jueves, febrero 16, 2017

Hemos descrito un nuevo dinosaurio de la Patagonia que conservaba el contenido estomacal


Un equipo de investigadores de la Universidad de Zaragoza liderado por José Ignacio Canudo, de la Universidad de Río Negro-Conicet, Universidad de la Plata,  Museo Olsacher de Zapala, Museo de Huincul (Argentina) y Fundação para a Ciência-Universidade Nova de Lisboa, (Portugal)  acaban de describir el nuevo dinosaurio Isaberrysaura mollensis procedentes de rocas jurásicas de hace 180 millones de años de la provincia de Neuquén (Argentina) en la revista Scientific Reports. Este dinosaurio presenta tres singularidades que lo hace único el registro fósil de dinosaurios a nivel mundial.

La carcasa de Isaberrysaura se recuperó en la Formación Molles depositada en el fondo del mar. De hecho en esta formación además de animales invertebrados como ammonites hay vertebrados marinos como ictiosaurios o plesiosaurios. Sin embago los dinosaurios como  Isaberrysaura eran animales terrestres y por tanto para que sus restos los encontrados en rocas marinas tuvieron que ser transportados mar adentro. Los huesos de Isaberrysaura se encontraban articulados en el yacimiento lo que indica que fue enterrada rápidamente y no fue devorada por los predadores. Esto es importante porque nos ha permitido recuperar una información paleobiológia única.

Una de las singularidades de este nuevo fósil es la presencia en la zona del interior de la carcasa una importante masa de semillas mineralizadas. Se trata, por tanto, de una evidencia directa de alimentación por parte de Isaberrysaura. En el registro fósil hay muy pocas evidencias de alimento en el interior de carcasas de dinosaurios herbívoros, y hasta el momento solo habían sido descrito en hadrosaurios y ankilosaurios. Por tanto es la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo y en el Jurásico. La buena conservación de las semillas indica que el dinosaurio estaba en el inicio del procesamiento del alimento y aún no le había dado tiempo que la parte externa de las semillas se hubiera disuelto. Se han reconocido dos tipos de semillas pertenecientes a la últimas comidas del dinosaurio. Las semillas más grandes pertenecen a Cycadales, las más pequeñas son de afinidades desconocidas. Las actuales Cycadales tienen principios activos venenosos en hojas, tallos y semillas, aunque algunas partes de las semillas podrían ser comestibles para animales tan grandes como los dinosaurios. Seguramente una parte de las semillas pasarían por todo el tracto digestivo para ser expulsadas como granos de semillas, al igual que hacen muchos vertebrados en la actualidad. Esto sugiere que las evidencias encontrados en Isaberrysaura sería una prueba que los dinosaurios dispersaban las semillas de las Cycadales.




Isaberrysaura es lo que se suele conocer como un fósil fuera de tiempo y de lugar, lo que nos permite rellenar un hueco de información en los dinosaurios de la Patagonia totalmente desconocido. El aspecto general del cráneo de Isaberrysaura es parecido al de los dinosaurios acorazados como los estegosaurios, sin embargo carece de los osteodermos que caracteriza a este grupo. El estudio filogenético realizado los sitúa en la base de la radiación de los ornitópodos. Este grupo de dinosaurios es muy popular muchos millones de años después (en el Cretácico), ya que algunos de sus representantes (Iguanodontios, hadrosaurios) fueron los dinosaurios herbívoros dominantes en el hemisferio norte. Sin embargo, poco se sabe de su historia evolutiva en el Jurásico Inferior y Medio, y nunca habían sido encontrados en esta edad en los continentes del hemisferio sur, hasta el descubrimiento de Isaberrysaurus

El nombre Isaberrysaura está dedicado a Isabel Valdibia, una aficionada que encontró los primeros restos de este dinosaurio y que posteriormente los donó al museo Olsacher de Zapala donde se encuentran depositados.
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La referencia del trabajo es:

Salgado, L., Canudo, J.I., Garrido, A.M., Moreno-Azanza, M., Martínez, L.C.A., Coria, R.M., Gasca J.M. 2017. A new primitive Neornithischian dinosaur from the Jurassic of Patagonia with gut contents. Scientific Reports, 7, 4278

Se puede descargar en: http://www.nature.com/articles/srep42778