jueves, julio 12, 2012

150 años descubriendo fósiles cámbricos en Murero


El yacimiento de Murero fue descubierto en 1862 por De Verneuil, que fue una de las figuras más destacadas de la geología francesa del siglo XIX y un gran conocedor de la paleontología del Paleozoico. El parisino Philippe-Edouard Poulletier de Verneuil (1805-1873) estudió en la escuela de minas, donde fue discípulo de Jean-Baptiste Élie de Beaumont. Interesado principalmente por la geología estratigráfica y la paleontología del Paleozoico y del límite Cretácico-Terciario, realizó numerosos viajes por Europa, norte de África, Rusia y Estados Unidos. Posteriormente se interesó por la geología de España, un país en el que prácticamente no existían hasta entonces estudios sobre esta materia, e inició una serie de doce viajes entre 1849 y 1867, donde recogió numerosos datos que le proporcionaron un conocimiento considerable de la mayor parte de la península, y dieron lugar a un total de 32 publicaciones sobre la geología de España, que culminaron con la publicación de la "Carte géologique de l'Espagne et du Portugal" con Édouard Collomb en 1864.

De Verneuil encontró en la Rambla de Valdemiedes que desemboca en Murero diferentes especímenes de trilobites del Cámbrico, la entonces llamada "fauna primordial" por creerse en el siglo XIX que eran los animales más primitivos en la historia de la Tierra. El Cámbrico fue así caracterizado por la aparición de los primeros animales en el registro geológico y designado como la base del Eón Fanerozoico (vida animal visible) y de la Era Paleozoica. Esto representaba un hito geológico único, conocido posteriormente como la radiación o explosión cámbrica de la vida.

Las capas del Cámbrico de Murero son extraordinariamente fosilíferas. Como un caso peculiar y extraño en el mundo, el registro paleontológico es bastante continuo durante un periodo de tiempo muy prolongado. Incluye un espesor de 200 metros de estratos donde se alternan rocas de ambientes carbonatados y terrígenos que vienen a representar un depósito de sedimentos y fósiles casi continuo durante 10 millones de años sobre el fondo de una plataforma marina. Este hecho es un caso inusual en los registros mundiales cámbricos, donde se suelen intercalar estratos fosilíferos y no fosilíferos en las sucesiones que comprenden grandes espesores, y generalmente tienen una composición sólo carbonatada o bien terrígenos que influye en un registro fósil cuyo contenido viene sesgado por unas condiciones ecológicas estrictas.

Sus capas registran una sucesión ecológica de comunidades que habitaron ininterrumpidamente en este mar tropical durante 10 millones de años, en torno al Cámbrico Inferior y Medio (entre -515 a -505 M.a.), relevándose las distintas especies de varios grupos paleontológicos en una sucesión evolutiva en la que se sucedían nuevas especies emergentes mientras se extinguían otras. Destacan, entre sus fósiles, los trilobites por su abundancia y diversidad. Fueron artrópodos primitivos de la Era Primaria o Paleozoica. En Murero se han descrito unas 70 especies y 30 géneros distintos, con una excepcional conservación. Por ello se le conoce como la "Capilla Sixtina de los trilobites". Se calcula que el yacimiento contendrá más de 150 especies distintas cuando se estudie el resto de grupos fósiles.

Toda el resto de la información en la web del Proyecto Murero

miércoles, julio 11, 2012

Historia del descubrimiento del cráneo más completo de Atapuerca

Nos acaba de llegar el enlace al periódico de Atapuerca # 13. En él se puede leer sobre las nuevas dataciones de las pinturas rupestres del paleolítico del norte de España que revoluciona la idea sobre la autoría de los viejos bisontes, o sobre las enfermedades que padecieron los humanos que vivieron y se enterraron en la Sima de los Huesos o las musarañas más antiguas de las Islas Baleares.

Entre los artículos más interesantes está el que cuenta la historia del descubrimiento de Miguelón, el cráneo más completo de la Sima de los Huesos. Os adjuntamos un poco del articulo para animaros a descargar el periódico y de paso leer este interesante artículo
 
La campaña de excavaciones de 1992 estuvo precedida por la celebración de la primera reunión internacional organizada por el Equipo de Atapuerca. Tuvo lugar en el Castillo de la Mota, en Medina del Campo, y allí acudió la flor y nata de la Prehistoria mundial, paleoantropólogos, arqueólogos y paleontólogos de mamíferos. La reunión finalizó con una visita a los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, incluida la Sima de los Huesos. Nuestros colegas extranjeros quedaron gratamente impresionados tanto por la importancia de los yacimientos
como por la calidad de los trabajos de excavación. Pero lo que ninguno podía imaginar era los trascendentales descubrimientos que tendrían lugar apenas una semana después de su visita al yacimiento.

En aquella campaña histórica, se continuó con la excavación de los niveles "in situ" que habían sido expuestos tras ocho campañas dedicadas a liberar el yacimiento de sedimentos alterados y bloque caídos, desde 1984 hasta 1991. En los primeros días de excavación apareció el borde de un torus supraorbitario que hizo presumir al equipo la inminencia de un hallazgo importante. Todos esperaban un fragmento, más o menos grande, de un hueso frontal, pues nunca se habían recuperado en el yacimiento huesos completos. Pero al ir liberando el fósil de la matriz, hora a hora, se fue haciendo patente que el resto era más grande de lo esperado, hasta que finalmente quedó claro que se trataba de un neurocráneo completo.

En aquellos años no se conocían en Europa más que un par de fósiles equivalentes por lo que los miembros del equipo fueron inmediatamente conscientes de la importancia del hallazgo. Al cráneo le correspondía el nombre técnico de "Cráneo 4" pero fue inmediatamente apodado "Agamenón", en un homenaje a la arqueología clásica. Pero las sorpresas no habían hecho nada más que empezar…

Para acceder al periódico pinchar aquí

viernes, julio 06, 2012

Ganadores del IV Concurso Internacional de Ilustraciones Científicas de Dinosaurios 2012



1º PREMIO: Masiakasaurus knopfleri
 Rodolfo Nogueira Soares Ribeiro. Brasil
 La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León, dentro de su programa de actividades de divulgación del patrimonio paleontológico de dinosaurios para el 2012, convocó el IV Concurso Internacional de Ilustraciones Científicas sobre dinosaurios.

Es un concurso ya consolidado en España, que cada año atrae a paleoilustradores de todo el mundo.
Un jurado internacional formado por  los más prestigiosos paleoilustradores del mundo ya ha emitido su veredicto.

3º PREMIO: Tethyshadros insulares
Davide Bonadonna. Italia

En esta convocatoria 2012, han estado  dos españoles, Raúl Martín y Arturo de Miguel, , el paleoilustrador inglés John Sibbick, el argentino Carlos Papolio y el norteamericano Mark Hallet. Como paleontólogos este año han formado  parte del jurado Octavio Mateus. Director del Museo de Lourinha (Portugal). Ángel Galobart Investigador el IPC (Instituto de Paleontología “Miguel Crusafont”) y Fidel Torcida, Director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.


Se han presentado un total de 104 ilustraciones de 11 países distintos. (España, Argentina, Colombia, Polonia, Italia, Brasil, Uruguay, Thailandia, Chile, Rusia y Ucrania).

 2º PREMIO: Titanosaurus
 Mauricio Alvarez. Chile
Los premios para este certamen son:

1º Premio: 600€ + Diploma

2º Premio: 450€ + Diploma

3º Premio: 300€ + Diploma

Todas las obras que se han recibido a este concurso serán expuestas en el Museo de Dinosaurios salense a lo largo del 2012. Asimismo, se ofrecerán a otras instituciones para exposiciones en distintos lugares de España.

La Fundación para el estudio de los dinosaurios en Castilla y León cuenta entre sus patronos al Ayuntamiento de Salas de los Infantes, Caja Burgos, Caja Círculo, C.A.S.(Colectivo Arqueológico Salense) y a la Excma. Diputación Provincial de Burgos.

jueves, julio 05, 2012

Ha fallecido Rolf Kohring






Nos enteramos esta tarde del fallecimiento, a mediados del mes de Junio, de Rolf Kohring, profesor de la Freie Universität de Berlín. Kohring desarrolló una amplia carrera científica, realizando la tesis doctoral en Dinoflagelados y en los últimos años publicó libros y artículos sobre historia de la ciencia, pero en España se le recuerda por ser el pionero en identificar y describir la alta diversidad de fragmentos de cáscara de huevo que existían en el Cretácico Inferior, publicando varios trabajos sobre Galve (Teruel) y Uña (Cuenca). Además, describió fragmentos de cáscara en otros lugares y épocas de la península, como el Jurásico Superior de Portugal. Sus trabajos son la base del estudio de la diversidad ootaxonómica del Cretácico Inferior de la península Ibérica.

Descanse en paz.

martes, julio 03, 2012

Las primeras icnitas de dinosaurios estegosaurios en el Berriasiense de Europa

Es bien conocido que la Cuenca de Cameros es uno de los lugares de la península Ibérica que está proporcionando más huellas de dinosaurios y otros “reptiles” mesozoicos (Moratalla y Sanz, 1997; Pérez-Lorente, 2002; Hernández-Medrano et al 2008). Su presencia es una prueba de la existencia de estos animales en estas tierras durante el Jurásico y el Cretácico, aun cuando, en ocasiones, no se hayan encontrado todavía restos óseos de los mismos. Uno de estos casos, es el de los estegosaurios. Estos dinosaurios, fácilmente reconocibles por la presencia de grandes placas dispuestas sobre sus lomos y de espinas óseas en su cola, fueron muy abundantes durante el período Jurásico, pero decayeron rápidamente durante el Cretácico (Galton y Upchurch 2004). En la Península Ibérica fueron relativamente frecuentes durante el Jurásico Superior  (Pereda-Suberbiola y Galton 2001).

Durante muchos años se especuló sobre la posible forma que mostrarían sus huellas por lo que fueron pocas las asignadas a estos animales. Hoy sabemos que comparten muchas características con las de los saurópodos, como, por ejemplo, la forma de media luna de las manos, en las que se aprecia la aguda marca del dedo I; o las improntas alargadas y ovales de los sus pies. Sin embargo, cuando están bien impresas, las señales dejadas por sus dedos son muy diferentes. En las de saurópodos se observan cinco marcas correspondientes a las uñas de los dedos (generalmente, 3 o 4) y a callosidades correspondientes al resto de los dedos. En las huellas de estegosaurios, las señales de los dedos son siempre 3, muy cortas y con terminación redondeada, dirigiéndose hacia delante. Quizás ha sido este uno de los motivos por el cual hasta ahora el número de icnitas relacionadas con estos dinosaurios haya sido tan escaso.


Estos días acaba de publicarse el primer estudio sobre icnitas de estegosaurios en la Cuenca de Cameros. El hallazgo se produjo en el año 2008 en el yacimiento de Valloria IV (Soria). Una par de icnitas pie-mano, en forma de contramoldes, mostraban la singular morfología de las extremidades de estos dinosaurios. Por su pequeño tamaño posiblemente fueron ocasionadas por una especie juvenil. Sus características especiales han permitido relacionarlas con uno de los dos icnogéneros correlacionados con estegosaurios: Deltapodus. Este icnogénero fue creado, en 1994, con huellas del Jurásico Medio de Inglaterra (Whyte & Romano 1994), aunque hubo de pasar varios años antes de que se relacionará con un estegosaurio. Desde entonces se han encontrado nuevas icnitas de este icnogénero en otras partes del mundo, incluyendo la península Ibérica (Chiappe, 2009; García-Ramos et al., 2006; Cobos et al. 2010; Mateus et al. 2011…). La falta de icnitas huellas y sobre todo conocer la disposición en sus rastros, no ha permitido incluirlo en una icnoespecie.

Sus caracteres morfométricos y la existencia de restos óseos de estos reptiles en la Península Ibérica, han permitido inferir que muy probablemente sus autores pudieron pertenecer al género Dacentrurus  o semejante. Este tipo de estegosaurio herbívoro debió frecuentar las amplias llanuras, a veces encharcadas, de un sistema de playa-lake (Gómez-Fernández & Meléndez, 1994), que predominaba en esta zona durante la deposición de la Fm. Huerteles (Grupo Oncala), hace unos 140 m.a. (Berriasiense, Cretácico inferior). Esta circunstancia permite ampliar la existencia del icnogénero Deltapodus al menos hasta los primeros tiempos del Cretácico Inferior. La persistencia de este icnogénero durante el Berriasiense, así como de la asociación Megalosauripus-Therangospodus permite ver que el relevo faunístico del Jurásico por la del Cretácico no se produjo drásticamente durante el pasaje Jurásico-Cretácico, sino que diversos géneros con afinidad jurásica se mantuvieron durante el comienzo del Cretácico inferior, quizás ayudados por el aislamiento que suponía la existencia un extenso archipiélago  en Europa, en esa época.

Este nuevo descubrimiento amplía la variedad de huellas de reptiles en el Mesozoico de Cameros, convirtiendo a esta cuenca en una de las más importantes a nivel mundial por el número de huellas, su variedad y extensión temporal.

Referencia:
Pascual C., Canudo J. I., Hernández N., Barco J. L. & Castanera D. 2012. — First record of stegosaur dinosaur tracks in the Lower Cretaceous (Berriasian) of Europe (Oncala group, Soria, Spain). Geodiversitas , 34 (2): 297-312. http://dx.doi.org/10.5252/g2012n2a4

domingo, julio 01, 2012

La campaña de este año, de Atapuerca 2012 estará marcada por el grito de ¡Agua para las mangueras!

Desde hace 22 años de manera ininterrumpida, los aragosaureros liderados por Gloria Cuenca desarrollamos el lavado-tamizado de los sedimentos obtenidos en la campaña de Atapuerca para recuperar restos de microvertebrados. Los chicos del río acabamos de comenzar el lavado con mucha ilusión y con ganas de seguir aportando nuestro grano de arena al proyecto.

¡Este año, seguro, llegamos a los 350.000 kilos de lavado – tamizado de sedimentos! La bomba va a tener que sacar mucha agua del Arlanzón para que a las mangueras no les falte el chorro de agua que libera los microvertebrados fósiles, que no por ser pequeños han dejado de darnos alegrías durante todos estos años. Los diminutos fósiles de Atapuerca han datado a Homo antecesor y al primer europeo. Nos han permitido asimismo conocer a elementos extraordinarios de los ecosistemas cuaternarios como son las musarañas gigantes (también conocidas como fieras del Arlanzón), el ancestro de la rata de agua y ese Mimomys savini tan conocido en las crónicas de Atapuerca.

¡Aqua alle tubi¡ para lavar el peso equivalente al del Obelisco de la Plaza de San Pedro en Roma en estos 21 años, 350 toneladas que fue levantado en 1586 gracias al grito de un marino que pidió ¡aqua alle funni! para acortar las cuerdas que estaban cediendo al peso del gigantesco monumento de piedra. ¡Agua para las mangueras! Para levantar nuestro gigantesco monumento, obtenido con los sedimentos de relleno de cuevas y fósiles, erigido a los hombres que vivieron hace mucho, mucho tiempo, en las cuevas de Atapuerca.

miércoles, junio 27, 2012

Los dinosaurios eran reptiles de sangre caliente

Un estudio con mamíferos actuales descarta la hipótesis sobre la cual se sustentaba la ectotermia de los dinosaurios. La metodología utilizada en esta investigación permite además observar en los huesos de los mamíferos si los cambios medioambientales actuales pueden poner en peligro una población.

La revista Nature publica un estudio que analiza las líneas de paro del crecimiento (LAGs) en los huesos de un centenar de rumiantes actuales, representativos de la diversidad específica y ecológica de este grupo de mamíferos. Los resultados muestran que la presencia de estas líneas no es un indicador de una fisiología ectoterma (que no genera calor interno), como se había pensado, ya que todos estos mamíferos de sangre caliente las tienen. Este estudio desmonta así el argumento clave de la hipótesis que los dinosaurios podían haber sido reptiles de sangre fría. El trabajo lo firman investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) en colaboración con un investigador del Instituto Polar de Noruega.

Las LAGs se ven en cortes de huesos como unos anillos oscuros parecidos a los que encontramos en los troncos de árboles. Los anillos se forman, en los mamíferos estudiados y en los árboles, durante la estación desfavorable (el invierno o la estación seca), en la que se detiene el crecimiento del organismo por falta de recursos. La presencia de LAGs en huesos era, hasta ahora, considerada el indicio de ectotermia más claro, ya que se relacionaba el paro estacional de crecimiento con la incapacidad del animal de mantener una temperatura corporal más o menos constante (endotermia) durante la estación de pocos recursos.

Como nos explica la investigadora de ICREA y paleontóloga del ICP Meike Köhler,
El estudio que hemos hecho es muy potente, por la cantidad de material y la diversidad de especies con las que hemos trabajado, pero no lo diseñamos para encontrar la respuesta a la termofisiología de los dinosaurios. Nosotros pretendíamos conocer mejor la fisiología de los mamíferos actuales y queríamos entender cómo el ambiente los afecta: cómo cambia su crecimiento en función de la temperatura exterior, de las lluvias o de la disponibilidad de alimentos y agua. Entender bien este hecho era un primer paso para poder fundamentar después discusiones en la investigación paleontológica sobre la fisiología de animales que vivieron hace millones y millones de años. Pero los investigadores se dieron cuenta de que lo que observaban en los huesos de los diferentes rumiantes desmentía el argumento principal sobre la fisiología ectoterma de los dinosaurios. Muchas hipótesis parten de la premisa que los grandes mamíferos —animales endotermos por excelencia— no presentan líneas de crecimiento en sus tejidos duros, ya que no necesitan parar su crecimiento en respuesta a las condiciones externas de temperatura. De hecho, como en casi todas las especies de dinosaurios se han observado estas LAGs, muchos científicos consideraban que los dinosaurios eran reptiles de sangre fría.

El artículo que publica hoy la revista Nature presenta el primer estudio sistemático, basado en una muestra extensa de mamíferos y representativa de una gran diversidad de ecosistemas, que demuestra que las LAGs no indican una fisiología ectoterma sino que nos hablan de cómo cambia la fisiología (el metabolismo) de un animal en función de los cambios endocrinos estacionales, tanto en animales de sangre fría como de sangre caliente. Estos cambios son una herencia común de todos los vertebrados, una especie de reloj interno que regula las necesidades de los animales en función de la oferta estacional de recursos. Aunque estos cambios fisiológicos tienen un fuerte componente genético, también son funcionales y responden con su intensidad a las condiciones ecológicas en las que se encuentra el animal.

Los factores ecológicos condicionantes son más bien las lluvias y las restricciones de alimento y agua, y no tanto la temperatura exterior. Este descubrimiento abre una importante línea de trabajo en la conservación de la biodiversidad actual de nuestro planeta. La investigadora Meike Köhler comenta: Puede sorprender un poco que hasta ahora no se hubiera hecho un estudio sistemático similar para probar o desmentir si sólo los ectotermos dejan estas marcas en los huesos durante su crecimiento. En el fondo, hay tantas cosas que no sabemos, que la ciencia no avanza siempre linealmente. Las ideas de alguna forma ya hacía tiempo que estaban en el aire, pero el trabajo que hemos publicado las ordena y las basa en datos. De hecho, algunos trabajos ya habían cuestionado esta hipótesis y entre la comunidad científica internacional cada vez había más consenso sobre el hecho de que las LAGs quizás no eran indicadores de ectotermia. Del mismo modo, habían aparecido ejemplos de mamíferos que sí parecían tener LAGs en los huesos. Este trabajo cierra definitivamente este debate.

En el estudio han participado también los investigadores del ICP Xavier Jordana, profesor de posgrado de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y Nekane Marín, doctoranda de la misma Universidad. Meike Köler, Nekane Marin, Xavier Jordana & Ronny Aanes. (published online, 2012). Seasonal Bone Growth and Physiology in Endoterms shed light

sábado, junio 23, 2012

Tesis sobre la Tafonomía de Atapuerca

Nuestra colega, del equipo investigador de Atapuerca, Mª TERESA NOHEMI SALA BURGOS leerá su tesis doctoral sobre la: TAFONOMÍA DE YACIMIENTOS KÁRSTICOS DE CARNÍVOROS EN EL PLEISTOCENO el Miércoles 27 de junio a las 10:00h en el salón de grados de la Facultad de Ciencias Geológicas de la UCM.

Los yacimientos en estudio son La Sima de los Huesos de Atapuerca, la Cueva de la Zarzamora en Segovia y la Cueva del Camino, en Madrid, tienen evidencias de actividad de carnívoro en los huesos acumulados, para ello la futura doctora ha hecho experimentos actualistas en carnívoros.

Suerte Nohemi