sábado, abril 16, 2011

Llenarse el oído de mandíbulas

(Cualquier semejanza con el título de un ensayo de Stephen J. Gould es pura coincidencia)

Un nuevo fósil de eutriconodonto (Mammalia) del Cretácico Inferior de las faunas de la Formación Jiufotang, Liaoning, en China, ilustra la evolución del oído en los mamíferos.

vista ventral o inferior de la mandíbula de Liaoconodon (modificada de la figura de Meng et al., 2011)
spr: short process of the incus (incus=yunque). lpr: long process of the incus. ma: cuerpo del malleus (malleus=martillo)vi: proceso ventral del ectotimpánico (lámina refleja del angular). at: proceso anterior del timpánico. ap: proceso anterior del martillo (prearticular)


La mandíbula de los mamíferos modernos está compuesta únicamente por un hueso, el dentario, que es el en el que se insertan los dientes en los amniotas-no mamíferos (simplificando aquí: reptiles). Pero en los reptiles hay además otros huesos mandibulares, los llamados huesos postdentarios, entre otros, el articular, el cuadrado y el angular. Sin embargo, en los reptiles hay un único huesecillo en el oído medio, el columelar (Collumella auris en latín, o stapes en inglés) mientras que en los mamíferos hay varios huesecillos.

Más información en aragosaurus.com