martes, julio 16, 2013

Concurso de Fotografía de Flora y Fauna cavernícolas

Estimados amigos,

En el siguiente enlace podéis ver las bases (muy sencillas) para el IV Concurso Internacional de Fotografía de Flora y Fauna cavernícolas que organiza el G.E.V. y cuyos premios (por la situación económica que atravesamos) son:

1º: Portada de GOTA A GOTA
2º: Contraportada de GOTA A GOTA.

Si quieres participar, solo tienes que enviarnos tu foto VERTICAL:

http://bioespeleologia.blogspot.com.es/2013/07/iv-concurso-internacional-de-fotografia.html

domingo, julio 14, 2013

Estudio paleobiológico y morfológico de los huesos de pie en la evolución humana

Adrián Pablos nos deleitó con una  magnífica presentación de su tesis sobre los fósiles del pie humano, el pasado 9 de julio, en la Universidad de Alcalá de Henares.

Como una de las vocales de su tribunal (compuesto por José María Bermúdez de Castro, Angeles Sanchez, Eugenia Cunha, José Miguel Carretero y la que esto escribe, Gloria Cuenca) quisiera hacer una pequeña nota sobre esta tesis, inusual en los anales de evolución humana, destacando  la importancia del estudio de estos elementos anatómicos realmente escasos en el registro fósil, aunque llenos de significado sistemático y paleobiológico y por tanto también evolutivo.

El título,  ESTUDIO PALEOBIOLÓGICO Y MORFOLÓGICO DE LOS HUESOS DE PIE EN LA EVOLUCIÓN HUMANA, CON ESPECIAL REFERENCIA A LOS FÓSILES DE LA SIERRA DE ATAPUERCA (BURGOS, ESPAÑA)

Nos da una buena idea del contenido del trabajo.

Y además me gustaría resaltar aspectos que como paleontóloga de vertebrados me llamaron la atención.

Primero destacar la excelente labor de excavación del equipo de la Sima de los Huesos, que durante casi 30 años ha excavado, hueso a hueso, cerca de 20 esqueletos humanos del Pleistoceno medio, casi completos. Huesos tan diminutos como los de los dedos de los pies han sido extraídos con el mismo mimo que los muy famosos cráneos  de Miguelón o Benjamina. Nuestros ancestros, los hombres y mujeres de la Sima de los Huesos no han perdido ni un hueso en su viajes tafonómico hasta nosotros. Podemos hacernos una buena idea por la fotografía de los huesos fósiles del pie que os mostramos aquí y que es la portada de la tesis de Adrian Pablos.

Segundo destacar el exhaustivo estudio de Adrian, de los elementos anatómicos menos estudiados por su escasez, mala conservación en general y complejidad. El capítulo de anatomía de los elementos del pie es una gozada que nos resultará muy útil a los aragosaurer@s y alumnos a la hora de estudiar otros pies de otros vertebrados.

Tercero, uno de los resultados del estudio ha sido la estimación de la estatura corporal de las especies fósiles de Homo antecessor, del yacimiento de la Gran Dolina 6 (TD6), y de la Sima de los Huesos, dato tremendamente importante como todos sabemos en la biología y ecología de los vertebrados en general (por ejemplo, en medicina forense, la estatura ayuda a identificar a la persona a la que pertenecieron los restos humanos). Para hacerlo, Pablos combina dos segmentos diferentes del pie (el tarso (astrágalo, calcáneo) y el metatarso), y utiliza una metodología estadística robusta, novedosa en este campo, que minimiza el efecto de los individuos anómalos. La estatura mínima de TD6 sería de 1,73 para los hombres y 1,67 para las mujeres Homo antecessor (no eran bajitos).  También los hombres de la Sima de los Huesos alcanzarían el 1,73 de estatura, pero las mujeres serían algo más bajas, 1,63.

Cuarto, otro de los resultados importantes de este estudio es la confirmación de la singularidad de la población de la Sima de los Huesos. Las características métricas y morfológicas de los astrágalos de SH permiten diferenciarlos de los de otras poblaciones del Pleistoceno medio y superior. Lo que, unido a lo que se ha ido estudiando del cráneo, dientes, huesos largos, pelvis indica que podría ser algo distinto. Con una sonrisa en los labios, la antropóloga portuguesa Eugenia Cunha comentó cuando le tocó su turno de preguntas ¡he oído hablar de la población de la Sima de los Huesos, pero ninguna especie! ¿Por qué? ¿Es un error? ¿Es a propósito?...

Que los lectores saquen sus propias conclusiones, yo solo puedo decir que una sonrisa se dibujó en los labios de los directores y demás miembros del equipo de Atapuerca que asistieron a la lectura de tesis de Adrian Pablos.

jueves, julio 11, 2013

20.000 años de ocupación humana. Reconstrucción paleoambiental de la cueva de Santimamiñe (Bizkaia, España)

Nuestro aragosaurero Juan Rofes, investigador  de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU)  ha liderado un estudio publicado en la prestigiosa revista “Quaternary International”. Se trata de la reconstrucción paleoambiental de la cueva de Santimamiñe (Kortezubi, Bizkaia, España), uno de los yacimientos más famosos de la prehistoria vasca y de la cornisa cantábrica en general.

Entre 2004 y 2006, una cata de prueba reveló una secuencia estratigráfica en el vestíbulo interno de la cueva de Santimamiñe que cubría alrededor de 20.000 años, desde el Pleistoceno Tardío final (MIS 2) hasta el Holoceno Medio (MIS 1). La secuencia comprende seis unidades crono-culturales: Magdaleniense inferior, medio y superior, Aziliense, Neolítico y Calcolítico/Edad del Bronce, además de siete niveles puramente paleontológicos. Más de 47.000 restos de microvertebrados (incluyendo mamíferos, pájaros, reptiles, anfibios y peces) fueron recuperados, de los cuales 1587 fueron identificados a nivel de género

y/o especie. De estos, los pequeños mamíferos se han usado para la reconstrucción paleoambiental puesto que son muy sensibles a las condiciones climáticas y su distribución  a lo largo del tiempo, medida en términos de abundancia relativa, sirve como indicio fiable de los cambios de clima y hábitat.

La reconstrucción  de los ambientes y paisajes pretéritos de Santimamiñe, basada en los pequeños mamíferos, coincide aproximadamente con otros indicios, como son el registro de anfibios y reptiles, los grandes mamíferos y pájaros, el polen y los eventos crioclásticos, a escala local; otras reconstrucciones paleoambientales del norte de la Península Ibérica, a escala regional; y la curva de isótopos de oxígeno de un sondeo de hielo de Groenlandia central,  a escala global. Todos los niveles Magdalenienses de Santimamiñe se depositaron durante el episodio climático conocido como Oldest Dryas, un período mayormente húmedo y frío que incluye el Evento Heinrich 1.

La evidencia aportada por los pequeños mamíferos fósiles, por la palinología y por los eventos crioclásticos probablemente documenta la transición del período frío conocido como Younger Dryas al comienzo del Óptimo Climático del Holoceno durante época Aziliense.  El nivel superior de la secuencia, depositado durante una reapertura moderada del paisaje durante el período Subboreal, viene poco después del Evento Holocénico de Enfriamiento 3.

La referencia completa del artículo es:  Rofes, J.; Murelaga, X.; Martínez-García, B.; Bailon, S.; López-Quintana, J.C.; Guenaga-Lizasu, A.; Ortega, L.A.; Zuluaga, M.C.; Alonso-Olazabal, A.; Castaños, J.; Castaños, P. The long paleoenvironmental sequence of Santimamiñe (Bizkaia, Spain): 20,000 years of small mammal record from the latest Late Pleistocene to the middle Holocene. Quaternary International (2013), http://dx.doi.org/10.1016/j.quaint.2013.05.048

Para los que tengan interés de trabajar de paleontólogo en Utah

American Conservation Experience is currently seeking an individual for a Paleontology Permitting Fellowship working directly with the Bureau of Land Management in Utah. This position is intended for an enthusiastic young professional with a well-developed working background in paleontology, archaeology, geology, ArcGIS, computer science, conservation, environmental law and/or policy, Public land & resource management management, or similar field. The Paleontology Fellow should possess a passion for public land management and a professional interest in advancing their career towards paleontology, geology, natural resource management, policy, and/or GIS.

Interested candidates can view the full position description and apply using the following link: http://usaconservationepic.applicantpool.com/jobs/1793.html   

miércoles, julio 10, 2013

Postdoctoral position in paleontology, Penn State University

Postdoctoral position in paleontology, Penn State University

We invite applications for a postdoctoral researcher to participate in a collaborative research project (A. Krug and M. Patzkowsky) investigating the Late Ordovician mass extinction and recovery using phylogenetic methods that quantify evolutionary history. The NASA funded research involves the development of brachiopod phylogenies for use in analyzing changes in evolutionary patterns, fluctuations in phylogenetic diversity, and changes in community composition across the Ordovician-Silurian boundary. Experience with quantitative methods in paleobiology is required. Knowledge of phylogenetic methods and analyses is preferable. The position is located within the Department of Geosciences at Penn State University. Starting date negotiable but prefer September 2013, potentially extending for 3 years. Requires either PhD in hand or dissertation submitted and approved for degree. Please send an application letter, CV, and email addresses of two references via email to Dr. Andrew Z. Krug at Penn State University.

martes, julio 09, 2013

Nos han dado el primer premio en videos del concurso nacional Ciencia en Acción. Estamos muy contentos..

El audiovisual relata el proceso seguido por investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA  hasta describir el primer cocodrilo marino del Jurásico de España. El corto, de nueve minutos de duración, ha sido realizado por los científicos en un taller de 90 horas,  financiado por FECYT.

“La maldición del cocodrilo de Ricla”, documental realizado por investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA (Universidad de Zaragoza) en el que se describe el primer cocodrilo marino del Jurásico en España,  ha obtenido el primer premio de la XIV edición nacional del concurso Ciencia en Acción en la modalidad de Cortos Científicos.
Ciencia en Acción, que busca aproximar la ciencia y la tecnología al gran público de manera dinámica, fácil y amena, destaca con este primer premio “la presentación atractiva y original sobre el fósil del cocodrilo de Ricla, en la que los propios investigadores explican, con buenos recursos técnicos y una apreciable secuencia audiovisual, distintos avatares relacionados con la investigación de este ejemplar desde su hallazgo hasta la actualidad”.

Este audiovisual ha sido editado por jóvenes investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA dentro del cuarto Taller de Guión y Producción del Documental Científico, organizado por la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Zaragoza  y financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Economía y Competitividad.

El documental ha recibido el primer premio ex equo  junto a los trabajos “Gaia: el satélite”, de la Universidad de Barcelona, y “Arqueosis. El pasado es la clave del futuro”,  de las Escuelas Francesas de Sevilla. La proyección de los trabajos y entrega de premios se realizará del 4 al 6 de octubre en el Bizkaia Aretoa de Bilbao, localidad anfitriona en la actual edición. Ciencia en Acción es una iniciativa organizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), la Real Sociedad Española de Física, la Sociedad Geológica de España y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

En “La maldición del cocodrilo de Ricla”, los investigadores explican el proceso realizado para describir el primer cocodrilo marino del Jurásico de España. Es uno de los fósiles más importantes y emblemáticos depositados en el Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza por parte del Gobierno de Aragón. Este ejemplar se ha estudiado y definido como una nueva especie para la ciencia recientemente. Maledictosuchus riclaensis es el ejemplar de cocodrilo marino más antiguo y mejor preservado de la Península Ibérica y debe su nombre al pueblo donde fue hallado y a los casi 20 años (de ahí la maldición) que ha tenido que esperar para ser estudiado en profundidad.

Miguel Moreno Azanza, Jara Parrilla Bel, Eduardo Puértolas y Ester Díaz Berenguer y José Manuel Gasca son los autores-investigadores que han editado íntegramente este documental a lo largo de 90 horas dentro del taller de documentales científicos de la UZ. Como en años anteriores, este curso ha estado dirigido por Javier Calvo, realizador y guionista, profesional del audiovisual desde hace 17 años, y  autor de series para TVE como Capacitados y Entredosaguas. En esta edición, los trabajos han contado también con la experiencia del director de fotografía, Sergio de Uña.

En este curso, además de La maldición del cocodrilo de Ricla, se han producido  “El secreto de los árboles”, “Una transición en femenino”, “Supermateriales. En busca del material del siglo XXI” y “Mosquitos ¿Molestia o amenaza?”, que se pueden ver en http://vimeo.com/channels/497414 y en Zaguán, el repositorio digital de la UZ  http://zaguan.unizar.es/collection/Videos?ln=es

Por el momento son ya 20 los minidocumentales elaborados a lo largo de  cuatro ediciones, un material que es utilizado de forma periódica por sus autores en congresos, clases y conferencias así como en proyecciones públicas a la sociedad en general o en las sesiones CINE-tíficas, dirigidas a estudiantes de Secundaria, en las que han participado más de 600 alumnos en el último año y medio.

Además, estos documentales suelen formar parte del Banco de préstamo de cine científico de FECYT, de ámbito nacional, que promueve la difusión de material audiovisual con valor educativo. Precisamente en la programación 2013 se ofertan cinco documentales de la UZ: “Montañas de agua ¿qué está pasando en los ibones?”, “¿Es tan difícil abrir una puerta?” "Santiago Ramón y Cajal. Viajes, fotografía y memoria"; “El ave fénix de la terapia. Medicina Regenerativa” y “El oro saludable”, correspondientes a la segunda y tercera ediciones de este taller.

viernes, julio 05, 2013

Los fósiles de anfibios y reptiles y el comienzo de aridificación en el Norte de África

La desertificación se ha vuelto un tema ecológico importante tanto para los científicos, los políticos así como para el público en general y esta palabra sugiere una extensión de los desiertos, unos lagos que se secan y poblaciones que se mueren de hambre. La comunidad internacional ha desde hace mucho tiempo reconocido la desertificación como un problema económico, social y ecológico que concierne muchos países en todas las regiones del planeta. Hoy más del 47,2 % de la superficie terrestre de la Tierra corresponde a un territorio árido. También la Región Mediterránea ha sido reconocida por ser afectada por la desertificación y por su impacto ambiental y social.

Las causas de la desertificación tienen dos orígenes principales: uno natural y otro antropogénico. La historia de la desertificación en el Mediterráneo procede actualmente de la evolución de estas dos causas y de sus interacciones. Sin embargo, las fluctuaciones climáticas han sido siempre el motor de los cambios de paisajes y la vegetación y las evidencias geológicas han mostrado que estas fluctuaciones siguen unos ciclos periódicos de alternancias frio-cálido y seco-húmedas.

Desde 2007, el IPHES esta presente en Marruecos oriental con varios proyectos R+D, el ultimo siendo: Human occupation in the eastern Morocco during the Pleistocene: Identification, valorization and cataloguing of the sites of the Ain Beni Methar Basin (Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo A1/039433/11) que pretende identificar, hacer una lista y promover los yacimientos arqueológicos de esta parte de Marruecos. El estudio de la Prehistoria y de la Evolución Humana de esta región es importante para el reconocimiento del origen de la diversidad cultural de los pueblos. En esta problemática, la identificación y valorización de la herencia cultural constituye la base de este proyecto en común con la Universidad Mohamed Premier de Oujda. Es durante estas campañas que ha sido localizado el yacimiento de Guefaït-1  estudiado en este artículo y a la cual los roedores, por biocronología, han permitido atribuir una edad de aproximadamente unos 8 o 9 millones de años (Mioceno final).

Este artículo describe por la primera vez los anfibios y reptiles fósiles de una localidad del final del Mioceno (Vallesiense) de la cuenca de Ain Beni Methar. La asociación fósil esta compuesta por una rana (Discoglossinae indet.), un lagarto (Lacertidae indet.), un lagarto ápodo (sin miembros) (Dopasia sp.), una culebra (Colubridae s.l. indet.), y una cobra (Naja cf. antiqua). La presencia en el yacimiento de Guefaït-1 de un Discoglossinae, diferente de todos los géneros existentes en Europa y en el Norte de África, sugiere que la diversidad de este grupo de anfibios estaba mucho más diversa durante el Mioceno en el Norte de África que lo que se pensaba antes. La presencia de un ánguido del género Dopasia en el Mioceno de Marruecos esta confirmada y constituye de momento la cita la más antigua para este género en África. Y finalmente se amplia el rango cronológico y geográfico de la cobra Naja antiqua, conocido hasta la fecha únicamente en el Mioceno medio del famoso yacimiento de Beni Mellal (Marruecos), y representa la ultima citación para esta especie.

De un punto de vista paleobiogeográfico, la poca diversificada fauna de anfibios y reptiles del Mioceno de Guefaït-1 se caracteriza por:

(1) la ausencia de taxones africanos típicamente tropicales (Xenopus, Ptychadena y Bufo regularis) presentes en el Mioceno medio de la localidad de Beni Mellal (Marruecos) y el principio del Mioceno final de la localidad de Oued Zra (Marruecos);

(2) la ausencia de taxones Europeos que forman parte hoy en día de las faunas de anfibios y reptiles del Norte de África y que supuestamente se supone que han entrado en el Maghreb a finales del Mioceno final durante la clausura de los corredores Bético y Rifeño, y que condujo al aislamiento y desecación del Mar Mediterráneo (la famosa Crisis de Salinidad del Mesiniense) y por;

 (3) la presencia de taxones de origen Eurasiático (Discoglossinae y Dopasia) que deben de haber entrado en el Norte de África durante o antes del Mioceno medio a través de una conexión terrestre entre la meseta Afro-Arábiga y Asia que se estableció durante el Mioceno inicial.

De particular interés es la ausencia de los taxones africanos típicamente tropicales (Xenopus, Ptychadena, y Bufo regularis) presentes en localidades marroquíes con una edad anterior al yacimiento de Guefaït-1. Esta ausencia se explicaría por una degradación progresiva del clima desde el Mioceno medio hasta el Plioceno debida a un aumento progresivo de la aridez y del enfriamiento. Hasta el Mioceno, el Norte de África estaba dominado por un clima de tipo ecuatorial, y la región Sahariana estaba ocupada por una vegetación tropical de tipo Sudanesa o Sudanesa-Guineano (también conocido como el ‘Sahara Verde’). Durante el Mioceno, el clima tropical semi-húmedo disminuyo en la región Sahariana, y unas oscilaciones más o menos áridas aparecen. Sin embargo, desde el Mioceno final hasta el Plioceno (8–3 Ma), las evidencias palinológicas e isotópicas revelan que el clima del Oeste y el Este de África eatodavía considerablemente cálido y más húmedo que hoy en día, con la presencia de bosques húmedos en áreas donde hoy la vegetación esta compuesta por sabanas, estepas, praderas y zonas de matorrales.

sábado, junio 29, 2013

Equinodermos espirales del Cámbrico resuelven el origen de la simetría pentarradiada

Los equinodermos (estrellas y erizos de mar actuales) tienen sus primeros representantes fósiles en el Cámbrico hace aproximadamente 520 millones de años. Las hipótesis más recientes muestran que los miembros más primitivos son formas asimétricas o bilaterales y que la simetría radial, característica de todas las formas actuales, se adquirió posteriormente. Incluso esa simetría radial evolucionó en dos fases ya que existen equinodermos radiales con solo tres ambulacros dispuestos en forma helicoidal que preceden a las primeras formas pentarradiales. Estos equinodermos trirradiales y espirales son conocidos como helicoplacoideos, y son formas endémicas de Norte América cuya interpretación ha sido muy discutida y que hasta ahora era difícil de explicar a partir de otros fósiles.

Un nuevo estudio publicado por Andrew Smith (Natural History Museum, London) y Samuel Zamora (Smithsonian Institution, Washington DC) en la revista Proceedings of the Royal Society B  y que debido a su relevancia va a ser reseñado en el próximo número de la revista NATURE, presenta unos equinodermos espirales encontrados en el Cambrico de Marruecos que muestran como se originó la simetría radial en los equinodermos.

Los fósiles fueron encontrados gracias a un proyecto financiado por National Geographic en el Anti-Atlas de Marruecos en el que los investigadores del estudio invirtieron varias semanas de campo excavando en las rocas cámbricas en busca de fósiles. Esta región es mundialmente conocida debido a la abundancia de trilobites pero los equinodermos habían pasado desapercibidos hasta la fecha. Cerca del pueblo de Alnif, unos afloramientos de roca pizarrosa revelaron fósiles de equinodermos totalmente desconocidos para la comunidad científica hasta la fecha. Tras varios meses de preparación en el laboratorio han mostrado unas características anatómicas únicas y resuelven una pieza importante del puzle evolutivo de los equinodermos. Se tratan de formas radiales pentámeras con la boca en la parte superior y los ambulacros dispuestos de manera helicoidal. Además presentan una parte basal de placas más grandes o teca y un pedúnculo para fijarse al sustrato. Helicocystis moroccoensis,  nombre que ha recibido el nuevo fósil, podía expandirse y contraerse como un acordeón cambiando el volumen del cuerpo y así lograr un intercambio gaseoso más eficiente. Esta forma helicoidal aparece sólo en formas como los equinodermos Helicoplacoideos, pero al contrario de estos, los nuevos fósiles tienen cinco ambulacros y la boca en la parte superior.  La presencia de una teca bien definida y de un pedúnculo son características típicas de formas como los crinoideos.

Helicocystis muestra que los primeros equinodermos pentarradiados eran formas espirales con la boca en la parte superior y que vivían fijas al sustrato. A partir de aquí los equinodermos evolucionaron en dos grandes linajes bien diferenciados y que dominaron el Paleozoico llegando hasta nuestros día. Un linaje adoptó un modo de vida libre con el tiempo y está representado actualmente por las estrellas de mar y los erizos de mar (llamados Eleutherozoos). El otro está compuesto por formas fijas y con un penacho de brazos filtradores en su parte superior que con el tiempo dio lugar a los crinoideos actuales (conocidos como Pelmatozoos). Helicocystis con sus características intermedias entre ambos grupos muestra como el mayor o menor desarrollo de sus diferentes partes anatómicas permitió la aparición de Eleutherozoa y Pelmatozoa. Además se añade a una larga lista de equinodermos aberrantes cámbricos que muestran como en este periodo existía una gran plasticidad morfológica.

Referencia: Smith, A. B. & Zamora, S. 2013. Cambrian spiral-plated echinoderms from Gondwana reveal the earliest pentaradial body plan. Proceedings of the Royal Society B.