domingo, noviembre 16, 2008

Protegido un yacimiento con estromatolitos de las Baleares

Las Baleares tienen un registro fósil bastante escaso, pero sumamente interesante como son los arrecifes del Mioceno. Es una buena noticia los esfuerzos que se hagan en conservarlos, tal y como hemos conocido recientemente de un afloramiento con gran cantidad de estromotalitos cerca del palacio de Marivent. Estamos acostumbrados a que se protejan yacimientos de vertebrados, pero es más raro la protección de yacimientos con organismos tan sencillos como las construcciones de estromatolitos. Os adjuntamos algunos estractos de la noticia.

El Instituto Geológico y Minero de España ha impulsado la iniciativa de proteger los montículos de estromatolitos de Porto Pi, situados en el acantilado que hay frente al Palacio de Marivent. Además se han incluido en el Inventario del Patrimonio Geológico e Hidrogeológico de Baleares. Esta iniciativa se ha propuesto en en las primeras Jornadas de Patrimonio Geológico de las Islas Baleares organizadas por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en colaboración con la Consellería de Medio Ambiente del Govern, la pasada semana.

En el caso del de Porto Pi, el afloramiento se formó hace seis millones de años, cuando la isla de Mallorca estaba rodeada de arrecifes de coral y bañada por un mar poco profundo y mucho más cálido. Estos montículos, formados por láminas de roca carbonatada como producto de la actividad metabólica de microorganismos (cianobacterias y algas cianofíceas principalmente) aparecen en el registro fósil desde hace 3.500 millones de años, fecha que dan los geólogos para la aparición de la vida en la Tierra. Aquellas primitivas formas de vida del Proterozoico fueron las responsables del cambio ambiental que permitió el desarrollo de formas de vida más especializadas en el planeta, al ser los primeros en desprender oxígeno a la atmósfera terrestre y los primeros en reciclar carbono.

El afloramiento de Porto Pí presenta "domos" (montículos) de hasta cuatro metros de alto y 1,5 de ancho, que constituyen uno de los ejemplos fósiles mejor preservados de Europa, que se remontan a tiempos más cálidos del pasado que se asemejan a la costa occidental de Australia o el Mar Rojo, donde estas formaciones continúan generándose.