martes, noviembre 20, 2012

Los vertebrados del Cuaternario: algo más de dos millones y medio de años de la historia de la vida en la Tierra

Haciendo un repaso de los trabajos que el Grupo Aragosaurus venimos realizando en Atapuerca en los últimos 21 años nos damos cuenta de lo rica y diversa que son las asociaciones de vertebrados durante el Cuaternario, la gran abundancia de caza mayor y menor que los hombres que vivieron por los alrededores de la Sierra de Atapuerca tenían a su alcance, así como la gran riqueza de paisajes, bosques, praderas, llanuras heladas y roquedales pelados sucediéndose en intervalos de tiempo, algunos de larga duración, en los que tuvieron que vivir y adaptarse. Datar los eventos que se fueron sucediendo y evolucionaron en los alrededores de las cuevas de la vieja Sierra  es una de las tareas que nuestro grupo de Paleontología, viene haciendo en el Proyecto Ata en las siglas de las campañas de campo.

El Cuaternario, con mayúscula, es el período que abarca los últimos dos millones con seis de años (2,6 Ma) de la historia de la tierra.  El Cuaternario incluye al Pleistoceno y al Holoceno. El límite inferior es la base del piso Gelasiense (ca. 2,6 Ma) definido inicialmente como un piso del Plioceno superior en la sección del Monte San Nicola, en Sicilia, Italia y que ahora pasa a ser el primer piso del Cuaternario o Pleistoceno Inferior. El límite inferior del Gelasiense (y por tanto del Pleistoceno y del Cuaternario) se corresponde con la entrada de sapropeles en el Mediterráneo, es decir barros cargados de materia orgánica procedentes del continente que indican una erosión brutal tierra adentro debida a la pérdida de cobertera vegetal que es la principal “sujetadora” del suelo.  Además, a tan sólo 1m por debajo, en la sección de San Nicola, se encuentra un cambio del campo magnético terrestre conocido como el límite paleomagnético Gauss/Matuyama.

Los yacimientos de Atapuerca representan una gran parte de este período, desde hace cerca del millón y medio de años de los niveles inferiores de la Sima del Elefante, el millón de años de Gran Dolina, y los últimos eventos del Holoceno, representados en los rellenos de las cuevas de Cueva Mayor, en su entrada, el Portalón y Mirador. Los fósiles que encontramos en las secuencias estratigráficas de los rellenos de las cuevas de Atapuerca nos indican que los animales que habitaban en las cercanías de las cuevas se fueron sustituyendo en el tiempo, algunos entraron migrando desde el norte y este, otros entraron en Burgos desde el sur. Algunos aparecieron por primera y única vez en Atapuerca y la mayoría de ellos se han extinguido, algunos hace algo más de un millón de años, otros hace casi medio millón de años y finalmente algunos hace “nada” en términos geológicos, dos o tres mil años.

Un ejemplo de la sucesión de Paisajes en Atapuerca lo tenemos en los ricos humedales que encontramos en la Sima del Elefante, a los que siguen prados húmedos y finalmente prados secos en Gran Dolina. En los niveles del final del Pleistoceno (de 40 a 30 mil años) encontramos animales que vinieron del frío y finalmente en el Holoceno los animales de bosque indican un tiempo benigno, más húmedo que el presente, hace unos seis mil años.

El que quiera saber más sobre los otros humanos que poblaron la península hace más de treinta mil años, qué animales los acompañaban, cómo se datan y sobre todo, las noticias más recientes sobre los yacimientos de Atapuerca y otros cuaternarios de la Península Ibérica no tiene más que pinchar en el enlace: www.atapuerca.com/octubre2012/index.html y seguir allí otros enlaces.

Aquí en Aragosaurus iremos dando cuenta también de nuestros progresos en las faunas del cuaternario español.

En la foto el cráneo de un castor como los que vivieron en Atapuerca hace entre un millón y medio millón de años (en los niveles inferiores de Gran Dolina y Sima del Elefante). Más fotos de cráneos en la Galería de Aragosaurus.