
Un trabajo llevado a cabo entre la UPV/EHU y la Universidad de Zaragoza
ha realizado un profundo análisis de fósiles de dinosaurio de La
Cantalera-1, uno de los yacimientos ibéricos del Cretácico inferior con
mayor diversidad de vertebrados. Han estudiado la estructura de los
tejidos fosilizados de los huesos, así como los procesos de
fosilización. Según han podido comprobar, la mayor parte de los
dinosaurios encontrados en La Cantalera-1 eran individuos juveniles.
El yacimiento de La Cantalera-1 está situado en Teruel y considerado
como muy importante por la comunidad científica, por ser uno de los
yacimientos de la península ibérica con mayor diversidad de vertebrados
del Cretácico inferior. Datado de hace unos 130 millones de años, se han
descubierto restos de dinosaurios, mamíferos, cocodrilos, pterosaurios,
lagartos, tortugas, anfibios y peces. Un trabajo de investigación
multidisciplinar, llevado a cabo por investigadores de los departamentos
de Estratigrafía y Paleontología y de Mineralogía y Petrología de la
Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU, junto con la Universidad
de Zaragoza (Grupo Aragosaurus-IUCA), ha estudiado tanto el proceso de
fosilización (tafonomía) que siguieron parte de esos restos, así como la
estructura interna que presentan los huesos (paleohistología).
Aunque se trata de un yacimiento muy estudiado dada su importancia,
“ninguna investigación anterior lo había abordado desde estas
perspectivas ni con la profundidad con que lo hemos hecho en este
estudio”, comenta Leire Perales-Gogenola, miembro del Departamento de
Estratigrafía y Paleontología de la UPV/EHU y primera autora del
estudio.
Para su trabajo, escogieron dos grupos de dinosaurios,
el de los ornitópodos (cuyos restos son abundantes en el yacimiento), y
los anquilosaurios (conocidos como dinosaurios acorazados, por poseer
una armadura de placas óseas). Aunque cuentan con piezas fósiles
grandes, este grupo de investigación recurrió a “restos fragmentarios,
pequeños trozos de hueso, y los huesos dérmicos. La metodología que
debíamos seguir implica realizar cortes en las muestras, y no quisimos
dañar las piezas más importantes”, destaca la investigadora.
Ecosistema palustre con abundantes individuos juveniles
La parte del estudio de las estructuras internas de los huesos fósiles
(paleohistología), “reveló que la mayoría de los dinosaurios ornitópodos
eran individuos juveniles. Los huesos fosilizados, al inspeccionarlos
por el microscopio, muestran la misma estructura que los huesos sin
fosilizar, pues conservan todas sus características. Esto nos permite
identificar los signos que nos indican si pertenecían a individuos
adultos o inmaduros; se puede saber, por ejemplo, si se está tratando
con un dinosaurio grande pero juvenil, o si se trata de un dinosaurio
pequeño pero adulto”, explica la bióloga y paleontóloga de la UPV/EHU.
En el estudio de la parte interna de los huesos dérmicos, por su parte,
observaron “una serie de rasgos que otros investigadores habían asociado
con un grupo específico de anquilosaurios, por lo que pudimos
determinar con mayor precisión, en algunos casos, de qué tipo de
dinosaurios se trataba”.
Para el estudio tafonómico, por otra
parte, la investigadora remarca la utilidad de haber analizado restos
fragmentarios, “ya que son huesos que sufrieron fracturas, por la
presión propia del enterramiento posterior, entre otras causas, y eso
hizo que por esas fracturas se pudieran filtrar diferentes materiales
sedimentarios, que han quedado fosilizados junto con los restos óseos,
lo cual da una información muy valiosa sobre el ambiente en el que se
encontraban”. En esta parte del estudio pudieron deducir que esos huesos
sufrieron un enterramiento rápido, y llegaron pronto al nivel freático,
en el cual ya se dieron los procesos de fosilización. Además, se ha
detectado actividad microbiana en los huesos, presencia de bacterias
formando tapetes microbianos, y eso probablemente favoreció el proceso
de fosilización.
Los resultados obtenidos han servido para
aumentar el conocimiento que se tenía del yacimiento, y, básicamente,
han “confirmado las características del ecosistema y el grado de
maduración de los individuos allí presentes, que habían sido ya
descritos en estudios anteriores. Los datos indican que fue un
ecosistema palustre, y servía de zona de abastecimiento para la fauna
del lugar. Por la abundancia de individuos juveniles y restos de cáscara
de huevo, que también son muy abundantes en el yacimiento, se ha
sugerido que podría corresponder a una zona de cría o de alimentación”,
detalla Perales-Gogenola.
Próximos estudios en este yacimiento
previstos por la Universidad de Zaragoza abordarán la paleohistología de
otros dinosaurios presentes en La Cantalera-1, así como profundizarán
en la edad de la muerte de los dinosaurios herbívoros, para certificar
si se trata de una población natural o hay una sobredimensión de los
juveniles por cuestiones de depredación de dinosaurios terópodos
(dinosaurios carnívoros que pudieron atacar con más frecuencia a
individuos juveniles que a individuos adultos).
The Paleobiology Laboratory at Stanford University seeks a post-doctoral scholar with interest in the evolution of organism size as well as a commitment to scientific education and outreach. Applicants with experience in quantitative paleobiology, evolutionary biology, and scientific education are particularly encouraged. The post-doctoral fellow will coordinate and manage approximately 20 high school interns in collecting body size data from the fossil record in collaboration with the Director of Outreach Education and will analyze and write-up the data in collaboration with Prof. Jonathan Payne. Program information is available at https://historyoflife.stanford.edu/. Funding will be provided for two years.
A starting date of September 1, 2019 is preferred but later starting dates are possible. Review of applications will commence on May 1, 2019 and the position will remain open until filled.
Stanford is an equal employment opportunity and affirmative action employer. All qualified applicants will receive consideration for employment without regard to race, color, religion, sex, sexual orientation, gender identity, national origin, disability, protected veteran status, or any other characteristic protected by law.
Please email a cover letter, CV, and the names and contact information for three references to jlpayne@stanford.edu
Badlands Dinosaur Museum, Dickinson ND is hiring a seasonal paleontology intern. 40hrs pw, start and finish expected mid/late May to end Aug (flexible). Application Deadline 8th April. Please email me with any questions. denver.fowler@dickinsongov.com
Subsidized housing may be available, so we encourage applications from anyone currently able to work in the United States!
SEASONAL PALEONTOLOGY ASSISTANT
As part of its summer programming, Dickinson Museum Center is seeking a seasonal paleontology assistant for the 2019 summer tourist season, starting in mid-late May or early June (flexible), and lasting into August (at latest to Labor Day)
POSITION SUMMARY:
The seasonal paleontologist is a position that combines education & outreach, exhibit interpretation, and work in the preparation laboratory. The amount of time dedicated to each responsibility will depend on the ability and experience of the applicant.
About Badlands Dinosaur Museum:
Badlands Dinosaur Museum is a growing institution located on the 12 acre campus of Dickinson Museum Center in Dickinson, ND.The museum was founded in 1992 by Alice and Larry League and operated as Dakota Dinosaur Museum until 2015 whereupon it was acquired by the City of Dickinson. In 2016, Dr. Denver Fowler was hired as curator of paleontology and the museum was renamed as Badlands Dinosaur Museum in 2017.
Badlands Dinosaur Museum is undergoing a complete overhaul of the facility, exhibits, and programming. New fossil specimens are being collected by our fieldwork program that are prepared in our public viewing laboratory, which has a sliding window to allow visitors to ask questions. Fossil storage facilities have been upgraded to meet standards for a federal repository. Our evolving exhibit features new displays each year.
RESPONSIBILITIES
Essential duties:
• Assists in design of outreach and educational activities in paleontology that utilize the exhibit and education collection. May involve visiting groups or buildings outside of the museum campus.
• Implements outreach and educational programming in paleontology aimed at local population and regional summer tourism.
• Will offer interpretive assistance in the paleontology exhibit hall: answering visitor questions, giving short tours, and explaining exhibit content and core scientific concepts in paleontology.
• Assists in the public preparation laboratory in preparing specimens for exhibit and research.
• Provide general assistance to the curator and laboratory fossil preparator.
• Assists in outreach, special events, and donor development.
• Other duties as assigned.
Knowledge, Skills, and Abilities:
• Enrollment in a post-secondary educational program in a subject appropriate to Paleontology (e.g. Biology, Geology), or equivalent experience in a museum or education setting.
• Good general knowledge of paleontology, including being able to discuss core concepts with visitors and answer typical questions.
• Comfortable with public speaking in front of small groups and larger audiences.
• Willing and able to engage visitors in a friendly and approachable demeanor.
• Happy to work with children and families.
• Basic familiarity with fossil preparation methods.
• Ability to work independently on outreach & education and other fossil projects.
• Must be able to lift at least 25 pounds.
• Knowledge of appropriate specimen handling protocol.
• Demonstrable interest and knowledge of museums and their role in society.
• Basic proficiency with Microsoft Office software.
• Valid driver's license.
Additional desirable skills/experience:
• Prior experience in outreach and education.
• Prior experience working with children and families.
• Prior experience in a museum setting.
• Knowledge of anatomy, especially dinosaurs.
WORKING CONDITIONS
• Positions in this class typically require: talking, hearing, seeing and repetitive motions.
• Work is performed within routine office environment with minimal exposure to hazardous or unpleasant conditions. Physical demands are usually limited to sitting or standing in one location much of the time. Some stooping, lifting of objects may be required.
• Medium Work: Exerting up to 50 pounds of force occasionally, and/or up to 25 pounds of force frequently, and/or up to 10 pounds of force constantly to move objects.
Compensation: $11.19 per hour (wage includes $1.25 per hour Skill-Based pay)
http://dickinsongov.com/2019/03/20/job-opening-museum-fossil-preparator-intern
Las aragosaureras Raquel Moya, Gloria Cuenca y Blanca Bauluz acaban de publicar un nuevo artículo en la revista PLOS ONE donde desarrollan una nueva metodología de la reconstrucción del cráneo de mamíferos sorícidos a partir de fragmentos.
Un problema común a la hora de estudiar y de hacer divulgación con determinadas especies extintas es que los fósiles correspondan a pequeños fragmentos y dientes sueltos y por tanto sea difícil saber por ejemplo cómo es un cráneo completo porque simplemente no se han conservado en el registro fósil. Esto es especialmente común en el estudio de microvertebrados (ratones, musarañas, murciélagos, pájaros, lagartijas, ranas, etc) con los que además está la dificultad añadida de su pequeño tamaño.
En este trabajo se explica una forma de resolver este problema y se ha aplicado en la reconstrucción de los cráneos y mandíbulas de dos musarañas de los yacimientos de Atapuerca: Beremendia fissidens y Dolinasorex glyphodon. Para ello se seleccionaron los fósiles más completos que se encontraron, aunque estaban concrecionados y no se podían ver bien, y otros fósiles complementarios para completar el cráneo. Para reconstruir la parte posterior del cráneo, como no hay fósiles, se utilizó una especie actual de características parecidas a las extintas.
Primero se digitalizaron todos los fósiles y el actual usando la microtomografía computarizada. Después se usaron distintos programas gratuitos de reconstrucciones y diseño 3D para limpiar y restaurar virtualmente los fósiles y generar los modelos. Además se duplicaron, escalaron y encajaron los fósiles necesarios para llegar a un cráneo completo de cada especie.
Finalmente pudimos comparar con especies actuales aspectos que de otra forma sería imposible como la forma del morro, la apertura de las mandíbulas o las cavidades internas del hocico de las musarañas.
Aquí está el enlace a la publicación. En el apartado de “Supporting Information” se pueden descargar los modelos en formato 3D PDF para poder visualizar y ocultar dientes, mandíbulas y cráneo además de vídeos de las reconstrucciones entre otros materiales: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0213174
La noticia, hoy en una de las revistas científicas multidisciplinares de mayor difusión en el mundo, el PNAS, por Proceedings of the National Academy of Sciences de Norteamérica, resalta el trabajo del paleontólogo de vertebrados y geólogo del cambio climático el Profesor de la Universidad de Columbia (NY) Dr. Paul E. Olsen.
Olsen es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Norteamérica.
El geólogo Paul E. Olsen sigue un principio: obtener información del registro geológico no está disponible por otras fuentes. Al hacerlo, Olsen, profesor de ciencias de la tierra y del medio ambiente en el Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia (LDEO), pudo investigar la historia del Sistema Solar y la evolución de los ecosistemas continentales. Olsen, fue elegido para la Academia Nacional de Ciencias (de Norteamérica) en 2008, ha descubierto uno de los principales yacimientos de fósiles de vertebrados de América del Norte del límite Triásico-Jurásico. Ademas desarrolla el Geological Orrery, una red de registros mesozoicos del clima. Según el mismo Olsen: "Yo era uno de esos niños incómodos que sabían todos los nombres de los dinosaurios descritos en los libros para niños y jóvenes lectores de la década de 1950 y estaba feliz de contarles a todos sobre ellos". El adolescente Olsen fué presentado por el paleontologo Baird con la sedimentóloga Franklyn Van Houten de Princeton, quien había interpretado que las capas alternas grises y rojas de los estratos en la cuenca de Newark estaban marcadas por las variaciones en el clima del pasado...
En los últimos años, Olsen junto con sus estudiantes desarrolla perforaciones de cerca de recuperación de unos 6.000 metros de sedimentos del lago Triásico en Nueva Jersey para comprender la influencia de las variaciones de la órbita de la tierra en el clima tropical, y un análisis detallado de la gran extinción en masa de hace 200 millones de años, que preparó el escenario para el predominio de los dinosaurios que aparecieron poco después. Su novedoso enfoque de utilizar técnicas disponibles para comprender los sistemas biológicos y físicos de la antigua tierra y, en consecuencia, utilizar una amplia gama de disciplinas que incluyen geología estructural, palinología, geoquímica, geofísica y paleontología, es lo que le hace un paleontólogo y profesor único.

Un equipo internacional liderado por Borja Holgado, investigador asociado al Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) con la participación del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, ha descrito la nueva especie de reptil volador Iberodactylus andreui. Se trata de un pterosaurio piscívoro de unos 4 metros de envergadura que vivió en la actual provincia de Teruel hace unos 125 millones de años. Es la tercera y más grande especie de este grupo que se describe en la península Ibérica.
El resto fósil que ha permitido describir la nueva especie fue hallado en un yacimiento de la localidad de Obón (unos 100 km al norte de la ciudad de Teruel) y consiste en la parte del morro del animal. Uno de los caracteres anatómicos distintivos de este pterosaurio es su cresta ósea, una protuberancia en la parte superior del cráneo. "La función de esta cresta no está clara, pero probablemente se trate de un carácter de dimorfismo sexual como se observa en otras especies de pterosaurios relacionadas con Iberodactylus", explica Borja Holgado, investigador asociado al ICP que lidera la investigación.
Los restos de pterosaurios son muy escasos en el registro fósil. Sus huesos son frágiles y huecos para facilitar el vuelo de animales tan grandes, y esto disminuye la probabilidad de que fosilicen. El holotipo, es decir el resto fósil que ha servido para describir la nueva especie Iberodactylus andreui, está depositado en las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza. El nombre específico hace referencia a Javier Andreu, descubridor del fósil.
Iberodactylus andreui era un pterosaurio de gran envergadura, se estima que con las alas extendidas medía unos cuatro metros de punta a punta, más que cualquier ave actual. Es la más grande de las tres especies que se han descrito en la Península Ibérica. Los pterosaurios fueron el primer grupo de vertebrados que desarrolló el vuelo activo. La estructura de sus alas era parecida a la de los murciélagos actuales, con una gran membrana sujetada por la extremidad anterior que les permitía propulsarse, pero con la diferencia que estaba sujetada por un dedo hipertrofiado y no por toda la mano como en los murciélagos.
El resto encontrado conserva algunos dientes que han permitido deducir su alimentación. "La premaxila presenta algunas hileras de dientes cónicos que nos indican que se alimentaba de peces", comenta Jose Ignacio Canudo, jefe del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza. Estudios recientes de las pequeñas abrasiones que dejan los alimentos en los dientes de los pterosaurios han revelado que dentro de este grupo había especies que se alimentaban de peces, mientras que otras cazaban vertebrados terrestres o insectos.
A pesar de que a menudo erróneamente se les llama "dinosaurios voladores", los pterosaurios no son dinosaurios, aunque están emparentados con ellos. Este grupo de reptiles surgió hace unos 228 millones de años, a finales del período Triásico, y dominó los cielos de la era Mesozoica durante más de 160 millones de años, extinguiéndose junto con los dinosaurios no avianos a finales del Cretácico, hace 66 millones de años. Actualmente se conocen un centenar de especies en todo el mundo que incluyen los animales voladores más grandes de todos los tiempos. Quetzalcoatlus, por ejemplo, se calcula que tenía 11 metros de envergadura, el tamaño de un pequeño avión.
berodactylus estaría emparentado con Hamipterus tianshanensis, una especie del Noroeste de China. Ambas especies han sido incluidas en una misma nueva familia, los Hamipteridae. La investigación también se centra en la evolución y diversificación del linaje Anhangueria, que incluye no sólo los hamiptéridos, sino también otros grandes pterosaurios piscívoros con cresta como Anhanguera piscator o Tropeognathus mesembrinus. El presente trabajo concluye que el origen de este linaje se situaría en las masas de tierra que hoy constituyen Eurasia.
La investigación ha sido publicada en la revista Scientific Reports. Está liderada por Borja Holgado, investigador asociado del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y del Museo Nacional de Río de Janeiro (Brasil) conjuntamente con investigadores del Gupo Aragosaurus-IUCA (Universidad de Zaragoza), el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, la Universidade Federal do Espírito Santo (Brasil) y la Universidad Politécnica de Valencia. Alexander Kellner, participante en la investigación y director del Museu Nacional ha querido puntualizar que “a pesar del terrible incendio que destruyó el edificio principal de nuestra institución, el Museu Nacional vive a través de investigaciones como ésta”.
Imagen principal: Recreación en vida de distintos ejemplares de la nueva especie Iberodactylus andreui (Hugo Salais-López, Metazoa Studio)
Artículo original: Holgado, B., Pêgas, R.V., Canudo, J. I., Fortuny, J., Rodrigues, T., Company, J., Kellner, A. W. A. (2019). On a new crested pterodactyloid from the Early Cretaceous of the Iberian Peninsula and the radiation of the clade Anhangueria. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-019-41280-4
La Patagonia argentina es una región que está proporcionando continuamente hallazgos científicos relevantes en el panorama mundial de la paleontología de dinosaurios. En los últimos años, investigadores del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza han participado en la descripción de nuevas especies de dinosaurios patagónicos y el último caso es el de Mahuidacursor lipanglef, un nuevo ornitópodo recién publicado en la revista internacional Cretaceous Research. Se trata de un dinosaurio de talla mediana, herbívoro y poco común por sus características anatómicas. Este trabajo está liderado por la Dra. Penélope Cruzado-Caballero, investigadora del CONICET (y Universidad Nacional de Río Negro) de Argentina que realizó su tesis doctoral en la Universidad de Zaragoza, en colaboración con otro integrante actual del Grupo Aragosaurus-IUCA que es José Manuel Gasca, además de otros investigadores argentinos como Nacho Cerda del CONICET-UNRN, Leonardo Filippi del Museo “Argentino Urquiza” de Rincón de los Sauces y Alberto Garrido del Museo Olsacher de Zapala.
En el norte de la Patagonia argentina, en afloramientos cretácicos del entorno de la ciudad de Rincón de los Sauces, provincia de Neuquén, el equipo del Museo “Argentino Urquiza” lleva realizando numerosos descubrimientos paleontológicos en los últimos años. En 2016, durante una salida de campo los técnicos del Museo de Rincón de los Sauces recolectaron unos fragmentos de huesos fósiles al pie de una pequeña loma donde afloran sedimentos de la Formación Bajo de la Carpa, de edad Santoniense (Cretácico Superior). Estos indicios dieron lugar posteriormente a la excavación de un esqueleto de dinosaurio articulado y exquisitamente preservado. Se trata de un esqueleto parcial que conserva vértebras cervicales, dorsales, costillas, cintura escapular y el brazo derecho casi completo. La apariencia general permitió desde un primer momento reconocer el ejemplar como perteneciente a un ornitópodo: un dinosaurio herbívoro, bípedo, de tamaño mediano y de aspecto grácil.
Los dinosaurios ornitópodos no son precisamente los dinosaurios más frecuentes en el registro fósil de Argentina, o al menos hasta ahora, ya que se conoce un mayor número de especies de otros tipos de dinosaurios herbívoros como los grandes saurópodos y también los terópodos (carnívoros) están mejor estudiados. Dentro de los dinosaurios ornitópodos, se conocen algunas especies de hadrosaurios (dinosaurios pico de pato) y también otras forman con características más primitivas y de menor tamaño que comúnmente se denominan “ornitópodos basales”. Dentro de este último grupo las relaciones de parentesco son confusas según el estado de conocimiento actual, ya que estos dinosaurios se parecen mucho entre sí y son sutiles las diferencias anatómicas que los caracterizan, es decir, son lo que se suelen llamarse formas muy conservativas. Sin embargo, descubrimientos recientes están permitiendo identificar la existencia de un grupo de ornitópodos basales que pudieron ser endémicos de Sudamérica (o quizá Gondwana) durante el Cretácico Superior y que comparten unas características anatómicas que son comunes entre sí pero diferenciadoras respecto a otros dinosaurios de parentesco cercano.
Se ha interpretado que este grupo presenta un conjunto de modificaciones (principalmente en extremidades anteriores y posteriores) que pudieron ser biomecánicamente ventajosas a la hora de correr. Es posible que estas cualidades para ser corredores eficientes fueran determinantes para que este grupo de pequeños y medianos dinosaurios herbívoros tuvieran éxito y se diversificaran durante el Cretácico Superior en la región patagónica. Algunas de estas características relacionadas con adaptaciones a la carrera como la morfología especial del húmero se ha podido reconocer en la nueva especie Mahuidacursor lipanglef, cuyo nombre proveniente de la lengua mapuche, literalmente significa “corredor de las montañas” con “brazo ligero”.
La referencia completa del trabajo es:
Cruzado-Caballero, P., Gasca, J.M., Filippi, L.S., Cerda, I., Garrido, A.C. 2019. A new ornithopod dinosaur from the Santonian of Northern Patagonia (Rincón de los Sauces, Argentina). Cretaceous Research, 98, 211-229. DOI: 10.1016/j.cretres.2019.02.014

El Antropoceno es un concepto para expresar que la humanidad está cambiando el funcionamiento de la Tierra
La fuerza del concepto radica en su potencial para influir sobre la opinión pública y legitimar científicamente a las personas preocupadas por el cambio climático y la degradación ambiental. De ello hablará Alejandro Cearreta mañana jueves, 21 de Marzo a las 19 horas, en la Sala Pilar Sinués del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza
A partir de los años 1950 el impacto antrópico se ha convertido en un fenómeno global y acelerado en todo el mundo. La población humana se ha triplicado, y el consumo y la tecnología se han convertido en los factores determinantes de nuestra influencia sobre el medio ambiente. Estos procesos aparecen ya reflejados en el registro geológico en forma de sustancias contaminantes, empobrecimiento de los restos fósiles, velocidad de acumulación de sedimentos, nuevos materiales y tecnofósiles, etc.
El Antropoceno es un concepto muy efectivo para expresar que la humanidad está cambiando el funcionamiento de la Tierra. La fuerza del concepto radica en su potencial para influir sobre la opinión pública y legitimar científicamente a las personas preocupadas por el cambio climático y la degradación ambiental. El concepto desafía el punto de vista tradicional de la Geología que siempre ha mirado hacia el pasado. Tiene la capacidad de convertirse en la unidad más politizada de la Escala del Tiempo Geológico y llevar a la clasificación geológica formal a un terreno desconocido.
ALEJANDRO CEARRETA
Licenciado en Geología por la Universidad del País Vasco UPV/EHU (1983) y doctor en Geología por la University of Exeter, UK (1987). Profesor titular de Micropaleontología en el Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la UPV/EHU y profesor visitante en las universidades de São Paulo (Brasil) y Nacional Autónoma de México.
Responsable del Máster Universitario y del Programa de Doctorado en Cuaternario: Cambios Ambientales y Huella Humana. Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario (AEQUA), miembro del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno de la Comisión Internacional de Estratigrafía desde 2010, y evaluador del 5º Informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (2013).
Responsable del Grupo de Investigación Harea-Geología Litoral, y especialista en Cambios en el nivel del mar y Transformación natural y antrópica de la zona costera. Investigador principal de numerosos proyectos de investigación y publicaciones nacionales e internacionales.