carroñear sobre individuos muertos de su misma especie. Una hipótesis novedosa basada en el estudio de las marcas de dientes dejadas sobre los huesos.

La visita al museo y a la cueva del Oso de Tella es una magnífica oportunidad para asomarnos a la vida del pasado durante la última Edad del Hielo y conocer a una de las especies extintas mejor estudiadas y, que además, convivió con nuestros antepasados en los bosques de Europa.

 

Referencia del artículo:

A Cave Occupied by Cave Bears for Thousands of Years in the Sobrarbe-Pirineos UNESCO Global Geopark (Huesca, Aragon, Spain). Raquel Rabal-Garcés, Gloria Cuenca-Bescós & Jose Ignacio Canudo. Available Online from 23 August 2021. DOI: 10.30486/GCR.2021.1912254.1042


jueves, septiembre 02, 2021

Posdoctorales para el Cámbrico

 I'd be grateful if you would pass on details of two postdoctoral opportunities to any colleagues who may be interested.


These form part of a Leverhulme project developing stratigraphic methods and datasets to better resolve the evolutionary timing of the Cambrian explosion.

Bringing together fossils, isotopes and stratigraphy to time the pace of the Cambrian explosion:


https://durham.taleo.net/careersection/du_ext/jobdetail.ftl?job=21000916

Developing a Bayesian approach to stratigraphic correlation: 


https://durham.taleo.net/careersection/du_ext/jobdetail.ftl?job=21000810




Martin Smith

miércoles, septiembre 01, 2021

Un equipo de paleontólogos del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza ha excavado esta última semana de agosto un nuevo yacimiento de dinosaurios de hace aproximadamente 125 millones de años en la localidad de Alacón.
Se trata de un yacimiento localizado hace un par de años durante una prospección paleontológica en la que se buscaban fósiles de vertebrados del Barremiense en la Formación Blesa. Durante dicha prospección se localizaron una gran cantidad de esquirlas y fragmentos de huesos junto a dos huesos completos de la pata de un dinosaurio, aparentemente ornitópodo. La presencia de fósiles completos llevó a organizar una campaña de excavación para poder comprobar el potencial del yacimiento y ver si se trataba de huesos aislados o de una acumulación mayor.

Durante 5 días se ha abierto una cata de trabajo de 10x2 metros que ha permitido recuperar más de una veintena de huesos, dejando así claro el gran potencial del yacimiento. Pese a que los huesos se encuentran completos están muy fracturados por lo que en su mayoría han tenido que ser extraídos junto a la roca que los rodeaba en momias de yeso, lo que ha imposibilitado su identificación en campo.

La cercanía del yacimiento a la localidad de Alacón, donde se puede visitar un pequeño museo sobre la paleontología del Parque Cultural del Río Martín, ha atraído las miradas curiosas de los vecinos, conocedores de la riqueza paleontológica y arqueológica de la zona. Han sido muchas las personas que se han acercado a preguntar por la excavación, los fósiles y el modo de trabajo, pero siempre deseando ánimos y suerte a los paleontólogos.

Eduardo Medrano aguado, codirector de la excavación, afirma que ha sido una semana de mucho trabajo. “Abrir un yacimiento nuevo siempre es difícil porque no sabes qué tipo de acumulación vas a encontrar. Tienes que ir con más cuidado que en otros yacimientos que ya conoces donde puedes avanzar más rápido. Jara Parrilla Bel, doctora en geología y codirectora de la excavación califica la semana como exitosa y especial. “Al estar tan cerca del pueblo hemos recibido gran cantidad de visitas a las que explicábamos quiénes éramos y qué estábamos haciendo allí. Ha sido una semana emocionante al ver como el yacimiento no paraba de crecer y de mostrarnos nuevos fósiles”.

El nuevo yacimiento aportará su granito de arena al ya extenso patrimonio paleontológico del Parque Cultural del Río Martín. Desde dicha entidad han cedido la residencia de la localidad de Ariño para el descanso de los paleontólogos, así como varias salas donde almacenar y trabajar con los fósiles recuperados.
En los próximos meses se comenzarán los trabajos de preparación de los fósiles previo a su estudio y se estima que para la primavera de 2022 se organice una nueva campaña de excavación con un frente de trabajo de mayor tamaño que permita recuperar más restos de este enigmático dinosaurio.



lunes, julio 05, 2021

I Jornadas Patrimonio Paleontológico, Biodiversidad y Educación

 Los próximos 19 y 20 de julio tendrá lugar en el edificio de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación conocido como “La Pirámide” de la Universidad de La Laguna (ULL), las "I Jornadas Patrimonio Paleontológico, Biodiversidad y Educación" en horario de mañana (9:30-14:00) en formato presencial (previa inscripción hasta cubrir cupo) y online. Inscripciones a través del siguiente formulario.




En ellas participarán el Vicerrectorado de Investigación, Gobierno de Canarias, investigadores, personal técnico del Parque Rural del Anaga, divulgadores científicos, y diversas personalidades para hablarnos de la importancia del Patrimonio Paleontológico y la necesidad de protegerlo y conservarlo, utilizando entre otras herramientas, la educación y la divulgación. Nombres como Francesc Gascó alias El Pakozoico, Esther Martín del MUNA, Sergio Ávila de la Universidad de Azores, Verónica Díaz del Museo Naturkunde de Berlin, Luis Javier Capote y Patricia Delponti de la Universidad de La Laguna, entre otros, serán algunos de los ponentes.

Estas jornadas se encuentran encuadradas dentro de los proyectos “El patrimonio paleontológico de Canarias como un referente cultural y ambiental atlántico: Modelización 3d de los lagartos gigantes canarios del género Gallotia” y “Conservación y valoración de recursos paleontológicos de Canarias: PaleoParque del Macizo de Anaga”, cuya investigadora principal es la doctora Carolina Castillo Ruiz, Profesora Titular de la Universidad de La Laguna y Coordinadora del Área Paleontología. Organiza el Área de Paleontología y Vicerrectorado de Investigación ULL.

Para más información podéis consultar las redes sociales de PaleoConéctate ULL en
Twitter, FaceBook e Instagram o mandar un correo a paleoconectate@ull.edu.es

Las sesiones serán retransmitidas por el canal de YouTube de Paleoconéctate en los siguientes enlaces:
Día 1, lunes 19: https://youtube/fh5hzHhxAsM
Día 2, martes 20: https://youtube/sJ3GLJNtpr43

jueves, julio 01, 2021

Bonapartesaurus, ¿un dinosaurio cojo?



Los restos de Bonapartesaurus fueron descubiertos y excavados por el paleontólogo Jaime Powell en los años 80, cerca de la ciudad patagónica de General Roca (provincia de Río Negro, Argentina). Unos años después, en 1987, y tras un estudio preliminar, Powell publica el primer trabajo científico dando a conocer el ejemplar. En ese estudio, propuso que los restos pertenecerían al primer dinosaurio lambeosaurino encontrado en Argentina, un grupo de dinosaurios hadrosáuridos que poseen una cresta hueca. Esta identificación se basó en su semejanza con el hadrosáurido asiático Barsboldia sicinsky, que en esa época era considerado también un lambeosaurino. Ya en ese primer trabajo Powell reconoció la presencia de una patología en el pie, “un callo”, que diagnosticó como una posible fractura.


Años después, en 2017, Cruzado-Caballero y Powell dieron al fin nombre a este ejemplar, que fue identificado como una nueva especie, Bonapartesaurus rionegrensis, y en el que además se encontraron otras posibles patologías en varias vértebras de la cola. En un reciente trabajo publicado en la revista Cretaceous Research se ha llevado a cabo el estudio detallado de dichas patologías obteniéndose como resultado la descripción de varias fracturas asociadas a posibles infecciones posteriores y el primer caso de cáncer óseo encontrado en un hadrosáurido argentino.



El estudio de las paleopatologías relevante a la hora de conocer aspectos relacionados con la paleobiología y paleoecología de los organismos fósiles que las poseen. Asimismo, en el caso de las enfermedades es posible estudiar su aparición a lo largo de la historia de la vida, a qué grupos de organismos afectaron y en qué medida. Con todo esto, es posible analizar como los organismos del pasado se relacionaban con sus congéneres y/o depredadores, con el medio y, en términos general, como era su biología. De esta forma, por ejemplo las fracturas nos hablan de posibles caídas, golpes con objetos duros o con otros organismos; permiten inferir si usaban partes de su cuerpo, como la cola para golpear objetos y/u otros animales para defenderse; también es posible interpretar si se produjeron posibles accidentes como el ser pisados por otros individuos de su especie, tal como se ha propuesto para las fracturas en la cola de los hadrosáuridos, las que podrían haber ocurrido cuando estos dinosaurios incubaban sus huevos en grupos y otros adultos los pisaban al pasar a su lado, entre otras inferencias posibles. La presencia de infecciones y la curación de las fracturas también nos dan información sobre el sistema inmune y los mecanismos de sanación que presentaban los organismos fósiles, ya que podemos compararlos con aquellas que tienen los animales actuales (p.ej., mamíferos y reptiles) y poder inferir otros aspectos de su paleobiología. Por último, la presencia de enfermedades, tales como los tumores, nos indica que este tipo de enfermedades ya existía desde muy temprana época y afectaba a una gran diversidad de animales, y al igual que las fracturas o infecciones, nos hablan de la biología de los animales que la sufrían, de cómo se enfrentaban a ellas, si podían sobrevivir más o menos tiempo, o si eran mortales a corto plazo.


En Bonapartesaurus, como ya hemos dicho, se han identificado tres patologías, dos en las espinas neurales de dos vértebras de la cola y la tercera en un hueso del segundo dedo del pie, el metatarsiano. Una de las vértebras presenta una fractura desplazada y casi totalmente curada, probablemente relacionada con un traumatismo debido a un fuerte golpe que hizo que se desplazara el hueso y se curara de esa forma, por ese motivo tiene una característica curvatura. La otra vértebra, tiene una fractura casi completamente curada producida también por un evento de estrés, pero no se ha podido confirmar si habría sido por un impacto u otro evento. Lo que sí se sabe es que este evento no produjo el desplazamiento del hueso, por lo que la espina mantiene su forma recta, pero se formó un callo óseo de forma esférica que creció a medida que se curaba la fracturas y se estabilizaba. Estas fracturas, sobre todo en el caso de la fractura desplazada se cree que habrían estado asociadas a infecciones posteriores del tejido blando que rodeaban al hueso, tales como músculos o ligamentos, entre otros. Por último, en el caso de la patología del pie, lo que más llama la atención es el gran sobrecrecimiento de hueso, que posee un aspecto de coliflor que cubre casi todo el metatarsiano. Cuando se estudió, primeramente, se pensó que podría ser debido a una fractura, pero en un estudio más detallado, que consistió en analizar su histología y realizar tomografías computerizadas, se descartó la hipótesis de la fractura. Esto se debió a la ausencia de las características típicas de las fracturas, tales como la presencia de una línea más o menos brillante cruzando el hueso en las imágenes tomográficas. Por el contrario, se observaron indicadores de la presencia de un cáncer o neoplasia del tipo osteosarcoma, tales como la reducción de la densidad ósea y varias zonas donde el tejido cortical fue destruido.
¿Pero qué nos dicen estas patologías sobre si afectaron o no al día a día de Bonapartesaurus?



 Las fracturas de las vértebras fueron sin duda dolorosas, no sólo por la propia fractura sino también por la infección que se habría producido y esto habría restado movilidad a la cola, aportando una gran incomodidad en el desplazamiento y en su actividad diaria. Partiendo de la curación avanzada pero incompleta de estas fracturas se piensa que la muerte de Bonapartesaurus no fue inmediatamente posterior al evento que provocó las fracturas y la posterior infección, pero no es posible cuantificar cuanto tiempo vivió después de ello, ¿meses? ¿años? o incluso, si estas heridas fueron la causa misma de su muerte. Con respecto a la lesión del metatarsiano, no es posible inferir en qué medida afectó la locomoción de Bonapartesaurus. Esto se debe a que, si bien el cáncer alcanzó un gran desarrollo, el metatarsiano no representa uno de los huesos con mayor rol en el soporte del peso del cuerpo, los que suelen provocar la muerte cuando se ven afectados por patologías. Asimismo, los músculos del pie que se unían sobre la región de la patología, podían verse asistidos por otros músculos con uniones en otras regiones del pie. Mucho se desconoce aún de los aspectos biomecánicos de esta región, por lo que aún no es posible llegar a una interpretación concluyente sobre como afectó en su marcha. Es interesante mencionar que el cáncer registrado en el metatarsiano, aparentemente no migró hacia otros huesos, ya que no se observan indicios en casi la mitad del esqueleto que conservó Bonapartesaurus, por lo que aunque afectó de manera muy severa al metatarsiano no se ha registrado en ningún otro hueso conservado. 


Como conclusión del trabajo Bonapartesaurus tuvo varias lesiones que a priori aunque dolorosas no lo llevaron a la muerte, permitiéndole sobrevivir y seguir interactuando con sus congéneres a pesar del dolor inicial producido por las fracturas y las infecciones. 


https://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-tumor-en-el-pie-y-dos-fracturas-en-la-cola-complicaron-la-vida-de-este-hadrosaurio