sábado, diciembre 06, 2008

Cuando la mala politica se introduce en la arqueología

En el País Digital acaba de publicarse un reportaje sobre el famoso yacimiento Iruña-Veleia, que cubrio las portadas hace unos años por haberse inscripciones de euskera piezas arqueológicas recuperadas en este yacimiento romana. Os recomendamos que leaís el reportaje, pero os apuntamos algunas pinceladas.

Los fraudes en ciencia en general y en arqueología en particular son raros, pero los que se han detectado son de una gran transcendencia. Si se confirma el de este yacimiento puede llegar a ser uno de los de obligada cita en el futuro. Iruña-Veleia es un yacimiento romano de especial riqueña que comenzó a excavarse a comienzos de la década de los XIX. La sorpresa fe cuando el arqueólogo director de la actuación dió a conocer el descubrimiento de las inscripciones del euskera (la cuna del euskera), así como inscripciones como la de la foto de unos crucificados con la palabra RIP.

Cuando un descubrimiento está fuera de tiempo y luga hay que tener especial cuidado, sobre todo si sucede como éste con gran poder mediático. El salto del lógico descubro-contrasto-anuncio al aventurado descubro-anuncio-y ya contrastaré es el que produce todas las distorsiones en este caso. Desde el comienzo, los especialistas tuvieron muchas reticencias para creerse el descubrimiento. Se formó una comisión de expertos, que dictaminó que eran falsificaciones. La cuna del euskera se trata aparentemente un fraude.

La Diputación foral de Alava ha efectuado una denuncia a la empresa encargada de las excavaciones. Se trata de conocer la verdad del asunto y quién o quiénes hicieron la falsificación. Se habla de algunos integrantes de la excavación, pero independientemente quién fisicamente haya hecho el fraude, se trata de una actuación colectiva en que unos por intereses mediáticos o por intereses mal llamados políticos han hecho crecer este supuesto descubrimiento como la cuna del euskera.

Que bueno es que el científico se pudierá abstraer siempre del entorno mediático que le rodea, pero eso no nos engañemo no es posible, pero afortunadamente existen mecanismos de autocontrol en la ciencia que permite descubrir la verdad antes o después, y estos fraudes se quedan en menos titulares de prensa.