viernes, marzo 10, 2017

Tesis de foraminíferos sobre el límite Paleoceno-Eoceno


El próximo lunes, 13 de Marzo nuestra compañera y amiga Gabriela de Jesús Arreguín Rodriguez (Gaby) va a defender su tesis doctoral sobre los foraminíferos bentónicos de aguas profundas y su importancia en eventos hipertermales. Un tema de gran actualidad científica y en el que Gaby ha trabajado los últimos cuatro años. La defensa será en el salón de actos del edificio de Geológicas de la Universidad de Zaragoza situado en el Campus de la Plaza San Francisco. Os dejamos el resumen y el cartel anunciador. 



 

El Paleógeno representa un periodo crítico en la historia de la Tierra caracterizado por una intensa variabilidad climática durante un clima cálido (invernadero). La tendencia de calentamiento registrada desde el Paleoceno hasta el Eoceno fue interrumpida por varios eventos de calentamiento extremo llamados hipertermales, definidos principalmente por perturbaciones del ciclo de carbono incluyendo excursiones de los isótopos de carbono y disolución del carbonato en medios profundos. El más extremo de esos eventos fue el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM), que causó perturbaciones severas en los foraminíferos bentónicos profundos, incluyendo su mayor extinción del Cenozoico. En consecuencia, se ha cuestionado si estos organismos fueron afectados de forma similar durante los hipertermales de menor magnitud (ocurridos previa y posteriormente a la extinción). Esta Tesis está enfocada en el análisis de foraminíferos bentónicos profundos durante hipertermales de diferente magnitud, con el fin de identificar los factores paleoambientales que controlaron la respuesta de las asociaciones.

La falta de consenso en la taxonomía de los foraminíferos bentónicos del Eoceno temprano dificulta la comparación de estos organismos entre diferentes sondeos/secciones descritos por diferentes autores. En esta Tesis se recopilan por primera vez las especies de foraminíferos bentónicos más comunes del Ypresiense (Eoceno inicial), incorporando datos de 17 sondeos oceánicos distribuidos globalmente. Se sugiere que los taxones más comunes y más abundantes durante el Ypresiense en los Océanos Pacífico, Atlántico e Índico debieron haber sido los más resistentes a continuas perturbaciones ambientales.


Se han estudiado las asociaciones de foraminíferos bentónicos de tres sondeos oceánicos (Sitio DSDP 550, Sitios ODP 865 y 1262) y de una sección terrestre (Caravaca, Sur de España) a lo largo de varios eventos hipertermales del Paleoceno (Dan-C2 y LDE; previos a la extinción) y Eoceno (PETM, ETM2, H2 y ETM3; durante y posteriores a la extinción). En general, los eventos del Paleoceno no tuvieron un mayor impacto en los foraminíferos bentónicos; mientras que los hipertermales menores del Eoceno causaron mayores perturbaciones ambientales, reflejadas en las asociaciones, aunque en menor medida que en el PETM. Dichas perturbaciones incluyen cambios en las condiciones tróficas en el fondo oceánico e incremento de la disolución del carbonato cálcico. Asimismo, se ha evaluado el impacto de la disolución del CaCO3 en la extinción y cambios en los foraminíferos bentónicos durante el PETM. 


La disolución del carbonato cálcico también afectó a los foraminíferos bentónicos durante los hipertermales menores, pero no representa el umbral crítico en el control de las asociaciones. La magnitud de la excursión en los isótopos de carbono parece correlacionarse significativamente con el  descenso en la  diversidad  de los foraminíferos bentónicos, considerando que dicha magnitud refleja la cantidad de compuestos de carbono liberados al sistema océano-atmósfera, y por lo tanto (aunque no necesariamente de manera linear) la cantidad de calentamiento y disolución. Se sugiere que el calentamiento durante los hipertermales representa dicho umbral crítico, ya que las altas temperaturas pudieron haber causado un descenso en la resiliencia de los foraminíferos bentónicos, y consecuentemente una mayor vulnerabilidad o susceptibilidad a las perturbaciones ambientales asociadas a los hipertermales, tales como cambios en las condiciones tróficas (las mayores temperaturas aumentaron las tasas metabólicas y, consecuentemente, los requerimientos alimenticios de los foraminíferos) y/o disolución del carbonato cálcico.

Los leopardos del Pleistoceno superior de España

  El estudio tafonómico del yacimiento del Pleistoceno superior de la Cova de Racó del Duc (Vilallonga, Valencia) ha puesto de manifiesto que los restos de cabra (Capra pyrenaica) allí depositados fueron acumulados por leopardos (Panthera pardus). Tradicionalmente, las acumulaciones de restos óseos presentes en cavidades han sido atribuidas a la acción de la hiena de las cavernas (Crocuta spelaea) o de los homínidos, mientras que el leopardo era poco considerado como agente acumulador. En África los leopardos encaraman sus capturas en lo alto de los árboles para protegerlas de otros depredadores, si bien aquellos individuos que habitan en zonas con cavidades prefieren llevar sus presas al interior de estas.

En los últimos años se han realizado varios estudios tafonómicos que han permitido asociar diversas acumulaciones de fauna a la acción de este felino. Este nuevo trabajo ha sido realizado por nuestro aragosaurero Víctor Sauqué y por Alfred Sanchis del Museo de Prehistoria de Valencia, donde además del estudio tafonómico de los restos se ha llevado a cabo una revisión del papel del leopardo como agente acumulador en la Península Ibérica.

A modo de anécdota, la idea de realizar este trabajo surgió tras una estancia breve de Víctor Sauqué en el museo valenciano para estudiar cabras fósiles de diversos yacimientos mediterráneos. Mientras realizaba dicho estudio le llamo la atención el estado de conservación de los fósiles de Racó del Duc, los cuales eran similares a los huesos de cabra de Los Rincones. El yacimiento aragonés de los Rincones era hasta ese momento el único ejemplo de un cubil de leopardos en el Pleistoceno Ibérico. Gracias a la buena predisposición del museo para poner la colección a disposición del investigador así como a la inestimable ayuda de su conservador Alfed Sanchis se pudo llevar a cabo el estudio de los restos de dicho yacimiento, excavado en los años 70 por Inocencio Sarrión.

El trabajo se ha publicado en la prestigiosa revista Palaeogreography. Palaeoclimatology. Palaeoecology. La referencia completa del artículo es:

Sauqué, V., Sanchis, A. (2017), Leopards as taphonomic agents in the Iberian Pleistocene, the case of Racó del Duc (Valencia, Spain), Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol. 472, 67-82.
 

lunes, marzo 06, 2017

Descubriendo el ambiente donde vivían los dinosaurios del Maestrazgo de Teruel


Los aragosaureros estamos que no paramos. Acabamos de publicar un trabajo en la prestigiosa revista científica Palaeo3 en la cual reconstruimos como era el ambiente en el que vivieron los dinosaurios en el corazón del Maestrazgo turolense hace 130 millones de años, concretamente en la región entorno a la localidad de Ladruñán, en el término de Castellote (Teruel, España)

 

En este novedoso trabajo se han integrado datos procedentes de los distintos tipos de fósiles que constituyen el registro de vertebrados del área de Ladruñán, como son los yacimientos con huesos, las icnitas (huellas de dinosaurio) y los fragmentos de cáscaras de huevo recuperados en sedimentos de varios niveles. Los datos paleontológicos se han complementado con un detallado estudio de su contexto geológico para interpretar el ambiente sedimentario en el que se formaron los yacimientos con restos de dinosaurios ornitópodos, terópodos y saurópodos y de otros vertebrados como crocodilomorfos, tortugas, anfibios, lagartos y mamíferos. 

El ambiente sedimentario en el que se conservan los fósiles de dinosaurios y en la que vivirían estos animales es el de un sistema de llanuras aluviales con cursos de ríos meandriformes y lagunas poco profundas, estando la línea de costa muy próxima en algunos momentos. Los yacimientos más importantes con concentraciones de huesos de dinosaurios localizadas en llanuras con poco drenaje y desarrollo de lagunas efímeras y humedales. Por otro lado, algunas lagunas fueron favorables para la acumulación de huesos desarticulados de microvertebrados. Las orillas de lagos y cursos fluviales fueron los entornos más favorables para la preservación de huellas de dinosaurios. Finalmente, la distribución de fragmentos de cáscaras de huevo de dinosaurios, cocodrilos y tortugas indica que las áreas preferidas para la puesta de huevos y la ubicación de nidos serían áreas emergidas de humedales o próximas a lagunas.  


 

El estudio ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Zaragoza encabezados por el paleontólogo José Manuel Gasca, ahora investigador posdoctoral de CONICET y del Museo Olsacher de Zapala en Argentina. En el mismo colaboran otros investigadores del departamento de Ciencias de la Tierra y del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza y otros paleontólogos ahora integrados en instituciones de Portugal (Universidade Nova de Lisboa), Alemania (Ludwig-Maximilians-Universität de Munich) y Argentina (CONICET-Universidad Nacional de Río Negro).


Los resultados que ahora se publican son fruto de un largo trabajo de investigación que lleva desarrollándose desde hace 10 años de forma intensa en los afloramientos cretácicos del entorno de Ladruñán. Esta investigación ha tenido una importante componente de trabajo de campo, incluyendo varias campañas de excavaciones y prospecciones realizadas por el grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza, estando codirigidas por José Manuel Gasca y Miguel Moreno-Azanza. Las campañas de campo han sido subvencionadas por la Dirección General de Cultura y Patrimonio de la Dirección General de Aragón, el Ministerio de Economía y competitividad y European Regional Development Fund.

Referencia:
Gasca, J.M., Moreno-Azanza, M., Bádenas, B., Díaz-Martínez, I., Castanera, D., Canudo, J.I., Aurell, M. 2017. Integrated overview of the vertebrate fossil record of the Ladruñán anticline (Spain): evidence of a Barremian alluvial-lacustrine system in NE Iberia frequented by dinosaurs. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology. DOI: 10.1016/j.palaeo.2017.01.050


jueves, marzo 02, 2017

Tesis doctoral sobre dinosaurios del fin del Cretácico

Victor Fondevila, un buen amigo de Aragosaurus, va a defender su tesis doctoral en la Universidad Autónoma de Barcelona. Os dejamos un resumen de su tesis y el cartel anunicador del actor.

Suerte y al toro, que estamos contigo

El registro geológico y paleontológico del Campaniense y del Maastrichtiense del suroeste europeo ofrece una de las mejores oportunidades para estudiar los últimos 15 millones de años antes de la extinción del Cretácico-Paleógeno más allá del registro de Norte América. En esta tesis doctoral se ha estudiado y caracterizado el registro de dinosaurios del suroeste europeo y sus paleoambientes asociados, y se han datado sucesiones sedimentarias mediante magnetostratigrafía con el objetivo de profundizar en el conocimiento sobre las últimas comunidades de dinosaurios de la isla Ibero-Armoricana del Archipiélago europeo (conjunto de islas que formaban el actual continente).
 
Los trabajos integrados realizados en la parte mesozoica del Grupo Tremp (Cuenca sur-pirenaica) incluyen el estudio de las huellas del icnogénero Hadrosauropodus, asociado a dinosaurios hadrosaurios. Estas improntas son muy abundantes en las llanuras costeras fluviales del Maastrichtiense superior. Además del ambiente fluvial, los hadrosaurios también colonizaron el ecosistema costero (por ejemplo lagunas), tal como muestra el yacimiento del Espinau, entre otras localidades. Por el contrario, los saurópodos fueron dominantes en los ambientes costeros y continentales de la región durante el Campaniense y el Maastrichtiense inferior, a pesar de que persistieron hasta el Maastrichtiense terminal tal y como evidencia su registro osteológico, oológico y de huellas, incluyendo impresiones de piel. Con todo, sus restos fósiles son mucho más escasos que los de hadrosaurio en esta última edad.
 
La sucesión faunística de dinosaurios del suroeste europeo se ha mejorado gracias a 1) la mejora del conocimiento sobre la distribución paleoambiental de los diferentes grupos, 2) la integración del registro paleontológico del Alto Valle del Aude, una importante zona fosilífera del norte de los Pirineos, gracias a su estudio magnetostratigráfico, 3) la mejora de la calibración del sector de Isona del sinclinal de Tremp, en la banda sur de los Pirineos, y 4) la integración de datos provenientes del registro campano-maastrichtiense del resto de áreas fosilíferas de Francia, España y Portugal (Provenza e Iberia). Con la mejora de las dataciones, se ha podido desarrollar un nuevo modelo de cambio faunístico de dinosaurios durante el Maastrichtiense.

En lugar de un reemplazo rápido de faunas herbívoras dominadas por saurópodos hacia comunidades dominadas por hadrosaurios, concentrado alrededor del límite entre el Maastrichtiense inferior y el superior, los nuevos datos de esta tesis muestran que las extinciones y nuevas apariciones de grupos de dinosaurios no coincidieron en el tiempo. Más bien al contrario, el reemplazo faunístico duró unos dos millones de años en la región, dando lugar a un periodo de coexistencia entre formas de dinosaurio antiguas y los nuevos habitantes de la isla Ibero-Armoricana. El cambio faunístico no se produjo como consecuencia de eventos climáticos concretos, sino por sucesivas migraciones durante episodios de rotura de barreras geográficas en Europa.

lunes, febrero 27, 2017

Limando esmalte de dientes de mamíferos en Bonn

Nuestras Aragosaureras Gloria y Raquel han estado unos días en la Universidad de Bonn aprendiendo como es la preparación del esmalte de los dientes de mamíferos para estudiar su estructura. Gloria nos ha mandado una crónica de la estancia, que os la adjuntamos

Cuando empezaba a estudiar los fósiles de mamíferos mis maestros me decían, solo tienes que estudiar los dientes… ¿por qué? Porque es lo único que fosiliza en cantidad suficiente para analizarlos estadísticamente…y ¿por qué? Con el tiempo las respuestas vinieron de la mano de la tafonomía, protocolo científico que permite conocer las claves de la producción y conservación de los fósiles. Los dientes de los mamíferos están recubiertos de esmalte; formado por apatito, uno de los biominerales más resistentes de la naturaleza. Los cristalitos de apatito se organizan en el esmalte de tal manera que confieren una gran dureza a la cubierta de los dientes. Esta protección los convierte en “capsulas de tiempo” conteniendo la información” sobre la dieta y los avatares sufridos por sus dueños en vida y posteriormente, durante la fosilización.

  Dicho esto ¿por qué ir a Bonn a limar dientes? La razón es que allí trabaja el profesor Wighart von Koenigswald, el paleontólogo que inició, en la década de los 1970, técnicas micropaleontológicas para el estudio de la histología dental. Su éxito fue implementar una técnica manual, propia de la micropaleontología clásica y comparable con las actuales técnicas de Rayos-X como las de micro-CT, y que consiste en limar el esmalte para exponer la unión dentina/esmalte y las zonas externa e interna del mismo. Con una abrasión más fina, con ácido acético, se ve la organización de los cristalitos de apatito en las zonas de esmalte.

Aprendimos esta magnífica técnica en el maestro mismo, quien a sus 73 años estudia y se plantea con entusiasmo nuevos retos, estudiando especies nuevas como la que definimos en la Gran Dolina, en Atapuerca, a finales de los 2000, el mamífero insectívoro de dientes rojos Dolinasorex glyphodon. Raquel Moya y yo misma aprendimos mucho durante nuestra estancia en el laboratorio de Koenigswald, en el instituto Steinmann (Steinmann-Institut für Geologie, Mineralogie und Paläontologie: https://www.steinmann.uni-bonn.de/ ) de la Universidad de Bonn.
 


Pie de foto, Gloria y Koenigswald en su laboratorio, Raquel y Koenigswald limando dientes, Muestra preparada para el estudio del esmalte

viernes, febrero 24, 2017

Segunda circular del VI Symposium Eggs & Babies





Ya está disponible la segunda circular del VI Symposium Eggs & Babies que se va celebrar en Monte da Caparica, Portugal, del 3 al 7 de Octubre del 2017. Lo organiza Universidade Nova de Lisboa con la colaboración del Museu de Lourinha.

Este congreso es la reunión científica más importante sobre huevos y embriones de dinosaurios. Van los mejores especialistas y además es una buena excusa para viajar a Portugal.

http://eventos.fct.unl.pt/…/files/second_circular_vi_deb.pdf

Tercera edición del libro Libro de Micropaleontología


Se acaba de publicar la tercera edición de MICROPALEONTOLOGÍA editado por Eustoquio Molina, catedrático de Micropaleontología de la Universidad de Zaragoza. El libro esta estructurado en capitulos en cada uno de los cuales se desarrolla un grupo micropaleontológico distinto. Estos capítulos están escritos por especialistas reconocidos de la Universidad de Zaragoza.

Se trata de un manual dirigido a los alumnos del grado de Geología, también muy útil para los alumnos de grado de Biología, Ciencias Ambientales e Ingeniería Geológica. Atualmente es el único libro de texto de Micropaleontología en español y resultará también de interés en las universidades del mundo hispano. Incluye en cada capítulo numerosas ilustraciones y fotografías de microfósiles de todo el planeta.

http://puz.unizar.es/detalle/1813/Micropaleontolog%EDa-0.html

Las plumas de las aves fueron anteriores a su capacidad de volar

Nos ha llegado esta nota de prensa de la Seo/BirdLife que nos ha mandado nuestro buen amigo Eduardo Viñuales. Os la adjuntamos, es bien interesante



La evolución de las aves partió de un pequeño grupo de dinosaurios hace unos 170 y 150 millones de años, y ha sido considerada como el paradigma de la mayor transformación evolutiva observada a través de registros fósiles. Además, la adquisición del vuelo se ha entendido como un proceso de evolución continuo. Sin embargo, recientes evidencias científicas sugieren que la capacidad de volar evolucionó de una forma mucho menos lineal de lo que parece, según explica Stephen L. Brusatte, investigador de la Universidad de Edimburgo, en un trabajo publicado en el último número de la revista Science.

Los últimos descubrimientos fósiles así lo demuestran y comienza a corroborarse gracias a los estudios biomecánicos. De acuerdo con estas evidencias, el desarrollo del vuelo fue algo más bien caótico: diferentes especies de dinosaurios comenzaron a experimentar con diversos comportamientos para moverse en el aire, usando diferentes formas aerodinámicas y arreglos de plumas, hasta que finalmente sólo sobrevivieron las aves modernas.

“Miles de fósiles encontrados en China a finales de la década de 1990, con minuciosos detalles de plumas y otros tejidos blandos, cuando se colocan juntos en un árbol genealógico, demuestran que muchos componentes anatómicos del aparato volador de los pájaros modernos evolucionaron poco a poco en los dinosaurios durante decenas de millones de años por razones ajenas al vuelo”, explica Brusatte. Las plumas emergieron como filamentos parecidos a pelos, que adquirieron los primeros dinosaurios, lo más probable, para protegerse de la insolación, por camuflaje, razones ornamentales o por algo completamente distinto.


No todas las alas permitían volar

Brusatte subraya que el desarrollo en sí de las plumas muestra poca claridad sobre qué dinosaurios podían realmente volar. “En cambio, una comprensión de la biomecánica -enfatiza el autor- es clave para determinar con precisión qué especies podían levantar el vuelo agitándose o deslizándose”. El autor cita un estudio reciente que valora el potencial biomecánico de diferentes formas alares basadas en registros fósiles. Los resultados apoyan la hipótesis de que las alas se desarrollaron por razones no relacionadas con el vuelo (como el cortejo o la incubación de los huevos) y su temprana evolución no fue modelada por la selección del aleteo aéreo. Esto de volar parece ser que vino después.

Mucho más tarde, un subgrupo “preaviar” comenzó a evolucionar con la combinación correcta entre tamaño de cuerpo pequeño, alas largas y otras características anatómicas que lanzaron a algunas especies al vuelo propulsado. Sería el nacimiento de las aves actuales, con alas diseñadas para el vuelo. “En un futuro próximo, podrían lograrse más avances en el conocimiento de la biomecánica usando modelos físicos, que pueden ser sometidos a experimentos de túnel de viento, y modelos digitales que pueden ser analizados computacionalmente”, augura Brusatte para poner más luz en qué dinosaurios alados podían remontar y vuelo y cuáles no según las características biomecánicas de sus extremidades.