miércoles, julio 11, 2012

Historia del descubrimiento del cráneo más completo de Atapuerca

Nos acaba de llegar el enlace al periódico de Atapuerca # 13. En él se puede leer sobre las nuevas dataciones de las pinturas rupestres del paleolítico del norte de España que revoluciona la idea sobre la autoría de los viejos bisontes, o sobre las enfermedades que padecieron los humanos que vivieron y se enterraron en la Sima de los Huesos o las musarañas más antiguas de las Islas Baleares.

Entre los artículos más interesantes está el que cuenta la historia del descubrimiento de Miguelón, el cráneo más completo de la Sima de los Huesos. Os adjuntamos un poco del articulo para animaros a descargar el periódico y de paso leer este interesante artículo
 
La campaña de excavaciones de 1992 estuvo precedida por la celebración de la primera reunión internacional organizada por el Equipo de Atapuerca. Tuvo lugar en el Castillo de la Mota, en Medina del Campo, y allí acudió la flor y nata de la Prehistoria mundial, paleoantropólogos, arqueólogos y paleontólogos de mamíferos. La reunión finalizó con una visita a los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, incluida la Sima de los Huesos. Nuestros colegas extranjeros quedaron gratamente impresionados tanto por la importancia de los yacimientos
como por la calidad de los trabajos de excavación. Pero lo que ninguno podía imaginar era los trascendentales descubrimientos que tendrían lugar apenas una semana después de su visita al yacimiento.

En aquella campaña histórica, se continuó con la excavación de los niveles "in situ" que habían sido expuestos tras ocho campañas dedicadas a liberar el yacimiento de sedimentos alterados y bloque caídos, desde 1984 hasta 1991. En los primeros días de excavación apareció el borde de un torus supraorbitario que hizo presumir al equipo la inminencia de un hallazgo importante. Todos esperaban un fragmento, más o menos grande, de un hueso frontal, pues nunca se habían recuperado en el yacimiento huesos completos. Pero al ir liberando el fósil de la matriz, hora a hora, se fue haciendo patente que el resto era más grande de lo esperado, hasta que finalmente quedó claro que se trataba de un neurocráneo completo.

En aquellos años no se conocían en Europa más que un par de fósiles equivalentes por lo que los miembros del equipo fueron inmediatamente conscientes de la importancia del hallazgo. Al cráneo le correspondía el nombre técnico de "Cráneo 4" pero fue inmediatamente apodado "Agamenón", en un homenaje a la arqueología clásica. Pero las sorpresas no habían hecho nada más que empezar…

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