lunes, septiembre 12, 2011

Australopithecus sediba: el australopiteco más humano


El 15 de agosto de 2008, Matthew Berger, el hijo de nueve años del paleoantropólogo estadounidense Lee Berger, encontró en el yacimiento de Malapa (Gauteng, República de Sudáfrica) los primeros fósiles de los esqueletos parciales de dos homínidos: un macho juvenil y una hembra adulta. El esqueleto parcial del individuo juvenil incluye el cráneo, muy completo, la mandíbula y restos del esqueleto postcraneal, especialmente partes de la pelvis y de los huesos del brazo y pierna derechos (el húmero, el fémur y la tibia). Del ejemplar adulto se conservan partes de la mandíbula, el brazo derecho casi completo (incluyendo la escápula) y otros restos menores de distintas partes del esqueleto. Dos años después, en 2010, tras la cuidadosa excavación y un meticuloso estudio, fueron publicados en Nature en un artículo encabezado por el propio Lee Berger.

La datación del nivel que contiene los dos esqueletos parciales se estableció entre 1’95 y 1’78 y el estudio de los fósiles de Malapa mostró su gran parecido con los fósiles de
Australopithecius africanus, pero también la presencia de rasgos derivados de Homo; especialmente en el pequeño tamaño de premolares y molares y en algunos caracteres pélvicos. Esta combinación de rasgos movió a sus descubridores a incluirlos en una nueva especie, creada para la ocasión: Australopithecus sediba. Además, los autores del estudio consideraban que Au. sediba era la especie conocida más próxima, si no la antepasada directa, del género Homo. Continua en Aragosaurus.