jueves, enero 16, 2014

Entrevista a Samuel Zamora, ganador del premio Paleonturología

El último premio Paleonturología fue concedido a Samuel Zamora, investigador del Instituto Geológico y Minero de España y un habitual colaborador de la web de Aragosaurus. Samuel es especialista en equinodermos fósiles del Cámbrico que ha estudiado en diferentes partes del mundo, aunque su tesis se realizo en rocas del Cámbrico de Zaragoza. A raíz de la concesión del premio, el Diario de Teruel publicó una entrevista con Samuel que en parte os reproducimos.

Samuel apunta que los "Los equinodermos son el único grupo de animales que exploró un nuevo plan corporal, la simetría pentarradiada. Sin embargo las larvas y los primeros fósiles de estos animales eran bilaterales. En términos evolutivos es uno de los grupos clave para analizar cómo surgieron estos nuevos planes corporales. En ecología son muy importantes ya que son muy susceptibles a los cambios ambientales. Actualmente los ecólogos están muy preocupados por la acidificación de los océanos y los equinodermos son uno de los grupos utilizados para analizar este proceso. La paleontología puede ofrecer muchas respuestas a estas cuestiones dando una perspectiva temporal".

Sobre los dos ejemplares de la nueva especie descrita con el nombre Ctenoimbricata spinosa, objeto de estudio en el artículo científico que ha recibido el premio Paleonturología, Samuel explica que "son fósiles de un par de centímetros pero difíciles de reconocer en el campo. El Cámbrico, periodo al que pertenecen, es muy importante en la evolución de la vida en el planeta, según el científico, "ya que en este momento aparecen los representantes más antiguos de todos los grupos animales que dominaran los mares en momentos posteriores. Ctenoimnbricata representa el equinodermo más primitivo, tenía forma aplanada, espinas rodeando el cuerpo, una gran boca en la parte anterior y lo más importante, era bilateral y no radial".

El estudio revela que toda la morfología de Ctenoimbricata es única, aunque lo más importante es la presencia de simetría bilateral. En este sentido, Zamora argumenta que "durante décadas los zoólogos y biólogos del desarrollo han discutido en base a los datos procedentes de las larvas actuales de equinodermos y sus genes cómo debió ser el primer equinodermo. Muchos datos apuntan a que debió ser bilateral, pero los datos paleontológicos de los primeros fósiles sugerían que tuvo una simetría radial. Gracias al hallazgo de Ctenoimbricata ahora sabemos que los primeros equinodermos fueron bilaterales pero no sólo eso, además sabemos qué aspecto tenían y cómo se alimentaban. Lo que ha supuesto este hallazgo es la confirmación final de algo que se intuía desde hace más de un siglo pero que los fósiles nunca antes habían confirmado".

La investigación llevó a los científicos aproximadamente dos años. Utilizaron para ello un micro escáner CT o microtomógrafo computerizado, para estudiar los fósiles, que hay en el Museo de Historia Natural de Londrés. Sobre la técnica de la microtomografía, explica que "la técnica consiste en escanear los fósiles a una altísima resolución de manera similar a lo que los escáneres médicos hacen con no- otros. A partir del escaneado se obtienen unas 2.000 radiografías de un fósil que en este caso es de unos 2 centímetros. Posteriormente fueron necesarios más de 6 meses de tratamiento informático para poder revelar con total exactitud la morfología que tuvo Ctenoimbricata".