jueves, mayo 17, 2012

Nuestra aragosaurera Gloria Cuenca acaba de liderar un trabajo sobre el Magdaleniense de la Cueva del Mirón (Cantabria). Se ha publicado en la prestigiosa revista Quaternary International. Estudia los mamíferos del final del Pleistoceno (Magdaleniense) y sus relaciones con las ocupaciones humanas y el clima del norte de España un poco antes del Holoceno.

La Cueva del Mirón tiene una magnífica secuencia del Magdaleniense con una abundante fauna de mamíferos. El estudio de los micromamíferos ha permitido observar que se produjo un significativo aumento de bosque en Cantabría al final del Cuaternario. De alguna manera se adelantaron las condiciones climáticas buenas al periodo conocido “óptimo holoceno” reconocido en otras partes de Europa algo más tarde. Esta claro, que Cantabria fue un buen lugar para vivir desde hace miles de años

Otra de las aportaciones del trabajo es que las ricas asociaciones de micromamíferos del Magdaleniense fueron afectadas por el cambio climático comentado anteriormente, con un aumento significativo de las especies de bosque, lo que demuestra una vez más la potente herramienta paleoclimática que representa el estudio cuantitátivo por niveles de estos fósiles. El estudio de los macrovertebrados desarrollado por otra de las firmantes del trabajo (Marín-Arroyo) indica que los hombres magdalenienses de Cantabría no cambiaron sus estrategias de caza con el cambio climático del final del Pleistoceno. Continuaron con el mismo tipo de presas, a pesar del aumento del bosque, esto indica que la caza estaba de algún modo programada y no era al azar dependiendo de las disponibilidades.

Gloria Cuenca participa desde 2001 en el equipo de investigación de la Cueva del Mirón y ya publicado algunos trabajos que se pueden descargar en pdf. La cueva del Mirón está situada en las proximidades de Ramales de la Victoria en el valle del Río Asón, en Cantabria. La foto es la entrada a la cueva donde está el yacimiento. Es una cavidad cuya boca tiene unos 20 metros de altura, y un desarrollo de unos 130m. Forma parte del sistema cárstico del Monte Pando, con las conocidas cuevas de La Cullalvera, La Luz, El Horno, La Haza, y Covalanas, éstas dos últimas famosas por sus pinturas rupestres de “perfilados con puntos rojos”.

La entrada está orientada a poniente, y durante el último máximo glacial, hace unos 17.000 años, al inicio del Magdaleniense, estaba a unos 27 Km. de la paleo-costa. Su posición, orientación y amplitud han atraído a los seres humanos, que han ido ocupándola al menos desde el Musteriense (41.000 años antes del presente) hasta nuestros días.
La cueva fue descubierta a comienzos del siglo XX, aunque la excavación sistemática comenzó en 1996. Desde entonces, un equipo de unas 15-25 personas excava, durante los dos meses de la campaña de campo, en cuatro zonas distintas de la Cueva del Mirón: la Cabaña (Cabin), la Trinchera, el Corral del gran vestíbulo soleado del Mirón y la Rampa, una pendiente erosional que sube hacia la parte interior y oscura de la cueva.

La referencia completa es:
Cuenca-Bescos, G., Marín-Arroyo, A.B., et al. 2012. Relationship between Magdalenian subsistence and environmental change: The mammalian evidence rom El Mirón (Spain). Quaternary International.

Os adjuntamos el resumen original del trabajo

During the Magdalenian, roughly 20–13 ka cal BP, intensive human occupation of the El Mirón cave coincided with Oldest Dryas and the climate amelioration of Bölling-Allerod (Pleniglacial GS-2a; interstadials GI-1e, 1d, 1c, 1b, 1a). The evolution of small mammal assemblages throughout the stratigraphic sequence displays a pattern similar to those of pollen, geological, and other studies elsewhere in the Cantabrian region. During the Magdalenian there was a climatic recovery, indicated by the first record in the stratigraphic sequence of small mammals living in forested habitats, such as dormice. At the end of the Magdalenian, there was an important diminishment of species of small mammal, especially those living in meadow habitats, at the beginning of the Younger Dryas cold period. Surprisingly, the small mammals living in forest habitats maintained or even further increased in numbers.

Tardiglacial use of El Mirón cave coincided with several climate oscillations whose impact on hunting decisions is still debated. This environmental variability during the Late Glacial has been indicated by different proxy records (palynological, geological, etc.) throughout the Cantabrian Region. However, the exact timing and intensity of these changes is unclear due to the lack of continuous, rich archaeological sequences with many radiometric determinations. El Mirón Cave sequence fills this gap in the record, and this paper presents a detailed reconstruction of the development of biotopes around the site based on its micromammal assemblages. It shows an interesting trend of increasing forest-related species (notably dormice) during the Pleistocene–Holocene transition that was preceded by a significant peak of wooded biotopes towards the end of the Pleniglacial, during Heinrich event 1. This pattern can be correlated with the strategy of subsistence that was developed as shown by the macromammalian faunas in the search for any relationship that can shed light on the type of economy adopted by Magdalenian populations in terms of their reaction to resource availability.