sábado, marzo 23, 2019

Iberodactylus, el pterosaurio más grande descubierto en la península Ibérica

Un equipo internacional liderado por Borja Holgado, investigador asociado al Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) con la participación del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, ha descrito la nueva especie de reptil volador Iberodactylus andreui. Se trata de un pterosaurio piscívoro de unos 4 metros de envergadura que vivió en la actual provincia de Teruel hace unos 125 millones de años. Es la tercera y más grande especie de este grupo que se describe en la península Ibérica.

El resto fósil que ha permitido describir la nueva especie fue hallado en un yacimiento de la localidad de Obón (unos 100 km al norte de la ciudad de Teruel) y consiste en la parte del morro del animal. Uno de los caracteres anatómicos distintivos de este pterosaurio es su cresta ósea, una protuberancia en la parte superior del cráneo. "La función de esta cresta no está clara, pero probablemente se trate de un carácter de dimorfismo sexual como se observa en otras especies de pterosaurios relacionadas con Iberodactylus", explica Borja Holgado, investigador asociado al ICP que lidera la investigación.

Los restos de pterosaurios son muy escasos en el registro fósil. Sus huesos son frágiles y huecos para facilitar el vuelo de animales tan grandes, y esto disminuye la probabilidad de que fosilicen. El holotipo, es decir el resto fósil que ha servido para describir la nueva especie Iberodactylus andreui, está depositado en las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza. El nombre específico hace referencia a Javier Andreu, descubridor del fósil.


Iberodactylus andreui era un pterosaurio de gran envergadura, se estima que con las alas extendidas medía unos cuatro metros de punta a punta, más que cualquier ave actual. Es la más grande de las tres especies que se han descrito en la Península Ibérica. Los pterosaurios fueron el primer grupo de vertebrados que desarrolló el vuelo activo. La estructura de sus alas era parecida a la de los murciélagos actuales, con una gran membrana sujetada por la extremidad anterior que les permitía propulsarse, pero con la diferencia que estaba sujetada por un dedo hipertrofiado y no por toda la mano como en los murciélagos.

El resto encontrado conserva algunos dientes que han permitido deducir su alimentación. "La premaxila presenta algunas hileras de dientes cónicos que nos indican que se alimentaba de peces", comenta Jose Ignacio Canudo, jefe del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza. Estudios recientes de las pequeñas abrasiones que dejan los alimentos en los dientes de los pterosaurios han revelado que dentro de este grupo había especies que se alimentaban de peces, mientras que otras cazaban vertebrados terrestres o insectos.

A pesar de que a menudo erróneamente se les llama "dinosaurios voladores", los pterosaurios no son dinosaurios, aunque están emparentados con ellos. Este grupo de reptiles surgió hace unos 228 millones de años, a finales del período Triásico, y dominó los cielos de la era Mesozoica durante más de 160 millones de años, extinguiéndose junto con los dinosaurios no avianos a finales del Cretácico, hace 66 millones de años. Actualmente se conocen un centenar de especies en todo el mundo que incluyen los animales voladores más grandes de todos los tiempos. Quetzalcoatlus, por ejemplo, se calcula que tenía 11 metros de envergadura, el tamaño de un pequeño avión.


berodactylus estaría emparentado con Hamipterus tianshanensis, una especie del Noroeste de China. Ambas especies han sido incluidas en una misma nueva familia, los Hamipteridae. La investigación también se centra en la evolución y diversificación del linaje Anhangueria, que incluye no sólo los hamiptéridos, sino también otros grandes pterosaurios piscívoros con cresta como Anhanguera piscator o Tropeognathus mesembrinus. El presente trabajo concluye que el origen de este linaje se situaría en las masas de tierra que hoy constituyen Eurasia.

La investigación ha sido publicada en la revista Scientific Reports. Está liderada por Borja Holgado, investigador asociado del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y del Museo Nacional de Río de Janeiro (Brasil) conjuntamente con investigadores del Gupo Aragosaurus-IUCA (Universidad de Zaragoza), el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, la Universidade Federal do Espírito Santo (Brasil) y la Universidad Politécnica de Valencia. Alexander Kellner, participante en la investigación y director del Museu Nacional ha querido puntualizar que “a pesar del terrible incendio que destruyó el edificio principal de nuestra institución, el Museu Nacional vive a través de investigaciones como ésta”.

Imagen principal: Recreación en vida de distintos ejemplares de la nueva especie Iberodactylus andreui (Hugo Salais-López, Metazoa Studio)

Artículo original: Holgado, B., Pêgas, R.V., Canudo, J. I., Fortuny, J., Rodrigues, T., Company, J., Kellner, A. W. A. (2019). On a new crested pterodactyloid from the Early Cretaceous of the Iberian Peninsula and the radiation of the clade Anhangueria. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-019-41280-4

El dinosaurio corredor de las montañas: una nueva especie descrita en la Patagonia (Argentina)

La Patagonia argentina es una región que está proporcionando continuamente hallazgos científicos relevantes en el panorama mundial de la paleontología de dinosaurios. En los últimos años, investigadores del Grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza han participado en la descripción de nuevas especies de dinosaurios patagónicos y el último caso es el de Mahuidacursor lipanglef, un nuevo ornitópodo recién publicado en la revista internacional Cretaceous Research. Se trata de un dinosaurio de talla mediana, herbívoro y poco común por sus características anatómicas. Este trabajo está liderado por la Dra. Penélope Cruzado-Caballero, investigadora del CONICET (y Universidad Nacional de Río Negro) de Argentina que realizó su tesis doctoral en la Universidad de Zaragoza, en colaboración con otro integrante actual del Grupo Aragosaurus-IUCA que es José Manuel Gasca, además de otros investigadores argentinos como Nacho Cerda del CONICET-UNRN, Leonardo Filippi del Museo “Argentino Urquiza” de Rincón de los Sauces y Alberto Garrido del Museo Olsacher de  Zapala.

En el norte de la Patagonia argentina, en afloramientos cretácicos del entorno de la ciudad de Rincón de los Sauces, provincia de Neuquén, el equipo del Museo “Argentino Urquiza” lleva realizando numerosos descubrimientos paleontológicos en los últimos años. En 2016, durante una salida de campo los técnicos del Museo de Rincón de los Sauces recolectaron unos fragmentos de huesos fósiles al pie de una pequeña loma donde afloran sedimentos de la Formación Bajo de la Carpa, de edad Santoniense (Cretácico Superior). Estos indicios dieron lugar posteriormente a la excavación de un esqueleto de dinosaurio articulado y exquisitamente preservado. Se trata de un esqueleto parcial que conserva vértebras cervicales, dorsales, costillas, cintura escapular y el brazo derecho casi completo. La apariencia general permitió desde un primer momento reconocer el ejemplar como perteneciente a un ornitópodo: un dinosaurio herbívoro, bípedo, de tamaño mediano y de aspecto grácil.

Los dinosaurios ornitópodos no son precisamente los dinosaurios más frecuentes en el registro fósil de Argentina, o al menos hasta ahora, ya que se conoce un mayor número de especies de otros tipos de dinosaurios herbívoros como los grandes saurópodos y también los terópodos (carnívoros) están mejor estudiados. Dentro de los dinosaurios ornitópodos, se conocen algunas especies de hadrosaurios (dinosaurios pico de pato) y también otras forman con características más primitivas y de menor tamaño que comúnmente se denominan “ornitópodos basales”. Dentro de este último grupo las relaciones de parentesco son confusas según el estado de conocimiento actual, ya que estos dinosaurios se parecen mucho entre sí y son sutiles las diferencias anatómicas que los caracterizan, es decir, son lo que se suelen llamarse formas muy conservativas. Sin embargo, descubrimientos recientes están permitiendo identificar la existencia de un grupo de ornitópodos basales que pudieron ser endémicos de Sudamérica (o quizá Gondwana) durante el Cretácico Superior y que comparten unas características anatómicas que son comunes entre sí pero diferenciadoras respecto a otros dinosaurios de parentesco cercano. 


Se ha interpretado que este grupo presenta un conjunto de modificaciones (principalmente en extremidades anteriores y posteriores) que pudieron ser biomecánicamente ventajosas a la hora de correr. Es posible que estas cualidades para ser corredores eficientes fueran determinantes para que este grupo de pequeños y medianos dinosaurios herbívoros tuvieran éxito y se diversificaran durante el Cretácico Superior en la región patagónica. Algunas de estas características relacionadas con adaptaciones a la carrera como la morfología especial del húmero se ha podido reconocer en la nueva especie Mahuidacursor lipanglef, cuyo nombre proveniente de la lengua mapuche, literalmente significa “corredor de las montañas” con “brazo ligero”.

La referencia completa del trabajo es:
Cruzado-Caballero, P., Gasca, J.M., Filippi, L.S., Cerda, I., Garrido, A.C. 2019. A new ornithopod dinosaur from the Santonian of Northern Patagonia (Rincón de los Sauces, Argentina). Cretaceous Research, 98, 211-229. DOI: 10.1016/j.cretres.2019.02.014
 

miércoles, marzo 20, 2019

El Antropoceno: ¿tiempo geológico o declaración política?


El Antropoceno es un concepto para expresar que la humanidad está cambiando el funcionamiento de la Tierra

La fuerza del concepto radica en su potencial para influir sobre la opinión pública y legitimar científicamente a las personas preocupadas por el cambio climático y la degradación ambiental. De ello hablará Alejandro Cearreta mañana jueves, 21 de Marzo a las 19 horas, en la Sala Pilar Sinués del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza
 

A partir de los años 1950 el impacto antrópico se ha convertido en un fenómeno global y acelerado en todo el mundo. La población humana se ha triplicado, y el consumo y la tecnología se han convertido en los factores determinantes de nuestra influencia sobre el medio ambiente. Estos procesos aparecen ya reflejados en el registro geológico en forma de sustancias contaminantes, empobrecimiento de los restos fósiles, velocidad de acumulación de sedimentos, nuevos materiales y tecnofósiles, etc.

El Antropoceno es un concepto muy efectivo para expresar que la humanidad está cambiando el funcionamiento de la Tierra. La fuerza del concepto radica en su potencial para influir sobre la opinión pública y legitimar científicamente a las personas preocupadas por el cambio climático y la degradación ambiental. El concepto desafía el punto de vista tradicional de la Geología que siempre ha mirado hacia el pasado. Tiene la capacidad de convertirse en la unidad más politizada de la Escala del Tiempo Geológico y llevar a la clasificación geológica formal a un terreno desconocido.


ALEJANDRO CEARRETA
Licenciado en Geología por la Universidad del País Vasco UPV/EHU (1983) y doctor en Geología por la University of Exeter, UK (1987). Profesor titular de Micropaleontología en el Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la UPV/EHU y profesor visitante en las universidades de São Paulo (Brasil) y Nacional Autónoma de México.

Responsable del Máster Universitario y del Programa de Doctorado en Cuaternario: Cambios Ambientales y Huella Humana. Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española para el Estudio del Cuaternario (AEQUA), miembro del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno de la Comisión Internacional de Estratigrafía desde 2010, y evaluador del 5º Informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (2013).

Responsable del Grupo de Investigación Harea-Geología Litoral, y especialista en Cambios en el nivel del mar y Transformación natural y antrópica de la zona costera. Investigador principal de numerosos proyectos de investigación y publicaciones nacionales e internacionales.

Iberodactylus, el pterosaurio más grande descubierto en la península Ibérica

Un equipo internacional liderado por Borja Holgado, investigador asociado al Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) con la participación del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, ha descrito la nueva especie de reptil volador Iberodactylus andreui. Se trata de un pterosaurio piscívoro de unos 4 metros de envergadura que vivió en la actual provincia de Teruel hace unos 125 millones de años. Es la tercera y más grande especie de este grupo que se describe en la península Ibérica.

El resto fósil que ha permitido describir la nueva especie fue hallado en un yacimiento de la localidad de Obón (unos 100 km al norte de la ciudad de Teruel) y consiste en la parte del morro del animal. Uno de los caracteres anatómicos distintivos de este pterosaurio es su cresta ósea, una protuberancia en la parte superior del cráneo. "La función de esta cresta no está clara, pero probablemente se trate de un carácter de dimorfismo sexual como se observa en otras especies de pterosaurios relacionadas con Iberodactylus", explica Borja Holgado, investigador asociado al ICP que lidera la investigación.

Los restos de pterosaurios son muy escasos en el registro fósil. Sus huesos son frágiles y huecos para facilitar el vuelo de animales tan grandes, y esto disminuye la probabilidad de que fosilicen. El holotipo, es decir el resto fósil que ha servido para describir la nueva especie Iberodactylus andreui, está depositado en las colecciones del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza. El nombre específico hace referencia a Javier Andreu, descubridor del fósil.


berodactylus andreui era un pterosaurio de gran envergadura, se estima que con las alas extendidas medía unos cuatro metros de punta a punta, más que cualquier ave actual. Es la más grande de las tres especies que se han descrito en la Península Ibérica. Los pterosaurios fueron el primer grupo de vertebrados que desarrolló el vuelo activo. La estructura de sus alas era parecida a la de los murciélagos actuales, con una gran membrana sujetada por la extremidad anterior que les permitía propulsarse, pero con la diferencia que estaba sujetada por un dedo hipertrofiado y no por toda la mano como en los murciélagos.

El resto encontrado conserva algunos dientes que han permitido deducir su alimentación. "La premaxila presenta algunas hileras de dientes cónicos que nos indican que se alimentaba de peces", comenta Jose Ignacio Canudo, jefe del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza. Estudios recientes de las pequeñas abrasiones que dejan los alimentos en los dientes de los pterosaurios han revelado que dentro de este grupo había especies que se alimentaban de peces, mientras que otras cazaban vertebrados terrestres o insectos.

A pesar de que a menudo erróneamente se les llama "dinosaurios voladores", los pterosaurios no son dinosaurios, aunque están emparentados con ellos. Este grupo de reptiles surgió hace unos 228 millones de años, a finales del período Triásico, y dominó los cielos de la era Mesozoica durante más de 160 millones de años, extinguiéndose junto con los dinosaurios no avianos a finales del Cretácico, hace 66 millones de años. Actualmente se conocen un centenar de especies en todo el mundo que incluyen los animales voladores más grandes de todos los tiempos. Quetzalcoatlus, por ejemplo, se calcula que tenía 11 metros de envergadura, el tamaño de un pequeño avión.


berodactylus estaría emparentado con Hamipterus tianshanensis, una especie del Noroeste de China. Ambas especies han sido incluidas en una misma nueva familia, los Hamipteridae. La investigación también se centra en la evolución y diversificación del linaje Anhangueria, que incluye no sólo los hamiptéridos, sino también otros grandes pterosaurios piscívoros con cresta como Anhanguera piscator o Tropeognathus mesembrinus. El presente trabajo concluye que el origen de este linaje se situaría en las masas de tierra que hoy constituyen Eurasia.

La investigación ha sido publicada en la revista Scientific Reports. Está liderada por Borja Holgado, investigador asociado del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) y del Museo Nacional de Río de Janeiro (Brasil) conjuntamente con investigadores del Gupo Aragosaurus-IUCA (Universidad de Zaragoza), el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza, la Universidade Federal do Espírito Santo (Brasil) y la Universidad Politécnica de Valencia. Alexander Kellner, participante en la investigación y director del Museu Nacional ha querido puntualizar que “a pesar del terrible incendio que destruyó el edificio principal de nuestra institución, el Museu Nacional vive a través de investigaciones como ésta”.

Imagen principal: Recreación en vida de distintos ejemplares de la nueva especie Iberodactylus andreui (Hugo Salais-López, Metazoa Studio)

Artículo original: Holgado, B., Pêgas, R.V., Canudo, J. I., Fortuny, J., Rodrigues, T., Company, J., Kellner, A. W. A. (2019). On a new crested pterodactyloid from the Early Cretaceous of the Iberian Peninsula and the radiation of the clade Anhangueria. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-019-41280-4

martes, marzo 05, 2019

University of California is seeking a postdoctoral scholar to carry out research on a NSF-funded

The Department of Earth Sciences at the University of California at Santa Barbara is seeking a postdoctoral scholar to carry out research on a NSF-funded project: "Using organic carbon isotopes of single microfossils to illuminate Proterozoic eukaryotic ecosystems ”. The project will be carried out at UCSB, Syracuse University, and Williams College.

Basic Qualifications: Applicants must have completed all requirements for a PhD (or equivalent) except the dissertation at the time of application.

Additional Qualifications: 1 year PhD research experience in stable isotope geochemistry and/or micropaleontology. PhD conferral at the time of appointment required.

Preferred Qualifications: Research interest and experience in studying isotopes, the habitats and metabolisms of early eukaryotes, and microfossil picking. Be able to analyze bulk, kerogen, and fossil samples that span the history of Proterozoic eukaryotes. Excellent interpersonal and communication skills to work independently, under direction and also collaboratively within a multidisciplinary research teams.

Important details: The fellowship is for 2 years and also includes funds for travel to conferences. For primary consideration apply by April 15, 2019. Open until filled. Position is expected to begin on August 1, 2019. 


To apply, please upload a cover letter, CV, Research Background and Interest Letter, no more than three publications (optional), and contact information for three references to: https://recruit.ap.ucsb.edu/JPF01469. Email Susannah Porter at porter@geol.ucsb.edu for any questions related to the position.

Project details: Recent advances in NanoEA-IRMS now allow us to reliably measure the carbon isotopic composition of a single organic microfossil and compare that value to the bulk δ13C. We seek to use this new technique to explore how organic carbon isotopes can illuminate two persistent unknowns in the Proterozoic Earth-life system: What were the habitats and metabolisms of early eukaryotes? What can single microfossil δ13C reveal about the controls on bulk δ13Corg in the Proterozoic stratigraphic record? We will approach these questions by analyzing bulk, kerogen, and fossil δ13Corg samples from four fossiliferous units that span the history of Proterozoic eukaryotes. The Postdoctoral Fellow will lead the research efforts, overseen by all three PIs. They will be responsible for macerating fossiliferous samples and microfossil picking, and will run many of the δ13Corg analyses (at Syracuse University). They will be a primary participant in data analysis and interpretation, manuscript preparation, and research dissemination. They will also help the PIs develop educational initiatives, and mentor undergraduate research assistants from Williams, Syracuse, and/or UCSB.

The University is especially interested in candidates who can contribute to the diversity and excellence of the academic community through research, teaching and service as appropriate to the position.

miércoles, febrero 27, 2019

Are you interested in outreach and education in paleontology?

Are you interested in outreach and education in paleontology?

The Paleontological Society offers outreach and education grants to support activities involving educational outreach and community engagement in paleontology.

Potentially fundable projects include (but are not limited to):
- opportunities for undergraduates to become involved in paleontological outreach
- development of new educational “apps” or technologies
- production of educational materials that could be distributed more widely
- field trips to fossil sites and/or museums for teachers and pre-college students
- educator training and curriculum development
- participation in local community initiatives
- development of educational materials for classroom use
- website or other online material development

Amount of grant
Up to $2,500 per grant

Deadline
Friday March 2, 2019

To learn more, please see:
http://paleosoc.org/grants-and-awards/paleontological-society-outreach-and-education-grant/

Questions?
Please email Rowan Lockwood (rxlock@wm.edu) rather than replying to Paleonet.

martes, febrero 26, 2019

9th interdisciplinary course SCIENCE & PAST

The Environmental Sciences Institute (IUCA) of the University of Zaragoza is organizing the 9th interdisciplinary course SCIENCE & PAST, to be held in Zaragoza (Spain) on March 13-15, 2019.
 

This edition "Science and Past: Studying and Preserving Organic and Biomaterial Heritage" is focused on the development and use of scientific techniques in order to extract archaeological, historical and conservation information from organic and biomaterials belonging to our cultural heritage. In this edition, special focus will be given on understand and preserve these type of materials through an in-depth scientific approach.

The lectures are addressed to students, researchers and professionals in chemistry, physics, geology, biology, archaeology, conservation science, palaeontology, etc., to acquire a solid knowledge on the state of art of this topic, applied to the study, safeguarding, conservation and authentication of material heritage.

DOWNLOAD PROGRAM (FINAL PROGRAM)


REGISTRATION
Please use this on-line registration form for the registration

Registration fees:
Early registration (until February 27th, 2019): 80 € students; 150 € seniors.
Late registration (from February 28th, 2019): 100 € students; 200 € seniors.

Students form the University or Zaragoza: 20 €

More information: http://iuca.unizar.es/noticia/science-and-past-studying-and-preserving-organic-and-biomaterial-heritage/

jueves, febrero 21, 2019

Timefulness. Now thinking like a geologist can help save de world

Un libro para leer que nos recomienda la aragosaurera Gloria Cuenca Leer las rocas, leer el tiempo, cómo pensar como un geólogo puede ayudar a salvar la sociedad, la economía y la cultura humanas. De la autora Marcia Bjornerud. En inglés Timefulness. Now thinking like a geologist can help save de world.

Esta profesora de geología y estudios ambientales de la universidad de Lawrence, en Wisconsin, Estados Unidos, es la autora de varios libros sobre cómo la geología puede ayudar a leer el paisaje, entendiendo lo que nos “dicen” las rocas.


Sus libros, bien conocidos por el público de lengua inglesa,
•    El planeta azul: una introducción a la ciencia del sistema de la Tierra,
•    el libro de divulgación de las ciencias de la tierra: Leyendo las Rocas, la autobiografía de la Tierra (Reading the Rocks: The Autobiography of the Earth)
•    y el libro recientemente publicado, Tiempo (Timefulness): Cómo pensar como un geólogo puede ayudar a salvar el mundo.


Todavía no he tenido el placer de leer los dos primeros; el tercero sí. Y he descubierto que es una joya que ayuda a entender el papel de las ciencias ambientales, el papel de la vida y la profundidad del tiempo en nuestro planeta.
El principal objetivo de la autora es transmitir a los lectores que conocer los ritmos temporales de la tierra es importante para nuestra supervivencia planetaria.


Pero reconoce la autora que la geología sufre de una falta de comprensión por el público general que generalmente la asocia a museos polvorientos o a voraces mineros y petroleros. Para ella la geología es una ciencia intelectual, activa, dinámica, vibrante, que nos capacita a enfocar y desenfocar la escala del tiempo para ver paisajes desaparecidos y el corazón de la tierra que nunca podrán ser vistos directamente.


La autora asegura que la tierra nos habla desde cada roca, cada montaña, cada ser, cada ecosistema, desde el ser invisible del nanocosmos a los grandes vertebrados como somos nosotros. La esencia de la vida está en nuestro planeta y descubrirla es descubrirnos a nosotros mismos. Tenemos que comenzar a pensar dice la profesora Bjornerud, como una montaña, tomando conciencia desde su formación a todo el complejo de seres que la habitan y que acabarán por erosionarla y desgastarla y formar parte de otras montañas.


El futuro está en pensar como un geólogo. Pero no pensando que somos los seres que llegaron en el último minuto sino como seres que tienen sus profundas raíces en el árbol de la vida. Pensar como un geólogo puede ayudar a salvar el futuro de la sociedad, la economía y la cultura humanas porque el pensamiento a largo plazo que nos revela el conocimiento y el estudio de la tierra es necesario para aprender a planificar a largo plazo y tener argumentos para protestar ante el cortoplacismo al que estamos sometidos en este momento por inversores, jugadores de bolsa, votantes e intereses corporativos.


 Se puede conseguir en Amazon:  https://www.amazon.com/Timefulness-Thinking-Like-Geologist-World/dp/0691181209