The Department of Geology at the University of Leicester is advertising an open-ended research and teaching position in Geoscience.
We are seeking to appoint someone who can enhance our existing research strengths, and I strongly encourage appropriately qualified people with palaeobiological research interests and high quality publications to apply. (The position is advertised as 'lecturer'; if you work outside the UK system, lecturer is very roughly equivalent to Associate Professor).
There are five academic palaeobiologists in the department's Palaeobiology, Palaeoenvironments, & Palaeoclimates research group, plus active emeritus staff, postdocs and research students. We also teach undergraduate degrees in Geology with Palaeobiology.
Advert is copied below, full particulars are at http://www.le.ac.uk/jobs/external/SEN00372_Job_Description.pdf
Key dates are:
Deadline for applications July 7 2013
Interviews July 25 and 26
The post will start no later than 31 October 2013
Lecturer in Geoscience
College of Science and Engineering
Department of Geology
Salary Grade 8 - £36,298 to £44,607 per annum
Open ended contract
Ref: SEN00372
At Leicester we’re going places. Ranked in the top 20 universities in Britain our aim is to climb further. A commitment to high quality fused with an inclusive academic culture is our hallmark and led the Times Higher Education to describe us as “elite without being elitist”. We wish to appoint an excellent researcher and teacher to the position of Lecturer in Geoscience. The successful candidate will join our lively and dynamic Department of Geology, which is internationally recognised for its research and teaching. You will already have an excellent academic research record, including peer-reviewed, high quality publications, and your work will enhance existing areas of research in the Department. In addition you will be able to demonstrate potential to secure research funding, to develop innovative research, and to undertake teaching, including practical classes and fieldwork at all levels. A strong commitment to research and teaching is essential.
sábado, junio 15, 2013
Más información sobre el plumaje de Archaeopteryx
Una de las preguntas típicas de los asistentes a una conferencia sobre
dinosaurios es sobre como se puede conocer el color de la piel. Hasta
hace poco tiempo la respuesta era siempre la misma. Se interpreta el
color usando patrones actuales, se deja que el artista ponga su toque
personal. Pero en los últimos años técnicas avanzadas de análisis ha
permitido encontrar unas diminutas partículas en el cuerpo de algunos
dinosaurios terópodos y avianos que nos informan sobre el color de estos
vertebrados.
Uno de los fósiles que habían sido sometido a estas técnicas es Archaeopteryx. Tradicionalmente se ha considerado como el ave más antigua. Sus fósiles provienen del Jurásico Superior de Alemania. Algunos de los ejemplares poseen impresiones de aves. Estudios recientes con Rayos X indicaban que serían de color negro. La conclusión entonces había sido que Archaeopteryx era un ave negra.
Un nuevo estudio publicado en Journal of Analytical Atomic Spectrometry, analiza los melanosomas –estructuras microscópicas que contienen el pigmento– de una pluma de Archaeopteryx. Además del color negro ya conocido, también hay evidencias de colores blancos. Este nuevo resultado es consecuencia de un análisis más exhaustivo de la pluma de Archeopteryx. Estas primeras aves poseían un complejo sistema de pigmentación, similar a las actuales. En el caso de Archeopteryx sería un plumaje blanco y negro con un aspecto cercano a la reconstrucción del dibujo
La referencia completa es: Manning, P.L., N.P. Edwards, R.A. Wogelius, U. Bergmann, H.E. Barden, P.L. Larson, D. Schwarz-Wings, V.M. Egerton, D. Sokaras, R.A. Mori & William I. Sellers. 2013. Synchrotron-based chemical imaging reveals plumage patterns in a 150 million year old early bird. Journal of Analytical Atomic Spectrometry, 28: 1024-1030.
Te puedes descargar gratis el pdf.
Uno de los fósiles que habían sido sometido a estas técnicas es Archaeopteryx. Tradicionalmente se ha considerado como el ave más antigua. Sus fósiles provienen del Jurásico Superior de Alemania. Algunos de los ejemplares poseen impresiones de aves. Estudios recientes con Rayos X indicaban que serían de color negro. La conclusión entonces había sido que Archaeopteryx era un ave negra.
Un nuevo estudio publicado en Journal of Analytical Atomic Spectrometry, analiza los melanosomas –estructuras microscópicas que contienen el pigmento– de una pluma de Archaeopteryx. Además del color negro ya conocido, también hay evidencias de colores blancos. Este nuevo resultado es consecuencia de un análisis más exhaustivo de la pluma de Archeopteryx. Estas primeras aves poseían un complejo sistema de pigmentación, similar a las actuales. En el caso de Archeopteryx sería un plumaje blanco y negro con un aspecto cercano a la reconstrucción del dibujo
La referencia completa es: Manning, P.L., N.P. Edwards, R.A. Wogelius, U. Bergmann, H.E. Barden, P.L. Larson, D. Schwarz-Wings, V.M. Egerton, D. Sokaras, R.A. Mori & William I. Sellers. 2013. Synchrotron-based chemical imaging reveals plumage patterns in a 150 million year old early bird. Journal of Analytical Atomic Spectrometry, 28: 1024-1030.
Te puedes descargar gratis el pdf.
domingo, junio 09, 2013
Proyecto egagrópila: conocer la biodiversidad de los micromamíferos de una zona
Nuestra aragosaurera Gloria Cuenca nos ha mandado información de un
interesante proyecto que ha comenzado. Os la adjuntamos: El pasado
jueves 30 de mayo de 2013 tuve la suerte de dar una charla en el
Instituto de Educación Secundaria Luis Buñuel, que está a orillas del
Ebro, cerca de la pasarela de la Expo, en Zaragoza.
Preparé una conferencia sobre egagrópilas, pequeños mamíferos, microfauna fósil y Atapuerca. Como vimos hace unos días, los pequeños mamíferos son elegantes y una de las características que los hace tan elegantes es la magnífica perfección de sus huesos diminutos que, al contemplarlo con el microscopio nos permite conocer inserciones musculares, morfologías de adaptación a distintos tipos de locomoción, tipos de dieta. Además nos permiten trabajar con grandes números por lo que su estudio nos ha permitido reconstruir el clima y el ambiente del pasado en, por ejemplo las cuevas de Atapuerca.
Los asistentes a la charla en el Luis Buñuel eran alumnos de 4º de E.S.O. de Biología-Geología y de 2º de Bachillerato de Ciencias de la Tierra del Curso 2012/2013.
Ellos han desarrollado una práctica con unas egagrópilas que conseguimos hace unos años en Burgos, no lejos de los yacimientos de Atapuerca, con la intención de comparar la biodiversidad y riqueza de micromamíferos actuales en la provincia, con los que vivieron en el pasado cerca de los famosos hombres y mujeres de Atapuerca.
Los objetivos de la práctica eran, para los alumnos, por una parte aprender a reconocer los distintos huesos de estos vertebrados tan pequeños como son los micromamíferos (ratones, musarañas, murciélagos, conejos), anfibios y reptiles, aunque estos son bastante más escasos. Por otra parte estudiar su anatomía y fijar conceptos de anatomía comparada al poder comparar huesos homólogos en distintas especies. Por otra parte clasificar las especies a partir de sus huesos y finalmente ver el grado de alteración que presentan los huesos consumidos por las rapaces que producen las egagrópilas.
Los objetivos de mi charla eran mostrar a los alumnos la enorme utilidad de estas aves para conocer la composición de las especies de pequeños mamíferos de una determinada región, si bien necesitamos una cantidad lo suficientemente amplia como para que el muestreo que hace el ave, sea significativo.
Por otra parte, como la mayoría de los yacimientos de microvertebrados fósiles están formados por la acumulación de cientos de egagrópilas; la reconstrucción paleoambiental, paleoclimática y biocronológica de los yacimientos cuaternarios depende en gran parte de la actividad de las rapaces nocturnas en el pasado. Por lo tanto es fundamental conocer cómo actúan estas aves sobre el ecosistema de pequeños vertebrados, qué sesgo introducen y cómo modifican los restos óseos que eventualmente pueden fosilizar y convertirse en los fósiles que acompañan a los de los grandes mamíferos cuaternarios y al mismo hombre.
Después de mi conferencia, los alumnos del I.E.S. me dieron una a mí una magnífica charla con el resumen de lo que habían aprendido con la disección de las egagrópilas burgalesas.
Aprendieron a diseñar y llevar a término un proyecto científico mediante la técnica de la disección de las egagrópilas. Para conocer la rapaz productora primero midieron, pesaron y estudiaron la morfología de cada egagrópila. Luego la diseccionaron con ayuda de pinzas, palillos, pinzas, y pinceles sobre bandejas de fondo blanco (las ideales son las blancas, de poliespán, de la fruta). Para hacer este trabajo utilizaron guantes y mascarillas para evitar contaminaciones.
Una vez desecha la egagrópila extrajeron cada uno de los huesos que contiene, los clasificaron anatómicamente y contaron el número de huesos del mismo elemento anatómico por cada egagrópila para saber el número de especímenes que contenía cada una. Así, en la del resumen me enseñaron el resultado final con dos cráneos aunque se veían al menos cuatro mandíbulas derechas por lo que la rapaz se había comido cuatro micromamíferos.
En la fotografía se puede ver la diferencia de conservación de los huesos extraídos de las egagrópilas, que están prácticamente enteros y bien conservados con los restos bastante fragmentarios de una muestra de los yacimientos de Atapuerca. Finalmente elaboraron una base de datos muy completa, con los huesos de micromamíferos que sacaron por cada egagrópila.
Se pueden descargar el método seguido y el resultado de la práctica de los alumnos en el pdf siguiente
Preparé una conferencia sobre egagrópilas, pequeños mamíferos, microfauna fósil y Atapuerca. Como vimos hace unos días, los pequeños mamíferos son elegantes y una de las características que los hace tan elegantes es la magnífica perfección de sus huesos diminutos que, al contemplarlo con el microscopio nos permite conocer inserciones musculares, morfologías de adaptación a distintos tipos de locomoción, tipos de dieta. Además nos permiten trabajar con grandes números por lo que su estudio nos ha permitido reconstruir el clima y el ambiente del pasado en, por ejemplo las cuevas de Atapuerca.
Los asistentes a la charla en el Luis Buñuel eran alumnos de 4º de E.S.O. de Biología-Geología y de 2º de Bachillerato de Ciencias de la Tierra del Curso 2012/2013.
Ellos han desarrollado una práctica con unas egagrópilas que conseguimos hace unos años en Burgos, no lejos de los yacimientos de Atapuerca, con la intención de comparar la biodiversidad y riqueza de micromamíferos actuales en la provincia, con los que vivieron en el pasado cerca de los famosos hombres y mujeres de Atapuerca.
Los objetivos de la práctica eran, para los alumnos, por una parte aprender a reconocer los distintos huesos de estos vertebrados tan pequeños como son los micromamíferos (ratones, musarañas, murciélagos, conejos), anfibios y reptiles, aunque estos son bastante más escasos. Por otra parte estudiar su anatomía y fijar conceptos de anatomía comparada al poder comparar huesos homólogos en distintas especies. Por otra parte clasificar las especies a partir de sus huesos y finalmente ver el grado de alteración que presentan los huesos consumidos por las rapaces que producen las egagrópilas.
Los objetivos de mi charla eran mostrar a los alumnos la enorme utilidad de estas aves para conocer la composición de las especies de pequeños mamíferos de una determinada región, si bien necesitamos una cantidad lo suficientemente amplia como para que el muestreo que hace el ave, sea significativo.
Por otra parte, como la mayoría de los yacimientos de microvertebrados fósiles están formados por la acumulación de cientos de egagrópilas; la reconstrucción paleoambiental, paleoclimática y biocronológica de los yacimientos cuaternarios depende en gran parte de la actividad de las rapaces nocturnas en el pasado. Por lo tanto es fundamental conocer cómo actúan estas aves sobre el ecosistema de pequeños vertebrados, qué sesgo introducen y cómo modifican los restos óseos que eventualmente pueden fosilizar y convertirse en los fósiles que acompañan a los de los grandes mamíferos cuaternarios y al mismo hombre.
Después de mi conferencia, los alumnos del I.E.S. me dieron una a mí una magnífica charla con el resumen de lo que habían aprendido con la disección de las egagrópilas burgalesas.
Aprendieron a diseñar y llevar a término un proyecto científico mediante la técnica de la disección de las egagrópilas. Para conocer la rapaz productora primero midieron, pesaron y estudiaron la morfología de cada egagrópila. Luego la diseccionaron con ayuda de pinzas, palillos, pinzas, y pinceles sobre bandejas de fondo blanco (las ideales son las blancas, de poliespán, de la fruta). Para hacer este trabajo utilizaron guantes y mascarillas para evitar contaminaciones.
Una vez desecha la egagrópila extrajeron cada uno de los huesos que contiene, los clasificaron anatómicamente y contaron el número de huesos del mismo elemento anatómico por cada egagrópila para saber el número de especímenes que contenía cada una. Así, en la del resumen me enseñaron el resultado final con dos cráneos aunque se veían al menos cuatro mandíbulas derechas por lo que la rapaz se había comido cuatro micromamíferos.
En la fotografía se puede ver la diferencia de conservación de los huesos extraídos de las egagrópilas, que están prácticamente enteros y bien conservados con los restos bastante fragmentarios de una muestra de los yacimientos de Atapuerca. Finalmente elaboraron una base de datos muy completa, con los huesos de micromamíferos que sacaron por cada egagrópila.
Se pueden descargar el método seguido y el resultado de la práctica de los alumnos en el pdf siguiente
Entrevista a Francisco Ayala. Sobre religión, ciencia y evolución
La Agencia SINC acaba de publicar una extensa entrevista a
Francisco Ayala, considerado como un experto en evolución y especialmente del
Neodarwinismo. En esta entrevista se adentra en el discutible mundo de la
relación entre ciencia y religión. Independientemente que se esté o no de
acuerdo, nos ha parecido interesante traer a Aragosaurus un extracto de esta
entrevista realizada por Sergio Ferrer.
Francisco J. Ayala (Madrid, 1934) es una de las figuras más respetadas del neodarwinismo en todo el mundo. Este exfraile dominico opina que la evolución y la religión son compatibles, pero no así el creacionismo, siendo es fuerte opositor del Diseño Inteligente. Tras licenciarse en Física y estudiar Teología, la pasión de Francisco Ayala por la genética y la evolución le llevó a doctorarse en Biología en Estados Unidos. Casi 50 años después, hoy Ayala es miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, doctor honoris causa por quince universidades. Ha ganado la Medalla Nacional de la Ciencia de EEUU y el premio Templeton, el mejor dotado del mundo por méritos intelectuales,. Hoy, a sus 79 años, sigue investigando y enseñando Biología Evolutiva en la Universidad de California en Irvine
Usted es un ferviente defensor del neodarwinismo. ¿Cuál ha sido la importancia de Darwin en el pensamiento humano?
Fue importante para el pensamiento humano porque lo fue para la ciencia. A Darwin se le considera el descubridor de la evolución, pero no es verdad; en 1859 el mundo científico occidental ya aceptaba la evolución. Darwin hizo algo mucho más importante, descubrió las causas de la evolución. Encontró evidencias de que la evolución ocurría como predecía su teoría de la adaptación por selección natural. La existencia de un método que explicara cómo ocurría la evolución ayudó a que se aceptara, y eso ha permitido no solo muchos descubrimientos biológicos, sino también tecnológicos, con consecuencias económicas importantes.
Stephen J. Gould hablaba de magisterios separados, decía que religión y ciencia no tienen por qué interferir. ¿Son compatibles?
Gould y yo fuimos toda la vida muy buenos amigos. Éramos compañeros de universidad cuando él estaba haciendo el doctorado en Geología y yo en Biología. Gould, que era un ateo convencido y público, defendía los dos magisterios y en esto llevaba toda la razón. La religión y la ciencia no tienen por qué estar en oposición, a no ser que la gente trascienda su propia área de dominio y usurpe el terreno del otro; que alguien coja la Biblia y en vez de tomarla como un libro de enseñanzas religiosas pretenda que es de astronomía o de biología.
Entonces, ¿a usted, como católico, le resulta difícil compaginar las creencias religiosas con la ciencia?
Aunque algunos me hacen católico público, yo siempre digo que mis convicciones religiosas son importantes para mí y para mi familia, pero no tienen por qué tener consecuencias en mis ideas científicas. No admito las etiquetas de religioso o no religioso, porque no quiero que me ataquen ni los de un lado ni los de otro [risas]. Gould estaba en lo cierto. Los ateos no lo son porque la ciencia les haya hecho negar la religión, son ateos por otras razones.
Pero hay mucha gente que todavía niega la evolución por motivos religiosos. Si ciencia y religión no interfieren, ¿a qué se debe este negacionismo?
Se debe a la ignorancia. Ignorancia científica e ignorancia religiosa. Varios papas ya nos han dicho que la evolución es perfectamente compatible con la doctrina católica, pero la gente es ignorante y no lo entiende. Creen en una interpretación ingenua de la Biblia y de la religión.
Toda completa en SINC, os recomendamos también leer los comentarios.
Francisco J. Ayala (Madrid, 1934) es una de las figuras más respetadas del neodarwinismo en todo el mundo. Este exfraile dominico opina que la evolución y la religión son compatibles, pero no así el creacionismo, siendo es fuerte opositor del Diseño Inteligente. Tras licenciarse en Física y estudiar Teología, la pasión de Francisco Ayala por la genética y la evolución le llevó a doctorarse en Biología en Estados Unidos. Casi 50 años después, hoy Ayala es miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, doctor honoris causa por quince universidades. Ha ganado la Medalla Nacional de la Ciencia de EEUU y el premio Templeton, el mejor dotado del mundo por méritos intelectuales,. Hoy, a sus 79 años, sigue investigando y enseñando Biología Evolutiva en la Universidad de California en Irvine
Usted es un ferviente defensor del neodarwinismo. ¿Cuál ha sido la importancia de Darwin en el pensamiento humano?
Fue importante para el pensamiento humano porque lo fue para la ciencia. A Darwin se le considera el descubridor de la evolución, pero no es verdad; en 1859 el mundo científico occidental ya aceptaba la evolución. Darwin hizo algo mucho más importante, descubrió las causas de la evolución. Encontró evidencias de que la evolución ocurría como predecía su teoría de la adaptación por selección natural. La existencia de un método que explicara cómo ocurría la evolución ayudó a que se aceptara, y eso ha permitido no solo muchos descubrimientos biológicos, sino también tecnológicos, con consecuencias económicas importantes.
Stephen J. Gould hablaba de magisterios separados, decía que religión y ciencia no tienen por qué interferir. ¿Son compatibles?
Gould y yo fuimos toda la vida muy buenos amigos. Éramos compañeros de universidad cuando él estaba haciendo el doctorado en Geología y yo en Biología. Gould, que era un ateo convencido y público, defendía los dos magisterios y en esto llevaba toda la razón. La religión y la ciencia no tienen por qué estar en oposición, a no ser que la gente trascienda su propia área de dominio y usurpe el terreno del otro; que alguien coja la Biblia y en vez de tomarla como un libro de enseñanzas religiosas pretenda que es de astronomía o de biología.
Entonces, ¿a usted, como católico, le resulta difícil compaginar las creencias religiosas con la ciencia?
Aunque algunos me hacen católico público, yo siempre digo que mis convicciones religiosas son importantes para mí y para mi familia, pero no tienen por qué tener consecuencias en mis ideas científicas. No admito las etiquetas de religioso o no religioso, porque no quiero que me ataquen ni los de un lado ni los de otro [risas]. Gould estaba en lo cierto. Los ateos no lo son porque la ciencia les haya hecho negar la religión, son ateos por otras razones.
Pero hay mucha gente que todavía niega la evolución por motivos religiosos. Si ciencia y religión no interfieren, ¿a qué se debe este negacionismo?
Se debe a la ignorancia. Ignorancia científica e ignorancia religiosa. Varios papas ya nos han dicho que la evolución es perfectamente compatible con la doctrina católica, pero la gente es ignorante y no lo entiende. Creen en una interpretación ingenua de la Biblia y de la religión.
Toda completa en SINC, os recomendamos también leer los comentarios.
viernes, junio 07, 2013
Algunas claves de la extinción de los dinosaurios están en los Pirineos aragoneses
En dos entregas anteriores hemos visto como carecemos de evidencias
directas que la caída de un gran meteorito hace 65 millones de años
fuera el agente asesino de la mayoría de los dinosaurios. Uno de los
lugares del mundo donde podemos encontrar esas evidencias son una
estrecha franja de afloramientos del Pirineo aragonés situado entre
Arén y Campo (Huesca). Ahí se encuentran en perfecta sucesión las rocas
de los últimos millones del Cretácico repletas de huesos e icnitas de
dinosaurios.
Iscles es un pequeño pueblo abandonado perteneciente a la localidad de Arén en la Comarca de la Ribagorza. Muy cerca de sus casas medio derruidas se encuentra un barranco donde aflora de manera espectacular las rocas del final del Cretácico y del comienzo del Terciario. La erosión ha dejado al descubierto los estratos de arcillas rojizas y areniscas que se formaron en antiguos ríos hace 65 millones de años. Desde las casas hundidas se puede observar la sucesión de estratos que se formaron unos millones de años antes y después del límite. Estas arcillas rojas suelen tener restos de huesos dinosaurios en áreas cercanas, pero por el momento no los hemos encontrado en Iscles. Pero existen otras evidencias de estos grandes reptiles, se trata de icnitas (pisadas fosilizadas) conservadas en la parte baja de los estratos de areniscas. Se trataría de los moldes rellenos en arena de las verdaderas pisadas. Estas icnitas se encuentran en los cinco primeros estratos de areniscas que se pueden ver en Iscles, pero no se encuentran en el sexto, ni en ningún otro por encima. Estas icnitas tienen una forma tridáctila y fueron producidas por hadrosáuridos de tamaño medio. Son dinosaurios comedores de plantas que se caracterizan por tener una mandíbula con muchos dientes especializada en triturar las plantas más resistentes. Isclés es uno de esos raros lugares del mundo donde se encuentran representado la transición entre el Cretácico-Terciario con restos de dinosaurios. Nos enseña que los fósiles de estos colosos se encuentran hasta un nivel, y luego ya no vuelven a aparecer.
Las arcillas de Isclés pertenecen a una formación geológica que se puede seguir desde Pirineo leridano hasta Campo, pasando por Arén todo ello en Huesca. Huesos y huevos fósiles de dinosaurios recogidos en esta formación se conocen desde la década de los 1950 en los alrededores de Tremp, pero sin embargo no se habían encontrado en la parte aragonesa hasta el año 1995. Desde entonces nuestro grupo ha descubierto docenas de yacimientos de huesos e icnitas de dinosaurios en toda esta zona.
Uno de los grandes problemas para dar respuesta a la extinción de los dinosaurios es la ausencia de buenos afloramientos con fósiles que nos muestren si estos vertebrados se extinguieron a la vez que las evidencias del impacto, antes o después. Otra pregunta es si su extinción se fue produciendo a largo de los últimos cientos de miles de años del Cretácico. Los alrededores de Arén representaban una magnífica oportunidad para dar respuesta a estas preguntas, al menos en los Pirineos. A lo largo de estos años hemos descubierto todo un ecosistema fósil completo de vertebrados donde los dinosaurios son las estrellas. Hemos descrito dos hadrosáuridos nuevos (Arenysaurus, Blasisaurus), pero además hay restos fragmentarios de otros hadrosáuridos, dinosaurios terópodos, saurópodos. Hay que destacar que estos dinosaurios oscenses son los más modernos que se han encontrado en Europa, vivieron solo unos miles de años antes de la caída del meteorito, y quizás a la vez. A ellos les acompañan cocodrilos, dos de ellos nuevos (Arenysuchus, A. subjuniperus), aves, anfibios, tortugas, lagartos. Extraerlos de loa yacimientos ha sido complicado, muchos de estos fósiles se encontraban en rocas muy duras, por lo que hemos necesitado usar técnicas de cantería y miles de horas en el laboratorio. Los mejores ejemplares encontrados se pueden visitar en el Museo de los Últimos Dinosaurios de Arén. Además de ejemplares originales, hay reconstrucciones como la fotografía, videos y toda la información de cómo vivían estos colosos. También se pueden visitar algunos de los yacimientos donde se han encontrado los fósiles. La visita a Arén nos da una completa jornada de turismo paleontológico.
En el Pirineo aragonés hemos encontrado los fósiles, pero por el momento no hemos reconocido las evidencias del impacto meteorítico, como es el enriquecimiento de Iridio o las microtéctitas que hablamos semanas pasadas. Lo hemos buscado, pero por el momento no ha habido resultados. ¿Entonces cual es la información que nos ofrecen nuestros dinosaurios para la controversia del límite Cretácico-Terciario?
La más importante de todas es que empezamos a conocer la diversidad de los dinosaurios en los últimos miles de años del Cretácico en esta parte del mundo. Solamente en el centro de Estados Unidos de América tienen un registro fósil similar. En esta zona de Europa estaban bien diversificados y sus fósiles son abundantes hasta un nivel geológico concreto (El quinto estrato de areniscas de Iscles). En estratos más modernos no hay huesos ni hay icnitas de dinosaurios. La conclusión es clara conocemos el momento en que desaparecieron en los Pirineos. Resulta sugerente relacionar esta desaparición brusca con la caída del meteorito, solo nos falta encontrar un poquito de iridio para demostrarlo. Mientras tanto vamos a seguir documentando los últimos dinosaurios que vivieron en lo que hoy conocemos como Aragón.
Iscles es un pequeño pueblo abandonado perteneciente a la localidad de Arén en la Comarca de la Ribagorza. Muy cerca de sus casas medio derruidas se encuentra un barranco donde aflora de manera espectacular las rocas del final del Cretácico y del comienzo del Terciario. La erosión ha dejado al descubierto los estratos de arcillas rojizas y areniscas que se formaron en antiguos ríos hace 65 millones de años. Desde las casas hundidas se puede observar la sucesión de estratos que se formaron unos millones de años antes y después del límite. Estas arcillas rojas suelen tener restos de huesos dinosaurios en áreas cercanas, pero por el momento no los hemos encontrado en Iscles. Pero existen otras evidencias de estos grandes reptiles, se trata de icnitas (pisadas fosilizadas) conservadas en la parte baja de los estratos de areniscas. Se trataría de los moldes rellenos en arena de las verdaderas pisadas. Estas icnitas se encuentran en los cinco primeros estratos de areniscas que se pueden ver en Iscles, pero no se encuentran en el sexto, ni en ningún otro por encima. Estas icnitas tienen una forma tridáctila y fueron producidas por hadrosáuridos de tamaño medio. Son dinosaurios comedores de plantas que se caracterizan por tener una mandíbula con muchos dientes especializada en triturar las plantas más resistentes. Isclés es uno de esos raros lugares del mundo donde se encuentran representado la transición entre el Cretácico-Terciario con restos de dinosaurios. Nos enseña que los fósiles de estos colosos se encuentran hasta un nivel, y luego ya no vuelven a aparecer.
Las arcillas de Isclés pertenecen a una formación geológica que se puede seguir desde Pirineo leridano hasta Campo, pasando por Arén todo ello en Huesca. Huesos y huevos fósiles de dinosaurios recogidos en esta formación se conocen desde la década de los 1950 en los alrededores de Tremp, pero sin embargo no se habían encontrado en la parte aragonesa hasta el año 1995. Desde entonces nuestro grupo ha descubierto docenas de yacimientos de huesos e icnitas de dinosaurios en toda esta zona.
Uno de los grandes problemas para dar respuesta a la extinción de los dinosaurios es la ausencia de buenos afloramientos con fósiles que nos muestren si estos vertebrados se extinguieron a la vez que las evidencias del impacto, antes o después. Otra pregunta es si su extinción se fue produciendo a largo de los últimos cientos de miles de años del Cretácico. Los alrededores de Arén representaban una magnífica oportunidad para dar respuesta a estas preguntas, al menos en los Pirineos. A lo largo de estos años hemos descubierto todo un ecosistema fósil completo de vertebrados donde los dinosaurios son las estrellas. Hemos descrito dos hadrosáuridos nuevos (Arenysaurus, Blasisaurus), pero además hay restos fragmentarios de otros hadrosáuridos, dinosaurios terópodos, saurópodos. Hay que destacar que estos dinosaurios oscenses son los más modernos que se han encontrado en Europa, vivieron solo unos miles de años antes de la caída del meteorito, y quizás a la vez. A ellos les acompañan cocodrilos, dos de ellos nuevos (Arenysuchus, A. subjuniperus), aves, anfibios, tortugas, lagartos. Extraerlos de loa yacimientos ha sido complicado, muchos de estos fósiles se encontraban en rocas muy duras, por lo que hemos necesitado usar técnicas de cantería y miles de horas en el laboratorio. Los mejores ejemplares encontrados se pueden visitar en el Museo de los Últimos Dinosaurios de Arén. Además de ejemplares originales, hay reconstrucciones como la fotografía, videos y toda la información de cómo vivían estos colosos. También se pueden visitar algunos de los yacimientos donde se han encontrado los fósiles. La visita a Arén nos da una completa jornada de turismo paleontológico.
En el Pirineo aragonés hemos encontrado los fósiles, pero por el momento no hemos reconocido las evidencias del impacto meteorítico, como es el enriquecimiento de Iridio o las microtéctitas que hablamos semanas pasadas. Lo hemos buscado, pero por el momento no ha habido resultados. ¿Entonces cual es la información que nos ofrecen nuestros dinosaurios para la controversia del límite Cretácico-Terciario?
La más importante de todas es que empezamos a conocer la diversidad de los dinosaurios en los últimos miles de años del Cretácico en esta parte del mundo. Solamente en el centro de Estados Unidos de América tienen un registro fósil similar. En esta zona de Europa estaban bien diversificados y sus fósiles son abundantes hasta un nivel geológico concreto (El quinto estrato de areniscas de Iscles). En estratos más modernos no hay huesos ni hay icnitas de dinosaurios. La conclusión es clara conocemos el momento en que desaparecieron en los Pirineos. Resulta sugerente relacionar esta desaparición brusca con la caída del meteorito, solo nos falta encontrar un poquito de iridio para demostrarlo. Mientras tanto vamos a seguir documentando los últimos dinosaurios que vivieron en lo que hoy conocemos como Aragón.
El cambio climático global: la evidencia de una realidad
Nos ha llegado información de un interesante Curso de la Universidad de Verano de la Uned en Asturias (Gijón). Su título es: El cambio climático global: la evidencia de una realidad. Será del 26 al 28 de Junio del 2013
Este curso está dirigido por Jesus F. Jordá. El curso pretende dar a conocer diferentes aspectos del cambio climático global a través de una serie de exposiciones científicamente rigurosas que se completarán con una visita al Museo del Jurásico de Asturias donde se podrán observar los efectos de los cambios climáticos a lo largo de la Historia de la Tierra. El curso pretende sentar las bases para que los estudiantes de diferentes especialidades y la comunidad en general tengan acceso al conocimiento científico, real y contrastado del cambio climático global, sus causas y sus efectos, alejado de las visiones, negacionistas por un lado y catastrofistas por otro, presentadas por determinados sectores de la sociedad.
miércoles, junio 05, 2013
Archicebus, el esqueleto fósil más antiguo de un primate.
La revista Nature acaba de publicar un articulo con la descripción de un
pequeño y diminuto primate del Eoceno de China. Se trata del esqueleto
prácticamente completo más antiguo del registro fósil. En niveles tan
antiguos como éste se habían encontrado dientes aislados, pero nunca un
ejemplar tan completo que nos permite conocer como era la morfología de
los primates más primitivos.
La radiación inicial de los primates se produjo al comienzo del Eoceno, hace unos 56 millones de años. Se trata del momento de mayor calentamiento de la Tierra debido al efecto invernadero. El clima tropical llegaba hasta latitudes muy altas, de manera que lo que hoy conocemos como España tenía bosques tropicales y sus costas estaban cubiertas de manglares y pantanos como los actuales del Caribe o de Australia por decir dos lugares. En estos bosques es cuando comenzaron a diversificarse los primates. Hasta ahora solo se conocían dientes y huesos aislados de diferentes partes del mundo… y en esto ha llegado Archicebus.
Como se puede ver en la fotografía se trata de un ejemplar articulado y perfectamente conservado. Su nombre Archicebus achilles significa mono antiguo -arche- de cola larga -cebus-. El nombre de la especie hace referencia a la similitud que tiene el hueso del talón al de los primates parecidos al hombre, de ahí el nombre Aquiles (achilles, en griego). Archicebus nos enseña como eran los primates cercanos a la separación entre los primates tarsiformes y los primates antropoides.
Hasta el momento se asumía que los primeros primates se desplazaban por los árboles saltando y caminando entre los árboles. Dicho de otra manera, no se contemplaba la posibilidad que pudieran agarrarse con manos y pies a las ramas como medio de desplazamiento entre los árboles. Sin embargo Archicebus tiene un pulgar oponible, y por tanto con capacidad de agarre como lo hace un chimpance en la actualidad.
La adquisición de un carácter como el pulgar oponible en primates tan antiguos va a ser importante par reconstruir la línea evolutiva en la que nos encontramos los humanos. Primates tan derivados evolutivamente como Archicebus lo que parece indicar es que los primeros primates hay que buscarlos en niveles más antiguos que el Eoceno. Evolucionaron en el Paleoceno… o podrían ya haber convivido con los últimos grandes dinosaurios.
La radiación inicial de los primates se produjo al comienzo del Eoceno, hace unos 56 millones de años. Se trata del momento de mayor calentamiento de la Tierra debido al efecto invernadero. El clima tropical llegaba hasta latitudes muy altas, de manera que lo que hoy conocemos como España tenía bosques tropicales y sus costas estaban cubiertas de manglares y pantanos como los actuales del Caribe o de Australia por decir dos lugares. En estos bosques es cuando comenzaron a diversificarse los primates. Hasta ahora solo se conocían dientes y huesos aislados de diferentes partes del mundo… y en esto ha llegado Archicebus.
Como se puede ver en la fotografía se trata de un ejemplar articulado y perfectamente conservado. Su nombre Archicebus achilles significa mono antiguo -arche- de cola larga -cebus-. El nombre de la especie hace referencia a la similitud que tiene el hueso del talón al de los primates parecidos al hombre, de ahí el nombre Aquiles (achilles, en griego). Archicebus nos enseña como eran los primates cercanos a la separación entre los primates tarsiformes y los primates antropoides.
Hasta el momento se asumía que los primeros primates se desplazaban por los árboles saltando y caminando entre los árboles. Dicho de otra manera, no se contemplaba la posibilidad que pudieran agarrarse con manos y pies a las ramas como medio de desplazamiento entre los árboles. Sin embargo Archicebus tiene un pulgar oponible, y por tanto con capacidad de agarre como lo hace un chimpance en la actualidad.
La adquisición de un carácter como el pulgar oponible en primates tan antiguos va a ser importante par reconstruir la línea evolutiva en la que nos encontramos los humanos. Primates tan derivados evolutivamente como Archicebus lo que parece indicar es que los primeros primates hay que buscarlos en niveles más antiguos que el Eoceno. Evolucionaron en el Paleoceno… o podrían ya haber convivido con los últimos grandes dinosaurios.
martes, junio 04, 2013
Robados los restos del esqueleto encontrado en Coll de Nargó
Los restos del esqueleto que los investigadores del ICP estaban
extrayendo desde el lunes de la semana pasada en Coll de Nargó fueron
robados la noche del jueves al viernes. Los hechos fueron denunciados a
los Mossos d’Esquadra que han abierto una investigación. Hay
antecedentes sobre el expolio de fósiles en la zona a pesar de que la
legislación vigente prohíbe la extracción sin autorización y su
comercialización.
El pasado lunes, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont inició la campaña de excavaciones en Coll de Nargó (el Alt Urgell) con el objetivo de extraer un esqueleto de un pequeño vertebrado encontrado algunas semanas atrás por un miembro de la ADAU, la Associació d’Amics dels Dinosaures de l’Alt Urgell. Los trabajos estaban en su fase final y los investigadores preveían extraer el fósil el mismo viernes para trasladarlo a Bellaterra para su restauración y posterior estudio. Cuando los investigadores llegaron al yacimiento viernes por la mañana, el fósil ya no estaba.
Los hechos fueron denunciados a los Mossos d’Esquadra que desplazaron una unidad de la policía científica que identificó roderas y huellas frescas cercanas a la zona e inició una investigación para tratar de recuperar la pieza. Se desconoce el móvil del robo y no se descarta ninguna hipótesis. El yacimiento de Pinyes de Coll de Nargó es uno de los más importantes del mundo en huevos de saurópodo de hace unos 70 millones de años y en él se encontró la puesta de huevos de dinosaurio más completa de Europa.
Se da la circunstancia que algunos yacimientos de la zona habían sido objeto de expolio años atrás. Ángel Galobart, jefe del Grupo de investigación de Mesozoico del ICP ha comentado que "El hallazgo de este fósil había levantado mucha expectación, pues era la primera vez que se encontraba un esqueleto que parecía bastante entero en un lugar que parece claramente que era una zona de nidificación". La parte visible del esqueleto estaba formada por cinco o seis vértebras y huesos que podrían pertenecer la extremidad superior del animal. Se desconoce si se trataba de los restos de una cría de dinosaurio o de algún depredador de éstos. Sobre la desaparición, Galobart ha dicho que "este robo es una doble pérdida, por un lado por la ciencia pues es una pieza única que podría aportar mucha información sobre el comportamiento nidificador de los dinosaurios, pero por otro también lo es para el público general y, sobre todo, por el pueblo de Coll de Nargó y la comarca del Alt Urgell que han apostado por el turismo cultural desde hace ya unos años y que están luchando por tener un museo donde se expongan los hallazgos de dinosaurios de la zona".
Desde el año 1993 en Cataluña los restos fósiles de vertebrados, como los dinosaurios, se encuentran incluidas dentro del patrimonio cultural catalán y por tanto protegidas. Jordi Galindo conservador del ICP ha comentado que "la Normativa actual, vigente desde el año 2002, equipara el grado de protección del patrimonio paleontológico en el arqueológico, los robos, destrucciones o daños. Al patrimonio paleontológico tienen la misma consideración legal que los realizados en un yacimiento arqueológico. "Las actuaciones sobre el patrimonio paleontológico como la prospección, excavación o documentación de restos fósiles, deben estar autorizadas por el Servicio de Arqueología y Paleontología, dependiente del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña.
El pasado lunes, el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont inició la campaña de excavaciones en Coll de Nargó (el Alt Urgell) con el objetivo de extraer un esqueleto de un pequeño vertebrado encontrado algunas semanas atrás por un miembro de la ADAU, la Associació d’Amics dels Dinosaures de l’Alt Urgell. Los trabajos estaban en su fase final y los investigadores preveían extraer el fósil el mismo viernes para trasladarlo a Bellaterra para su restauración y posterior estudio. Cuando los investigadores llegaron al yacimiento viernes por la mañana, el fósil ya no estaba.
Los hechos fueron denunciados a los Mossos d’Esquadra que desplazaron una unidad de la policía científica que identificó roderas y huellas frescas cercanas a la zona e inició una investigación para tratar de recuperar la pieza. Se desconoce el móvil del robo y no se descarta ninguna hipótesis. El yacimiento de Pinyes de Coll de Nargó es uno de los más importantes del mundo en huevos de saurópodo de hace unos 70 millones de años y en él se encontró la puesta de huevos de dinosaurio más completa de Europa.
Se da la circunstancia que algunos yacimientos de la zona habían sido objeto de expolio años atrás. Ángel Galobart, jefe del Grupo de investigación de Mesozoico del ICP ha comentado que "El hallazgo de este fósil había levantado mucha expectación, pues era la primera vez que se encontraba un esqueleto que parecía bastante entero en un lugar que parece claramente que era una zona de nidificación". La parte visible del esqueleto estaba formada por cinco o seis vértebras y huesos que podrían pertenecer la extremidad superior del animal. Se desconoce si se trataba de los restos de una cría de dinosaurio o de algún depredador de éstos. Sobre la desaparición, Galobart ha dicho que "este robo es una doble pérdida, por un lado por la ciencia pues es una pieza única que podría aportar mucha información sobre el comportamiento nidificador de los dinosaurios, pero por otro también lo es para el público general y, sobre todo, por el pueblo de Coll de Nargó y la comarca del Alt Urgell que han apostado por el turismo cultural desde hace ya unos años y que están luchando por tener un museo donde se expongan los hallazgos de dinosaurios de la zona".
Desde el año 1993 en Cataluña los restos fósiles de vertebrados, como los dinosaurios, se encuentran incluidas dentro del patrimonio cultural catalán y por tanto protegidas. Jordi Galindo conservador del ICP ha comentado que "la Normativa actual, vigente desde el año 2002, equipara el grado de protección del patrimonio paleontológico en el arqueológico, los robos, destrucciones o daños. Al patrimonio paleontológico tienen la misma consideración legal que los realizados en un yacimiento arqueológico. "Las actuaciones sobre el patrimonio paleontológico como la prospección, excavación o documentación de restos fósiles, deben estar autorizadas por el Servicio de Arqueología y Paleontología, dependiente del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña.
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