domingo, julio 14, 2013

Estudio paleobiológico y morfológico de los huesos de pie en la evolución humana

Adrián Pablos nos deleitó con una  magnífica presentación de su tesis sobre los fósiles del pie humano, el pasado 9 de julio, en la Universidad de Alcalá de Henares.

Como una de las vocales de su tribunal (compuesto por José María Bermúdez de Castro, Angeles Sanchez, Eugenia Cunha, José Miguel Carretero y la que esto escribe, Gloria Cuenca) quisiera hacer una pequeña nota sobre esta tesis, inusual en los anales de evolución humana, destacando  la importancia del estudio de estos elementos anatómicos realmente escasos en el registro fósil, aunque llenos de significado sistemático y paleobiológico y por tanto también evolutivo.

El título,  ESTUDIO PALEOBIOLÓGICO Y MORFOLÓGICO DE LOS HUESOS DE PIE EN LA EVOLUCIÓN HUMANA, CON ESPECIAL REFERENCIA A LOS FÓSILES DE LA SIERRA DE ATAPUERCA (BURGOS, ESPAÑA)

Nos da una buena idea del contenido del trabajo.

Y además me gustaría resaltar aspectos que como paleontóloga de vertebrados me llamaron la atención.

Primero destacar la excelente labor de excavación del equipo de la Sima de los Huesos, que durante casi 30 años ha excavado, hueso a hueso, cerca de 20 esqueletos humanos del Pleistoceno medio, casi completos. Huesos tan diminutos como los de los dedos de los pies han sido extraídos con el mismo mimo que los muy famosos cráneos  de Miguelón o Benjamina. Nuestros ancestros, los hombres y mujeres de la Sima de los Huesos no han perdido ni un hueso en su viajes tafonómico hasta nosotros. Podemos hacernos una buena idea por la fotografía de los huesos fósiles del pie que os mostramos aquí y que es la portada de la tesis de Adrian Pablos.

Segundo destacar el exhaustivo estudio de Adrian, de los elementos anatómicos menos estudiados por su escasez, mala conservación en general y complejidad. El capítulo de anatomía de los elementos del pie es una gozada que nos resultará muy útil a los aragosaurer@s y alumnos a la hora de estudiar otros pies de otros vertebrados.

Tercero, uno de los resultados del estudio ha sido la estimación de la estatura corporal de las especies fósiles de Homo antecessor, del yacimiento de la Gran Dolina 6 (TD6), y de la Sima de los Huesos, dato tremendamente importante como todos sabemos en la biología y ecología de los vertebrados en general (por ejemplo, en medicina forense, la estatura ayuda a identificar a la persona a la que pertenecieron los restos humanos). Para hacerlo, Pablos combina dos segmentos diferentes del pie (el tarso (astrágalo, calcáneo) y el metatarso), y utiliza una metodología estadística robusta, novedosa en este campo, que minimiza el efecto de los individuos anómalos. La estatura mínima de TD6 sería de 1,73 para los hombres y 1,67 para las mujeres Homo antecessor (no eran bajitos).  También los hombres de la Sima de los Huesos alcanzarían el 1,73 de estatura, pero las mujeres serían algo más bajas, 1,63.

Cuarto, otro de los resultados importantes de este estudio es la confirmación de la singularidad de la población de la Sima de los Huesos. Las características métricas y morfológicas de los astrágalos de SH permiten diferenciarlos de los de otras poblaciones del Pleistoceno medio y superior. Lo que, unido a lo que se ha ido estudiando del cráneo, dientes, huesos largos, pelvis indica que podría ser algo distinto. Con una sonrisa en los labios, la antropóloga portuguesa Eugenia Cunha comentó cuando le tocó su turno de preguntas ¡he oído hablar de la población de la Sima de los Huesos, pero ninguna especie! ¿Por qué? ¿Es un error? ¿Es a propósito?...

Que los lectores saquen sus propias conclusiones, yo solo puedo decir que una sonrisa se dibujó en los labios de los directores y demás miembros del equipo de Atapuerca que asistieron a la lectura de tesis de Adrian Pablos.