sábado, julio 18, 2009

Nueva información sobre el gigantesco saurópdo de El Oterillo

Nuestra compañeros del CAS acaban de publicar un trabajo sobre las vértebras caudales del Saurópodo de El Oterillo. Este trabajo forma parte de las contribuciones a las recientemente publicadas Actas de las IV Jornadas Internacionales sobre Paleontología de Dinosaurios y su Entorno que ha editado el CAS. El saurópodo de El Oterillo II es un ejemplar de gran tamaño que desde hace unos años se está estudiando, y este trabajo es una primera contribución para clarificar su posición anatómica.

El descubrimiento del saurópodo El Oterillo II forma parte de las actuaciones del Colectivo Arqueológico-Paleontológico Salense y del Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes en el estudio de la biodiversidad de los vertebrados mesozoicos en el Cretácico de esta parte de la Península Ibérica. Hasta el momento se han realizado tres campañas de excavación en el yacimiento de El Oterillo II (2004- 2006) que han proporcionado más de 300 restos fósiles craneales (dientes) y postcraneales de dinosaurios, dientes de cocodrilos y “peces” óseos (Osteichtyes). Varios de los restos postcraneales de dinosaurios pertenecen a hipsilofodóntidos; los dientes en cambio corresponden a tres terópodos distintos, uno de los cuales es seguramente un espinosáurido. Pero sin dudas, el material más significativo extraído de El Oterillo II es el saurópodo.

Los primeros restos de este ejemplar afloraron por un proceso erosivo intenso, por lo que el planteamiento inicial de la intervención paleontológica fue evitar la destrucción del yacimiento. El ejemplar, de gran tamaño, resultó estar parcialmente articulado. Las piezas esqueléticas recuperadas hasta el momento son un diente, varias vértebras cervicales (el número exacto se desconoce, por estar sin preparar), una vértebra dorsal, una vértebra sacra, nueve vértebras caudales, costillas dorsales (número por precisar) y siete arcos hemales, las dos escápulas, los dos ísquiones y los dos pubis. La mayor parte de los huesos se conservan completos y con una buena conservación.

Más información en Aragosaurus