jueves, agosto 14, 2014

Roedores tuneados

La evolución de las especies y las relaciones de parentesco entre unas y otras se basa sobre todo en el estudio de los caracteres morfológicos. Como las muelas son uno de los elementos del esqueleto de los mamíferos que mejor fosilizan, y además su morfología refleja el tipo de dieta, son la herramienta que más utilizamos los paleontólogos para desentrañar la historia natural y evolución de las especies y su filogenia.

La semana pasada, un equipo de biólogos, paleontólogos y médicos, encabezados por  Enni Harjunmaa, de la Universidad de Helsinki, han publicado en la revista Nature los sorprendentes resultados de un trabajo emprendido hace cerca de dos décadas por Jukka Jernvall (Harjunmaa et al., 2014). Regulando los genes que controlan la forma de los molares en formación, se pueden “rehacer” muelas del pasado “in Vitro”. Las estructuras así reconstruidas son semejantes a las de los dientes de los mamíferos fósiles ancestros de los roedores actuales. El experimento es como un “tuneado” de los dientes por la aplicación de diferentes dosis de EDA a los embriones de los ratones en desarrollo.


Los mamíferos marsupiales y placentados que aparecieron en la era Secundaria o Mesozoica tenían molares tribosfénicos, con tres cúspides (las puntas elevadas de las muelas) en forma de triángulo, el trígono en las muelas superiores, trigónido en las interiores, para cortar la comida y un talón posterior para molerla. Los roedores actuales, tienen el mismo patrón aunque con las variaciones y modificaciones propias de cada grupo dice Zhe-Xi Luo, quien hace una reflexión, en la misma revista Nature, sobre las extraordinarias consecuencias que tendrá el trabajo de Harjunmaa y colaboradores en el conocimiento de la evolución de las especies (Luo 2014). 


Harjunmaa y colaboradores han descubierto que los fenotipos intermedios (el fenotipo es la expresión externa del genotipo) se forman añadiendo “in vitro” una proteína llamada Eda gradualmente a los embriones deficientes en la misma. EDA afecta al gen responsable de la formación de los dientes. Diferentes dosis de EDA alteran la morfogénesis, es decir, la formación de las cúspides de las muelas a medida que se van desarrollando en el embrión, y el proceso es similar a las transformaciones dentales que ocurren durante la evolución de los ancestros de los mamíferos. Por ejemplo el trigónido se regenera con poca EDA, mientras que el talónido (el talón en las muelas inferiores), que evoluciona posteriormente, requiere una mayor cantidad.


Los autores han observado también, que las crestas, un carácter que apareció en las muelas de los roedores de hace 60 millones de años, se consigue en los embriones del experimento, alterando la concentración de otra proteína que regula el gen de crestas y cúspides de las muelas. Otros experimentos con ratones transgénicos muestran también la evolución de los ratones fósiles, y especialmente la aparición de las crestas (estefanodoncia) desde el Mioceno, hace unos 15 millones de años, (Gomes Rodrigues y colaboradores, 2013). Quizás lo más interesante del trabajo es que podremos saber en el futuro cuáles son los caracteres de más reciente adquisición y cuáles los más antiguos.  


 El dibujo de la noticia hecho por Luo en su reseña de Nature, representa la “reconstrucción” de la evolución de los dientes in vitro. En a, cuando los mamíferos evolucionan, sus molares se vuelven más complejos (en la mandíbula del dibujo un molar ha sido pintado de gris para distinguirlo del resto de los molares. Los trigónidos están coloreados de gris oscuro, los talónidos en gris claro, los hipoconúlidos en azul, y los anterocónidos en amarillo. Como muestra el cladograma, el trigonido (trigonid en el dibujo) es el carácter común de todos los mamíferos, y al trigónido se van añadiendo el resto de los caracteres. Los anterocónidos (amarillos) son un carácter convergente que aparece en los primitivos pseudo-tribosfénicos y en la región anterior del ratón común o doméstico.  En b los caracteres convergentes y los más modernos, son los más variables al tratar los embriones con  EDA. Diferentes dosis de la proteína alteran la morfología y génesis de los dientes de forma similar como ha sucedido en la evolución. Se requiere menor cantidad de EDA para regenerar el trigónido, la primera estructura del molar tribosfénico en aparecer.

Como comenta Luo en su reflexión final: la ingeniería genética en procesos de desarrollo embrionario in vitro es una manera fructífera de descifrar cómo la forma de los órganos u otras estructuras biológicas se modificaron por la evolución. Y la reflexión que hacemos nosotros, tenemos la oportunidad de ver la evolución en acción, ya que podemos observar procesos que ocurrieron en el pasado en el laboratorio. Se reafirma así la observación de la ontogenia recapitula la filogenia, propuesta por Haeckel en 1866 (en Gould, 1977).


Para más información consultar los artículos originales publicados en la revista Nature, la pasada semana de agosto de 2014 y otros relacionados: 


Luo, Zhe-Xi. 2014. Tooth structure re-engineered. Nature, 5 1 2, 36-37. 


Gomes Rodrigues, H., Renaud, S., Charles, C…et al., 2013. Roles of dental development and adaptation in rodent evolution. NATURE COMMUNICATIONS, 4: 2504, 1-8.


Gould, S. J. 1977. Ontogeny and Phylogeny. 501 pp, Belknap.


Harjunmaa, E., Seidel, K., Hakkinen T, Renvoise E….& Jernvall, J. 2014. Replaying evolutionary transitions from the dental fossil record. Nature, 512, 44-48 (1-10 methods).

miércoles, agosto 06, 2014

La ética entre investigadores. Kulindadromeus, Galvesaurus y otros comentarios


Este pasado mes de Julio ha sucedido algo inaudito que nos recuerda experiencias vividas en primera persona hace nueve años: dos equipos de paleontólogos diferentes han estudiado los mismos materiales proponiendo nuevos taxones.  En nuestro caso fue Galvesaurus vs. Galveosaurus. Recuerdo a los que no conozcan el tema. Estábamos estudiando desde años el saurópodo de Cuesta Lonsal cuando una doctoranda de la Universidad de Bristol intento publicar el saurópodo antes que nosotros, hasta quiso poner el mismo nombre que habíamos dicho de poner…. Pero se equivoco por eso lo de Galveosaurus.

Ahora, dos investigadores de Moscú, por un lado, y un equipo internacional formado por investigadores de Bélgica, Rusia, Francia, Irlanda y Reino Unido, por otro lado, han publicado tres nuevos géneros y especies de dinosaurios ornitisquios con "plumas", que en realidad pueden pertenecer todos a un único género y especie. Los restos proceden de Kulinda a orillas del Río Olov, en el Distrito de Chernyshevsky (región de Zabaikalie, Distrito Federal de Siberia), a 220 Km al este de la ciudad de Chitá, la capital de Zabaikalie. El yacimiento fue descubierto por Sofia M. Sinitsa, del Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (INREC) de Chitá, dependiente de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias (SB-RAS),  en verano del 2010. Geológicamente está situado en la base de la Formación Ukureyskaya, datada como Jurásico Medio-Superior.

Vladimir R. Alifanov, del Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de la Academia Rusa de Ciencias (RAS), y Sergei V. Saveliev, del Instituto de Investigación de Morfología Humana de la Academia Rusa de Ciencias Médicas (RAMS), han publicado en la revista rusa Paleontological Journal las especies Kulindapteryx ukureica ALIFANOV et SAVELIEV 2014 y Daourosaurus olovus ALIFANOV et SAVELIEV 2014, que clasifican dentro de las familias Jeholosauridae e Hypsilophodontidae, respectivamente (Alifanov & Saveliev, 2014). La versión en ruso fue publicada el 3 de julio de 2014, y la versión en inglés algunos días después. Previamente, estos investigadores habían publicado el descubrimiento del yacimiento (Alifanov, 2012), en el que inicialmente identificaban dos tipos de dinosaurio, un hipsilofodóntido y un terópodo (Alifanov, 2014), y habían descrito las escama-plumas de algunos ejemplares (Saveliev & Alifanov, 2014).

En otro trabajo, liderado por Pascal Godefroit del Real Instituto Belga de Ciencias de la Tierra (Bruselas), y publicado en la prestigiosa revista Science el 25 de julio de 2014, se crea la especie Kulindadromeus zabaikalicus GODEFROIT, SINITSA, DHOUAILLY, BOLOTSKY, SIZOV, MCNAMARA, BENTON et SPAGNA 2014, que se clasifica como un neornitisquio basal. En este trabajo participa Sofia Sinitsa, la descubridora del yacimiento (Godefroit et al., 2014). Estos autores también habían publicado previamente sus hallazgos, pero únicamente en un resumen de un congreso (Godefroit et al., 2013). Los fósiles de Godefroit y colaboradores se conservan en el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología (Chitá), mientras que los de Alifanov y Saveliev se conservan en el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak (Moscú).

Los fósiles descritos por Godefroit y colaboradores fueron recuperados en 2010-2012, y hay nuevos restos excavados en 2013 aún por describir. Los fósiles descritos por Alifanov y Saveliev fueron excavados en 2011 en una expedición conjunta entre el Instituto de Recursos Naturales, Ecología y Criología de Chitá y el Instituto Paleontológico A.A. Borissiak de Moscú. Según Godefroit, los fósiles fueron llevados ilegalmente a Moscú (véase la Dinosaur Mailing List, 5-7-2014). Casi con toda seguridad, los fósiles de Kulindapteryx, Daourosaurus y Kulindadromeus representan un único animal. Aunque por unas pocas semanas, tendría preferencia el nombre de Kulindapteryx, debido a la actuación poco ética de Alifanov es posible que se acabe imponiendo el nombre de Kulindadromeus.

Desconocemos los entresijos de por qué Vladimir Alifanov ha publicado los nuevos dinosaurios sin contar con Sofia Sinitsa, después de haber publicado juntos un trabajo sobre el yacimiento (Alifanov & Sinitsa, 2013). La publicación de Kulindapteryx pasó muy desapercibida para los medios generalistas, pero la de Kulindadromeus apareció en prensa y TV a nivel internacional y nacional (por ejemplo ABC, EuropaPress, Tele5) .

En este caso, como en Galvesaurus ha habido una falta de ética por alguno de los equipos. Claramente Kulindapteryx es prioritario, pero cual de los nombres se impondrá no sabemos y estará muy relacionada con la actitud del resto de colegas. Estamos casí seguro que el nombre que se va a imponer es Kulindadromeus. Nuestra pregunta si los que siguen usando Galveosaurus amparándose en una supuesta preferencia del nombre van a seguir coherentes y van a considerar a Kulindapteryx como el taxón válido. O como dictan las normas de ética el nombre a usar es el de Godefroit y colegas, como debería usarse Galvesaurus



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Mas información (con fotografías y vídeos) en la web de la Universidad de BristolKulindadromeus, the feathered ornithischian
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PIE DE FIGURA
Arriba: Recontrucción de los esqueletos de Kulindapteryx ukureica (a) y Daurosaurus olovus (b) según Alifanov & Saveliev (2014: fig. 4), marcando en blanco los huesos disponibles de cada especie. Abajo: recontrucción del esqueleto de Kulindadromeus zabaikalicus (A), con fotografía y dibujo interpretativo del cráneo holotipo (B-C), y fotografías de algunos de los huesos (K-M), según Godefroit et al. (2014: fig. 4).

lunes, agosto 04, 2014

Aragosaurus es viejo.... pero no tanto

La semana pasada ha sido difundido por todos los medios españoles la noticia que el saurópodo Aragosaurus era más antiguo de lo considerado hasta ahora. Nuestro colegas de Dinópolis han hecho un interesante estudio de redescripción del holotipo de esta especie, y además proponen que su edad sería más antigua de la considerada hasta el momento, al situarlo en la misma formación que Galvesaurus y Turiasaurus. Dado que es el dinosaurio que da nombre a nuestro grupo de investigación y además hemos publicado algunos trabajos con este tema parece adecuado escribir una entrada sobre la edad de Aragosaurus. La fotografía es del original de Aragosaurus expuesto en el Museo de Galve, ojo no equivocarse que no es la exposición del centro de Dinópolis.



El saurópodo Aragosaurus proviene del yacimiento de las Zabacheras situado en la entrada de de Galve. Fue excavado a finales de la década de los 1950 por José María Herrero, un aficionado de Galve bien conocido por su gran esfuerzo en recuperar los dinosaurios de esta localidad y Dimas Fernández Galiano. La Universidad Autónoma también excavo este yacimiento en la década de los 1980, aunque encontró escaso material. Se trata de un ejemplar de saurópodo con una posición sistemática problemática de la que otro día hablaremos. Pero no de esto vamos a hablar en esta entrada, sino de su edad.

El tránsito entre el Jurásico y el Cretácico en la Cordillera Ibérica turolense se caracteriza por presentar unas facies regresivas (marinas que pasan a continentales) al final del Jurásico, tradicionalmente denominadas “Purbeck” y unas facies transgresivas (continentales que pasan a marinas) en el Cretácico Inferior denominadas “Weald”. En la zona de Galve, el Purbeck está representado por la Formación Villar del Arzobispo y el Weald por la Formación Castellar. Conocer la edad en detalle de las formaciones continentales en el Jurásico y el Cretácico es complejo por haber pocos fósiles característicos. Además en la Cordillera Ibérica no hay niveles con cenizas volcánicas que permitan hacer dataciones radiométricas. Sin embargo, a lo largo de los años se ha logrado tener una aproximación bastante fiable de la edad de las formaciones y de sus límites. En este contexto, el yacimiento de las Zabacheras donde se encontró Aragosaurus, se ha situado siempre en el Weald desde los 1980. Para comprobar esta posición cronológica hace pocos años hicimos un trabajo donde sintetizábamos todos los conocimientos estratigráficos, sedimentológicos y biocronológicos de la Formación Castellar (Canudo et al., 2012).

Esta formación tiene dos grandes unidades. Una inferior formada por arcillas rojas y areniscas, que es donde se encontró Aragosaurus y una superior formada por margas y calizas. Esta superior presenta carofitas del Barremiense inferior, por lo que se tiene pocas dudas sobre su edad. La inferior no tiene carofitas, lo que ha dificultado su datación. A pocos kilómetros de las Zabacheras, pero perfectamente correlacionable en el campo se encuentra un yacimiento con polen fósil de edad Valanginiense-Hauteriviense.  Por tanto claramente Aragosaurus se encuentra en la secuencia del Cretácico Inferior y no en la del Purbeck. Quizás la edad exacta puede variar, pero siempre en el Cretácico Inferior.

Entre el Purbeck y el Weald hay una discordancia en la zona de Galve, por esa razón resulta sorprendente que nuestros colegas hayan obviado esta discordancia y han considerado todo el tramo inferior de la Formación Castellar como Formación Villar del Arzobispo. Dicho de otra manera han subido el límite Purbeck-Weald a la base del tramo carbonatado que sabemos es Barremiense inferior. La consecuencia es clara, Aragosaurus se encuentra en la misma formación geológica que Turiasaurus, Losillasaurus y Galvesaurus (usar Galveosaurus es incorrecto) inflando de manera artificial la biodiversidad.

Por tanto, el holotipo de Aragosaurus se encuentra en las Facies Weald de la parte inferior de la Formación Castellar. La edad de nuestro querido saurópodo pre-barremiense, posiblemente Valanginiense- Hauteriviense, pero no habría que descartar que pudiera ser Berriasiense superior. Una de las conclusiones del trabajo de nuestros colegas es que podría ser Berriasiense, y efectivamente podría serlo, pero el yacimiento de las Zabacheras no se encuentra en la  Formación Villar del Arzobispo, al situarse por encima de la discordancia entre el Purbeck y el Weald.

Esta claro que vamos a tener que seguir profundizando en esta cuestión. Esto una discusión científica que al final proceso permitirá conocer mucho mejor a Aragosaurus.

viernes, agosto 01, 2014

Cavernas y Cambio Climático global: una mirada al pasado.

La Universidad de Cantabria organiza un curso de Verano en Ramales de la Victoria titulado Cavernas y Cambio Climático global: una mirada al pasado. El curso de 20 horas de duración empieza el próximo lunes, 4 de Agosto y terminará el Jueves 7 de Agosto. Entre los profesores del curso se encuentra nuestra aragosaurera Gloria Cuenca que hablará sobre la microfauna de los yacimientos de Atapuerca y Mirón. El pdf con toda la información en Aragosaurus. 

Las cavernas son un excelente archivo del pasado y en ellas se conserva información ambiental de muy diversos tipos. En concreto, nos suministran gran cantidad de datos sobre los episodios de cambio climático brusco acontecidos en otros tiempos, su intensidad, duración y otras características. El curso reúne a especialistas procedentes de distintos ámbitos de la investigación científica (geólogos, geógrafos, biólogos y arqueólogos) para abordar desde esas distintas disciplinas el conocimiento del clima del pasado y las distintas técnicas que, aplicadas al registro conservado en las cavernas y su entorno inmediato, nos permiten reconstruir la historia del cambio climático y su impacto sobre las sociedades humanos que los conocieron. 

Las cuevas son el sumidero (coladero, tragadero, conducto) en el que se recolectan y congregan muchos de los elementos que hay en el paisaje. Por ejemplo, los suelos que son barridos de vez en cuando por las inundaciones. Con los suelos y el sedimento entran también las plantas y animales que mueren, o los desechos de los que se alimentan cerca de sus entradas. Los humanos también dejan su impronta en las cuevas, las visitan para refugiarse en ellas, para preparar la comida, para enterrar a sus muertos. Las cuevas son los mejores archivos del pasado. Los archivos de Atapuerca y El Mirón serán presentados por Gloria Cuenca Bescós en el curso de verano de la Universidad de Cantabria el lunes en una maratoniana sesión de mañana.

jueves, julio 31, 2014

Pyreneplax, un nuevo cangrejo del Eoceno del pirineo de Huesca

Un buen amigo de Aragosaurus nos ha mandado una nota sobre un nuevo cangrejo del Eoceno de Huesca. Es un tema que no habíamos tratado en nuestra web, pero nunca es tarde para hacerlo. El nuevo cangrejo es un braquiuros que se ha nombrado Pyreneplax basaensis. El holotipo se encuentra depositado en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, del cual os tenemos que hablar porque hay bastantes novedades. A lo que vamos, al cangrejo oscense.


En el estudio de los cangrejos fósiles del territorio español siempre ha destacado los Pirineos, aportando nuevos ejemplares tanto en sus niveles cretácicos, como,  sobre todo, en sus capas eocenas. En los primeros estudios hechos en nuestro territorio cabe destacar los trabajos realizados por el Padre M. Ruiz de Gaona y, especialmente la extensa labor desempeñada por el también religioso Luis Via Boada, pudiendo ser considerado el primer paleocarcinólogo de nuestro país. En sus numerosos trabajos, entre los que habría que hacer especial mención a su tesis doctoral “ Crustáceos decápodos del Eoceno español”, destacaba   la importancia paleo geográfica de los yacimientos carcinológicos, relacionando nuestros yacimientos con los de algunos países con tradición en el estudio de crustáceos, como son Italia, Inglaterra, Hungría, etc. El Padre Via también realizó interesantes consideraciones  paleo ambientales estableciendo hipótesis acerca de las posibles rutas migratorias de algunos de estos crustáceos a lo largo de los tiempos geológicos hasta la actualidad.

     El gran número y la gran diversidad de especies actuales que habitan nuestros océanos ( aprox. 6.500-7.000 especies estudiadas ) ha hecho que desde los primeros estudios realizados sobre estos crustáceos, sea muy difícil su correcta clasificación, siendo constantes las revisiones y los consiguientes cambios de muchas de estas especies y de los grupos sistemáticos a los que pertenecen. A este respecto las especies fósiles contribuyen de manera muy importante al esclarecimiento de su filogenia. El estudio de todos ellos, tanto fósiles como actuales puede resultar especialmente interesante por el simple hecho de poder observar cómo ha actuado la Evolución en un grupo tan numeroso y diversificado, y con unas características morfológicas como la posesión antenas, anténulas, ojos, patas, pinzas, maxilípedos, etc. todas ellas sensoriales, o también de una infinita variedad en su ornamentación para camuflaje que hace que su interacción con el medio sea muy intensa y por ello especialmente sensibles a sufrir modificaciones adaptativas en toda su morfología.  

     Pyreneplax basaensis n. gen y sp. nos ha servido y ayudado en el establecimiento de la relación de un pequeño grupo de especies típicamente eocenas, con una familia actual (mono específica) que su propio autor ya calificó de especie excepcional, y de compleja ubicación entre las familias de cangrejos actuales.

La referencia completa es:
Osso, A., Domínguez, J.L. Artal, P. 2014. Pyreneplax basaensis new genus, new species (Decapoda, Brachyura, Vultocinidae) from the Priabonian (Late Eocene) of the Pyrenees of Huesca (Aragón, Spain), and remarks on the genus Lobonotus A. Milne-Edwards, 1863. Treballs del Museu de Geologia de Barcelona, 20,

Puesto de trabajo de Paleontólogo en el North Dakota Geological Survey

Paleontologist, NDIC Department of Mineral Resources-North Dakota Geological Survey, Bismarck, North Dakota

Posting Date: 31 July 2014
Closing Date: 15 September 2014

Salary: $5,625 – $7,083/month plus benefits including fully paid family health insurance

Successful applicant will responsible for: the performance of the duties of the North Dakota State Paleontologist including the management of the Johnsrud Paleontological Laboratory and curation of the North Dakota State Fossil Collection at the North Dakota Heritage Center; the management of the North Dakota Geological Survey paleontological resources regulatory program and supervision of paleontology staff during office, lab, and field work; responding to public inquiries regarding paleontology in the state and acting in an advisory capacity to other governmental entities regarding paleontological resources in North Dakota; the management of the review, approval, and issuing of paleontological collection permits within the state and supervision of the NDGS public fossil digs program; and, the creation and development of paleontological exhibits for the North Dakota Heritage Center and other public areas across the state.

Minimum qualifications will include: a Doctoral degree in paleontology (preferred) or a Master’s degree in paleontology and ten years of related experience, experience managing personnel and volunteers on field paleontological investigations and fossil digs, experience in curating fossil collections and managing paleontological laboratory resources, effective verbal and written communication skills are essential as evidenced through a continuous and comprehensive paleontological publication and presentation record. Applicant must have a valid driver’s license.

Preferred qualifications will include: a strong background in the conduct of geologic and paleontological public outreach programs, a background in the paleontology of Cenozoic vertebrates in the upper Midwest and Mesozoic and Paleozoic invertebrates, experience conducting paleontological assessments and managing paleontological resources on government lands, experience creating and developing paleontological exhibits for the public, extensive knowledge of the geology and paleontology of North Dakota and its context within the regional geologic setting, experience acting in a paleontological advisory capacity to state and federal agencies, computer experience with working knowledge of; Excel, Outlook, Word, Access, and other applicable programs.

Apply by submitting qualifications online through the nd.gov recruiting solutions system:

https://www.cnd.nd.gov/psc/recruit/EMPLOYEE/HRMS/c/HRS_HRAM.HRS_APP_SCHJOB.GBL?FOCUS=Applicant&SiteId=11000&

Include, as attachments, a cover letter and resume, official college transcripts, and the names, addresses, and phone numbers of three references (faculty as well as past or present work supervisors).
Applicants must be legally authorized to work in the United States. All application material must be submitted online on or before the closing date.

For More Information, assistance or accommodation contact: Fred Anderson, GeoTech Support Staff Officer, 701-328-8000 or via e-mail: fjanderson@nd.gov

jueves, julio 24, 2014

En busca de cocodrilos por EE.UU.

Durante los meses de Mayo, Junio y Julio nuestro miembro del equipo Eduardo Puértolas ha estado realizando una estancia de Investigación en Iowa City (Estados Unidos) con el objetivo de estudiar los principales crocodilomorfos de Norteamérica. A continuación os adjuntamos un breve relato de su experiencia: Tras obtener una beca para realizar una estancia breve (FPU) en EE.UU., y no sin pocos problemas burocráticos para conseguir un visado, a principios de Mayo pude marchar a las Américas. Mi estancia ha sido supervisada por el Dr. Christopher Brochu de la Universidad de Iowa, al cual he de agradecer toda la ayuda y hospitalidad prestada durante estos tres meses. 

Tras una semana de aclimatación en Iowa City realicé mi primer viaje al Field Museum of Natural History (Chicago), situado a tan solo 4 horas de coche de Iowa City. Tras algunas dificultades y anécdotas, como tener que ser “rescatado” por la policía tras terminar en el barrio más peligroso de Chicago en busca de un hostel que resultó que no existía (riesgos de reservar alojamiento barato por internet), por fin pude comenzar el trabajo en el museo. Lo primero que destaca de este museo es su tamaño, su belleza y su localización, situado a las orillas del Lago Míchigan desde donde se pueden contemplar unas magníficas vistas de los rascacielos de Chicago.  Por dentro el museo tampoco desmerece, y con lo primero que te encuentras al entrar es con el enorme esqueleto de Sue, probablemente el T. rex más famoso que existe. Como resultado de esta visita pude estudiar de primera mano varios crocodilomorfos actuales, incluidos los holotipos de Crocodylus novaeguineae y C. mindorensis, así como gran cantidad de taxones fósiles como Alligator prenasalis, Borealosuchus riggsi o Ceratosuchus entre otros muchos.

Mi siguiente parada fue el congreso del Crocodile Specialist Group en Lake Charles (Lousiana). Aaunque no era un congreso específico sobre paleontología, me permitió hacer contactos y aprender bastantes cosas sobre biología, ecología y sistemática de los crocodilomorfos actuales. Además fue una estupenda oportunidad para visitar los pantanos de Lousiana y poder contemplar aligátores a escasos metros y en su medio natural.

Durante parte de Junio y Julio realicé mi siguiente, último y más largo viaje con el objetivo de visitar las colecciones paleontológicas y herpetológicas de los principales museos de la costa este de los Estados Unidos. La primera parada del viaje fue en el American Museum of Natural History de Nueva York, uno de los museos de ciencias naturales más importantes del mundo y el más impresionante en el que yo haya podido estar. La cantidad de taxones dentro de los almacenes compactos de este museo es abrumadora, y cada cajón que abres esconde una sorpresa. Durante dos semanas de trabajo intensivo pude revisar gran parte de los crocodilomorfos que existen en la actualidad y en torno a unos 20 taxones fósiles de entre los cuales destacan los holotipos de Necrosuchus ionensis, Borealosuchus wilsoni, Brachychampsa montana, Allognathosuchus mooki, Prodiplocynodon langi o Asiatosuchus grangeri.


El siguiente viaje fue a la Universidad de Stony Brook, una pequeña ciudad situada en Long Island (Nueva York). Tras perder la mitad de mi día de visita entre los diferentes trenes y transbordos necesarios para llegar a Stony Brook (un viaje de 2 horas que se convirtió en un infierno de 5 horas) por fin llegué a la universidad donde me atendió amablemente el Dr. Alan Turner, especialista en crocodilomorfos y dinosaurios terópodos. En mi breve visita pude contemplar de primera mano varios ejemplares del Cretácico de Madagascar, entre los cuales se encuentran algunos de los crocodilomorfos más raros que hayan pisado la Tierra, como el holotipo del pequeño “cocodrilo” herbívoro de morro achatado Simosuchus, además de otros taxones norteamericanos como el holotipo de Protosuchus richardsoni, uno de los crocodilomorfos más basales que existen.

La ruta continuó hasta la Universidad de Yale (New Haven, Connecticut) donde se encuentra el Yale Peabody Museum of Natural History. New Haven es una bonita ciudad que parece entramarse alrededor y dentro de la Universidad de Yale, una de las universidades más reconocidas y antiguas de Estados Unidos. El museo es relativamente pequeño, pero su interior alberga una importante colección de paleontología. Dentro de los crocodylomorfos destacan varios holotipos como Pristichampsus vorax, el  crocodiloideo basal “Crocodylus” affinis, o gavialoideos como Thoracosaurus o Gavialis lewisi.

La última parada de este viaje, y no menos intensa, fue en el National Museum of Natural History (Smithsonian) localizado en la capital de EE.UU., Washington DC. Situados en pleno centro de la capital, entre el capitolio y el monumento a Washington, se encuentran los diferentes museos del Smithsonian (todos gratuitos, por cierto), entre los que destaca el National Museum of Natural History. Dentro de este museo pude estudiar el resto de crocodilomorfos actuales que me quedaban por ver así como muchas formas extintas entre las que destacan el holotipo de Borealosuchus sternbergii, varios ejemplares de C. affinis (uno de ellos completo), multitud de cráneos de Allognathosuchus polyodon (entre ellos el holotipo), así como varios gavialoideos como Gavialosuchus americanus o Eosuchus minor.

En resumen ha sido una estancia de lo más productiva, donde he podido estudiar de primera mano todas las especies de crocodilomorfos que existen en la actualidad así como la mayoría de crocodilianos extintos de Norteamérica (pricipalmente del Cretácico y del Terciario). En total han pasado por mis manos en torno a 70 taxones diferentes representados por más de 250 especímenes que servirán para establecer comparaciones con los taxones europeos objetivo de mi tesis.

sábado, julio 19, 2014

Sobre la presencia de un gran dinosaurio carnívoro en el Cretácico Inferior de Teruel

En un trabajo liderado por el aragosaurero J.M. Gasca acabamos de describir un fragmento distal de fémur de un gran dinosaurio carnívoro que hemos incluido en Carcharodontosauria. El fósil proviene del Cretácico Inferior de Ladruñan (Teruel) y documenta la presencia de estos grandes terópodos en la Formación Mirambel (Barremiense inferior). Por el momento no hemos encontrado más restos, pero seguro que es cuestión de tiempo.

Los carcharodontosaurios son un grupo de grandes tetanuros en los que se encuentran algunos de los más grandes terópodos como Carcharodontosaurus (norte de África) y Giganotosaurus (Argentina). Todos ellos no son gigantescos, por ejemplo recientemente se ha publicado uno de menor tamaño en el Cretácico Inferior de Cuenca, que nuestros colegas madrileños lo denominaron como Concavenator.

El nuevo resto se encontraba depositado en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, pero nunca había sido estudiado, ni citado en revistas científicas. La revisión que está haciendo José Manuel para su tesis permitió descubrir que presentaba caracteres morfológicos que lo acercaba a Acrocanthosaurus, un carcharodontosaurio del Cretácico Inferior de Norteamérica. El fósil de la Formación Mirambel es demasiado fragmentario para clasificarlo en detalle, pero permite documentar la presencia de tres grandes dinosaurios carnívoros en el Barremiense ibérico. Anteriormente se ha documentado la presencia de espinosaurios y ceratosaurios también en el Barremiense de Teruel.

Es una línea de trabajo que acaba de empezar, lo primero que debemos encontrar son ejemplares que permitan clasificar a este gran terópodo, presenta afinidades con faunas norteamericanas, o con faunas gondwánicas… o por el contrario forma parte de una línea endémica ibérica.  Os iremos contando.

La referencia de la publicación es: Gasca, J.M., Canudo, J.I., Moreno-Azanza, M. 2014. A Large-Bodied Theropod (Tetanurae: Carcharodontosauria) from the Mirambel Formation (Barremian) of Spain. Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie Abhandlungen, 273/1, 13-23.


El resumen original es el siguiente.

We describe an isolated distal femur of a large-sized theropod dinosaur from the Mirambel Formation, Teruel province, Spain. It comes from the Ladruñán-3 fossil locality, which represents a sandstone channel deposit that is early Barremian (Early Cretaceous) in age. This femur can be identified as belonging to an undetermined stem carcharodontosaurid allosauroid. The distal outline is similar to that of the basal carcharodontosaurid Acrocanthosaurus, which bears a ridge for the cruciate ligaments in the flexor groove and a deep but narrow extensor groove. This new Carcharodontosaurid remnant extends the presence of this large-bodied theropod lineage in the Iberian Peninsula back to the early Barremian. The coexistence of carcharodontosaurids, ceratosaurians and spinosaurids in the Barremian of the Iberian Peninsula echoes the clade composition of large-bodied predator dinosaurs characteristic of other Early Cretaceous faunas in Gondwana. This suggests that Early Cretaceous Iberian ecosystems were as diverse as other Barremian European assemblages, with carcharodontosaurids being exclusive to Iberia.