lunes, enero 28, 2013

El cocodrilo de Ricla ya tiene nombre.

Acabamos de publicar en colaboración con la Universidad de Edimburgo un nuevo cocodrilo marino del Jurásico procedente de la localidad zaragozana de Ricla, que ha sido publicado recientemente en la revista PLoS ONE. Se trata de una piezas más importantes depositadas en el Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza, conocido popularmente como “El Cocodrilo de Ricla”. 

 El fósil se encontró en 1994 durante las campañas de prospección previas a la construcción de las vías del AVE impulsadas por el Gobierno de Aragón. Los paleontólogos de la Universidad de Zaragoza que llevaron a cabo esta labor (C. Laplana, C. Gonzalvo y M. Soria), encontraron esquirlas de hueso que les condujeron hasta el lugar donde se hallaba un cráneo de cocodrilo conservado en varios nódulos de roca. Este cocodrilo habitó los mares hace unos 164 millones de años (Calloviense), durante el Jurásico Medio. Actualmente se encuentra en la Sala Lucas Mallada del edificio de Geológicas. Se trata del ejemplar de cocodrilo marino más antiguo y mejor preservado de la Península Ibérica.

Maledictosuchus riclaensis, “cocodrilo maldito de Ricla”, que así es como se ha llamado a este nuevo cocodrilo, debe su nombre al pueblo donde fue hallado y a los casi 20 años (de ahí la maldición) que ha tenido que esperar para ser estudiado en profundidad. En la magnífica reconstrucción realizada por nuestro aragosaurero José Manuel Gasca se puede ver como sería este animal.


Maledictosuchus se conoce exclusivamente por el ejemplar de Ricla y se trata de un cráneo prácticamente completo, con una preservación excepcional. Pertenece a los metriorrinquidos, un grupo de cocodrilos marinos que se extinguieron en el Cretácico Inferior, hace unos 130 millones de años. Actualmente no existe ningún cocodrilo totalmente ligado a la vida acuática, sin embargo, los metriorrínquidos fueron los crocodilomorfos mejor adaptados al medio marino. Algunas de las adaptaciones con las que contaban eran extremidades en forma de aletas, cola larga y bilobulada parecida a la de los tiburones, el cuerpo, y sobre todo la cabeza, con formas hidrodinámicas, además de la pérdida de una armadura dérmica que está presente en los crocodilomorfos terrestres. El cráneo de Maledictosuchus también es hidrodinámico, con órbitas oculares enormes situadas a ambos lados de la cabeza y numerosos dientes de pequeño tamaño. Tendría una dieta fundamentalmente piscívora, aunque también podrían estar comer cefalópodos y otros invertebrados marinos.

Este espécimen es importante para comprender la evolución de este grupo de crocodilomorfos. La investigación, liderada por el grupo Aragosaurus, revela que Maledictosuchus es el miembro más basal y más antiguo de la tribu de los raqueosaurinos, un grupo de metriorrinquidos especializados, piscívoros y altamente adaptados a la vida en mar abierto. Maledictosuchus posee una morfología intermedia entre los metriorrinquidos basales y los miembros derivados de raqueosaurinos del Jurásico Superior.

Durante el Jurásico Medio, los metriorrinquidos fueron muy diversos en el oeste de Europa, especialmente Inglaterra y Francia, pero no se había descubierto hasta el momento ningún raqueosaurino. Por lo tanto, el estudio de este nuevo cocodrilo demuestra que durante el Jurásico Medio los metriorínquidos fueron más diversos de los que se creía y que su evolución hacia una dieta muy especializada y a la vida en mar abierto comenzó ya durante el Jurásico Medio, al menos 10 millones de años antes de lo que se creía. Sin embargo, no fue hasta el Jurásico Superior cuando estas adaptaciones fueran ventajosas y este grupo de metriorrinquidos dominó los mares del oeste de Europa.

La referencia completa es: Parrilla-Bel J, Young MT, Moreno-Azanza M, Canudo JI (2013) The First Metriorhynchid Crocodylomorph from the Middle Jurassic of Spain, with Implications for Evolution of the Subclade Rhacheosaurini. PLOS ONE 8(1): e54275. doi:10.1371/journal.pone.0054275.