martes, septiembre 13, 2016

Los aragosaureros en las VII Jornadas internacionales sobre dinosaurios por investigadores del IUCA

Durante la semana pasada se celebraron las VII Jornadas internacionales sobre dinosaurios en Salas de los Infantes (Burgos). Se trata de un congreso que se celebra cada tres años, siendo una de las reuniones científicas más importantes en Europa sobre dinosaurios. Es un congreso organizado por el CAS y el Museo de Dinosaurios de Salas, en el que los aragosaureros hemos tenido un papel fundamental por la calidad y la cantidad de las novedades científicas que hemos presentado. Ahí va un breve resumen algunas de nuestras comunicaciones y ponencias.

Nuestro aragosaurero portugués Miguel Moreno desarrollo una de las ponencias invitadas al congreso. Se atrevió con un tema tan complicado como hablar de las técnicas usadas en el estudio de las cáscaras de huevo fósiles. Desde un punto de vista histórico fue indicando como cada nueva revolución y nuevos instrumentos suponían una mejora en la comprensión de la estructura de los huevos. Todo ello con ejemplos reales de su investigación. Muchos aprendimos sobre un tema complicado a priori

Se puede destacar el comunicación encabezada por Gloria Cuenca en el que demostró la gran variedad de mamíferos que había en la Península Ibérica en el tiempo de los dinosaurios. Eran de pequeño tamaño, pero muy diversos, de manera que en algunos yacimientos de Aragón se han encontrado más de 5 especies diferentes conocidos solo por su dientes. Algunas de estas especies han sido descritas por la UZ-IUCA en localidades turolenses como Aliaga, Castellote, Galve o Josa. En su ponen Gloria demuestra como la diversidad de los mamíferos ibéricos del tiempo de los dinosaurios es la mayor de Europa.

Una gran novedad fue la presento Jara Parrilla que estudio un fragmento de un cráneo de un cocodrilo marino de hace 130 millones de años procedentes de Obón. Pertenece a un grupo de cocodrilos que fue muy abundante en el Terciario llamados tetisuquios, pero desconocido en los niveles geológicos tan antiguos. Sería por tanto el cocodrilo marino tetisuquio mas antiguo del mundo y abre la posibilidad que estos cocodrilos aparecieran por primera vez en la Península ibérica.

Un trabajo superchulo fue el que lidero Antonio Alonso. Presento una investigación de los dientes aislados del yacimiento el Oterillo de Salas de los Infantes. En este yacimiento se encontró la carcasa semiarticulada de un gran saurópodo, en relación a esta carcasa estaban los dientes de terópodo que ha estudiado Tony. Esta asociación se suele relacionar con el carroñeo de los carnívoros sobre los esqueletos. Además identifica y estudia las marcas de dientes que se han encontrado en algunos de los huesos. Un trabajo bien chulo.

Otras de las grandes novedades del congreso ha sido la presentación por primera vez del cráneo de un dinosaurio rebaquisáurido del Cretácico Inferior de la Patagonia. Se trata de un ejemplar articulado que pertenece a una nueva especie sin describir, pero que presenta similitudes con dinosaurios ibéricos. El grupo dirigido por José Ignacio Canudo (IUCA-Museo de Ciencias Naturales de la UZ) excavo este ejemplar a finales hace 8 años y tras una larga preparación en el Museo de Zapala por primera vez se ha mostrado al resto de especialistas. Forma parte de un proyecto que estudia la conexión ibero-patagónica con dinosaurios en el Cretácico Inferior entre los 110 – 130 millones de años cuando se podía ir desde Aragón hasta la Patagonia sin necesidad de nadar.

Diego Castanera, nuestro aragosaurero alemán se atrevido con un yacimiento con unas enigmáticas icnitas del Berriasiense de Soria. Se trata del yacimiento de Serrantes donde se describió el icnotaxón Archaeornithipus meijidei y se asigno a aves. En la literatura ha habido polémica entre los que lo consideraban de ave y los que pensaban que era de un terópodo no aviano. Son icnitas, sin duda, interesantes al presentar un alto ángulo interdigitar y unos dedos muy estrechos. Por otra parte su tamaño es demasiado grande para los fósiles de Aves de la base del Cretácico. El tema no está cerrado, pero cabe la posibilidad que los caracteres más avianos puedan ser un artefacto tafonómico y no reflejen la morfología real del autopodo del pie.

Por último citar el trabajo de Pablo Navarro que se ha estrenado presentado una vértebra aislada de un reptil marino del Triásico superior en facies Keuper en Alpartir (Zaragoza). Es un fósil que hacía años estaba en el museo y que hasta ahora no había sido estudiado. Pablo lo ha clasificado eosauropterigido, lo que supone la primera cita de este grupo en esta parte de la Cordillera Ibérica. Esperemos que sea el primer resto de una línea de trabajo que hasta ahora no habíamos trabajado como es Triásico.