viernes, febrero 10, 2012

Los estudios de microfauna datan los primeros fósiles humanos de Europa entre 1,2 y 1,5 millones de años

En Atapuerca, en los niveles inferiores del yacimiento de la Sima del Elefante (TELRU), se encontraron en el año 2007 los fósiles humanos más antiguos de Europa. Lo supimos enseguida los que investigamos sobre la microfauna de Atapuerca.

Los restos fósiles más diminutos, que precisan ser “excavados” mediante la técnica del lavado-tamizado en el rio Arlanzón, son la “microfauna”—pequeños mamíferos, anfibios, reptiles, aves, peces”—. Encontrados junto a los grandes mamíferos y los fósiles humanos en TELRU, datan estos humanos entre 1,2 y 1,5 millones de años.

¿Cómo saber la edad de los niveles infereriores de la Sima del Elefante de Atapuerca con microfauna?

En bioestratigrafía se ordenan los fósiles en secuencias estratigráficas. La herramienta es la aparición-extinción y la asociación. Sabemos que las especies biológicas evolucionan, por tanto son únicas. Cuando una especie desaparece, lo hace para siempre. Hay especies que pueden durar hasta dos millones de años. Sin embargo algunas especies de pequeños mamíferos evolucionan con rapidez, tienen una gran capacidad de reproducción y suelen durar “sólo” unos cientos de miles de años. Esto unido a que constituyen el alimento preferido de las aves rapaces nocturnas, que apenas los digieren o modifican muy poco, hace que los micromamíferos sean los fósiles más abundantes en las cuevas de Atapuerca, donde seguramente las rapaces, al igual que hacen hoy en día, utilizarían las fisuras y grietas de la Sierra como reposaderos a cuyo pie se acumularían las egagrópilas, rebosantes de los diminutos huesos de roedores, insectívoros, aves y algún que otro anfibio o reptil que no pudieron digerir.

La microfauna de TELRU es “antigua”. Algunas especies aparecieron hace cerca de tres millones de años, cuando las condiciones climáticas, anteriores a los tiempos glaciares, permitían la existencia de faunas cálidas. Gran parte desaparece hace alrededor de 1,2 millones de años. Ya tenemos fechas, 3 a 1,2 millones de años ¿cómo precisar más? Hace algo menos de dos millones de años aparecen unos roedores, Allophaiomys, mejor adaptados a comer las abrasivas hierbas de medios abiertos que van dominando el paisaje a medida que la temperatura se enfría. Las especies se suceden rápidamente, y hace alrededor de 1,5 millones de años se multiplican, encontrando hasta tres en un mismo yacimiento. Hace alrededor de 1,2 millones de años Allophaiomys es sustituido por Microtus, un roedor adaptado a una dieta aún más abrasiva.
En los niveles inferiores de la Sima del Elefante encontramos la asociación de tres especies de Allophaiomys y especies arcaicas como las musarañas gigantes y Castillomys –ratones que querían dejar el bosque. Estas especies faltan en el cercano yacimiento de Gran Dolina (su parte inferior tiene cerca de 1 millón de años), donde se han extinguido.

Por tanto, los primeros fósiles humanos de la Sima del Elefante tienen entre 1,5 y 1,2 millones de años.

El que quiera saber más puede leer el artículo, en inglés, está publicado “online” en la revista Quaternary International:
Cuenca-Bescós, G., Rofes, J., López-García, J-M., Blain, H.-A., Rabal-Garcés, R., Sauqué, V., Arsuaga, J.L., Bermúdez de Castro, J.M., Carbonell, E. 2012. The small mammals of Sima del Elefante (Atapuerca, Spain) and the first entrance of Homo in Western Europe. Quaternary International, DOI: 10.1016/j.quaint.2011.12.012. Indice de Impacto (JCR): 1,768.

Para más información sobre el yacimiento de la Sima del Elefante de Atapuerca consultar nuestra bibliografía y los trabajos de otros aragosaureros como Juan Rofes, Juanma López, Hugo Blain, María Melero…

lunes, febrero 06, 2012

Beca para hacer la tesis en foraminíferos fósiles

Se solicitan candidatos para una beca FPI del Ministerio de Economía y Competetividad de España, con el fin de realizar una tesis doctoral en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza.

La beca se enmarca dentro del proyecto del Ministerio de Economía y Competitividad con cofinanciación FEDER nºref. CGL2011-23077: "Análisis biocronológico, paleoambiental y de eventos del Paleógeno basados en foraminíferos".

Los detalles de la convocatoria y el procedimiento a seguir por los candidatos se encuentran en la página web del Ministerio de Economía y Competitividad. Dado que el plazo de presentación de las solicitudes finaliza el próximo 23 de febrero, se recomienda que los interesados se pongan en contacto con el director del Proyecto (Ignacio Arenillas ias@unizar.es). Información más detallada sobre las actividades del Grupo de Micropaleontología de la Universidad de Zaragoza puede encontrarse en http://wzar.unizar.es/perso/emolina/grupo.html

sábado, febrero 04, 2012

Evidencias de carroñeo de oso de las cavernas sobre otros individuos de su especie

El oso de las cavernas (Ursus spelaeus) es uno de los mamíferos pleistocenos mejor conocidos debido a la enorme cantidad de restos fósiles descubiertos en miles de cuevas de toda Europa. Gracias a este amplio registro fósil se han podido estudiar diferentes aspectos de su morfometría y su paleobiología (dieta, comportamiento, genética, etc.) así como las causas que llevaron a su extinción.

Debido al tipo de dentición y a su excesivo desgaste, tradicionalmente se ha considerado a la especie
Ursus spelaeus como un animal de hábitos vegetarianos. Estudios sobre la geoquímica isotópica de los osos de las cavernas apoyan esta hipótesis, sin embargo recientes trabajos sobre su ecomorfología consideran que se trataría de una especie predominantemente omnívora. Por otra parte, estudios de las marcas de dientes de carnívoros encontradas en muchos restos de diferentes poblaciones de Ursus spelaeus parecen atribuirles un comportamiento también carroñero.

Este es el caso de un trabajo que acaba de publicarse en la revista Lethaia y que ha sido liderado por Raquel Rabal Garcés, del grupo Aragosaurus. En él se lleva a cabo un estudio detallado sobre las marcas de dientes registradas en los huesos largos de los osos de las cavernas del yacimiento de Coro Tracito (Tella, Huesca). Se trata del único yacimiento monoespecífico de Ursus spelaeus del Pirineo aragonés y el yacimiento de esta especie situado a mayor altitud de la Península Ibérica (1600 m). Colaboran en este trabajo Gloria Cuenca Bescós y José Ignacio Canudo (del grupo Aragosaurus) y Trinidad de Torres de la Universidad Politécnica de Madrid.

En el trabajo se analizan tanto el tipo de marcas como sus dimensiones. La mayor abundancia corresponde a las marcas tipo perforación sobre las epífisis de los huesos largos (marcas C en la foto), además de surcos y muescas asociadas a fracturas. El patrón de mordeduras de Coro Tracito es similar al descrito en otros yacimientos monoespecíficos de osos de las cavernas de la Península Ibérica y diferente a yacimientos con presencia de otros carnívoros. Por otra parte, este patrón se relaciona mucho mejor con el patrón de alteración ósea que dejan los osos actuales, que con el de otros carnívoros como lobos, leones o hienas. Además, el gran tamaño de estas marcas indica que los dientes del animal que las produjo tenían que ser de gran tamaño. Así, el conjunto de datos obtenidos apuntan a los propios osos de las cavernas como los principales agentes de las marcas de carroñeo de la población de Coro Tracito.

Con esto no se descarta que la dieta del oso de las cavernas sea principalmente herbívora, pero sí que se aporta un dato más sobre su tipo de alimentación. Una posibilidad sería que el consumo de carcasas de animales, en este caso, de sus propios congéneres, fuera un aporte puntual a su dieta en periodos de mayor necesidad de aporte calórico (cuando salen del periodo de inactividad invernal). Esperamos que futuros trabajos clarifiquen todavía más este y otros aspectos de la biología de esta especie extinta de úrsidos.

La referencia del trabajo que se puede bajar gratis es:
Rabal-Garcés, R., Cuenca-Bescós, G., Canudo, J.I. & de Torres, T. 2011: Was the European cave bear an occasional scavenger? Lethaia, Vol. 45, pp. 96–108.

viernes, febrero 03, 2012

Boicot a Elsevier

En los últimos meses hay un movimiento entre los científicos de crítica a las grandes editoriales científicas por su política de precios y condiciones abusivas. Nos acabamos de enterar de una iniciativa de boicot organizada por Timothy Gowers, matemático de la Universidad de Cambridge y medallista Fields: http://gowers.wordpress.com/2012/01/21/elsevier-my-part-in-its-downfall/

Por ahora más de 3000 investigadores de todas las áreas de conocimiento han firmado el manifiesto publicado en The Cost of Knowledge que pide que no se publique, revise o se haga ningún trabajo editorial de ningún tipo para Elsevier: http://thecostofknowledge.com/

jueves, febrero 02, 2012

El lagarto cretácico que se subía a los árboles

Los investigadores Arnau Bolet del ICP y Susan E. Evans del University College of London han publicado recientemente un interesante trabajo en Special Papers in Palaeontology sobre Scandensia ciervensis. Se trata de un lagarto encontrado en el yacimiento del Cretácico Inferior de Las Hoyas (Cuenca). En este trabajo describen un ejemplar donde se han podido describir los osteodermos de su piel. Os adjuntamos parte de la nota de prensa del ICP.

El yacimiento de Las Hoyas es uno de los lugares donde se han encontrado los mejores especímenes de lagartos fósiles articulados de Europa. En este yacimiento se conocen hasta cinco especies, entre las que Scandensia ciervensis es la más peculiar. El estudio que acaba de publicarse se basa en un ejemplar adulto que presenta osteodermos y además los miembros posteriores son característicos. Se ha observado que tenían el cuarto metatarso especialmente robusto así como las penúltimas falanges formando un arco pronunciado, caracteres que hacen pensar que en una adaptación por la escalada en troncos y ramas de árboles. Los osteodermos que presentan en la parte ventral y dorsal, y quizás en los laterales, es uno de los caracteres que sugiere una posición para Scandensia ciervensis más avanzada en la diversificación de los escamosos, concretamente entre las primeras formas de scleroglossa, poco después de la divergencia entre las iguanas y el resto de lagartos.

Arnau Bolet, investigador del ICP y primer autor del artículo, comenta que “poder trabajar con esqueletos articulados prácticamente enteros es todo un lujo. Fuera de yacimientos de preservación excepcional, como es el caso de Las Hoyas, normalmente sólo se dispone de una colección de huesos desarticulados, rotos y mezclados con otros taxones. Por otro lado, los lagartos mesozoicos son bastante escasos, y los pocos ejemplares que se encuentran aportan una información muy valiosa sobre los primeros pasos evolutivos del grupo. El hallazgo de un segundo ejemplar articulado de Scandensia ciervensis nos confirma, por ejemplo, que este taxón presenta adaptaciones para subir a los árboles, como son las falanges arqueadas de manos y pies o la presencia de unos pequeños osteodermos laterales que habrían permitido que el animal “se aplanara” contra la superficie del substrato.”

De hecho, estas adaptaciones se encuentran en algunos lagartos modernos que curiosamente no están directamente emparentados con Scandensia, lo que indicaría que estos caracteres se habrían desarrollado de manera independiente en diferentes taxones. Este segundo ejemplar ha permitido también analizar la variabilidad de algunos caracteres dentro de la especie, cosa que puede ayudar a determinar un posible dimorfismo sexual o variaciones a medida que un individuo se hace adulto.

+ info Bolet, A. & Evans, S.E. (2011). New material of the enigmatic Scandensia, an Early Cretaceous lizard from the Iberian Peninsula. Special Papers in Palaeontology 86: 99-108

lunes, enero 30, 2012

Un compañero para el saurópodo Tastavinsaurus


Acaba de publicarse en la revista paleontológica Cretaceous Research la descripción de un segundo ejemplar del dinosaurio saurópodo Tastavinsaurus. El ejemplar proviene del Aptiense inferior de la localidad de El Castellar (Teruel). El primer ejemplar fue excavado por nuestro equipo en Peñarroya de Tastavins (Teruel) en la década de los 90 y descrito en el año 2008 en la prestigiosa revista Journal of Vertebrate Paleontology. En su momento fue el saurópodo más completo del Cretácico Inferior europeo.

El estudio de Tastavinsaurus fue objeto de la tesis doctoral del entonces aragosaurero Rafael Royo-Torres (en una foto del Diario de Teruel) y actual miembro de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. A partir de la información obtenida por nuestro equipo Aragosaurus se construyo la sede de Territorio Dinópolis "Inhospitak". El nombre completo del dinosaurio, Tastavinsaurus sanzi, hace referencia al río Tastavins (catador de vinos) y a José Luis Sanz, paleontólogo español especialista en dinosaurios.

Este segundo ejemplar fue encontrado en el año 2004 en un camino forestal de El Castellar. Ha sido preparado en la Fundación a lo largo de esta década. Es un ejemplar más incompleto y peor conservado que el holotipo, pero presenta elementos anatómicos no conocidos anteriormente, lo que lo hace muy interesante. Se ha recuperado el radio, varias costillas, el miembro posterior completo y parte de la cintura pélvica (pubis e isquion). Son precisamente la presencia de algunos caracteres diagnósticos en la cintura pélvica lo que ha hecho asignar a este saurópodo a Tastavinsarus.

Además de una amplia descripción de los huesos, nuestros colegas realizan un profundo estudio filogenético de Tastavinsaurus lo que les permite reforzar la posición de este taxón dentro de los Titanosauriformes, tal y como apuntamos en la descripción original del taxón (Canudo et al., 2008). Además identifican varios taxones norteamericanos junto a Tastavinsaurus que se incluirían en Lauriasiformes. Este nuevo trabajo sitúa a este clado en la base de la radiación de los Titanosauriformes y no fuera de él como se había considerado. Ahora solo falta encontrar un cráneo de este grupo para conocer bien su esqueleto completo, vamos a ver si tenemos suerte alguno de los equipos que trabajamos en los yacimientos turolenses.

La referencia completa es Royo-Torres, R., Cobos, A., Alcalá, L. (2012): A new specimen of the Cretaceous sauropod Tastavinsaurus sanzi from El Castellar (Teruel, Spain), and a phylogenetic analysis of the Laurasiformes. Cretaceous Research 34: 61-83.

domingo, enero 29, 2012

Puesto de trabajo en el Smithsonian para invertebrados fósiles

Postdoctoral/Sabbatical Fellowship, Paleobiology Department Smithsonian Institution National Museum of Natural History, Washington, D. C.
Posting Date: January 2012. Closing Date: 31 March 2012

Applications are invited for a two-year Research Fellowship (postdoctoral or sabbatical) in Echinoderm or Bryozoan Paleontology. This appointment provides salary ($45 K/yr), benefits, and a modest research/travel allowance ($2.5 K/yr). The successful applicant will be expected to conduct independent macroevolutionary and/or macroecological research including but not limited to systematics, paleoecology, functional biology, etc., and involving NMNH echinoderm or bryozoan collections. The awardee also will be expected to be involved in the scholarly activities of the department. Priority will be given to proposals that contribute to the curation of NMNH fossil echinoderm or fossil bryozoan collections.

Information about the Paleobiology Department can be found at http://www.nmnh.si.edu/paleo//index.html. Information about the collections can be found at http://collections.mnh.si.edu/search/paleo/.

Applicants should have a proven record of research accomplishment and knowledge of fossil echinoderms or fossil bryozoans. For postdoctoral awards, a Ph.D. is required before 31 September 2012. To apply, send (1) curriculum vitae; (2) copies of recent publications (maximum of three); (3) proposed research for the two-year interval (5 double-spaced pages max); and (4) two letters of reference. Application materials should be received by 31 March 2012, and addressed to:

Invertebrate Paleontology Research Fellowship Selection Committee Department of Paleobiology, MRC-121. Smithsonian Institution PO Box 37012. National Museum of Natural History
Washington D.C. 20013-7012, U.S.A.

viernes, enero 27, 2012

Un nuevo caballo del Mioceno Superior


Nuestros colega del ICP han descrito una nueva especie de Anchiterium en el Mioceno Superior del Abocador de Can Mata, en els Hostalests de Pierola. Anchiterium es un pequeño equido bien representado en diferentes localidades del Mioceno ibérico, pero el nuevo Anchiterium presenta caracteres dentales únicos. El trabajo se ha publicado en la revista francesa Comptes Rendus Palevol. Os adjuntamos parte de la nota que ha preparado el ICP.

Los équidos pertenecientes al género Anchitherium eran morfológicamente distintos a los caballos actuales. Una de las principales diferencias era que presentaban extremidades tridáctilas. También cabe destacar su menor tamaño y una morfología dental totalmente distinta. La mayoría de especies pertenecientes a este género eran équidos pequeños y robustos, así como poco corredores, lo que facilitaría su supervivencia en hábitats de bosque cerrado.

Los restos de una nueva especie de équido extinto, Anchitherium nievei, del Mioceno Superior (hace unos 12 millones de años) fueron descubiertos en tres localidades de Abocator de Can Mata. Este taxón se diferencia de otras especies endémicas de Anchitherium propias de cuencas interiores de la Península Ibérica principalmente por la forma y el tamaño de sus dientes: por un lado presenta una marcada bunodoncia (coronas dentales bajas) y sus piezas dentales son de pequeño tamaño. El descubrimiento de esta nueva especie no sólo nos habla de la evolución de este género, sino también de las condiciones ambientales de la región en su época. El artículo lo lidera Cheyenn Rotgers, investigadora colaboradora del ICP, junto con otros investigadores de este centro. A. nievei recibe este nombre en honor de la paleontóloga Nieves López Martínez, quien hasta su fallecimiento en diciembre de 2010 era miembro del Comité Científico Asesor del ICP.

Las variaciones en el tamaño de la dentición de las diferentes especies del género Anchitherium estarían asociadas con las variaciones en el tipo de vegetación dónde vivían, que a su vez obedecerían a las diferencias climáticas en las distintas áreas y períodos. Desde el punto de vista paleoambiental, la presencia de este nuevo taxón más pequeño encaja bien con investigaciones previas que indicaban que la zona del Abocador de Can Mata contaba con un hábitat boscoso relativamente cerrado y húmedo, muy distinto al del resto de las cuencas ibéricas y mucho más similar al de las localidades francesas y alemanas de su misma época. Prueba de ello es que durante la misma época, en la mayor parte de la península, las diferentes especies de Anchitherium poseían una dentición grande con coronas altas y un mayor tamaño corporal.

+ info Rotgers, C., Alba, D.M., Robles, J.M., Casanovas-Vilar, I., Galindo, J., Bertó, J.V. & Moyà-Solà, S. (2011). A new species of Anchitherium (Equidae: Anchitheriinae) from the Middle Miocene of Abocador de Can Mata (Vallès-Penedès Basin, NE Iberian Peninsula). Comptes Rendus Palevol 10: 567-576.